Hola!
Hem... ¿Hay alguien?
Bueno... eto... Disculpen la demora D: No saben lo apenada que me siento, he estado muy, pero muy ocupada en la universidad... Pero aquí está el cap :)
Responderé a los reviews que no tienen cuenta:
itur4: Hola! Me alegra mucho que mi fic te esté gustado :D. Con lo de actualizar, ahora se me está haciendo más complicado porque estoy en exámenes... Pero haré lo que pueda :D Disfruta el cap!
Los personajes no me pertenecen (u.ú) son solo de Akiyoshi Hongo y Bandai, sin embargo la historia es mía y la realizo sin fines lucrativos.
Sin mas que decir, los invito a leer.
Game of a Princess
Capítulo 7: La Venganza es dulce
-¿En qué más quieres que te gane Tai?-
El moreno rodó los ojos, esto era totalmente increíble. Llevaban jugando alrededor de 5 horas y ni siquiera le había ganado una partida, hoy no era su día.
-Hermano, estoy cansado ¿Me puedo ir a dormir?-
-De ninguna manera. Tú eres el árbitro, tienes que anotar todos los juegos en los que le gano a Tai-
-Pero ya se le acabaron las hojas a la libreta-
El menor le aventó la libreta, para después dirigirse a su habitación.
-¡Ja! Te he ganado en todos los juegos que hay aquí-
El moreno se cruzó de brazos, ahora con más razón le debía hacer esa jugarreta a Matt. Era hora de comenzar.
-¿No crees que ya es muy tarde?-
El castaño se estiró, mientras dejaba escapar un bostezo, obviamente fingido.
-¿Qué? ¿Tan pronto?-
-¿Pronto? ¡Es la 1 de la madrugada! Y se nos acabaron los comestibles-
-Está bien-
El rubio dejó escapar un suspiro, mientras apagaba la consola.
Ambos se dirigieron a la habitación del rubio mayor, quien inmediatamente se metió en la cama. Tai por su parte se echó en la cama contigua a la del rubio.
El moreno estuvo observando el techo por una hora aproximadamente, esperando que su mejor amigo cayera en los brazos de Morfeo. Y al escuchar la respiración acompasada de su compañero salió de la cama, evitando hacer ruido. Abrió la puerta lentamente, para luego cerrarla tras su espalda.
-¿Ya se durmió?-
La vocecita de Takeru lo sobresaltó, lo que provocó una risita en el menor.
-No hables tan alto, se puede despertar-
-No lo despertaría ni una guerra nuclear, no te preocupes-
El moreno dejó escapar un suspiro.
-Por cierto ¿Qué le vamos a hacer a mi hermano?-
Una traviesa sonrisa se posó en los labios del mayor. Luego tomó el bolso que estaba justo al lado de la puerta.
-Ya lo verás Takeru-
Ambos se dirigieron al baño, para sacar todos sus "implementos de trabajo".
-¿Para qué es esto Tai?-
El rubio tenía en sus manos un spray verde.
-Ya verás, ¿Matt tiene el sueño pesado verdad?-
-Sí, ¿No te dije que ni una guerra nuclear podría despertarlo?-
-Entonces nunca más volverá a molestarte-
El menor parpadeó unas cuantas veces, observando las cosas que Tai iba sacando de su bolso.
-¿A tú mamá no le importa que tomes su maquillaje?-
-No, mientras no se entere. Por cierto ¿Tu papá tiene crema de afeitar?-
El rubio se subió al lavabo para abrir el pequeño armario, y sacó la crema de afeitar.
-Bien, ¿Tienes algunos marcadores? Y también busca una hoja-
El menor salió disparado a su habitación, y a los minutos volvió con los marcadores y varias hojas en sus manos. Lo último que sacó Tai de su bolso fue una muñeca y su polaroid.
-Comencemos con la venganza-
-.-.-.-.-
La castaña seguía dando vueltas en su cama, por alguna extraña razón no lograba dormir, una vuelta más y nada.
Su mente seguía divagando en lo que su hermano le había dicho, ahora que lo pensaba detenidamente sentía un poco de lástima por Matt.
-Flash back-
-Entonces ¿Puedo hacerle absolutamente todo lo que yo quiera a Matt?-
La castaña lo pensó detenidamente.
-Mientras que no planees asesinarlo si-
Una macabra sonrisa se posesionó de los labios del Yagami, ante la mirada curiosa de su hermana menor.
-¿Qué planeas hermano?-
Él volvió su atención hacia la castaña
-Ya lo verás Kari, ya lo verás-
Ella alzó una ceja sin comprender, y cuando el moreno ya se disponía a salir de su habitación su hermana lo tomó de la mano.
-Espera, respóndeme por favor-
El mayor dejó escapar una risita burlona
-Tranquila, ya lo verás-
-Creo que no me gustaría estar en el lugar de Matt-
-Tenlo por seguro-
Le dedicó una última sonrisa a Hikari justo antes de que ella hiciera girar el pomo de la puerta.
-Fin del Flash back-
La castaña dio su décima primera vuelta sobre su colchón, arropándose hasta la cabeza, esta sería quizás la noche más larga de su vida.
-.-.-.-.-
El rubio menor abrió con parsimonia la puerta del baño, observo a ambos lados del pasillo, vigilando que no hubiesen "moros en la costa", a pesar de desconocer totalmente el término. Giró su cabeza nuevamente al interior del sanitario, encontrándose con un Taichi cargado- según el rubio- de un montón de cachivaches.
-Tienes que volver a asegurarme que Matt no se va a despertar-
El rubio rodó los ojos, ya era la sexta vez esa noche que le repetía eso.
-Tranquilo, no se va a despertar-
Ambos se encaminaron lentamente hacia la habitación del Ishida, encontrando al rubio en una posición un poco extraña para dormir.
El moreno y el rubio menor se observaron al mismo tiempo y haciendo un esfuerzo sobrehumano lograron contener sus carcajadas. Ambos le dieron la espalda al rubio que dormía plácidamente sobre su cama, en un fallido intento por controlar sus risas. Cuando ambos lograron mantener el ritmo normal de sus respiraciones, continuaron con su plan.
-Takeru vas a tener la tarea más difícil de todas-
El rubio observó al castaño con ojos iluminados, hasta el momento solo había podido ser observador, finalmente podría ser de ayuda. Mientras una deslumbrante sonrisa se iba apoderando de sus labios, sintió como un objeto cuadrado caía deliberadamente entre sus manos.
-Tomaras las fotos-
El menor por poco pierde el equilibrio. ¿En serio esa era la tarea más complicada? ¡Por favor! Takeru le dirigió una mirada de póker al moreno.
-Es muy importante ¿Sabes? Con eso es que vamos a lograr que más nunca te vuelva a molestar-
Parpadeó varias veces.
-Tú solo toma las fotos cuando yo te diga-
El menor asintió aburrido en su sitio.
-Es hora de comenzar-
-.-.-.-.-
El sol iluminaba tenuemente la residencia de los Yagami, el hogar se encontraba en completa quietud, hasta que el estruendo de una puerta cerrándose hizo que la más pequeña de la familia abriera los ojos de par en par. Salió de su cama sobresaltada, y cuando se iba a encaminar a la puerta para averiguar quién había ocasionado dicho ruido, su puerta se abrió y se cerró de golpe. La castaña solo parpadeó, para lograr enfocar a las personas que estaban ahora frente a ella.
-Hermano, Takeru. ¿Qué fue lo que pasó?-
-Hem… digamos que a Matt no le gustó mucho la broma…-
El rubio observó a Tai incrédulo.
-¿Qué no le gustó? ¡Cuando nos encuentre nos va a matar!-
La castaña se restregó los ojos con las manos.
-¿Qué fue exactamente lo que hicieron?-
Los otros dos solo se observaron entre sí, intentando decidir quién iba a contarle. Taichi dio un paso al frente, mientras intentaba ordenar sus ideas de forma lógica.
-Después de que le hicimos la broma a Matt…
-Flash back-
Eran las 5:30 de la mañana y un muy concentrado Tai admiraba, maravillado, su obra de arte, para luego agregarle un poco de labial.
Takeru comenzó a morder su labio inferior para contener sus carcajadas.
-Y… ¡Listo!-
El moreno adquirió una posición triunfadora, mientras una gigantesca sonrisa de satisfacción se adueñaba de su rostro.
-Ya puedes tomar las fotos-
El menor cliqueó repetidas veces, haciendo que un montón de fotografías instantáneas se desparramaran sobre el piso.
-¡Excelente!-
Taichi recogió todas las fotos, para luego observar a su mejor amigo hecho una bola. Le dirigió una sonrisa divertida a Takeru, quien, de un momento a otro, había cambiado su expresión a una llena de asombro.
-Vámonos Tai-
El moreno alzó una ceja.
-¡Matt está despertando!-
Los dos, sin decir más palabra, tomaron las cosas que tenían a la mano, para luego salir disparados hacia la calle.
-¿A dónde vamos Tai?-
-A mi casa-
-¿Crees que Matt se enfadará?
Cuando los dos ya estaban abandonando el edificio se escuchó un estruendoso grito.
-¡TAICHI YAGAMI!-
-¿Eso responde tu pregunta?-
-Fin del Flash back-
La castaña se sentó sobre su cama, para estallar en carcajadas.
-Oye, no te rías-
-Es que… ¡Es tan gracioso!-
El rubio se unió de inmediato a las risas de la castaña.
-¿Imaginas lo que le habrá dicho mi mamá?-
Ahora Tai se le sumó a sus risas.
-¿Cómo habrá sido su cara cuando se miró al espejo?-
Los tres comenzaron a hacer gestos graciosos de su posible reacción.
Unos minutos más tarde, cuando la risa hubo cesado, Hikari los observó a los dos.
-¿Qué fue exactamente lo que hicieron?-
-Digamos que Matt ahora está un poco más verde-
-Sí, y que ahora le gusta maquillarse por las noches-
Ambos volvieron a reír, mientras la castaña sonreía de lado.
Ella tenía la certeza de que nunca más volvería a meterse con Takeru.
Y bien...
¿Qué les gustó? ¿Qué no? :)
¿Qué les pareció la broma?
¿Cómo creen que habrá quedado Matt? xD
Dejen un review y hagan feliz a esta autora ¿Si? *ojitos de cachorrito*
De nuevo, disculpen la demora u.u
Se les quiere!
