Hola!
Antes que todo ¡Discúlpenme! He desaparecido por un mes D: ¿Les digo la verdad? Mi mente ama atascarse :( Pero gracias a Katy Perry, Taylor Swift y ,odio admitirlo, también gracias a One Direction (Nunca me imaginé escribir esto, jamás) Logré escribir este cap. OJO NO PRETENDO OFENDER A NADIE QUE SEA FAN DE 1D.
*cof* *cof* Volviendo al tema. ¡Muchas gracias por sus reviews! 10 \o/
¡Feliz infinitamente atrasado San Valentín! xD
Bueno para que no me acribillen responderé los reviews de las personas que no poseen cuenta =)
Andereea: Hola! Muchas gracias ;) Disfruta el cap.
Los personajes no me pertenecen (u.ú) son solo de Akiyoshy Hongo y Bandai. Sin embargo la historia es mía y la realizo sin fines lucrativos.
Sin más que decir, los invito a leer.
Game of a Princess
Capítulo 9: El día del príncipe
-Apúrate Takeru-
La castaña halaba al rubio por el parque. Se encontraban con sus hermanos quienes "responsablemente", estaban jugando futbol Hikari continuó caminando, con una mochila en su espalda, hasta llegar a lo alto de una colina.
-¿Qué hacemos aquí princesa?-
Ella se volteó con una sonrisa en el rostro.
-Hoy vamos a jugar algo muy especial-
El rubio arrugó el ceño. Rogando mentalmente que no se tratara de otra de sus fiestas de té.
-¿Qué cosa?-
-¡Espera! No te lo puedo decir así como así-
-¿Es una fiesta de té verdad?-
Ella soltó una risita por lo bajo.
-No, no. Solo cierra los ojos-
Él dejó escapar un suspiro. Mientras ella le colocaba un pañuelo sobre los ojos, para evitar que viera algo.
-No te muevas-
Le advirtió mientras sacaba unas cuantas cosas de su mochila. Cuando ya lo tuvo todo listo desató el nudo de su pañuelo.
-¡Feliz día del príncipe Takeru!-
Takeru observó la manta que ella había extendido sobre el césped. Había colocado un termo con dos vasos, un recipiente con varios bocadillos y en medio una corona de cartón.
El rubio la observó sorprendido. ¿Todo eso lo había hecho Hikari?
-¿Qué pasa? ¿No te gusta?-
La castaña estaba empezando a formar un puchero con los labios mientras bajaba la mirada al piso. Hasta que sintió unos brazos rodeándola.
-No me gusta. ¡Me encanta! Muchas gracias prince….-
Ella colocó un dedo sobre los labios del rubio. Este acto lo hizo enrojecer de inmediato.
-Hoy no estamos jugando a la princesa. Hoy estamos jugando al príncipe. Y el príncipe no me puede llamar princesa-
El rubio asintió, una vez que el dedo de ella se había alejado de sus labios. Hikari deshizo el abrazo, al tiempo que le regalaba una sonrisa.
-Hikari y cómo se juega esto-
-Muy fácil, hoy hacemos lo que tú quieras-
El rubio sonrió. Todo lo que él quiera. Estuvo a punto de desquitarse, pero luego recordó lo que su madre siempre le decía.
-Kari es que no creo que pueda hacer eso-
Ahora ella fruncía el ceño.
-¿Y por qué no?-
-Es que mi mamá siempre me dice que los caballeros tienen que hacer felices a las niñas y yo quiero ser un caballero-
-¿Un caballero?-
-Sí. Mi mamá dice que a las niñas les gusta-
La castaña se quedó pensativa unos minutos, hasta que se le ocurrió una idea.
-Pero hoy por ser el día del príncipe puede dejar de ser un caballero-
-Bueno… creo que está bien-
La castaña tomó la corona sobre sus manos mientras le pedía a Takeru que se sentara. Se aproximó un poco haca él para dejar la corona sobre su cabeza. Y al separarse ella sonrió genuinamente.
-Un príncipe no es príncipe sin una corona-
Él dejó escapar una risita mientras la castaña servía los bocadillos y la bebida achocolatada que había traído.
-Príncipe ¿Su hermano ya no tiene el cabello verde?-
-No-
-Y ¿Qué hizo para que se le quitara?-
El rubio al recordarlo no pudo evitar estallar en carcajadas. Después de serenarse le contó a Hikari que había hecho su hermano.
-Flash back-
-¿Me acompañas a la farmacia Takeru?-
El rubio menor dejó a un lado el libro de Robin Hood que llevaba por la mitad.
-Hermano estoy leyendo ¿No puedes ir solo?-
-No. Por favor acompáñame. ¿Sí?-
El menor dejó escapar un suspiro resignado.
-Solo si me compras algo-
-Sí, sí, sí. Ahora vamos-
Lo sacó a tirones de la cama, para luego salir de la casa. Su hermano llevaba una gorra, ya se le estaba haciendo costumbre verlo así. Al llegar a la farmacia el mayor se fue directo al pasillo de productos para el cabello. ¿Qué se supone que iba a comprar? ¿Gel de peinar? ¿Y para eso le pedía que lo acompañara? ¡Qué pérdida de tiempo!
Matt vio en todas direcciones antes de acercarse al estante donde estaba lo que quería. Observó por unos momentos las cajas que se encontraban allí.
-Takeru-
Lo llamó en un susurro, mientras el menor fruncía el ceño confundido. El mayor tomó una caja entre sus manos y la colocó al lado de la cabeza de su hermano para comparar colores.
-Este está bien-
-Hermano me trajiste para comprarte un tinte-
El mayor enrojeció de inmediato, volteó a todos lados rezando que nadie lo hubiese escuchado y después de mandar a callar a Takeru se fue a la caja rogando por no encontrarse a nadie.
Cuando ya estaba por pagar escuchó una voz conocida acercarse.
-¿Matt?-
El menor estuvo a punto de voltearse, hasta que sintió la mano de su hermano sobre sus hombros.
-Si volteas te juro que te mato-
Le amenazó en un susurro, pero ya la portadora de la voz estaba a sus espaldas.
-¡Matt! Si eres tú. ¿Cómo estás?-
Ella se fue acercando mientras el sudaba frio.
-Hola Takeru ¿Qué compran?-
-Hola Sora, es que mi hermano me trajo aquí solo para comprar un t…-
La mano del mayor le tapó la boca con la mano.
-Un té, mamá se quedó sin té y me pidió que viniera a comprar-
-A… Bien ¿Por qué le tapas la boca a Takeru? Creo que no puede respirar-
Inmediatamente dejó a Takeru, para tirar el dinero sobre la caja. Tomar el producto y despedirse rápidamente.
-¡Oye! No me compraste nada-
-¡Y querías que te comprara algo después de casi decirle a Sora que compre un tinte!-
-Y qué tiene de malo que compres un tinte-
El rubio se volteó para encarar a Sora. ¡Diablos! Había hablado muy alto.
-Nada, es que…-
La pelirroja elevó una ceja. Mientras Matt se ponía colorado.
-¡Hermano estas rojo!-
Takeru dejó escapar una sonora carcajada.
-Matt cálmate. Ni que ese tinte fuera para ti-
Ahora el rubio mayor se asemejaba a un tomate.
-So…Sora es que… Debemos irnos…¡Takeru deja de reírte!-
Y sin decir más dejaron a la pelirroja parada en la puerta de la farmacia.
-Fin del Flash back-
-¡Lo hubieses visto Hikari! ¡Estaba demasiado rojo!-
La castaña se le unió en sus carcajadas. Para después dejar escapar un suspiro.
-Príncipe ¿Ya pensó en lo que vamos a jugar?-
-Si-
El rubio se puso de pie tomando a Hikari de la mano para ayudar a levantarla.
-A partir de ahora estamos en un viaje de exploración-
-¡Si señor!-
La castaña guardó todo dentro de su mochila antes de imitar el saludo de un militar. Los dos niños bajaron la colina a toda prisa, mientras todos los árboles y juegos del parque se convertían en una cueva gigante con numerosas rocas y goteras en su interior.
-¿Qué estamos buscando exactamente?-
El rubio se detuvo y se volteó para mirarla a los ojos.
-Un tesoro-
La castaña abrió los ojos de par en par.
-¿Un tesoro?-
-Sí. Y debemos apurarnos. Esta cueva está a punto de derrumbarse-
Los dos niños empezaron a corretear por el parque. Hasta que llegaron a un lado muy apartado del parque. Y ambos niños se quedaron boquiabiertos ante lo que tenían en frente. Era una casita que estaba rodeada de un camino de piedras. A su alrededor estaba lleno de flores de varios colores. Para los dos niños era simplemente hermoso.
-Hikari-
La llamó cuando, finalmente, pudo salir de su asombro. La castaña le dirigió una mirada aun impactada.
-Hemos encontrado el tesoro-
Ambos se sonrieron mientras corrían velozmente hasta la casa.
-.-.-.-.-
-Matt ¿Cuándo te vas a cansar de que te gane?-
El rubio le envió una mirada envenenada al castaño.
-No me veas así, sabes que es verdad-
Tai seguía jugando con el balón, hasta que se percató de un pequeño detalle.
-¿Cómo lograste quitarte la pintura verde? Mejor dicho, cuántas veces te tuviste que lavar el cabello-
-Eso no interesa Yagami-
-Solo fue una pequeña bromita-
Luego comenzó a reír estrepitosamente.
Matt dejó escapar un gruñido de rabia, mientras le pasaba por un lado y le arrebataba el balón de los pies, y en un segundo le marcó un gol. Nuevamente le envió una mirada envenenada mientras le pasaba por un lado.
El castaño abrió los ojos de par en par.
-No me digas que… O dios, ¿Te pintaste…?-
Y volvió a lanzar una carcajada al aire.
-Yagami ¡Me tienes harto!-
Lo tomó del cuello de la camisa evitando que sus pies tocaran el piso.
-Vamos Matt, fue solo una broma-
Continuaba intentando zafarse del agarre del rubio.
-Cuídate Yagami, cuando menos lo esperes me vengaré-
Lo dejó caer al piso para luego alejarse lentamente. El moreno lo observó desde su posición con el nerviosismo marcado en sus ojos.
Esto era la guerra.
-.-.-.-.-
Los Yagami llegaron a su casa, abrieron la puerta y se quedaron observando el lugar casi sin reconocerlo. ¿Qué estaba pasando?
Yuuko salió del pasillo de las habitaciones con unas cuantas cajas en sus manos.
-Mamá qué pasa. ¿Por qué están todas estas cajas en la sala?-
La señora Yagami les sonrió con cariño a los dos niños.
-Niños… ¡Nos vamos a mudar!-
Los dos la observaron con los ojos abiertos de par en par. Unos segundos después el castaño logró emitir palabra
-¿Qué? ¿A dónde nos vamos?-
-Es una casa más grande. Estoy segura de que les encantará, no van a tener que compartir más nunca el baño y…-
Hacía tiempo que la castaña había dejado de escuchar a su madre. ¿Su nueva casa sería muy lejos de aquí? ¿Seguiría en el mismo colegio? ¿Podría seguir viendo a Takeru? ¿Y si no lo volvía a ver?
Después de que su madre se fue el castaño se giró para ver a su hermana y la abrazó inmediatamente al darse cuenta de sus ojos cristalizados.
-Kari, tranquila. Si quieres seguimos compartiendo el baño. Y siempre voy a tener la puerta de mi cuarto abierta por si tienes alguna pesadilla ¿Si? No te preocupes –
La separó un poco de su abrazo para poder verla, pero ella continuaba distante.
-Hikari qué te pasa. Me estas asustando-
La volvió a abrazar, hasta que oyó un susurro lloroso escapar de sus labios.
-Hermano ¿Voy a volver a ver a Takeru?-
Pero él no le respondió, solo continuo abrazándola.
-.-.-.-.-
Los rubios estaban sentados en la mesa del comedor, estaban en una "reunión familiar". Hiroaki finalmente se había sentado a la mesa. Y así comenzó la conversación.
-Niños, queríamos hablar con ustedes-
Los dos niños los observaron atentos.
-Nos hemos dado cuenta que sus habitaciones dentro de poco van a ser muy pequeñas para ambos y hemos decidido que lo mejor era mudarnos. Tienen que empezar a recoger sus cosas. En dos días van a venir a transportar nuestras cosas-
-¿Qué les parece?-
Natsuko había tomado a palabra esta vez al ver que ninguno de los niños había intervenido.
El rubio mayor salió de su trance e inmediatamente se volteó a ver a su hermanito, quien seguía en shock.
-Takeru ¿Estás bien?-
El menor formó un puchero en sus labios, y antes de estallar en llanto se fue corriendo a su habitación. Los otros tres lo observaron con preocupación.
Natsuko fue corriendo en dirección a la habitación de su hijo menor, y muy lentamente fue abriendo la puerta de su habitación. Luego ingresó y se encontró al niño acurrucado en su cama llorando. La rubia se colocó junto a su hijo y lo abrazó amorosamente. Le acarició el cabello hasta que el rubio dejó de llorar.
-Cariño ¿Qué sucede?-
-Mamá, es que… No voy a ver más nunca a Hikari-
-Claro que sí la vas a ver-
Él se volteó para ver a su madre, para toparse con unos ojos azules idénticos a los suyos.
-¿De verdad?-
Ella limpió con su pulgar una lágrima que bajaba por su mejilla.
-Si bebé. Estoy segura que te va a encantar. No llores más. Tienes que pensar en que vas a tener un cuarto mucho más grande y un baño para ti solito-
El pequeño siguió mirándola con los ojos rojos por el llanto.
-Pero mamá ¿Me vas a cambiar de colegio?-
-No, claro que no. Deja de llorar ¿Si?-
La rubia le dio un cálido beso en la frente antes de revolverle el cabello con cariño. Para después salir de su habitación cerrando la puerta tras de sí.
Takeru se revolvió en su cama observando el techo de su habitación. Tendría que decirle a Hikari que se iba a mudar. Él solo esperaba que ella no llorara como él había hecho, esa idea le desagradaba bastante. Tragó pesado, mañana se lo diría.
Preguntas de siempre
¿Qué les gustó del cap?
¿Cómo reaccionarán los niños cuando sepan que se van a mudar?
¿Me dejarías un review?
Por cierto en recompensa por haber desaparecido por tanto tiempo voy a subir un capítulo nuevo.
Seguramente todos deben tener una carita parecida a esta *-* Pero ¡Hey! No va a ser tan fácil. Si llegamos a más de 120 reviews (de distintas personas) subo el próximo capítulo inmediatamente ;)
Nos leemos pronto!
Gracias por tomarte la molestia de leer.
