Hem... ¿Hola?
Disculpen por haber desaparecido un mes... He estado metida completamente en los estudios... En fin... Gracias por sus comentarios :D
Contestaré los reviews de los que no posean cuentas :D
Dark Engineer: Hola. Gracias por tus consejos, estoy segura que me harán crecer como "escritora". Te lo agradezco mucho :D. Creo que no dejé suficientemente claro que esta historia se desarrolla en un universo alterno, me disculpo por eso. Espero que continúes comentando. Muchas gracias por tu review :D
AFmoon: Hola. Muchas gracias por tu review :) Aquí está la continuación. Espero tu comentario en este capítulo :)
Yomismo:Hola. Me acabo de dar cuenta de tu nombre y me da mucha risa xDDD (momento aleatorio) Aquí está el próximo capitulo. Espero tu review en el próximo capítulo ;)
Los personajes no me pertenecen(u.ú)son solo de Akiyoshy Hongo y Bandai. Pero la historia es mía y la realizo sin fines lucrativos.
Sin más que decir, los invito a leer.
Game of a princess
Capítulo 11: Un día en el instituto
Takeru saltó hacia el árbol que se encontraba entre la casa de Hikari y la suya. Se balanceó un par de veces hasta que finalmente aterrizó en la ventana de su habitación. Luego se volteó y le hizo un gesto a Hikari, indicándole que había llegado sin problemas. Ella le respondió el gesto para, seguidamente, meterse en su habitación.
Takeru se introdujo en el baño para asearse y vestirse con el uniforme del instituto. Cuando terminaba de anudarse la corbata su hermano apareció en su puerta.
-¿Listo enano?-
El menor frunció el ceño ante su "afectivo" sobrenombre.
-Casi-
Le respondió. Yamato ingresó a su habitación y se sentó en su cama.
-¿Dónde estuviste anoche?-
Le preguntó sin rodeos, a lo que el menor se tensó.
-E-en ninguna parte. ¿Por qué lo preguntas?-
Matt se dejó caer en la cama antes de continuar.
-Tu cama está arreglada y además escuché ruidos anoche-
Takeru se volteó para encararlo.
-Que tu habitación sea un chiquero no significa que la mía esté igual. Y además… Se hace tarde, terminaremos esta conversación en otro momento-
Tomó su bolso mientras cerraba la puerta tras de sí. Luego dejó escapar un suspiro, que no sabía que estaba conteniendo.
Se encaminó a las escaleras, para después pasar por la cocina. Abrió el refrigerador y sacó los envases que contenían su almuerzo y el de ella. Siempre le hacía el almuerzo a su princesa, le parecía que era correcto. Sobre todo porque a ella nunca le daba tiempo de prepararlo. Los metió en su bolso para continuar su camino, encontrándose a su progenitora en el camino.
La saludó y besó su mejilla fugazmente antes de cerrar la puerta de entrada. En eso escuchó unas fuertes pisadas y a su hermano gritar.
-¡ENANO! ¡ESPERAME!-
Takeru lo ignoró por completo mientras iba a la casa de los Yagami. Buscó la llave debajo de la alfombra, para seguidamente abrir la puerta.
-Hola Takeru-
-Señora Yagami-
Le dijo al rubio en forma de saludo mientras ingresaba en la casa. Observó por todos lados intentando localizar la melena castaña de Taichi.
-¿Tai no ha despertado?-
La mujer solo negó, mientras preparaba el desayuno. La cara del rubio fue de espanto al observar la comida, si es que a eso se le podía llamar así.
-Señora Yagami, deje que la ayude con eso-
-¡Que amable! Iré a despertar a Tai. Es increíble que tenga diecinueve y no sea capaz de levantarse solo-
Ella desapareció por las escaleras, mientras él se deshacía de lo que sea que haya intentado hacer de desayunar.
Dejó escapar un suspiro, no entendía cómo es que sus dos amigos seguían vivos con esa comida. Se decidió a hacer unos omeletts y un poco de café.
Los colocó en la mesa, mientras que por las escaleras se aparecía un Taichi despeinado, más de lo normal, con la camisa desarreglada y la corbata guindando de su cuello. Bostezó sonoramente mientras se rascaba la nuca.
-Hola Takeru-
Le dijo entre bostezos. En cuanto vio los platos de comida y las bebidas sus ojos se iluminaron.
-¡Te amo rubio!-
Le gritó mientras daba una pequeña carrera hasta donde estaba y lo abrazaba.
-Gracias, gracias, gracias-
-T-Tai… No puedo… Respirar-
-¿Están bien?-
Hikari se asomó en la cocina observando el asfixiante abrazo. Luego se fijó en los cuatro platos de comida y corrió para unirse en su abrazo.
-¡Gracias!-
Ahora el rubio estaba aplastado entre los dos hermanos.
-¡No es para tanto!-
Los dos lo soltaron mientras se sentaban a comer. En eso Yamato entró por la puerta principal con el ceño fruncido.
-¡Matty! ¿Tu hermano puede quedarse a vivir aquí?-
El aludido observó a su hermanito con rabia.
-Es todo tuyo. Ese enano no quiso esperarme-
Hikari dejó escapar una risita mientas levantaba los platos para colocarlos en el lavavajillas.
-Vamos a llegar tarde-
Taichi abrió la puerta principal mientras todos lo siguen hasta llegar al Aston Martin del setenta y siete.
Los menores se sentaron en la parte trasera.
-¿Cuándo me vas a dejar conducir?-
El moreno tomó la palanca de velocidades para poner en macha el auto.
-¿Cómo te lo digo? Hem… Nunca-
Matt dejó escapar un bufido mientras los más pequeños se limitaban a reír.
Takeru dejó descansar su brazo sobre el hombro de la castaña. Y susurrándole al oído le dijo
-Te hice el almuerzo princesa-
Ella en respuesta sonrió mientras dejaba descansar su cabeza sobre el hombro del rubio. El moreno los observaba por el espejo, apretando el volante a cada tanto.
-¡Niños distancia!-
El menor se tensó de inmediato, pero ella continuó en la misma posición al tiempo que le sacaba la lengua a su hermano. A lo que el moreno frunció el ceño.
-Menos mal que querías que viviera contigo Tai-
Gracias a ese comentario el Ishida se ganó un golpe en la nuca.
-.-.-.-.-
Los menores salieron iniciando una carrera hacia el instituto. Mientras el dúo dinámico fue al edificio de enfrente para tomar sus clases, encontrándose a "sus chicas" en la entrada.
Los dos se quedaron observando a Mimi. ¿Qué se había hecho en el cabello?
Sora solo se partió de la risa ante los rostros de los chicos.
-Vaya Mimi, que cambio-
Le dijo el rubio una vez que salió del estado de shock.
-¿No te gusta el rosa Tai?-
Le preguntó la Tachikawa intentando que una carcajada no se escapara de sus labios. El moreno meneó la cabeza y parpadeó repetidas veces.
-Me costará acostumbrarme, eso es todo-
Sora tomó a Tai y a Matt de los brazos, mientras Mimi se posicionó a un lado del rubio para entrar a clases.
-.-.-.-.-
La castaña y el rubio entraron jadeantes al salón, afortunadamente el profesor no había llegado todavía.
Hikari fue inmediatamente junto a Miyako, su amiga desde hacía cuatro años.
-¡Kari!-
Gritó la chica de lentes en forma de saludo, a lo que ella solo sonrió. Takeru le sonrió, mientras se sentaba justo detrás de ellas. Ken entró al salón prácticamente corriendo, posicionándose junto al rubio.
-Casi no llegas-
El recién llegado dejó descansar su cabeza en la mesa.
-¡Hola Ken!-
Yolei se había dado la vuelta para saludarlo e inmediatamente el joven se enderezó con las mejillas arreboladas.
-Em… Ho-hola, Yo-Yolei-
Ella le sonrió y continuó hablando con Hikari.
Ken dejó escapar un suspiro mientras Takeru dejaba escapar una risita.
-Eres demasiado obvio. En cualquier momento se da cuenta-
Ken también le contestó en susurros.
-Claro que no. Tú si eres demasiado obvio ¿Le volviste a traer almuerzo?-
Takeru inmediatamente se sonrojó.
-Sí, pero eso no tiene nada de raro. Es mi amiga-
-Hikari también es mi amiga y yo no le traigo almuerzo todos los días-
-¡Cállate Ken!-
-Señor Takaishi ¿Desea compartir algo con la clase?-
Takeru se volteó lentamente hacia la profesora, quien llevaba allí unos 15 minutos.
-No, profesora-
-Eso creí-
Todos se quedaron en silencio e inmediatamente la clase dio inicio.
-.-.-.-.-
¡Fiesta mañana en mi casa!
Taichi colocó la nota sobre su cuaderno de notas. Hacía unos pocos minutos Matt y Tai habían comenzado con una conversación a través de un papel que iba y venía. Tai comenzó a jugar con su bolígrafo al mismo tiempo que el profesor continuaba con su "entretenida" clase de geometría.
Respondió al instante.
¡Sí! ¿Quién va?
Le pasó la nota con discreción. El rubio la abrió. Observó alrededor, consiguiendo un asentimiento por parte de Sora.
Va unos del equipo de básquet, el equipo de fútbol, las porristas, creo que unos amigos de Takeru, mi banda, Takeru, Sora, Mimí tú y yo
¿Hikari?
Matt lo observó y rodó los ojos antes de devolvérselo
Si Takeru va ella también
No debería ser: ¿SI TAI VA HIKARI TAMBIÉN?
Es lo mismo Tai
-Eso es todo por ahora. Nos vemos la próxima semana-
Al sonar la campana todos salieron disparados a la salida.
Taichi tomó su bolso e inmediatamente sus amigos lo rodearon.
-¡Fiesta!-
-¡Sora! Baja la voz. Será algo privado-
Mimi tomó la palabra.
-¿Desde cuándo una fiesta de Matt es algo privado?-
-Desde que me cambiaste preciosa-
Tai y Sora se observaron sonrientes. Estaban a la expectativa del décimo rechazo de esta semana.
-Matt, todos aquí sabemos que no cambiarás nunca-
-Mientras más difícil te pones más me gustas-
Sora y Tai decidieron hacerse a un lado, intentando aguantar las carcajadas.
Mimi se acercó al rubio, lo tomó de la mejilla y se acercó a su oreja.
Los otros dos abrieron los ojos de par en par. ¿Matt lo había conseguido?
-Cariño, no me gustan los rubios engreídos-
Luego salió del salón, dejando a Matt con la palabra en la boca. Al mismo tiempo Tai y Sora reventaron en carcajadas.
-¡Uf! ¡Me dolió y no fue conmigo!-
Matt lo fulminó con la mirada.
-Imbécil-
Los tres restantes abandonaron el aula, mientras cierto rubio echaba espuma por la boca.
-.-.-.-.-
Hikari se estiró. Estaba sumamente cansada. Recién habían finalizado las clases.
-Matt me acaba de enviar un mensaje. Hoy hay una fiesta en mi casa-
Ella se volteó inmediatamente, topándose con Takeru.
-¿Van a ir Sora y Mimi?-
-Creo que si-
-¿A quién más habrá invitado Matt?-
-Seguramente a todo el instituto-
Ambos se sentaron en un banco a la salida del instituto. Takeru sacó una libreta de su bolso y comenzó a garabatear.
-¿Estás inspirado poeta?-
El sacó la nariz de su libreta.
-Algo así-
Ella se rio por lo bajo.
-¿Me dejas ver?-
-Hem… No está listo todavía-
-¡Anda! Solo será una hojeada-
Él se paró del banco y la observó serio.
-Disculpe princesa, pero esta vez tendré que hacer oídos sordos a su petición. Espero me disculpe-
Hizo una pequeña reverencia y esto la hizo soltar una risita.
Se paró del banco, quedando muy cerca de su rostro.
-Querido sirviente ¿No cree que está siendo un poco exagerado?-
-Para nada su majestad-
Ella colocó ambos brazos alrededor de su cuello.
-¿Se tratará quizá de una nota de amor para alguna chica?-
Las mejillas de Takeru se tornaron rojas.
-¡Por supuesto que no princesa!-
-Si dices que no ¿Por qué estás sonrojado?-
Él la tomó por la cintura.
-Porque me da un poco de vergüenza-
Hikari acarició su mejilla suavemente.
-Sabes perfectamente que no debes tener pena conmigo-
Ambos se fueron acercando, hasta juntar sus frentes. Se observaron a los ojos y quedaron cautivados al instante. Y en la cabeza de ambos surgió una interrogante.
¿A qué se debía este magnetismo tan fuerte?
Les faltaban escasos centímetros para rosar sus labios, pero el sonido de un claxon los detuvo.
-.-.-.-.-
Taichi continuaba burlándose de Matt.
-¿Puedes parar ya?-
-No…No puedo. ¡Fue demasiado gracioso!-
El rubio gritó frustrado.
-¡Baja la voz! ¡Rubio engreído!-
Volvió a estallar en carcajadas estrellando repetidas veces la cabeza contra el volante.
-Apenas bajemos de este auto te voy a borrar la sonrisita de la cara-
Matt observó el instituto y se topó con algo increíble. Abrió los ojos desmesuradamente.
-Olvídalo. Creo que no va a ser necesario golpearte para que se te quite la sonrisa-
Tai se secó las lágrimas para observarlo interrogante. El rubio solo apuntó la entrada del instituto y la quijada de Tai llegó casi hasta el suelo.
Takeru abrazando a Hikari. Demasiado pegados.
Empezó a golpear el claxon como si ni hubiese un mañana.
Los menores se despegaron al instante y corrieron hacia el auto.
-Hermano ¿Cómo estás?-
Ambos entraron de inmediato, ante la mirada fulminante de Taichi.
El camino hasta su casa nunca había sido más callado que este.
¿Qué les pareció?
¿Qué tal el casi... Hem... ¿Beso?
Lo sé. Aun hay muchas preguntas sin respuesta. En los próximos capítulos las tendrán :)
Gracias por tomarte la molestia de leer.
Nos leemos pronto ;)
