Y otros días después, aquí estamos de nuevo! Así para los que os guste este fic os dejaré unos cuantos para que disfrutéis hasta que pueda volver a traducirlos.
Disclaimer: Los personajes de Konjiki no Gash Bell no me pertenecen sino a Makoto Raiku – sensei.
Esta historia no me pertenece, sino a tick. tock .clocks que me ha dado permiso para traducirlo al español y subirlo. Los comentarios y agradecimientos podéis subirlos aquí o si preferís en el fic original de la autora.
En este capítulo vemos un poco más de la relación amorosa entre Dufort y Kiyomaro. A disfrutar!
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Título: Escena Perdida
Palabras (sin A/N): 1914
Clasificación: K+
Alertas Spoiler: Muy pequeños spoilers. Nada importante, de verdad.
Verso: universo manga (La mayoría tendrá lugar en el universo manga)
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Kiyomaro nunca había visto a Dufort sonreír.
Claro que había visto alguna curva hacía arriba en sus labios, dentro de lo que puede considerarse una sonrisa, una sonrisa de superioridad, mueca o cualquiera de los sinónimos de forma curvada de la boca.
Pero nunca había visto a Dufort estallar con gran sonrisa, llena de alegría y felicidad absoluta y…vale, eso estaba lejos del carácter de una persona silenciosa como Dufort. Si alguna vez le había sonreído así, Kiyomaro creería en la loca teoría de Iwashima acerca de la existencia de extraterrestres que habían venido a la tierra, abducido a su novio y lo habían remplazado por este…contraparte siniestro.
No era que Dufort no pudiese reír, no, probablemente no. Si no podía reír o sonreír, difícilmente Kiyomaro podría considerarlo un humano más. Bien, Dufort era más especial que el resto de los humanos, con su capacidad de Answer Talker. Por supuesto, Kiyomaro tenía esa misma habilidad desde el incidente de Faudo. Dufort parecía más…distante.
Y así, Kiyomaro decidió marcarse una misión: hacer reír o sonreír a Dufort. Preferiblemente lo primero.
Quería hacerlo él mismo, por lo que no se lo pidió a Gash o a Zeon. Además, aunque se lo preguntase a Gash, este se lo diría a Zeon, y este simplemente se reiría de él, diciendo que eso era imposible. Kiyomaro frunció el ceño ante la idea. Debía ser posible, si realmente Dufort era humano. Le podría tomar bastante tiempo, pero estaba seguro que podría hacerlo. Antes de la batalla de los demonios, ¿no solía ser Kiyomaro alguien distante que quería que lo dejasen en paz? La gente lo declaró una causa perdida. Pero Gash logró traerlo de vuelta. Estaba seguro de que podría hacer lo mismo con Dufort.
No tenía ningún plan en específico, y no quería confiar demasiado en su Answer Talker (desde que había tenido ese extraño sueño hace algún tiempo, desapareció una temporada. Volvió, pero se comportaba de forma extraña…), por lo que decidió hacer las cosas sobre la marcha.
Las cosas, por supuesto, no iban de acuerdo a un débil plan que podría haber mantenido en el fondo de su mente.
El día comenzó con normalidad. Se saludaron y fueron juntos al colegio. Eso era normal. Gash y Zeon habían logrado colarse en la escuela vistiendo grandes mochilas de deportes, la verde de Gash y la azul de Zeon. Eso también era normal. La jornada escolar siguió su ritmo lentamente, el profesor decía cosas que no comprendía muy bien pero que fue capaz de comprender gracias Answer Talker, y el reloj seguía con su tictac de forma angustiosamente lenta. Kiyomaro decidió pasar el tiempo tratando de contar los pliegues de su pupitre. Desafortunadamente, su Answer Talker le respondió tan pronto como él se lo preguntó. Se quejó para sus adentros. No podía controlar su habilidad tan bien como Dufort…
Entonces decidió hojear en secreto el libro de hechizos. No había hechizos nuevos, pero era de esperar. La batalla ya había terminado, y no había nuevos hechizos que aprender. Que aburrido. Después de cinco minutos que parecieron cinco segundos, el tiempo que le llevó hojear el libro, lo colocó de nuevo en su escritorio y apoyó la mejilla en la palma de la mano. Tal vez podría quedarse dormido y que no lo pillasen…
Fue entonces cuando sintió que algo andaba…raro.
Miró alrededor de la clase. Sintió que alguien le estaba observando, y no de la forma "¿Qué diablos estás haciendo?".Varias cabezas se giraron en su dirección cuando vieron que Kiyomaro estaba buscando a alguien, también miraron a su alrededor, en busca de lo que Takamine estaba buscando. Al final, el profesor también se dio cuenta, chasqueó los dedos para que le prestasen atención y continuar la lección. Kiyomaro terminó haciendo caso omiso de las órdenes del profesor y siguió buscando, hasta que por fin descubrió quien le estaba observando.
Dufort.
¿Por qué no se lo había esperado o porque el Answer Talker no le respondía? (aunque podría dar una suposición bastante acertada de que tenía algo que ver con ese sueño que tuvo hace un par de meses…). No lo sabía. Lo único que tenía en mente es "¡Oh, Dios mío! ¿Por qué me está mirando Dufort? ¿Por qué nadie se da cuenta? ¿Por qué justo hoy el día pasaba de forma tan dolorosamente lenta?" Por su mente corrían un millón de preguntas en segundos, tan rápidamente que su Answer Talker no podía contestar a ninguna de ellas (no es que pudiese responder a alguna de esas preguntas de todos modos)
Los labios de Dufort estaban curvados en lo que podría interpretarse como una sonrisa. Kiyomaro se quejó para sus adentros (quería ver la sonrisa real de Dufort, no una pequeña falsa sonrisa como la que tenía ahora) ¿Por qué diablos lo estaba mirando Dufort? El rostro de joven se sonrojó y desvió la mirada, no le gustaba ser el centro de atención. ¿Qué pasaba si alguien lo había notado? Su rubor desapareció y miró su alrededor de nuevo, no, nadie se había dado cuenta que Dufort lo estaba mirando ¿Por nadie prestaba atención en los momentos importantes?
Decidió ignorarlo por completo y puso su brazo delante de la cara, tan cerca que podía ver las venas del cuerpo. Respiró hondó y pasó su mirada desde el alto de la muñeca hasta el fondo del codo (¿Quién diría que se podría recurrir a observar sus propias venas para pasar el tiempo en la escuela?), una y otra vez hasta que sintió que alguien tiraba de su pierna.
"Conozco tu plan, Kiyomaro" dijo Gash en voz baja. Por alguna razón, nadie escuchó al niño que por lo general hablaba en alto. ¿Por qué no? Kiyomaro casi se quejó de nuevo cuando el pequeño demonio interrumpió sus pensamientos "Quieres hacer sonreír a Dufort" el joven sintió sus orejas enrojecer y se agachó para susurrarle al oído.
"¿Cómo lo has sabido?"
"Hablas en sueños" respondió Zeon, sin molestarse en bajar la voz, sabiendo que todo el mundo a su alrededor podían oírles. Ya podía sentir como el rubor de sus orejas pasaba a sus mejillas. Oh, genial. Pero no sabía que hablaba en sueños. ¿Cómo es que Gash nunca se lo había dicho?
Porque él es un demonio considerado, le respondió inmediatamente el Answer Talker, pero empujó esa respuesta al fondo de su cabeza, no se sentía muy cómodo con esta situación.
"Um…si" tosió Gash, todavía susurrando."De todas formas, ¡sé cómo hacer sonreír a Dufort!"
"¿Cómo?"
"Porque Dufort suele divagar bastante sobre lo que le gustaría hacer contigo o para ti" Zeon, una vez más con sus respuestas contundentes. Kiyomaro sintió como el rubor aumentaba aun más, ¡por culpa de ese maldito demonio!, "También habla sobre las cosas en las que le gustaría verte"
"¿…en?" la voz de Kiyomaro salió como un pequeño gemido. Bien. Probablemente Dufort quería introducirlo en un vestido o algo así. Qué incluiría vestir un vestido. ¿O quizás le gustaría verlo en un traje de sirvienta? La idea de él mismo vestido como una criada surgió de inmediato en su mente… y golpeó el rostro contra el pupitre. Nadie pareció darse cuenta, incluso si lo hicieran, lo más probable es que no les importase. Probablemente es Zeon de nuevo, estarían pensando. Oh si, Zeon solía avergonzar a Kiyomaro casi toda la jornada escolar. No era raro.
"¡Unuu!" sonrió Gash. "Zeon tenía que escucharlo todo, porque en el fondo de su corazón, realmente se preocupaba por él, y no podía estarse callado, porque Zeon sabe que Dufort te ama de verdad. ¡Y es por eso que está dispuesto a ayudarte!"
"En realidad la idea de ver a Dufort sonreír me divierte" Zeon apartó la mirada "¡Al infierno si llego a obedecer cada orden de Dufort!, esto solo es una bonificación extra para mí"
"Espera, ¿qué?"chirrió Kiyomaro. No le gustaba nada ese sonido. ¿Por qué, oh por qué, sus planes no salían cómo él quería?
"Si…lo más arriba en la lista de Dufort es que te vistas y actúes como una criada" dijo Gash, sonriendo tímidamente. Kiyomaro volvió a golpearse la cara contra la mesa. Espera, ¿estaba en lo cierto acerca de lo de la sirvienta? De ninguna manera. No iba a vestirse como una sirvienta. ¡Ni ahora, ni en ningún momento! La idea era simplemente demasiado para manejar, y Kiyomaro pensó por un segundo que su Answer talker podría romperse o desaparecer de nuevo.
Zeon se echó a reír como un genio malvado. Un pequeño, diminuto genio malvado. Y siendo un demonio se agrega el factor "escalofriante/ asustadizo". Oficialmente, Kiyomaro odiaba su vida. "Jeje. Le hemos pedido ayuda a tu amiga Suzume. Ella compró el vestido por nosotros, porque para dos pequeños "niños" comprar algo así sería muy vergonzoso a la vista de la gente. Así que, ella nos lo prestará a nosotros, y nosotros te lo prestaremos a ti. ¿Qué te parece?"
"¡No!" gritó Kiyomaro, saltó desde su mesa y la golpeó con las manos. Hasta el maestro se sorprendió. Sí, Kiyomaro tenía la mala costumbre de hablar con sus pequeños amigos durante las clases, pero perder el control y gritar era algo nuevo. El joven se dio cuenta que ahora era el centro de atención. "¿…puedo ausentarme?
"¿Es Zeon?" gruñó el profesor.
"…Es Zeon" suspiró en respuesta.
"Puedes irte" Kiyomaro ya estaba fuera de la sala un segundo más tarde.
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"Os odio a los dos"
No estaba seguro de cómo lo habían hecho, pero de todas formas se las arreglaron para forzarlo para ponerse el vestido. Kiyomaro cerró los puños, pero no podía arriesgarse a golpear a cualquiera, Gash o Zeon. Sin importar quien golpeó primero, Zeon acabaría rompiéndole los brazos. Los tres se encontraban en el armario. Los dos más jóvenes se rieron de cómo Kiyomaro se les quedó mirando con el uniforme de criada. Dufort estaba de pie fuera del armario, en espera de la sorpresa que los chicos decían que tenían.
Kiyomaro puso la mano sobre el picaporte y abrió rápidamente la puerta, bajando la cabeza mientras lo hacía. Allí estaba en un silencio incómodo frente a Dufort. Unos minutos más tarde, algo sonó en el aire. De alguna manera sonaba…extraño pero…no podía describirlo. Levantó la vista y vio a Dufort…riendo. De hecho, se reía a carcajadas.
¡Lo había hecho!
Claro, tuvo que sacrificar su dignidad por el camino, pero lo había hecho, y no podía dejar de sentirse realizado. Entonces sintió que era arrastrado en un abrazo por el mayor.
"Te odio" murmuró Kiyomaro, aunque todo el mundo sabía que no lo decía en serio. La sonrisa de Dufort (aunque extraña) finalmente se estableció.
"Yo también te amo"
