Buenas noches ! Es miércoles y he vuelto con un nuevo capitulo. Mientra me dure esta vena creativa por traducir la voy a aprovechar y traducir un poco cada día y traeros cuanto antes capítulos nuevos.

Este capitulo me ha encantado, centrado en la relación de Dufort y Kiyomaro desde un punto de vista más exterior. No puedo si no enamorarme más de estos dos, mi vena yaoista sale a flote cuando leo este tipo de fanfics. Y como me ha gustado tanto, le dedico este capitulo a xHimemikoYukkix, que veo que le gustan estés oneshot y está aí impaciente por una nueva actualización. Simplemente, gracias. Y a cualquiera que que lea estas historietas y las disfruten. No traduzco esto por los reviews o los me gusta ni nada de eso, sino traduciría uno de naruto o otro manga... pero leí estas historias hace tiempo y me dije "de este manga no hay nada yaoi, pues venga, voy a traducirlo"

En fin que me enrollo, ¡Disfrutarlo!

Que me olvido. Disclaimer: los personajes de Konjiki no Gash Bell no me pertencen sino ha Makoto Raiku.

Este fanfic no me pertenece sino a tick. tock. cloks, que me ha dado permiso para traducirlo.

OoOOoOOoOOoO

Título: Opuestos

Palabras (sin A/N): 1539

Rating: K

Alerta Spoiler: Sólo si no conoces el pasado de Dufort

Verso: Universo Manga.

OoOOoOOoOOoO

Cualquiera podría decir de inmediato que Dufort y Kiyomaro eran completamente opuestos, aunque ellos no lo sabían.

Los dos solían discutir entre sí (bueno, era más bien como…Kiyomaro gritándole con rabia al mayor, porque el otro casi nunca respondía) a donde quiera que fuesen. Por lo general, cuando esos dos se acercaban a alguien, los adultos tenían que cubrir rápidamente los oídos de los infantes cercanos, ya fuesen sus hijos o no. El adolescente más bajo y joven solía usar muchas palabras obscenas, algunas incluso que las personas mayores nunca habían oído.

El mayor, Dufort, solía curvar sus labios con una sonrisa de superioridad, aunque era difícil de ver si te encontrabas lejos. Parecía ser el más prudente de los dos, el que suele pensarse las cosas antes; mientras que Kiyomaro es el que se precipitaría sobre las cosas si lo provocas suficiente, lo que suele pasar cuando está tratando con Dufort.

Dufort casi nunca hablaba, así que Kiyomaro era el que hablaba por los dos. Incluso si alguien le hacía una pregunta precisamente a Dufort, solía ser Kiyomaro quien tenía que responder en su lugar, porque sabía que el otro no respondería. Pero si alguien le hacía una pregunta a Kiyomaro, o Kiyomaro respondía lo antes posible tan rápido como pudiese, o lo hacía demasiado tarde y Dufort mandaría a esa persona, haciendo espirales, varios pies de distancia con un puñetazo certero en la mandíbula. Aunque curiosamente, Kiyomaro nunca parecía molestarse. Dufort nunca decía nada durante el ataque.

A Kiyomaro le gustaba caminar, pero correría si realmente fuese necesario, o simplemente porque le daba la gana. Dufort, sin embargo, nunca correría, por muy presionado que estuviese por el tiempo. El siempre caminaba y parecía como si tuviese todo el tiempo del mundo, como si a donde él estaba yendo lo esperaría el tiempo que fuese necesario. La gente le temía, de todas formas, lo que le permitiría hacer lo que quisiese y tomar todo el tiempo que necesita. Kiyomaro era un caso totalmente diferente, porque si él llegaba tarde debido a algo importante, como la escuela, sería castigado y regañado de inmediato. Era entonces cuando Dufort salía, aparentemente, de la nada y simplemente se quedaba mirando fijamente al "infractor" hasta que cedía y se disculpaba con Kiyomaro, y Dufort desaparecería antes de que el adolescente tuviese tiempo de pestañear y preguntar qué estaba pasado.

Algunas veces, Dufort se iba con Zeon por algo importante, era entonces cuando los chicos mayores acosaban a Kiyomaro como su presa diaria, sabiendo que su supuesto "guardaespaldas" está fuera en alguna parte y, por lo tanto, no podría salvarlo. Así que después de la escuela, esperaría por el joven en una esquina de la azotea, e incluso antes de que ellos lo aporreasen para su diversión, alguien les golpeaba a todos en cuello y caían dejando una montaña de inconscientes. Kiyomaro simplemente se sorprendería de suerte y buscaría, sonriendo alegremente, a su salvador; solo para ser sorprendido cundo veía a Dufort sobre él que le examinaba para estar seguro que no estuviese herido. Zeon estaría detrás de él, golpeando su pie de forma impaciente, esperando que su guardián del libro terminase su tarea para que pudiera teletransportarse de vuelta a donde estaban antes. Kiyomaro no podía creer su suerte a veces. Dufort siempre se había considerado alguien desafortunado, hasta que conoció a Kiyomaro.

Realmente, Dufort no tenía que ir al instituto, pero lo hacía por el bien de Kiyomaro, quien se negó en rotundo a abandonar. Incluso si el joven era uno de los humanos más listos del mundo gracias a su habilidad Answer Talker, no quería dejar atrás ese edificio con sus profesores y amigos, y Dufort, incluso dotado con el Answer Talker, nunca podía descifrar el por qué. Simplemente, Kiyomaro le confundía mucho, e incluso usando todo su poder de Answer Talker, nunca podría responder muchas de las cuestiones relacionadas con el joven adolescente.

Kiyomaro era extrovertido, y hace amigos fácilmente. Dufort era solitario, y solo hablaba con la gente de la que realmente confiaba, y trataba con frialdad a cualquiera que quisiese ser su amigo de repente. Sus demonios también eran diferentes. Gash tenía casi la misma personalidad que Kiyomaro, pero era mucho más alegre y energético; mientras que Zeon era casi como Dufort, excepto porque era más cruel y hablaba mucho más.

Dufort odiaba cada vez que alguien, aliado o no, intentaba acerca a Kiyomaro, aunque este nunca podía entender por qué. No era como si ellos fuesen a hacerle daño o algo. Las únicas excepciones eran con demonios enemigos y esos matones que le amenazaron con hacerle daño y atraparlo el otro día en la escuela. Pero Kiyomaro sabía que Dufort nunca estaría cómodo cerca de otra gente, y cada vez que alguien intentase acercase a él, Dufort los espantaría.

Kiyomaro no podía controlar su Answer Talker, pero Dufort definitivamente si podía. Muchas veces, el joven le ha preguntado al mayor que le enseñase como usarlo adecuadamente, pero cada una de las veces Dufort se negaba. Era eso, o simplemente le ignoraba, algo que ha estado haciendo con mayor frecuencia desde que habían llegado al tema del Answer Talker. Kiyomaro nunca entendió porque Dufort no le enseñaba como usarlo, pero en realidad, the Answer no era tan complicada. Simplemente era porque Dufort quería dominarse a sí mismo, al igual que lo hizo en ese horrible, horrible laboratorio de investigación cunado era un niño.

Dufort tuvo una infancia horrible, pero Kiyomaro vivió como alguien normal. Kiyomaro estuvo rodeado de muchos amigos que lo apoyaron (esos mismos amigos que luego rehuyeron de él cuando descubrieron que era diferente…); Dufort no tenía con quién hablar, pero esos malditos científicos que lo tenían cautivo sólo le hacían esas preguntas molestas. Pero si Kiyomaro no hubiese tenido que vivir su pre-adolescencia solo, entonces nunca hubiese sido alguien tan cercano con Gash, lo que con el tiempo habría significado no ser tan cercano con Dufort. Si los científicos nunca hubiesen abandonado a Dufort en el Polo Norte, entonces nunca habría conocido a Zeon, lo que significaría que nunca habría conocido a Kiyomaro.

Realmente, nadie sabía cómo los dos chicos se llevaban tan bien, aunque si se hubiesen molestado por entender sus pasados y como de parecidos eran, lo habrían entendido perfectamente. Aunque la mayoría decidió prestar más atención a sus diferencias, que eran más obvias. Era cierto que ellos dos eran muy distintos, pero eran iguales en el hecho de que ambos compartían una parte importante de su pasado, la batalla de demonios. Eso era porque de esa batalla todo calló en su lugar, y no importa como de horrible pensara Kiyomaro que fue la batalla; realmente, si no fuera por ello, Dufort seguramente habría muerto congelado en algún lugar del Polo norte, y el propio Kiyomaro, no tendría a absolutamente nadie con quién hablar, y probablemente habría sucumbido a una especie de locura de forma lenta.

En verdad, los dos tenían que agradecer a Gash y Zeon por eso, reunirlos. Incluso si para los gemelos no significa de la misma manera, ese fue el mejor resultado posible en sus vidas. Los hermanos no podían imaginar la gratitud que los que ellos dos, secretamente, sentían por ellos. Pero Gash y Zeon también eran diferentes, y eso no les impidió que trabajasen tan bien juntos.

Algunas personas no podían creer que Kiyomaro y Dufort estuviesen juntos, y si alguna vez lo dudaban, ellos les dirían (sobre todo pensaron que lo diría Kiyomaro) que se fijasen en Gash y Zeon. Si esos dos podían dejar de lado sus diferencias, ¿Por qué no podrían ellos?

Porque algunas veces es importante sólo centrarse en lo que comparten, en vez de en sus diferencias. A veces, las semejanzas pueden compensar todas las diferencias.

OoOOoOOoOOoO

Sólo puedo decir...me enamoré aún más con esta última frase. Además, ¿los opuestos se atraen, no? Pues eso. Byeee