Los meses pasaron rápido, el verano llegó, por fin se terminaron las clases. Aquel año había sido agotador para Lexa. Habían pasado demasiadas cosas. Y aun le costaba asimilarlas. Si no hubiera sido por Clarke probablemente estaría cuando menos en la cárcel o lo que aun es peor, podría estar muerta.

Por la mente de la joven pasaban multitud de preguntas aquel día. Todo un verano libre, entero para hacer lo que quisiera, sin otro problema que disfrutar del tiempo sin tener que preocuparse por nada que no fuera pasarlo bien. Este sería el último verano así, el próximo sería el de su incorporación a la universidad. Mejor no lo pensaba, tenía todo un año para terminar de decidirse por cuales serían sus estudios universitarios y sobre todo dónde estudiaría. Clarke quería estudiar Medicina e ir a Stanford, que era la misma universidad a la que quería ir Lincoln para estudiar Derecho como sus padres, Raven quería estudiar Ingeniería Aeroespacial, Finn Ciencias Políticas y Octavia quería entrar en el FBI, pero ella no sabía que quería hacer. Tenía muy claro lo que no quería, nada relacionado con las leyes. Pero por otro lado, lo que sí sabía es que quería tener cerca a Clarke. Terminó de vestirse y miró la hora. Llegaba tarde, ese día había quedado con Clarke para ir al cine y una vez más llegaría tarde.

-Indra –decía ya con el pomo de la puerta en su mano- me voy, Clarke me va a matar, llego tarde.

La encontró sentada en las escaleras de entrada a su edificio. Podía ver, incluso a esa distancia, el enfado dibujado en su cara.

-Hola preciosa-Decía nada más acercarse a ella- lo siento ya sé que llego tarde, ¿podrás perdonarme? –Ponía su mejor cara de niña buena.

-Hola Lexa, es que ¿ni una sola vez puedes llegar a la hora?-decía sin mirar su cara. Se decía a sí misma que no podía levantar la vista porque si lo hacía estaría perdida. Y perdonaría cualquier cosa- ahora ya no llegamos al cine.

-Oh, vamos cariño, no te enfades -Tomaba con su mano la barbilla de ella, para levantarla- venga Clarke no te enfades, prometo recompensarte por esto. ¿Contenta?

-No me enfado, pero de verdad no logro entender como no eres capaz de llegar nunca a la hora que decimos. No es difícil cariño. Y como tienes pensado compensar el que hoy no podamos ir al cine ¿si se puede saber?

-Seguro que algo se me ocurre. Y ahora ¿qué te apetece hacer?

Al final terminaron paseando por las calles de NY y tomando uno de los fantásticos helados de Cones, Ice Cream Artisans, la heladería situada en 272 Bleecker Street.

Después volvieron a casa Clarke. Igual ese no era el día para que la joven contase sus planes de verano. Porque a ver cómo le decía que su idea era marcharme a Escocia a ver a su "tío" Nyko y pasar allí el verano. Pero realmente necesitaba desconectar un poco de todo lo que había sucedido aquel año.

Después de dejar a Clarke en su casa, volvió a la suya paseando, necesitaba poner en orden sus pensamientos.

Por fin había llegado el día en el que tendría que decir a su novia que se iba fuera a pasar el verano.

-Lexa, seguro que eres capaz de lograr que lo entienda- Lexa miraba a Anya y negaba con su cabeza.

-No lo tengo yo tan claro.

-Vamos cariño, Clarke es una chica inteligente, sabrá entender tu necesidad de recargar pilas, de tratar de olvidar este año y todo lo que sucedió – Anya sólo trataba de animarla. Pero por lo poco que conocía a la joven rubia, sabía que Lexa lo iba a tener difícil.

-No estoy yo tan segura. Solo llevamos saliendo dos meses, y ahora que tenemos tiempo para poder estar juntas cada día e ir avanzando en nuestra relación yo voy y me largo a Escocia. No lo va a entender- Parecía hablar con ella misma por el tono de voz que estaba usando.

- Lexa, Clarke lo entenderá si se lo explicas bien. Y si no lo hace, entonces tal vez no es la chica que pensábamos. Y ahora vete, que si no volverás a llegar tarde y encontraras a tu novia enfada, y entonces sí que no serás capaz de hacer que entienda que la vas a dejar sola todo el verano-Realmente Anya pensaba que Clarke iba a matar a Lexa.

Por fin llegaba a casa de los Griffin, aparcaba justo delante de la entrada. Salía del coche y encaminaba sus pasos hacia aquella casa. Le abría la puerta una sonriente Clarke.

-Hola, no me puedo creer que por fin hayas sido puntual - decía y después depositaba un tierno beso en los labios de su novia- ¿qué pasa? ¿Por qué traes esa cara?

-Nada mi amor, es solo que …-decía bajando su mirada.

-¿Nada? Y siendo nada ¿no eres capaz de mirarme? –La joven no entendía que pasaba.

-Cariño tenemos que hablar de una cosa- tomaba su mano y juntas se encaminaban hacia el salón.

-Lexa me estás asustando. ¿Qué narices pasa? ¿He hecho algo mal?-la intranquilidad de ella iba en aumento.

- Verás, hace ya unos meses decidí que este verano iría a visitar a mi tío Nyko. Bueno en realidad no es mi tío, es el hermano de Anya, pero desde que nos conocimos hemos tenido una conexión especial.

-Vale, ¿solo es eso? Realmente me habías asustado. Me parece genial –Menos mal, pensó Clarke- y ¿cuándo te vas?

-El viernes, salgo el viernes –decía bajando la cabeza.

-Vale eso es pasado mañana. Y regresas cuando ¿el lunes? ¿O te quedas unos días más?

-Veras, Clarke sólo quiero que escuches hasta el final y luego hablamos ¿vale? Cuando comencé este último año en el nuevo High School me prometí a mi misma que esta vez todo saldría bien. Que no volvería a meterme en líos, que sería el lugar en el que terminaría mis estudios y donde decidiría cual iba a ser mi futuro. Decidí que mi pasado no me alcanzaría, que nunca más las drogas ni las peleas formarían parte de mi vida. Y todo comenzó bien, el instituto me gustó, la gente era fantástica, el grupo de debate entró en mi vida y parecía que todo empezaba a tener sentido, que todo se encauzaba. Incluso en los días en los que nosotras parecíamos dos bombas de relojería a punto de explotar, incluso en esos días mi vida tenía sentido. Ahí decidí que al final del curso si lograba que todo terminase bien, iría a ver a Nyko, para poder contarle que todo lo que un día le había prometido al salir de un juzgado lo estaba logrando. Me sentía feliz, plena, llena de vida nuevamente. Nada ni nadie podía hacerme dudar de mi misma. Entonces sucedió, mi pasado volvió y me explotó en la cara. Siempre dicen que cuando todo va especialmente bien deberíamos prepararnos para recibir un golpe que compense y equilibre de nuevo la balanza. En mi caso, no estaba preparada para el golpe, no lo esperaba y además fue demasiado duro. Si no hubiera sido por vosotros, Lin y tú y sobre todo los padres de Lin, ahora lo más seguro es que no estuviera aquí.

-Cariño, por favor…-ella podía sentir su dolor.

-Clarke, por favor. Solo deja que termine-decía mirando a su novia- después de aquello, tú reapareciste en mi vida por así decirlo. Descubrí a la Clarke Griffin de la que todos me hablaban, y me enamoré de ella. Y por extraño que parezca tú lo hiciste de mí. Así que de nuevo volvía a sentirme bien, feliz, plena. Pero algo dentro de mí no estaba bien, y aun hoy no lo está. Necesito salir de esta ciudad, necesito recargarme, necesito procesar todo lo que ha sucedido en mi vida no solo en este último año sino también en los dos años anteriores. Necesito procesar que mi mejor amigo fue asesinado por dos policías corruptos, que fui perseguida por ellos, detenida, juzgada y que eso no sucedió una sola vez. Necesito procesar que esos policías me tendieron una trampa para así poder terminar conmigo. Necesito procesar que si en mi vida no hubiera existido una Clarke Griffin ni unos Trikru ahora estaría como poco en la cárcel y como mucho muerta –Las lágrimas surcaban la cara de Lexa- Clarke, me estoy ahogando, siento que me voy hundiendo cada día un poco más, siento que lo único que aun hace que me mantenga a flote eres tú. Y no quiero que cargues con ese peso, quiero ser capaz de ofrecerte lo mejor de mí. Quiero poder darme por entero a ti. Quiero que seas totalmente feliz. Pero para que todo eso suceda, necesito curarme.

-Lexa, oh mi amor, ¿qué puedo hacer para ayudarte? ¿Cómo no he sido capaz de darme cuenta de tu dolor? ¿Cómo no he visto que tus bromas y tu sonrisa escondían tanto dolor?- Clarke no podía dejar de llorar, no quería que su amor sufriera de aquella forma.

-Nada de esto es culpa tuya. Al contrario, solo tú eres la responsable de que aun esté en pie. Pero necesito irme. Clarke, mi viaje es a Escocia. Nyko vive allí desde hace un año, y es allí donde voy a pasar todo el verano.

-¿Todo el verano? En Escocia.

-Lo siento, pero …

-Vale. No te disculpes. No es lo que tenía planeado para este verano, pero, entiendo que necesitas alejarte, recuperarte, cargarte de energía, dejar de una vez por todas tu pasado tras de ti. No voy a negarte que me encantaría que lo hicieras aquí junto a mí. Pero entiendo tu decisión. Solo te voy a pedir una cosa, y es que no olvides que yo estoy aquí, por favor llámame, cuéntame cómo te va allí, como te vas sintiendo, deja que aun en la distancia forme parte de tu recuperación.

-Como voy a olvidarme de ti, eres lo mejor que me ha pasado en la vida. Te quiero Clarke Griffin- dijo con total sinceridad.

-Te quiero Lexa Woods.

Sus bocas se fueron acercando y sellaron su declaración con un beso.