Las cosas se podrán muy interesantes los próximos capítulos, pronto pararán los saltos en el tiempo, pero es importante que ocurran en mi historia para avanzar. Muchas gracias por leer, seguir y dejar reviews. Disfruten.

La mayoría de los personajes son de E. L. James


10 de octubre de 2018

Punto de vista de Christian

Estoy en la biblioteca de la universidad esperando a Ros. Es una de las personas más geniales e inteligentes que he conocido, tiene un instinto asesino para los negocios.

Este segundo año me he aburrido un montón en la universidad, no siento que esté aprendiendo nada nuevo. Hay clases a las que no asisto y aún así sigo teniendo las mejores calificaciones. Así conocí a Ros, terminó de estudiar en junio y se quedó un semestre más como ayudante de un profesor. Un día luego de terminar un examen se acercó a mí.

-¿Grey, verdad? -dice con rudeza.

-Sí -confirmo con el mismo tono.

-Me he dado cuenta que vienes poco a esta clase y aún así obtienes las mejores calificaciones.

-Sí, ¿y...? -¿a dónde quiere ir a parar?

-Entonces tenemos dos opciones: estás haciendo trampa o eres un genio.

-Si solo tengo esas dos opciones, creo que es lo segundo -digo con confianza, sonríe ante mi respuesta.

Después de eso nos hemos reunidos durante dos meses analizando y creando una propuesta de negocios para una pequeña empresa de telecomunicaciones en Seattle que si sigue por el camino que va está destinada al fracaso, hoy es un día decisivo, Ros debería tener el último balance con las cifras finales y si todo va según el plan podremos ver pronto ganancias.

-Hola, Grey -dice cuando llega a mi lado sacándome de mis pensamientos.

-¿Qué hay Ros, lo tienes? -pregunto ansioso.

-Sí, los resultados son buenos para nosotros, si nos apuramos podemos hacer una oferta y comprar por un precio mínimo.

-¿Qué hacemos ahora?

-Tengo que mostrarte el balance, pero debe ser en privado, estamos en periodo de 'Top Secret', Grey. Tenemos información clasificada, no quiero que esto se nos vaya de las manos por descuidados.

-Bien, yo vivo a 15 minutos caminando, vamos a mi casa -asiente.

Caminamos rápido y en silencio, Ros no es del tipo de hablar trivialidades. Mientras vamos ocupo mi mente en cosas placenteras, tengo imágenes de ayer, Ana y yo celebrando nuestro primer aniversario de matrimonio. Sí que lo pasamos bien, descubrimos todo un nuevo uso para la comida…, me encanta descubrir con mi esposa cosas nuevas. Mis pensamientos tienen repercusiones directa en mi entrepierna, 'cálmate, Grey, Ros va a pensar que eres un pervertido', pienso.

Cambio el rumbo de mi mente.

Fue un año genial, y eso aún queda corto. Dicen que el primer año es lo más difícil, pues para nosotros, fue maravillo. Si bien Ana ha estado más ocupada este semestre con sus estudios, siempre tiene tiempo para mí, nunca discutimos y compartimos todo. Bueno, solo hemos discutido una vez, nuestra primera y única pelea hace más o menos un mes y medio atrás.

-¿Ana, estás bien?, estás con la mente en otro lado. Te estaba diciendo que mañana no iré a clases.

-Lo siento, amor. ¿Por qué no irás? -pregunta distraída.

-No importa, dime qué pasa Ana, me estás preocupando.

-Estoy con atraso -oh…

-Sería un pésimo momento para tener un bebé -es lo primero que sale por mi boca.

-No me digas, ¿eso es lo que tienes para decirme Christian? -vaya, qué es ese tono en su voz, solo estoy siendo sincero.

-Es la verdad Ana, estoy comenzando a armar mi negocio, tú estas ocupada estudiando, ¿cómo se supone que vamos a tener un bebé?, justo ahora todo mi tiempo se va en todo eso, no puedo buscar un trabajo si estoy armando mi negocio e ir a la universidad a la vez, agrégale un bebé. Es mal momento.

-Oh por Dios Christian..., ¡cállate! -¿Que me calle?

-¿Cómo que que me calle? -digo ofendido.

-Estoy asustadísima y lo único que tienes para decirme es que no es buen momento, ¿qué se supone que significa eso, que si estoy embarazada y es mal momento para ti te vas a a ir o peor quieres que aborte?, ¿qué se supone que tengo que pensar?, por eso, mejor cállate- con eso se para y se va al baño.

-¡Ana, no te vayas!, ¿y qué pasó con las pastillas? -digo más alterado.

-Nada es 100 por ciento seguro Christian, lo sabes bien -me responde y sigue su camino.

Pasan unos minutos y aún no sale del baño. Mierda..., me siento como el peor marido del mundo mi Ana solo quería mi apoyo y yo hice todo lo contrario. Me voy al baño, veo que está sacando un tampón.

-Me acaba de bajar -dice con la voz quebrada y comienza a llorar.

-Nena, lo siento -me arrodillo frente a ella y la abrazo-, entré en pánico, debería haberte apoyado en seguida -digo mientras solloza en mi cuello.

-Tenía tanto miedo..., yo tampoco quiero embarazarme aún, sé que no es buen momento, no era necesario que me lo recordaras.

-Perdóname, te juro que si algo así vuelve a pasar, me comportaré como un hombre y no como el imbécil que viste recién, lo siento.

Esa ha sido nuestra única discusión.

-¿Falta mucho? -pregunta Ros devolviéndome a la realidad.

-No, estamos aquí, al doblar la esquina del parque -digo. Hemos caminado rápido, estamos por llegar a casa.

Punto de vista de Ana

Estoy esperando a que Christian llegue de la universidad, ha sido de esos días que no he dejado de pensar en él y es que después de ayer he tenido todo el día ganas de repetirlo. Tengo lista la cena y me he puesto un pijama de satín rosa pálido que a Christian le encanta, espero que no dure mucho puesto.

Cuando escucho la llave en la puerta con un pequeño salto me lanzo a su cuello y rodeo con mis piernas su cintura mientras nos besamos, la cena puede esperar, pienso, pero él corta el beso.

-Amor, no estamos solos.

Solo ahí me doy cuenta que hay una mujer en la puerta con una sonrisa incómoda, ¡rayos!

-Ana, esta es Ros, Ros mi prometida, Ana.

-Mucho gusto -decimos.

¿Ros es mujer?, siempre pensé que era un hombre por como Christian hablaba de ella.

-No tardaremos nada, amor. Solo revisaremos unos datos.

-Está bien -le sonrío, aunque siento que se arruinó mi velada.

Se acercan al pequeño escritorio en nuestra sala de estar y encienden el computador, veo que Ros conecta un pendrive y Christian posa una mano en la mesa y otra en el hombro de ella.

'Oh…', pienso, Christian nunca hace eso con nadie que no sea yo o por lo menos nunca he visto que lo haga con otra persona.

-¿Quieren algo para tomar? -pregunto tratando de sonar segura de mí misma.

-Yo no amor, gracias. ¿Ros?

-No gracias, estoy perfectamente -dice sin despegar la mirada del ordenador.

-Okay -respondo pensado que yo también estaría perfectamente con la mano de mi marido sobre mí. 'No pienses así', me regaño, no quiero ser la esposa celosa.

Sin decir nada tomo el libro que estaba leyendo y me lo llevo al dormitorio para continuar mientras Christian termina sus asuntos, no sentí sus pasos seguirme cuando entré en la habitación, antes de recostarme en la cama me abraza por la espalda y besa mi cuello.

-No esté celosa señora Grey -me susurra al oído con una voz seductora que me derrite.

-¿Celosa yo? -diego haciéndome la desentendida.

-Me encanta cuando te pones así pero no tienes porque estarlo amor -dice otra vez en mi oído y me besa el cuello-, es más..., el celoso soy yo, Ros es lesbiana.

-¡Oh! -es todo lo que digo, me siento estúpida.

-Exacto mi vida, ahora dame unos minutos, termino con ella y me encargaré de este pequeño trozo de tela que lleva puesto señora Grey -con eso vuelve a la sala de estar.

Ahora entiendo el alivio que sintió Christian cuando le dije que José es gay.

-¿Qué estabas haciendo con Ros?, no entendí de qué hablaban -digo mientras estamos abrazados en la cama.

-Tenemos una propuesta para una empresa en Seattle -noto un poco de amargura en su voz.

-¿Por qué lo dices así, no se supone que es algo bueno?

-Sí, pero no tengo el dinero para comenzar, he pensado hablar con el abuelo pero no quiero deberle tanto, papá no me prestaría porque si hago esto tendría que dejar la universidad y un banco no me daría un crédito en este momento.

-¿Cuánto dinero necesitas?

-100 mil dólares.

-¿Estás seguro que eso quieres hacer, dejar la universidad y comenzar ahora tu propio negocio?

-Sí Ana, ya no aprendo nada nuevo, estoy aburrido en la universidad y quiero empezar a trabajar, mientras antes sea eso más rápido podremos dar la noticia de nuestro matrimonio.

-Yo tengo ese dinero.

-Ana, no. Ese es tu dinero.

-Nuestro dinero Christian.

-¿De verdad harías eso por mí?

-Yo haría todo por ti mi amor -es la verdad.

-Tendría que irme a Seattle, Ana.

-Lo sé, lo resolveremos, podemos viajar, además no es que te vayas inmediatamente o sí.

-No, Ros puede irse antes y preparar las negociaciones, puedo irme después y viajaremos, haremos esto funcionar, sé que me irá bien en los negocios, amor, no tomaría este riesgo si no confiara en lo que estamos haciendo.

-Está dicho entonces, mañana vamos al banco -digo con resolución.

-Gracias amor, voy a llamar Ros inmediatamente -dice sonriendo.

Busca sus boxers y se levanta de la cama tomando su celular y empieza a marcar, cuando va en la puerta se detiene, se devuelve, deja el celular en el velador, se saca los boxers y dice:

-A la mierda Ros, primero le haré el amor a mi esposa -ese es mi marido, siempre soy su prioridad.


7 de enero de 2019

Punto de vista de Ana

Ayer volví a Boston, terminaron las vacaciones de invierno y hoy comienzan las clases. He regresado sola, hace un mes atrás mi marido cerró el trato que tanto le emocionaba y su sueño de siempre se está haciendo realidad. Estoy muy feliz por él, pero ya lo extraño.

Durante el periodo que pudimos estar juntos en Seattle buscamos un pequeño departamento que por el momento servirá de oficina para él y Ros y un par de ingenieros que están ayudando con la plataforma inicial en lo que encuentran un lugar más apropiado para Grey Enterprises Holdings.


11 de enero de 2019

Punto de vista de Ana

Ha sido una semana muy larga, me he quedado hasta más tarde en la biblioteca de la universidad para no extrañar tanto a Christian, no lo he logrado. Estoy llegando a casa,abro la puerta y ahí está él, esperándome.

-¡Christian! -es todo lo que digo antes de abalanzarme sobre él y de que ataque mi boca.

-Ana, te he extrañado tanto... -susurra en mi oído.

-Yo igual mi vida, ha sido una semana eterna… -digo entre jadeos.

-Lo sé, te preparé la cena… -sonrío, extrañé sus detalles esta semana.

-Cenemos luego, ahora quiero que me haga el amor, señor Grey.

-Nos proponemos complacer, señora Grey.


8 de junio de 2019

Punto de vista de Ana

Oficialmente terminó el semestre en la universidad, segundo año fue agotador y haberlo terminado sin la presencia constante de Christian es todo un logro, no hay momento en que no piense en él.

Estoy llegando a Seattle, voy por mi maleta y me dirijo a tomar un taxi.

-¿Necesita transporte, señora Grey? -escucho su voz detrás mío, me doy vuelta y sin importar la gente a mí alrededor me arrojo a sus brazos. Hace un mes que no nos vemos.

-Vámonos amor, antes de que te quite la ropa aquí mismo -dice mi siempre dispuesto marido.

Me sorprendo cuando me lleva al Four Seasons en vez del departamento.

-¿Un hotel? -pregunto extrañada.

-Lo siento, nena -me dice mientras nos dirigimos a la habitación-, haremos una parada aquí. Nuestro departamento aún es oficina y no quiero espantar a Ros con nuestros gritos -dice bromeando-. Ya tenemos un piso lleno en un edificio cercano, pero con Ros tenemos el departamento como centro de reuniones, en algunos meses, si todo sigue como vamos podremos comprar un edificio y tener todo dominado desde un solo lugar.

Llegamos a la habitación y sin nada más que decir comenzamos a recuperar el tiempo perdido.

Estamos abrazados en la cama mientras Christian me pone al día con la empresa, ha logrado tanto, de a poco se está haciendo reconocido y según las cifras Ros dice que dentro de un año será millonario o seremos millonarios.


13 de agosto de 2019

Punto de vista de Ana

Pasaron demasiado rápido las vacaciones, pero fueron bien utilizadas, no solo vi a mi marido, también pudimos ver a nuestras familias y amigos, los extrañaba, a veces es fácil dejarse llevar por nuestra burbuja y olvidarnos del resto del mundo, necesitaba salir con las chicas.

Como Christian ya se está haciendo reconocido habló con su padre, al principio no se tomó bien que dejara la universidad, pero luego de que le mostrara cómo ha crecido su empresa en menos de un año, se calmó un poco y dijo que confiaba en sus decisiones.

Aún no le contamos a nuestras familias que estamos casados, no se dio el momento y queremos que sea algo especial.


13 de octubre de 2019

Punto de vista de Ana

Christian debería haber llegado ayer, pero perdió el vuelo, así que llegará hoy, celebraremos nuestro segundo aniversario de matrimonio, he preparado una cena romántica en casa y estoy esperando que llegue, insistió en que no lo fuera a buscar al aeropuerto.

Tengo todo preparado cuando golpean a la puerta, abro y ahí está mi apuesto marido con un ramo de rosas en sus manos y una sonrisa, no sé cuál de las dos cosas me gusta más, creo que lo segundo.

-Feliz aniversario, señora Grey.

-Feliz aniversario, señor Grey -nos besamos.

El último año no ha sido fácil, pero hemos hecho que funcione, por mucho que Christian ame lo que hace me ama más a mí y me lo demuestra siempre, estar lejos solo ha reafirmado nuestro amor. Nos extrañamos con locura, pero cada vez que nos vemos es especial.

-Quiero que compremos otro departamento en Seattle -dice mientras estamos acostados frente a frente.

-¿Qué tiene de malo el que tenemos?

-Mi jefe de seguridad dice que no es seguro.

-¿Seguro?

-Sí, al parecer soy famoso en Seattle ahora, he tenido que lidiar con paparazzis los últimos meses.

-Toda una celebridad, señor Grey -trato de bromear, pero veo que está preocupado.

-Ana, no quiero que vayas por ahora, yo vendré aquí, no quiero que se enteren de lo nuestro y luego no te dejen tranquila, son desesperantes, he considerado contratar seguridad privada, pero no sé si será para tanto.

-Okay amor, si eso es lo que quieres -noto cómo se relaja.

-Tengo visto un lugar cerca del nuevo edificio de la empresa, quiero que lo apruebes, la próxima semana tengo una cita con el corredor de propiedades, te aviso y lo ves por FaceTime.

-Bueno amor.


6 de abril de 2020

Punto de vista de Ana

Estoy dándome una ducha antes de irme a la cama con un libro en lo que espero la llamada de mi marido, todos los días me habla, nos contamos nuestro día y me da las buenas noches. No he ido a Seattle en varios meses, pero Christian ha tratado de venir más seguido.

Salgo de la ducha y veo que mi celular parpadea, tengo un mensaje.

*Te extraño mi amor, cuento las horas para verte el fin de semana. Te hablo apenas llegue a Escala* -C

Sonrío al ver su mensaje, estos pequeños detalles son los que han permitido que sigamos igual de enamorados después de casi cuatro años de conocernos, el tiempo ha pasado volando. Este año cumpliremos 22 años y 3 de casados. En junio terminaré mi tercer año de universidad y para el cumpleaños de Christian hemos decidido dar la gran noticia a nuestra familia.

Le escribo una respuesta rápida.

*Yo te extraño más, estaré esperando tu llamado. Te amo. x* -A

Me pongo mi pijama, tomo el libro y leo. Algunos minutos después suena mi celular, veo que es Christian, aún es temprano para su llamada, pero contesto de buena gana.

-Hola, mi amor -digo.

-Ana -dice casi con alivio, que extraño.

-¿Está todo bien Christian?, llegaste temprano a Escala.

-Está todo bien, solo quería oír tu voz, aun estoy en el trabajo. ¿Segura que estás bien?

-Sí Christian, ¿por qué no habría de estarlo?

-Por nada, solo te extraño demasiado, mi amor -sonrío.

-Yo igual mi vida.

-Tengo que irme nena, te llamo en un rato, solo quería escucharte un momento. Te amo.

-Hablamos amor -cortamos.