Bueno, aquí está mi segundo drabble del concurso :) me siento demasiado inspirada para dejar de escribir XD tiene 999 palabras, contadas jajaja escribo demás :( lo sé, soy como una adicta.

Este fue mmm más fácil de lo que pensé XD creía que sería un verdadero lío, pero me ha gustado el rumbo que tomó :3 ya me dirán que piensan y salió bien.

Son las 2:21 am y yo aquí escribiendo XD

Disclaimer: Fairy Tail no me pertenece, tampoco sus personajes. Le pertenece a Hiro Mashima-troll-sensei :)

Al drabble :D

o.o.o

Amor

Antes de volverse un miembro de Fairy Tail, Gajeel había sido un completo antisocial. Los conceptos "amabilidad" y "amistad" eran relativamente nuevos en su vocabulario; en Phantom Lord, las cosas eran totalmente distintas. La amistad era una enfermedad, la piedad una estupidez y el amor una perfecta imbecilidad.

Era por eso que, cuando ingresó a Fairy Tail, aquel sitio le pareció más un manicomio que un gremio.

Al principio, la gran mayoría, lo veía como un intruso; podía sentir las miradas incomodas por su presencia. Era aterrador, y eso no le molestaba…

Pero, si no le molestaba, si no le importaba ser aceptado por ellos, ¿Por qué se dejó golpear por Rapidín y el Jardinero? ¿Por qué no les pateó el trasero? ¿Por qué voló para proteger a esa chica?

Porque le importaba aunque él no lo dijera; quería componer las cosas que había hecho mal.

Luego de eso, los miembros del gremio comenzaron a cambiar con él lo cual no era tan agradable como esperaba. Odiaba los gritos, los pleitos y la locura en general. Se sentía fuera de lugar.

Pero, contra todo pronóstico, comenzó a cambiar. Empezó a reír con ellos, a pelear estúpidamente con Salamander, incluso, se sintió desesperado cuando descubrió que no tenía un gato como los otros dragon slayers.

Entonces apareció Lily, y lloró como un imbécil cuando supo que se quedaría con él.

Si, definitivamente, la locura de Fairy Tail comenzaba a contagiarlo, y esa locura, no solo venía con una tremenda pasión por defender el nombre de su nuevo gremio, sino también, con un nuevo y molesto sentimiento por una pequeña maga:

Levy Mcgarden.

Tenía una extraña fijación por ella; era alegre y todo parecía estar perfecto cuando ella estaba cerca. Era valiente y justa y, sorprendentemente, no lo odiaba.

-Es parte del pasado –le había dicho una vez -. No te guardo rencor por ello...

Y Gajeel sintió, por primera vez en su vida, algo que lo carcomió por dentro. Pero no era odio, ni culpa, ni nada que él conociera. Era algo diferente y, ligeramente, molesto. Sin embargo, no le importó; ella había despertado algo dentro de él y, fuera lo que fuera, no podía mantener ese sentimiento quieto.

Comenzó a preocuparse por ella; la seguía sigilosamente cuando se iba sola a casa, la protegía cuando el peligro estaba cerca y, cuando vino el exámen clase S, algo lo empujó para ofrecerse como su compañero. Además de que podría golpear a unos cuantos estando en el exámen, no soportaba la idea de que alguien más pudiera protegerla.

Por alguna razón, dejó de llamarla Levy y comenzó a decirle "camarón", "enana", "ratón de biblioteca"… lo cual era estúpido, porque él sabía como funcionaba eso de los apodos: si le pones un apodo, te encariñaras con ella…

Como fuera… peor ya no podía estar al respecto…

Y como si algún demonio hubiera escuchado sus pensamientos, vino ese corazón en las palabras de hierro que no hizo más que empeorar su ya lamentable situación. Lo sorprendió ver aquello; ella era demasiado reservada… ¿estaría insinuando que…? ¡No! ¡No era posible!

¿O sí lo era?

Solo tuvo que pensarlo para sentir que su estómago le daba vueltas y un cálido vapor se arremolinaba por su garganta… Lo peor del caso, era que, aun pudiendo detener ese endemoniado sentimiento, no lo habría hecho…

Era algo demasiado fuerte como para ignorarlo, demasiado tarde como para pararlo. Lo supo cuando, estando inconsciente por las heridas de la batalla contra Kawazu y Yamazu, todo lo que veía en sueños era el color azul de su cabello o el color achocolatado de sus grandes ojos… solo eso y sentía una inminente paz llenar su pecho.

Esas mismas imágenes se repitieron en su mente todo el tiempo que estuvo dormido, los siete años en Tenroujima. Para él fue como una semana, pero se sentía apacible por esos sueños.

Finalmente, los encontraron y lo primero que hizo fue buscarla con los ojos; era demasiado orgulloso como para decirlo en voz alta, pero no podía estar tranquilo sin verla. El vapor de su pecho se volvió una caverna helada al no encontrarla.

De pronto la vio y ella lo estaba mirando. Levy se sonrojó y él pretendió únicamente que pasaba sus ojos por allí de casualidad. Sin embargo, el vapor derritió el hielo, y su duro corazón latió con fuerza. El rudo y recio dragon slayer sintió el calor subir por su cuello hasta su rostro; era una sensación realmente incomoda.

Volvieron a Magnolia, y aunque el gremio era una autentica porquería, sabía que saldrían adelante o, al menos, eso era lo que Levy decía. Y ella era inteligente, así que debía ser verdad.

Entonces vino la amenaza de Raven Tail, y algo extraño, un temblor en su pecho, lo atacó con solo pensar lo que podría pasar si Ivan se metía con ellos, o mandaba a alguno de sus estúpidos magos a atacarlos. Se sentía paranoico, pero sabía lo que haría si se atrevían a tocar a su enana. No habría lugar en Magnolia donde se pudieran esconder de él si eso pasaba.

Así que no le quitaba los ojos de encima, la cuidaba en todo momento, lo cual, era algo agradable, pese al molesto vapor y a su estúpido pulso que se aceleraba cuando ella lo atrapaba mirándola. Pero ya no desviaba sus ojos; ya no evitaba ese tímido contacto. Sentía un placentero escalofrío cuando esto pasaba. Y ella, como una chica tonta, se sonrojaba y le sonreía con dulzura.

Él no sonreía… no al principio, pero luego, cuando miraba al frente, no podía evitar sonreír pensando en ella, en su pequeño tamaño, en su cabello, sus mejillas, la forma en la que se acomodaba el pelo tras la oreja o como contoneaba sus caderas al caminar…

Y sonreía como un imbécil, como un perfecto, estúpido y completo imbécil. Pero era un feliz imbécil enamorado de una enana tonta.

Y, extrañamente, ya no le importaba en lo absoluto.

o.o.o

¿Qué les pareció? Espero no este demasiado OoC XD como siempre, es un GaLe, aunque también tiene algo de su amor hacía Fairy Tail.

Espero si les haya gustado :3 ¿reviews? Se acepta de todo :D

Nos leemos en la próxima ;)