Judy se encontraba en el suelo sorprendida por el rápido movimiento de la pantera que se arrojo hacia a ella, sosteniéndola de los hombros sus patas traseras no le respondían, en un movimiento rápido la ágil pantera se posiciono en su estomago enseñando los afilados colmillos, entonces abrió el hocico suspiro fuerte y empezó a soltar todo el aire en el estomago de la pequeña coneja.

Judy empezó a mover descontroladamente sus patas de un lado al otro mientras reía incontroladamente hasta que se detuvo y la levanto por los aires como si fuera una muñeca de trapo.

*perdóname no pude evitarlo, eres tan suavecita – coloco a coneja quien estaba un tanto confundida por la situación. –

A lo lejos se veía una loba quien esperaba paciente mente a lo lejos y griva al unisonó

* ¿Qué esperas gatita? O es acaso que no puedes alcanzar a una bella loba como yo – se dedico a sonreírle mientras movía la cola –

* ¿Gatita? ¡Date por muerta Alana! – alzaba el puño mientras lo agitaba – espero que corras lo suficiente para atrapar a esa atrapa pelotas.

+ ¿Rápida? Espero que no te comas mi polvo, esto solo fue – no termino de hablar cuando la pantera salió corriendo hacia la loba que rápidamente se puso de pie y con un fuerte impulso salió corriendo - suerte…

* No te quedes parada y ve por las demás colita de algodón

Judy vio como otras hembras la veían a lo lejos, esperando pacientemente para salir corriendo, ella empezó a correr tras una leona quien rápidamente pudo alcanzar por un gran salto que dio en la rama de un árbol. Fueron unos cuantos minutos muy divertidos en los que corrían de un lado al otro, al final solo estaba Alana quien exhausta en una esquina mientras Katy la rodaba con sus patas para no pudiese escapar.

* Katy, crees que podemos resolver como civilizados animales que somos con un estrechón de patas mientras admito mi derrota – puso su pata en frente esperando el estrechón patas, pero lo único que recibió fue una mirada de ira –

* ¿Quería amiga, crees que te puedes escapar de mi después de llamarme gatita? – sonrió antes de lanzarse sobre la loba quien junto con ella terminaron en el suelo y empezó a hacerle cosquillas –

El juego había a cavado todas estaban exhaustas a excepción de Judy quien a un tenía mucha energía, los chicos salieron del asador, con los platos ya listos mientras se dirigían a las mesas, Judy buscaba con la mirada Nick. Se dirigió hacia la parte de la cocina del asador y ahí estaba el, preparando una ensalada.

+ Se ve que es enserio que te gusta cocinar – estaba apoyada en la puerta mirando su espalda mientras él seguía con lo suyo –

- podía decirse que me encanta, pero es un fastidio cocinar para alguien más. – volteo rápidamente hacia la puerta – pero claro que tu no lo eres. Es decir… si, pero no – sostenía sus cabeza para tratar de pensar adecuadamente – bueno tu entiendes.

+ claro que entiendo, torpe zorro. – se acercó hacia Nick y tomo el plato de ensalada – no hay que esperar más tiempo.

- enseguida coneja ambienta tengo suerte que no me comas a mí y porciento, ¿porque tu vestido está manchado de pasto?

+ Bueno veras, las chicas son un poco rudas.

- me lo imagino

Al llegar al a su mesa las parejas se miraban todos felices platicando con sus respectivas parejas, detrás de la puerta se podía ver como los herbívoros estaban en la pista bailando feliz mente. Judy y Nick estaban platicando de lo grandiosa que era la fiesta y de lo amable que habían sido algunas de las hembras.

- ¿y dime pequeña volita de algodón, que tal tu ensalada?

+ es deliciosa me hace recordar a Bunnyburrow y ¿qué tal te parece la fiesta?

- es la mejor que la anterior – sonrió mi la miraba fijamente – ¿quieres saber por qué lo digo?

+ impresiona me

Nick se levantó de su asiento y la invito a la pista de baile sin responder nada a un, Judy había aceptado bailar con, las demás parejas también se incorporaron al baile todo era muy agradable.

- La razón por la que esta fiesta es mejor – dándole una vuelta y sosteniendo su pata la vio fijamente – es porque estás aquí.

Judy levanto las orejas sorprendida por la respuesta que le había dado, supo que decir pero continuo bailando con el hasta que la canción se terminara. Al terminarse el ella soltó lentamente su pata sin quitarle la vista a sus ojos verdes.

+ creo que iré a ver como esta Benjamín – esbozando una sonrisa un tanto nerviosa dando media vuelta y alejándose lentamente. –

- Ten cuidado por donde caminas – comentario que soltó por ver un pequeño agujero que estaba en el suelo acto seguido la coneja tropezó un poco – te lo dije, torpe coneja – susurro para sus adentros.

Aparentando lo más tranquila que podía la pequeña conejuda no podía sacarse la respuesta que había escuchado de su amigo, comenzó a sentir como su corazón latía con gran intensidad desde el momento que lo vio con el traje de bandolero al haber escuchado empezó a sentir un intenso calor en sus mejillas. Se dirigió hacia el baño para recapacitar un poco, no era posible sentir algo de la noche a la mañana, no, ella ya lo sentía por dentro, era un sentimiento que estaba reprimiendo y él fue la chispa que encendió la bomba de amor que guardaba con recelo. Se lavó la cara para despejar sin darse cuenta que mojo un poco su vestido.

Al salir del baño una cuantas hembras herbívoras la estaban esperando se notaban con una mirada de pocos amigos.

+ Hola chicas – aparentando un como de amistad para evitar problemas – el baño ya está desocupado es todo suyo.

Las hembras simplemente sonrieron al escuchar ese comentario, Se vieron entre si y asintieron con la cabeza

* Judy mírate, estas sucia por que no dejas que te ayudemos – la movieron hacia adentro del baño cerrando la puerta al entrar 3 junto con la pequeña orejona , dos más se quedaron fuera de la puerta para asegurarse que nadie viniese.

+ ¿que quieren de mí?

* te lo advertimos amiga – la sostuvieron y la pusieron dentro de una bañera – nada personal… o quisas si, de igual manera sin rencores verdad. – abrieron el grifo de la regadera y empezaron a mojarla mientras oponía resistencia, cosa que era en vano ya que la tenían muy sujetada de sus extreminades

Fueron eternos lo minutos en los la tenían en esa tortura, sin ninguna excusa para hacerlo simplemente era envidia ya que no sus parejas le contaban que no solo era un rostro bonito si no que tenia un gran don para resolver los problemas.

* es suficiente chicas hora de irnos. – se alejaron del baño riendo a carcajadas – vieron su rostro, me hubiese gustado una selfie con ella.

Judy simplemente se dedico a qedarse en posición fetal mientras trataba de analizar que había echo mal todo en esa noche estaba saliendo bien. Sin darse cuente empezó a salir pequeñas lagrimas de sus ojos mientras se repietia a simisma que no pasaba nada que todo estaría bien, volteo hacia su celular que estaba tirado en el piso con una pequeña grieta en la pantalla, lo tomo y busco uno de sus contactos

+ Nick…