La mayoría de los personajes son de E. L. James


1 de agosto de 2022

Punto de vista de Ana

-¡No, no. Ana… no! -son los gritos de mi marido que me despiertan. Está teniendo una pesadilla otra vez.

-Christian, despierta -lo muevo por lo hombros.

-¡Por favor..., Ana no! -lágrimas caen por su rostro y su pijama está mojado en sudor.

-¡Despierta, Christian, despierta! -repito elevando el tono de mi voz, por fin abre los ojos.

-Estás aquí… -dice con alivio y me abraza.

-Sí amor, fue solo una pesadilla -digo en su oído intentando calmarlo-, todo está bien.

Nos quedamos unos momentos abrazados en silencio mientras su respiración agitada se calma poco a poco.

-Lo siento, Ana, te desperté -dice con la voz más calmada.

-No importa, Christian, ¿estás mejor?

-Sí… voy a cambiarme pijama -se levanta y se dirige al closet, vuelve a los pocos minutos, se recuesta una vez más a mi lado, me envuelve en sus brazos y pronto nos dormimos nuevamente.

Punto de vista de Christian

Son las 6:30 de la mañana cuando despierto, a pesar de haber tenido pesadillas ayer y hoy, hace tiempo no dormía tanto. No quiero levantarme aún, normalmente saldría a correr, pero estoy cómodo con Ana en mis brazos.

Recuerdo la pesadilla de anoche, siempre es lo mismo, ¿volverán las amenazas ahora?, debo protegerla, pero esta vez todo será distinto, estamos juntos, nunca más dejaré que nos separemos. Instintivamente la abrazo con más fuerza mientras observo su rostro relajado y pronto vuelvo a dormirme.

Punto de vista de Ana

La luz que entra por las cortinas comienza a llenar la habitación, Christian aún duerme, me tiene completamente envuelta con sus brazos y piernas, es bastante sofocante, lentamente salgo de su agarre. Voy al baño y me doy una ducha. Me seco y me pongo una bata y las pantuflas de mi marido. Espero tener pronto mi ropa.

Voy a la cocina y Gail está preparando omelette.

-Buenos días Gail -saludo acercándome a la cocina.

-Señora Grey, buenos días.

-Gail, por favor llámame Ana, me hace sentir vieja lo de señora y es demasiado formal.

-Está bien, Ana -dice tímidamente y con un pequeño rubor en sus mejillas-. Estoy preparando omelette para el señor Grey, ¿puedo prepararle algo?

-Mmm… ¿panqueques? -digo como una niña- aunque puedo prepararlos yo.

-Es un placer cocinar para más de una persona, Ana, no es problema -sonríe.

-¿Hace cuánto trabajas para Christian?

-Un poco más de dos años.

De pronto suena el ascensor indicando que ha llegado alguien, veo a Taylor salir del vestíbulo con una caja.

-Buenos días señora Grey, estamos subiendo sus cosas. ¿Dónde quiere que las dejemos? -¡qué eficientes!, pienso.

-Buenos días Taylor, creo que en la habitación, aunque Christian aún está dormido.

-Ya desperté -dice la voz de mi marido abrazándome por la espalda y besando mi mejilla-. Buenos días señora Grey -susurra en mi oído-. Buenos días a todos -dice y le contestan-, Taylor dejen las cosas en nuestro cuarto…, por favor -agrega y sonrío, está recuperando sus modales.

Christian se sienta a mi lado mientras Taylor, Sawyer y Reynolds llevan las cajas a la habitación y Gail nos sirve el desayuno.

-Tenemos una gran semana por delante amor, el viernes daremos una fiesta -digo-, tendrá que ser algo especial, debemos invitar a nuestra familia y amigos y debemos ganar la confianza de ellos, no solo nuestros padres están molestos creo.

-Ya sé, debemos arreglar un poco el departamento para el viernes, está muy muerto ahora.

-Sí, necesitaremos una mesa más grande, hay que decorar el vestíbulo un poco y flores para darle vida -digo emocionada-. ¿Tu estarás a cargo de la música, amor?

-Claro que sí, yo de la música y tú de decorar amor -luego se dirige a Gail- Gail, el viernes tendremos invitados, entre 15 y 20 personas, puedes preparar un menú, por favor y queremos pastel de chocolate.

-Claro que sí -responde ella con una gran sonrisa.

-Amor, podemos comprar lo que necesitemos por internet, así no tenemos que pasearnos en el centro comercial aún hasta que no demos la noticia a la prensa, solicitamos el retiro en tienda y envío un camión de GEH a retirar los pedidos -dice Christian.

-Genial, odio ir de compras.

-Lo sé.

Punto de vista de Christian

La mañana y parte de la tarde se nos fue planeando una pequeña 'fiesta' para nuestras familias y comprando online. Ana llamó a todos y aunque se mostraron sorprendidos y otros de no tan buen humor ninguno se negó a venir, solo falta que Kate y Elliot confirmen, porque Ana les envío la invitación por correo a ellos.

Estoy en la cama, leyendo las noticias en el iPad mientras Gail y Ana acomodan sus cosas en el closet, no sé por qué pero para matar el tiempo se me ocurre abrir Facebook, no lo he revisado en unos tres años, puede que más.

Cuando lo abro lo primero que me sorprende es la cantidad de solicitudes de amistad que tengo, que bueno que lo he configurado solo para que mis amigos vean lo que publico, muchas solicitudes son de medios de comunicación.

Mi última publicación es del 20 de agosto de 2019, una foto de Ana y yo con Blip Segundo y la descripción dice: "Tres años, :D". Tiene muchos me gusta y uno que otro mensaje de felicitaciones, busco el que me importa, el de Ana: "Los mejores tres años, te amo. Blip también te ama". Sonrío, me pregunto si existirá Blip aún.

La publicación que le sigue es del 2018, es otra foto con Ana en Aspen con ropa de esquiar. No me detengo a leer los comentarios porque me fijo que tengo un mensaje en el chat, es de Ana con fecha 20 de junio de 2020, lo abro nervioso. Es un link de Youtube, no dice nada, solo es una canción, lo abro, ¡mierda!, la canción es Distance de Christina Perri y Jason Mraz.

Ana sale del armario.

-¿Por qué estás escuchando eso? -dice alarmada.

-Lo acabo de ver -digo triste- lo siento Ana…

-Eso ya es pasado Christian -se acerca y me da un pequeño beso y vuelve a su tarea.

Cierro el link pensando en la estupidez que cometí al permitir nuestra separación. Me meto a su Facebook, Ana tiene razón, ya está en el pasado, pero no deja de ser doloroso pensar que ambos sufrimos y por mi culpa. Lo peor es que la amenaza puede estar en algún lugar aún y me aterra. Comienzo a revisar el perfil de Ana. Su estado civil no sale publicado, me fijo que en el mío aún salgo 'Comprometido con Anastasia Steele' por lo que nunca cambió el de ella, seguro lo dejó personalizado para evitar cuestionamientos.

Lo último que publicó son algunas fotos a comienzo de este año en Europa. Le siguen algunas fotos de ella con mis hermanos, Ethan y Kate de noviembre del año pasado, están en Nueva York en la exposición de José.

Reviso algunos de sus comentarios, me llama la atención que hay un tipo que le comenta y le dio 'me gusta' a absolutamente todo lo que ha posteado sus comentarios son del tipo 'te ves hermosa', 'se ve que lo pasaste bien', 'fue bueno verte ahí', un tal Isaac Ferguson, Isaac Ferguson…, me suena su nombre de algún lado, hago lo que cualquier marido preocupado haría, me voy a su perfil. En las cosas públicas que puedo ver encuentro que fue a Harvard y estudió Literatura. Su foto de perfil llama mi atención, no solo porque sale mi Ana en ella con un par de personas más, incluido José, sino porque su cara me resulta conocida.

-¿Ana? -llamo a mi esposa que está sumida en su tarea con Gail.

-¿Sí, amor? -dice saliendo del armario.

-¿Ana, quién es Isaac Ferguson? -no suenes celoso Grey, me repito.

-Un compañero de la universidad, ¿por qué? -dice mirándome con cara de 'es una broma que estés celoso'. Cambio el giro de mi pregunta.

-¿Lo conocí?, me resulta familiar su cara -digo tratando de sonar solo interesado por eso.

-No que recuerde amor, pero dijo que él fue a la preparatoria en Bellevue, por eso nos hicimos conocidos, ¿quizás lo conociste ahí? -me mira extrañada.

-Puede ser…, siento que lo conozco de alguna parte…-me quedo pensando un momento-, no importa nena, era solo una pregunta, vuelve a lo tuyo.

Tomo el iPad, mi celular y mi iPod y me voy a la oficina. Apenas entro cierro la puerta y marco a Welch.

-Señor Grey -contesta enseguida.

-Welch, necesito un informe completo y lo más detallado posible.

-¿Nombre?

-Isaac Ferguson.

-¿Alguna referencia?

-Estudió Literatura en Harvard.

-Está bien señor. ¿Algo más?

-¿Hablaste con Taylor?

-Sí señor, sus tres guardaespaldas están al tanto de las amenazas a su esposa, Raynolds quedará permanentemente a cargo de la seguridad de las cámaras en Escala y Sawyer será la sombra de la señora Grey, ante cualquier eventualidad tengo lista más seguridad privada para actuar apenas llegue a ser necesario.

-Bien -respondo-, también necesito un pase permanente de gerencia para Ana.

-Está listo señor Grey, es igual al suyo, sirve en SIP también, se lo entregaré personalmente mañana en su visita a la empresa -vaya que eficiente, estoy por cortar y recuerdo las palabras de Ana.

-¿Welch?

-Sí, señor Grey.

-Gracias por tu ayuda -y corto.

Estoy inquieto, no sé por qué, no pueden ser solo celos, sé que lo conozco de alguna parte, creo haber oído a mis padres hablar de él quizás, no puedo recordar, deberé esperar el informe, ojalá ayude.

Luego recuerdo que estoy a cargo de la música del viernes y la canción que acabo de oír resuena en mi cabeza…, no quiero canciones tristes, menos una de uno de nuestros cantantes favoritos y tengo una idea que le va a encantar a Ana, quizás es demasiado, pero es un gusto que me daré para celebrar la noticia, después de todo en algo hay que gastar el dinero, marco a Andrea.

-Señor -contesta apenas marco.

-Andrea, ¿alguna novedad?

-Solo debe llegar a firmar algunas cosas mañana señor Grey, la señora Bailey se ha encargado del resto.

-Bien, ¿las reuniones para mañana están confirmadas?

-Sí señor, Sam y el señor Whelan estarán a primera hora en la oficina a su disposición.

-Perfecto. Andrea, necesito que me consigas algo para el viernes...

He terminado de coordinar con Andrea y creado una playlist para nuestra pequeña celebración cuando recibo el informe de Welch en mi correo. Lo imprimo inmediatamente.

Lunes, 1 de agosto de 2022

Isaac Dean Ferguson

Fecha de nacimiento: 4 de abril de 1997 (25 años)

Dirección: 1287 SW Montgomery Street, departamento 9, Portland, Oregon 98836

Dirección Previa: 567 Cambridge Street, departamento 6, Boston, Massachusetts 02018

Teléfono móvil: 360 977 4243

N° de Seguro Social: 965-34-7624

Datos bancarios: HSBC Bank, Vancouver, Washington 98845

Número de cuenta: 309123 - Saldo: 3240,23 dólares

Profesión: Licenciado en Letras de la Universidad de Harvard, Facultad de Letras - Especialidad: Literatura Inglesa

Nota media: 3,5 sobre 4

Formación anterior: Escuela Privada de Bellevue

Actividad laboral: Profesor de Escritura Moderna en la Universidad de Portland, Oregon

Actividad previa: Auxiliar de correo para Fedex, Boston, Massachusetts

Padre: Erick A. Ferguson

Madre: Mary L. Ferguson

Afiliaciones políticas: desconocida

Afiliaciones religiosas: desconocida

Orientación sexual: desconocida

Relaciones sentimentales: desconocida

Antecedentes policíacos: Víctima de abuso sexual a las edad de 15 años, se negó a declarar en contra de la acusada Elena Lincoln diciendo que fue por voluntad propia, sin embargo no contaba con la edad requerida para consentir relaciones íntimas y su comentario fue tomado como evidencia, además se negó a recibir apoyo médico de cualquier tipo.

¡Mierda!

Suena mi celular, es Welch

-Welch -respondo.

-Señor, ¿recibió el documento?

-Lo acabo de leer, Welch es Elena Lincoln.

-No entiendo, señor.

-Tiempo atrás me preguntaste si tenía un enemigo, alguien que quisiera vengarse de mí. Elena Lincoln Welch, yo la metí a la cárcel.

-Comenzaré a averiguar señor, hay algo más que debo agregar al reporte del señor Ferguson.

-Qué más.

-Tengo mis sospechas también y si su teoría es correcta sobre la señora Lincoln, me atrevería a especular que ella y el señor Ferguson son cómplices. El señor Ferguson trabajó en Fedex, todos los sobres tenían el timbre de esa compañía y eso explicaría que se entregaran sin problema aquellos que tenían direcciones falsas y que no hayamos visto a nadie sospechoso en las cámaras de seguridad. Además de acuerdo a algunos de mis contactos en Policía Internacional, el sujeto viajó a Europa y a cada país que su esposa visitó, según el reporte de Sawyer su esposa y el señor Rodríguez no tuvieron compañía durante el viaje aunque coincidieron en un pub en Irlanda, tengo una foto tomada por él en el informe, que coincide con la que hay del señor Ferguson en su licencia de conducir.

-Welch, envíame la foto e investiga todo lo que puedas -corto.

Recibo la foto y el lugar es similar al de la foto que está en Facebook. ¿Podría estar detrás de las amenazas? Visitó los mismo lugares que Ana y solo se encontraron una vez…, incluso vivíamos en la misma calle en Boston. Nunca pasó por mi mente sospechar de alguien que conociéramos… No hablaré con ella aún sobre esta sospecha hasta tener confirmación, guardo el informe en un cajón del escritorio.

Y si hubo algo más, no puedo evitar preguntarme, estuvieron solos en Boston, luego se encontraron en Europa, era activo en Facebook con todas las cosas que Ana subía, ¿quién hace eso si no para coquetear? ¡Mierda! No debería estar pensando esto, hay cosas más importantes, pero fueron dos años, quizás quiso olvidarme con otro, no debería haber escuchado esa maldita canción.

En eso entra por la puerta, sé que mi cara es de preocupación y enojo.

-La cena estará lista, amor, preparamos algo rápido para todos porque estamos cansadas. ¿Por qué tienes esa mirada?

-Ana, ¿tuviste una relación con Isaac Ferguson? -digo bruscamente y al grano parándome de mi escritorio.

-¿Qué, de qué estás hablando?

-¡Responde mi pregunta, maldición!

-No me hables en ese tono, Christian.

-¡RESPÓNDEME! -descargo mi frustración con la silla que termina dada vuelta, Ana me mira asustada.

-Ana…, pedóname -me acerco pero da un paso hacia atrás- lo siento…, Ana...

-¿A qué viene esto Christian?, nunca me habías gritado así -dice al borde de las lágrimas.

-Estuvieron juntos en Europa -digo casi como un reclamo.

-Coincidimos una vez en un bar.

-¿Sabes que visitó cada mísero país que fuiste mientras estuviste ahí?

-¿Qué?, no, te digo solo coincidimos una vez. ¿Cómo sabes esto?

-¿Sabías que él fue víctima de Elena Lincoln? -digo ignorando su pregunta.

-De Elena, no, no lo sabía y ¿qué tiene que ver?

-Nada, no importa. Bueno a mí no me importa, quizás a ti sí -digo con ironía.

-¡Para con los malditos celos!

-Mierda Ana, ¿tuviste sexo con ese imbécil?

-No puedo creer que estemos teniendo esta conversación. Pero si tanto desconfías de mí que necesitas una maldita respuesta, esa sería claro que no, no se tú Christian, pero yo siempre tuve en la cabeza que era una mujer casada aunque mi marido no quería verme, ahora voy a cenar, si quieres me acompañas, aunque no sé si quiero verte en este momento.

Me paseo por mi oficina para calmarme. Le grité a mi esposa, yo, que dije que nadie le hablaría así, la culpé de algo que sé que no haría jamás y ahora no quiere verme. En vez de enfocarme en protegerla dejé que los celos actuaran, bien hecho Grey, excelente para terminar el día.

Levanto la silla de mi escritorio, me siento un momento mirando la nada, cuando ya estoy lo suficientemente calmado me dirijo a la cocina.

Escucho varias voces, cuando llego veo que mis tres guardaespaldas más Gail están cenando con Ana y hablando de forma animada. ¿Qué mierda?

Me siento en el puesto libre en la cabecera, entre Ana y Taylor, mi esposa y yo no hacemos contacto visual, hay sándwiches en la mesa, tomo uno y lo dejo en mi plato.

-Entonces, tienes una hija Taylor -dice Ana ignorándome.

-Sí señora Grey, la veo cada dos semanas los sábados.

-¿Cómo le ha ido en la escuela? -pregunto tratando de distraerme y sonar interesado, después de todo yo pago su educación.

-Bien señor Grey, es muy inteligente, aunque se metió en problemas hace poco, claro que creo que eso fue mi culpa.

-¿Qué pasó? -pregunta Ana y veo que Gail sonríe.

-Le enseñé algunas técnicas de autodefensa y las utilizó en un compañero -dice divertido y con orgullo a la vez, todos reímos.

-Que bien que sepa defenderse -dice Raynolds y mi esposa elige ese momento para mirarme con cara de 'sí idiota, yo también sé, mi papá que sabe usar armas me enseñó', afortunadamente creo que nadie más lo nota.

-Sí, tuvimos que decirle que se llama autodefensa por algo -continua Gail divertida.

-¿Por qué la ves solo un día cada dos semanas? -pregunta Ana.

-Porque solo tengo esta residencia por el momento señora Grey.

-¿Y qué tiene de malo? -Taylor me mira preocupado, por Dios, pienso antes de hablar.

-Puedes traerla cuando quieras Taylor, hay espacio suficiente para ella, ¿verdad amor? -digo mirando a Ana y recalcando bien la última palabra.

-Sí, excelente idea -responde sin mirarme.

Cuando terminamos de comer Gail se para a lavar la vajilla y Ana se ofrece a ayudarla, el resto se excusa y vuelven a sus labores.

-Ana, estaré en el dormitorio -digo y me voy, cuando llego a la habitación sonrío, Blip Segundo decora nuestra cama igual que en los viejos tiempos-, sí Blip, tu padre es un imbécil -le hablo al peluche en voz alta.

Punto de vista de Ana

-Gracias por todo Gail, nos vemos mañana. Buenas noches.

-Buenas noches Ana -dice y se retira.

Me quedo un rato sentada en la cocina, estoy molesta, no quiero verlo aún, no sé cómo puede dudar de mí, lo peor es que me gritó.

Reviso mi correo electrónico en el celular, tengo uno de Kate y Elliot confirmando para el viernes. Tengo un par de correos del trabajo, son de Hannah, mi asistente. Tuvo que acomodar mi agenda de la semana. Apenas llevamos dos días juntos otra vez, no quiero irme molesta a dormir, pero es él el que debe disculparse, entonces me entra un correo.

De: Christian Grey

Asunto: :(

Fecha: 1 de agosto, 2022 19:03

Para: Anastasia Steele

Lo siento.

Christian Grey

CEO GEH Inc.

Mmm…, necesito más que eso, pienso. Levanto la mirada y ahí está él con Blip Segundo en sus manos.

-De verdad lo siento -dice con un puchero y abrazando el peluche.

-No me gusta que dudes de mí -digo aún molesta.

-Perdóname amor, fui estúpido -dice parándose frente a mí- ¿verdad Blip, verdad que papá lo siente?

-Sí mamá, papá lo siente mucho -dice poniendo voz de niño.

-No quiero que vuelvas a desconfiar, menos gritarme así -digo tratando de no prestar atención a lo que está haciendo.

-Nunca más mi amor, ¿Verdad Blip?

-Mamá, perdona a papi... -dice otra vez con esa voz, no puedo resistirlo más y me río, por Dios, no puede ganar tan fácilmente, pero me rindo por hoy, no quiero discutir.

-Está bien Blip, perdonaré a tu padre, ahora llévame a la cama Christian y tengamos sexo de reconciliación, ¿te parece?

-Soy todo suyo señora Grey, pero no hable así frente al niño, por favor -dice reprendiéndome divertido, me toma en sus brazos y nos vamos riendo al dormitorio.