Falta muy poco, disfruten este mini capítulo, gracias por sus reviews y por seguir.

La mayoría de los personajes son de E. L. James


5 de octubre de 2022

Punto de vista de Isaac

A medida que fui creciendo me acostumbré al dolor. Mi padre era un maldito alcohólico que golpeaba a mi madre y a mí. Ella nunca se defendió, nunca hizo nada para evitarlo, su excusa era que ya iba a cambiar, en ciertas ocasiones decía que hasta se lo merecía, ella era feliz mientras no la golpeara en la cara, para mamá era más importante mantener su estatus en Bellevue que reconocer que su marido la maltrataba constantemente y jamás me defendió a mí de sus golpes, me acostumbré tanto que lo comencé a ver como algo normal.

Cuando tenía 15 años, buscando una escapatoria de casa logré trabajar para los Lincoln, hacía un poco de trabajo de jardín y limpiaba su piscina, Linc me pagaba bien y me daba libertad de hacer lo que yo quisiera, no estaba encima mío obligándome a trabajar, muchas veces viajaba y la señora Lincoln quedaba sola en casa. Ahí comenzó todo.

Una tarde calurosa estaba juntando un poco de hojas en el patio cuando la señora Lincoln me dijo que la acompañara a la casa para ayudarla con algo. Me pareció extraño, pero la seguí, después de todo era mi trabajo ayudar en la casa, además ella era atractiva a mis ojos, no podía negarme.

Nunca olvidaré cuando entré en una habitación roja, llena de artículo curiosos, apenas tuve tiempo de reaccionar cuando la señora Lincoln cerró la puerta, se me acercó y me besó como nunca antes me habían besado y cuando terminó me dio una fuerte bofetada en el rostro. Desde ese día me inició en un mundo hasta entonces desconocido y que me hizo apreciar el dolor de una manera diferente, fue la mejor escapatoria al infierno de mi hogar que alguien me pudo haber ofrecido.

Sin embargo, unos meses después mi Ama solo hablaba de cómo conseguir a Christian Grey, ¿acaso yo no era suficiente para ella, por qué quería a Grey cuando me tenía a mí?, se lo pregunté y dijo que era para ayudarlo, tal como me ayudó a mí. Aún así no lo entendí, siempre envidié a los Grey, eran la maldita familia perfecta, siempre sonriendo y protegiéndose, los odiaba, y ahora mi Ama quería a uno de ellos.

Finalmente logró tener un plan que resultó mal para todos, el muy poco hombre de Grey despreció a mi Ama y el lío que se armó terminó con ella en la cárcel. Para ese entonces yo ya tenía 16 años, me negué a declarar contra ella y aceptar la ayuda de doctores, sobre todo por que eran comandados por los Grey y porque no entendían que Elena me salvó.

Como la culparon por pedofilía no podía acercarme a ella hasta cumplir los 18, aún así, mi Ama es una persona poderosa y con la ayuda del director de la cárcel, un tal Jack Hyde, lograba enviarme correspondencia, pude mantener mi energía encapsulada, la dediqué a los estudios y logré quedar en Harvard, siempre me impulsó a ser inteligente, decía que no le gustaba la estupidez, hasta que llegó el momento de visitarla al fin.

Jack nos ayudó con el historial de visitas, muy pocas de ellas quedaban registradas, para cualquiera parecería que nos vimos solo un par de veces, nadie sabía que iba casi todos los meses a verla y que gracias al mismo director de la cárcel podíamos cubrir ambos nuestra necesidades. Todo esto porque mi ama conocía secretos de él, al parecer sus gustos eran mucho más peculiares que los nuestros.

Unos años más tarde mi Ama requirió de servicios especiales, su plan era la venganza, ¿y vengarse de quién si no de Grey?, con gusto hice todo lo que me pidió, odio a Grey. Ahora más que nunca, desde que posé mis ojos en Anastasia Steele durante una clase en la universidad lo odié más que nada en el mundo. El imbécil no solo metió mi escapatoria a la cárcel, además tenía la familia perfecta y ahora tenía la novia perfecta y se estaba convirtiendo en un puto millonario, no es justo que lo tenga todo.

Nunca deseé a nadie como a Ana, siempre pensé que con mi Ama era suficiente, pero su voz dulce, su inteligencia, su humor, su cuerpo, su olor todo me atraía, aunque nunca se lo dije a Elena, me hubiera golpeado, de todas maneras su venganza me convenía, si todo resultaba como estaba planeado obtendría mi parte de Anastasia. Lo peor de todo es que ella no tenía ojos para nadie más, su vida comenzaba y terminaba con Grey, nunca fui lo suficientemente bueno para ella incluso cuando logramos separarlos nunca se fijó en mí.

Pasaron dos años para que Elena pudiera llevar a cabo su venganza, nuestra venganza, logré actuar normal cuando me di cuenta que me seguían, quité toda sospecha de mí mientras mi Ama trabajaba en secreto. Jack encontró un edificio abandonado a las afueras de Seattle donde se ha escondido luego de simular su muerte. Alcancé a comprar lo que necesitábamos, no tendrá la misma clase que el cuarto que tenía mi Ama en su hogar, pero será suficiente para que Grey sufra y yo gozaré de su sufrimiento.

Desde hoy no seré más el sumiso de Elena, ahora seré el Amo de Anastasia, así le guste a ella o no, mientras más sufra más gozaré con el dolor del puto Grey, por fin Ana será mía y lo será de maneras que Grey jamás pensó.

Logré disfrazar un poco mi rostro y hacerme pasar como parte del equipo de mantención, tuve suerte, el guardaespaldas de Ana no se encontraba en la entrada, nadie reconoció mi identificación falsa. Mientras trabajaban en las cañerías, con cuidado me alejo del grupo y abro el panel de cables, veo el cableado azul que dice cámaras, con mucho cuidado para evitar sospechas, solo corto algunos hilos, lo suficiente como para que tengan interferencia en la señal y corto por completo el del piso en que estamos juntos con el del estacionamiento, si Grey o su equipo son tan paranoicos como lo han sido hasta ahora, nuestro plan resultará a la perfección.

Me muevo sin que nadie me vea, me quito el overol naranjo que llevo puesto para quedar vestido completamente de negro y subo al estacionamiento, espero en la oscuridad, si tengo suerte no será mucho tiempo…, apenas tenga a Ana conmigo empezará la tortura de Grey, apenas reconozca el sobre va a empezar a sufrir, veremos si va a querer a su esposita después de hoy y si no la quiere, más que feliz me la quedaría para mí.