Pensamientos
Diálogos
Narraciones y acciones
Personaje que habla
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Capitulo 20:
El ruido metálico resonó entre las paredes, haciendo al grupo de magos mirar a su alrededor confundidos. Como dos ruedas empezando a andar sintieron escuchar, y todo de golpe paso cuando las paredes cayeron y en una jaula de metal se volvió.
Lucy: ¿¡Estamos encerrados!?...¿¡Que diablos paso!?-Dijo mas que confundida la rubia, mientras miraba a su alrededor de forma muy nerviosa, haciendo sus piernas temblar y sus manos aferrarse entre si frente a ella.
Erza: Tranquilízate Lucy, solo es una jaula de metal…-Su ropa en un brillo mágico se transformo en una armadura completamente plateada y en su mano apareció una espada que era el doble de su cuerpo-Con un golpe bastara…-Dijo con un tono bastante confiado y comenzó a correr hacia los barrotes.
Evans: ¡Erza! ¡Espera!- Quiso frenar a la pelirroja, pero fue en vano ya que su rapidez supero la de el.
Erza, con su espada levantada, golpeo con fuerza los barrotes. Hubo un momento de silencio, no se escucho ningún sonido. Pasaron unos segundos un rayo saco dispara a Erza hacia la otra punta de la jaula, haciendo su cuerpo chocar con fuerza contra los barrotes. Su armadura volvió a ser su ropa normal, y sus ojos se cerraron al quedar inconsciente por el impacto. Hibiki llego a atajarla antes de que cayera al suelo y la acostó lentamente.
Todos quedaron shockeados por lo que había pasado, y el silencio se volvió a hacer durante un momento.
Evans: Maldición…intente frenarla…-Dijo en cierto tono de culpa, mientras su mirada bajaba hacia el suelo y cerraba con fuerza las manos contra su cintura.
Lucy: E…Evans… ¿Qué fue lo que le paso a Erza…?-Pregunto con una voz temblorosa, el efecto de lo que había pasado no se le podía quitar, su piel aun se sentía erizada por el susto del momento.
Evans:...Una trampa no puede ser tan sencilla…solo un torpe encerraría a un grupo de magos en una jaula común y corriente, sin ningún tipo de vigilancia.
Natsu: Ella esta bien!?-Pregunto casi gritando, preocupado por su amiga.
Evans: Tranquilo Natsu…ella solo se desmayo por el impacto, despertara en un rato…pero ahora…lo que hay que preguntarse es ¿Qué va a pasarnos a nosotros?
Un lento y sarcástico aplauso se hizo sonar en la habitación, cuando una gran puerta de madera tallada se abrió con un suave rechinido y dio espacio a un hombre de mas o menos 1.80 de alto, robusto, con una espesa barba de color gris, un sombrero de copa, color negro, que cubría su calva, tenia un traje blanco, con una rayas finas de color gris y una corbata roja bien acomodada, por adentro del traje.
¿?: Veo que pudieron llegar hasta aquí sin problemas…¿Verdad, Evans?
Evans:…Kuroshi…-Dijo en un susurro oscuro, mientras clavaba su mirada en aquel hombre, mientras su rostro oscurecía con ira y rencor.
Kuroshi: -Río de forma tal que resonó en todo el lugar- ¿Crees que esa es la forma de hablarle a tu maestro pequeño ingrato?
Todos abrieron los ojos sorprendidos y miraron a ambos. Por fin había llegado con el jefe del gremio, con aquel que había ordenado los ataques.
