¿Recuerdan cuando dije que actualizaría el sábado? Selakreieronwexdxdxd (?)

No, ya. Perdon por la tardanza. (; _ ; )

Anotaciones (y una pequeña sorpresita) abajo.


2 – "El logro más grande del adulto es la sonrisa con mejillas humedecidas del niño"

A- Mom.

Ayami, o "Lirio" en su lengua madre, llegó a sus vidas un año después de su casamiento.

A simple vista, la pequeña compartía muchos aspectos con Iwaizumi. Había heredado algunos de sus rasgos, como su mirada aflilada, la forma de sus labios y su cabello azabache, además de ser bastante más baja que las otras niñas del barrio. Lo cierto era que también traía el hermoso y revoltoso cabello rizado por parte de Oikawa, junto con aquel tono pálido de su piel, el color de sus ojos y, a veces, hasta parecía que había heredado su sonrisa. Lo malo era que había que ser más analiticos para verificar esto, así que todos afirmaban que compartía más similitud con el primero.

Incluso ella lo creía así.

Por el modo en que habían acomodado los horarios, era Iwaizumi quien pasaba más tiempo con ella. Después de todo, él sólo daba clases los martes y jueves, los otros días hábiles que Oikawa entrenaba y tenía otras actividades referentes a su trabajo los pasaba con Ayami.

Era común que, en su rutina con la pequeña, ambos se sentaran en el sofá después de almorzar para ver el Animal Planet. Como él había tenido una curiosidad insaciable con los insectos y los animales, y tras verse frustrado por la que había sido su única opción, decidió dejar el primer año del Profesorado en Educación Física para pasarse a otro tipo de Ciencias Naturales. Con esto, y por las materias pedagógicas, no tenía problemas en solucionar cada duda que le surgía a la niña cuando veían cualquiera de los programas que ofrecía ese canal.

Ayami a sus tres años manifestaba una genuina fascinación por todo tipo de animales, desde los más extraños hasta los domésticos. En ese momento veían programa sobre estos últimos y sus ojos brillaban curiosos por la imagen de un hurón jugando con una pelota.

"Estos animales son aptos para la crianza en el hogar. Son enérgicos, curiosos y gustan de jugar y aprender trucos"

– … ¡Como Kusoikawa!- Exclamó convencida y con la boca llena de galletas en tanto su padre se ahogaba con la soda que estaba bebiendo en ese momento.

– Ayami, no seas así con tu papá…-Reprendió Iwaizumi en lo que despeinó a la pequeñita.

"Aunque su curiosidad es superior a su instinto de peligro y tienden a tener limitaciones a la hora de sobrevivir" rezaba la voz en la televisión, mostrando la imagen de un simpático hurón que aplastó su cola con el pie de una silla mecedora.

Son un poco tontos… -Exteriorizó la pequeña

– Como Kusoikawa. –Esta vez, aquel comentario salió a dúo por ambos. Le siguió una risa armoniosa que duró unos cuantos segundos.

Instantes después, la niña se giró hacia el más grande portando esa mirada de determinación que transmitía un sentimiento bien conocido por ser similar al que provocaba la del castaño ausente.

– Papá…

"Maldición, está usando su mejor truco" pensó ante aquel vocativo que pocas veces empleaba la pequeña por simplemente repetir lo que oía de ellos.

– Quiero un hurón.

– No.

– Pero, papi… -Insistió en tanto pequeño mohín apareció en los labios de la infante.

– No. –Simple, tajante y perfecto a pesar de la debilidad que le provocaba esa faceta.

Se hizo el silencio en el cuarto.

Ante la mirada suplicante de la más bajita, hubo una tercera negativa silenciosa que prosiguió más silencio molesto. No hubo berrinche, pero era peor ver como la menor inflaba las mejillas con desagrado que le dejó con mal sabor de boca y una sensación de culpa. Ella quería su hurón; y él quería arreglar las cosas con su princesita.

La charla no volvió a surgir. Sin embargo, al otro día, Iwaizumi llegó del trabajo unas cuantas horas más tarde de lo normal, portando un paquete envuelto en un bello papel estrellado. No podía darle un hurón de verdad, así que había buscado por toda la ciudad una réplica de peluche. Ambos fueron recibidos con una enorme felicidad y emoción, pero fue Hajime quien obtuvo muchos más abrazos, besos y varias adulaciones a lo "Iwa-chan es el mejor".

– ¿Y cómo lo vas a llamar, Ayami-chan? –Inquirió el castaño que se sintió fuera de escena y quería participar del ameno momento.

– Too-chan. –Respondió sin titubear, cediéndole el peluche al más alto de los tres para que lo observe. Iwaizumi hizo un esfuerzo muy grande para no reír.

– ¿Eh? ¿Qué clase de nombre es ese? –Preguntó un Oikawa confundido, observando al adorable muñeco de tonos marrones como si la respuesta estuviera en su apariencia.

Y vaya que lo estaba, pero el castaño era muy idiota para notar la referencia tan rápido.

– Uno que le queda de maravilla. –Completó quien apenas ahora se descalzaba y desabrigaba ante una mirada aún más perplejo que antes por no captar nada.

Los pelinegros se regalaron una mirada cómplice y no pudieron aguantar la risa que tenían atoradas en su garganta.


B- Dad.

A veces, Oikawa se sentía celoso de la relación que mantenían Iwaizumi y Ayami.

Como se dijo antes, Iwaizumi era quien pasaba mayor cantidad de tiempo con la pequeña. Ambos compartían muchísimas similitudes en todo aspecto posible y tenían una especie de lazo que, a ojos de Oikawa, era realmente adorable y digno de una familia. A pesar de esto, a veces la niña mostraba cierta antipatía hacia él y lo atribuía a toda la ventaja que el moreno tenía en la situación.

Claro que esto era sólo producto de su imaginación. Ayami quería muchísimo a Oikawa, tanto como a Iwaizumi, e incluso lo admiraba. Lo cierto era que se había filtrado en su comportamiento, como si de una especie de gen maligno se tratase, aquel irremediable gusto por molestarle que tanto había explotado su padre en sus años de juventud (a quien queremos engañar, Iwaizumi todavía lo molesta).

Obviamente por éste mismo era que, cuando Makki preguntaba a cual de sus papis quería mas, la pequeña siempre respondía "Iwa-chan" con una sonrisa brillante, dulce y suficientemente grande como para dejar a la vista algunos dientes que aún no salían o, más adelante, apenas habían caído.

También era cierto que Tooru no tenía mucha idea de que era lo que le gustaba a las niñas. Las veces que le había preguntado a Iwa-chan lo que hacía con Ayami él le respondía que jugaban a la fiesta de té, miraban tele, a veces dormían la siesta o ella dibujaba en silencio.

Uno de tantos martes decidió poner en práctica todos esos conocimientos.

Apenas la pequeña regresó del Kinder, dejó su randosel y su abrigo en los brazos más bajos del perchero que se ubicaba en la entrada. Lavó sus manos y se sentaron a comer el delicioso curry especial que tanto gustaba a la pequeña, siendo este el momento en que quería sacarle algún tema de conversación.

Sin embargo, como otras características heredadas de Iwaizumi, hablarle a la hora de la comida era sinónimo de miradas desinteresadas o respuestas monosilábicas.

– ¿Cómo te fue hoy, Aya-chii? –La voz del castaño resonó por encima del sonido del televisor que aún estaba encendido en la sala. Lo único que obtuvo de respuesta fue un encogimiento de hombros.

– ¿Jugaste… mucho? –Intentó nuevamente, aunque esta vez sí tuvo un resultado.

Ayami, con la boca repleta de arroz y los alrededores de la boca sucios con salsa, sonrió asintiendo.

– Pero un niño molestó a Hisho-chan y lo golpeé. La maestra me retó. –Fue todo lo que dijo antes de seguir comiendo.

Oikawa no atinó a regañarle por la sorpresa que le generó aquel gesto tan dulce de la niña , el cual opacó totalmente el comentario que básicamente no oyó.

Tras acabar el almuerzo y tomarse su tiempo para lavar los trastos, fue hacia la sala de estar donde Ayami jugaba a la Fiesta de Té en su pequeña mesilla. Allí habían dispuestas cuatro sillas además de la que ella misma estaba usando. Frente a la suya estaba el bonito Too-chan, con su taza de "té" y varias rodajas de pan de leche porque, según le dijo ella, eran las favoritas de los de su especie. (Y ni siquiera así pudo darse cuenta de que se refería a él). Otras dos estaban cubiertas por "Pelota-chan" y por "Cocodrilo-kun" y una, a su lado, estaba vacía y la menor le indicó que ese era su lugar.

Horas después de oír como Cocodrilo-kun había mordido a Conejo-chan y otras aventuras de los peluches presentes, recordó que Iwaizumi le había mencionado sobre su pasatiempo viendo televisión.

Apenas se lo propuso, la pequeña sonrió emocionada y exclamó una positiva antes de correr hacia el sillón. Él le siguió de cerca y tomó asiento antes de que la pequeña se posicionara sobre su regazo y se recargara contra su torso, lo cual generó una cantidad de sentimientos tan agradables que simplemente se motivó a un cien por ciento.

Encendió la televisión y, entre el zapping, encontró que transmitían la (ahora antigua) última película de una de sus sagas favoritas de todos los tiempos. Fue un punto a favor que a la pequeña también le gustase, porque eso significaba que no todo estaba perdido. Algo de él tenía.

El film avanzaba y, pudo notar un pequeño brote de emoción en la menor desde que había aparecido la figura de Kylo Ren. No era que esto le desagradase, pero…

– No puede agradarte tanto Kylo Ren. Después de todo, es malo y mató a su papá.

La menor, entre desinteresada y absorta en la película, simplemente respondió con la boca llena:

– Quizás se lo merecía.

A Oikawa se le heló la sangre y no se sintió tranquilo hasta que Iwaizumi llegó, dos horas después, y se encargó de la pequeña hasta la noche.


HOLA DE NUEVO. (owo ' )

Bien, reitero mis disculpas por la tardanza. Dejé pasar tiempo para agregar la cantidad de palabras que faltaban y además tuve que quitar algunas cosas para no repetirlas en el próximo capítulo y cuando me di cuenta era viernes en la noche.

Gracias a L Tsuki Lawliet y a giby-chan por sus reviews, de verdad. 3 Una de ellas preguntó si la niña era adoptada o la habían concebido y ¿Saben que? De eso tratará el capitulo que viene.

MOMENTO, la sorpresa. Mi partner, quien también me ayuda con algunos aspectos del fic, tiene una página de dibujos en fb donde sube algunos referidos a esta historia. Hizo un retrato de Ayami muy mUY adorable, las invito a pasar a su página. Por alguna razón no puedo pegar el link directo de FB. Por favor, busquenla como Genbo/GB o copien esta terminación y peguenla en el enlace: GenboGB-161077630916955/

Nos vemos la semana que viene. :3

Kiwi fuera!