IV

-Me va a dar una pulmonía -digo mientras me miro en el espejo.

Raven y yo hemos ido de compras esta tarde y me ha suplicado que me ponga para la fiesta de esta noche un top sin mangas azul oscuro ajustadísimo a la cintura, con una apertura en forma de lágrima en el escote.

Suspiro y me pongo un pantalón negro también ajustado junto con las botas de siempre. Salgo del baño y me apoyo en el marco de la puerta.

-¿Contenta?

Raven levanta los ojos del móvil para mirarme. Me recorre con la vista de arriba a abajo y comienza a sonreír con picardía.

-Sabía que te iba a quedar como un guante. Estás de miedo, Clarke.

Se lleva las manos a la nuca y se estira en el sofá poniendo las piernas en la mesa.

-Soy genial -dice satisfecha.

-Lo que eres es una inconsciente. Vas a conseguir que me congele de frío ahí fuera -protesto.

-Pero por lo menos habrás conseguido una cita. Ya sabes, muere joven y deja un bonito cadáver…

Pongo los ojos en blanco mientras cojo mi abrigo.

-Eso ni si quiera tiene sentido. Mírame -le digo alzando los brazos cuando ya lo tengo puesto-. Voy a llevar el abrigo puesto todo el rato, no voy a poder lucir tu modelito. Con lo cual, voy a pasar frío para nada. Y todo por tu culpa.

-Tonterías.

Se levanta de un salto y se acerca para agarrarme cariñosamente por los hombros.

-Ya me encargaré yo de crear la situación perfecta para que te quites ese abrigo -me dice al oído-. Además, así cuentas con el factor sorpresa.

La miro asustada porque sé lo que significan esas palabras. Cuando Raven "se encarga" de algo es capaz de hacer cualquier cosa para cumplirlo.

Alza las cejas divertida y se echa a reír.

-Eres idiota. No sé ni por qué te escucho.

-Porque me adoras -y me da un sonoro beso en la mejilla antes de entrar en el baño.

Unos veinte minutos después llegamos al campus de la universidad. No cabe ni un alfiler así que tardamos otros quince en encontrar aparcamiento.

Hay tanta gente que no se puede casi andar pero el ambiente es estupendo. Antes de darnos cuenta alguien nos planta dos vasos llenos de vino en las manos.

-¡A BEBER! -oímos que grita alguien por detrás nuestra.

-¡Gracias! -chilla Raven dándose la vuelta.

Ambas nos miramos encantadas.

-Esto es increíble -digo mientras busco alguna cara conocida.

-Lo que va a ser increíble va a ser el viajecito de vuelta al coche -bromea Raven.

-¡Clarke! -oigo que grita una voz femenina.

Me giro para saber de dónde proviene pero no distingo a nadie entre tanta gente.

-¡Clarke!, ¡Aquí!

Una mano aparece al fondo y por fin veo de quién se trata.

-¿Octavia?

Se acerca corriendo.

-¡Vaya! Tenía miedo de que no me oyeras con tanto jaleo. ¿Qué tal? -dice mientras me abraza.

-Genial. Raven te presento a Octavia, vamos juntas a creativa.

Se dan la mano.

-¿Estáis solas?, ¿Queréis veniros con nosotros? -pregunta entusiasmada.

-Claro -contesto-. ¿Con quién estás?

-Estoy con mi hermano, sus amigos, mi chico, Anya, gente de clase y… No sé, con mucha gente.

-¿Con que Anya, eh? Seguro que estará encantada de verme...

Se echa a reír.

-La que más, ya verás -y tira de mí para que la sigamos.

Nos lleva hasta un grupo bastante grande de gente sentada en el césped.

Al primero que reconozco es a Murphy, que está un poco más apartado. Ha sacado la guitarra y está enseñándole algunas notas a una chica. Tengo la sensación de conocerla pero está de espaldas a mí y no alcanzo a verle la cara.

-¡Chicos!, ¡Mirad a quién os traigo!

-¡Clarke, qué alegría!

Me giro para ver a Wells, que se levanta para abrazarme.

Saludo a varias personas de clase, entre ellas a Anya, que me responde con desgana, y me presento a los que no conozco, principalmente compañeros de rugby de Bellamy, el hermano de Octavia.

Nos sentamos en el corro al lado de Octavia y Lincoln.

-¿Qué le pasa a esa tal Anya contigo? -me pregunta Raven.

-No lo sé -me encojo de hombros-. Creo que simplemente no le caigo bien.

-Ya, pues si se pasa de la ralla solo tienes que llamarme -dice mientras se remanga la chaqueta y aprieta los puños.

-¿Raven al rescate? -sonrío.

-Las 24 horas.

-Pues brindo por eso -digo chocando mi vaso con el suyo.

No hace falta esperar mucho para empezar a notar los efectos del alcohol en el ambiente y cuando llevamos unos minutos sentadas alguien propone que juguemos a Verdad o Atrevimiento. Muy original, sí...

Las primeras rondas son bastante tranquilas y lo máximo a lo que se reta es a recitarle un poema a alguien o a cantar delante de todos, pero en algún punto la cosa se comienza a calentar y a más de uno le toca quitarse prendas para evitar tener que hacer retos comprometidos. Sobre todo con los que propone Raven, en eso no hay quien la gane.

-Clarke, te toca. ¿Verdad o atrevimiento? -dice Octavia.

Miro un instante a Raven porque sé que está preparada para lanzarme su mejor reto en el instante en el que se lo permita. Casi le salen chispas de los ojos. Todavía no estoy tan borracha.

-Verdad.

-¡Oh venga ya! - Raven se cruza de brazos indignada-. Llevas eligiendo eso todo el tiempo, no tienes sangre en las venas.

-¡Clarke, aburrida! -grita Jasper desde el otro lado del corro.

-¿Lo ves? -dice señalándole.

-Lo siento Raven, pero no me fío de ti -sonrío y me encojo de hombros-. No quiero acabar corriendo desnuda alrededor del campus.

-Yo jamás te haría algo así -dice llevándose una mano al pecho sorprendida-. Te dejaría llevar el abrigo puesto.

Todos se echan a reír y le saco la lengua.

-No te culpo, Clarke -bromea Octavia-. Venga, a ver… ¿a alguien se le ocurre algo?

-¿Verdad que te encanta fotografiar a gente desconocida por la calle? -responde alguien de repente.

Me giro para saber de quién se trata y me quedo de piedra cuando veo a Lexa mirándome fijamente con los brazos cruzados. Está de pie fuera del círculo, justo detrás de Murphy. No tengo ni idea de cuánto tiempo lleva ahí ni recuerdo haberla visto antes.

Va vestida de un modo parecido al día que la conocí, solo que ahora lleva el pelo completamente suelto y le cae con gracia a ambos lados de la cara. Ella era la chica que estaba de espaldas y que me sonaba tanto cuando he llegado.

No hay rastro de su longboard. Tiene el peso apoyado sobre la pierna derecha y me observa divertida. Creo que me está empezando a encantar esa postura.

Anya, que hasta ese momento estaba hablando con Nyko sin atender al juego, nos mira a las dos perpleja.

-¿Qué?, ¿De qué estás hablando? -pregunta confundida.

Lexa no contesta.

Yo aún la estoy mirando con la boca abierta.

Anya resopla.

-¿De qué conoces tú a mi hermana? -esta vez es a mí a quien se dirige y está visiblemente alterada.

Lexa me sigue observando y alza una ceja.

-Yo… pues… -no sé a cuál de las dos contestar primero-. No la conozco exactamente. O sea, sí, pero solo de una vez.

Anya me mira aún más enfadada pero Lexa parece entretenida.

Suspiro.

-El otro día fui a hacer fotografías al centro y… -me callo antes de continuar porque recuerdo la última frase de Lexa aquel día: "si Anya se entera de que alguien me ha fotografiado y no es ella me puedo dar por muerta".

Le dirijo una mirada de interrogación para saber si debería contar lo que ocurrió pero ella contempla a Anya ajena a mi dilema. Creo que está buscando enfadar a su hermana intencionadamente y está disfrutando con esto.

-Vi a tu hermana, le pregunté si podía hacerle fotos y me dijo que no -miento-. Ni si quiera sabía quién era.

Anya se gira hacia ella con el ceño fruncido.

-¿Eso es verdad? -le pregunta.

Pero Lexa no la escucha. Me está mirando a mí y parece profundamente confundida. Creo que no se esperaba que fuera a mentir por ella y no puede disimularlo.

-¡Lexa! -insite Anya.

Aparta la mirada de mí un instante para fulminarla a ella.

-No tengo por qué darte explicaciones -gruñe para después darse la vuelta y perderse entre la gente.

Se hace el silencio. Me doy cuenta de que los demás han estado callados todo el tiempo, escuchando atentos nuestra conversación a tres bandas.

Raven me observa preocupada. En sus ojos puedo leer que quiere hacerme millones de preguntas pero se contiene y yo se lo agradezco sonriendo dulcemente.

-Guau -dice Bellamy-. A eso es a lo que yo llamo intensidad.

Anya me mira con odio.

-Esto es culpa tuya -dice antes de levantarse y seguir los pasos de su hermana.


Aviso: jamás, y repito JAMÁS aceptéis ninguna bebida de nadie que no conozcáis. De hecho os diría que tampoco lo hicierais con conocidos, a no ser que esteis 100% seguras de que es alguien de fiar. Esto es ficticio y a nuestras chicas no les pasa nada pero por desgracia en la vida real las cosas son distintas. Tenía que aclarar esto jaja

También soy consciente de que he metido la cutrez del Verdad o Atrevimiento pero es que es la típica en estas fiestas y no podía faltar.

Aprovecho para deciros que agradezco un montón todos los comentarios tan estupendos que dejáis porque es lo que me anima a seguir publicando, sois demasiado buenas conmigo *insertar emoji del monito aquí*

El siguiente está en el horno