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Ha pasado más de una semana desde que quedé con Lexa y todavía no he podido quitármelo de la cabeza. Ocurrieron demasiadas cosas aquella noche como para olvidarlo tan fácilmente…

Desde que me invitara de golpe a su tienda o su mano sobre mi pierna hasta el accidente de Lincoln, su mirada persistente cada vez que me mostraba cariñosa con Octavia y el mensaje escueto que me dejó después, cuando le insinué que quería volver a quedar con ella.

Es tan errática que a veces pienso que jamás llegaré a entenderla… Quizás sea eso lo que quiere, quién sabe.

Octavia se ha dado cuenta de todo y me ha ofrecido varias veces ir con ella al hospital mientras visita a Lincoln pero me he negado. Por muy bien que me caiga el chico no pinto nada allí y si voy sería demasiado evidente que en realidad a quien quiero ver es a su amiga.

El problema es que Octavia no ha sido la única, mi madre también ha insistido en que podía llevarme al hospital para "ver a mi amigo" y cuando esta mañana me lo ha vuelto a decir me he quedado sin excusas decentes y he tenido que aceptar. Prefiero eso antes que darle explicaciones sobre por qué realmente he estado evitando ir…

También he aceptado porque la he visto especialmente animada con la idea de que fuéramos juntas a su trabajo. Cuando era una niña solía ir a visitarla con mi padre y siempre confió en que aquello me gustara lo suficiente como para querer dedicarme a la medicina. Aunque nunca me lo haya dicho, sé que en el fondo le dolió que eligiera estudiar la carrera de él, con los peligros que conlleva, antes que la suya.

Así que aquí estoy, en el coche de mi madre, sin escuchar lo que me está diciendo, intentando no pensar demasiado en que puede que vea a Lexa y con el estómago en un puño otra vez por los nervios.

Llegamos al hospital y una vez dentro me despido de ella en el ascensor. Me hace jurarle por lo menos veinte veces que la avisaré antes de marcharme para despedirse de mí. Resulta que Kane le ha ofrecido pasar el fin de semana fuera de la ciudad y se marcha directamente desde el trabajo.

Intenta disimularlo pero está tan nerviosa por ello como yo por subir a esa habitación.

Cuando llego a la puerta me tomo unos segundos para respirar antes de hacer nada. Octavia me ha dicho que también venía para acá y que no tardaría en llegar, por lo menos eso me tranquiliza.

Contengo el aire y llamo a la puerta antes de abrir. Lincoln está leyendo una revista del corazón con una cara extraña y en cuanto me ve entrar se le ilumina la cara.

-¡Clarke! -susurra-. Qué alegría verte, ya pensaba que no volverías por aquí.

-Hola guapo, ¿cómo va esa pierna? -digo con el mismo tono.

-De lujo, pero yo me voy a morir del aburrimiento. Pasa mujer, no te quedes en la puerta.

Me doy cuenta de que casi no he avanzado desde que he entrado y me acerco hasta él.

-Claro, ¿pero por qué estamos susurrando?

Señala con la cabeza hacia el sofá delante de la cama y noto cómo se me tensa el cuerpo cuando veo que Lexa está durmiendo plácidamente en él.

Está echada de lado y sujeta un libro medio abierto en una mano. Me enternece hasta el extremo verla así y no puedo disimular la sonrisa. Creo que jamás habría imaginado poder verla con un gesto tan tranquilo en la cara, como si solo por ese momento hubiera apartado a un lado el escudo tan grande que carga a todas partes y por fin se hubiera relajado.

Daría lo que fuera por haber traído mi cámara y poder capturar en una foto este instante.

-Porque aquí la amiga no tiene muy buen despertar, así que si aprecias tu vida te recomiendo seguir haciéndolo -bromea.

-Venga ya, no seas exagerado.

-No exagero, de verdad que no he visto a nadie tan agresivo recién levantado en la vida. Una vez que se quedó a dormir en mi casa después de una fiesta la desperté sin querer porque se me cayó la escoba al suelo y me tiró la basura a la cabeza. Aunque, bueno, seguramente contigo hará un esfuerzo y solo gruñirá un poco… Parece que has conseguido domar a la fiera.

Me río por su comentario y me sonrojo ligeramente.

-La verdad es que no os parecéis en nada… ¿Cómo os conocisteis? -pregunto con curiosidad.

-Fue hace bastante, tendríamos unos diecisiete años o así… Yo trabajaba en una cafetería cerca de su instituto y ella venía de vez en cuando al salir de clase. Un día al pedirme la cuenta también me pidió el número e intentó ligar conmigo, quedamos un par de veces y al ver que estaba loca le dije que nada, que mejor como amigos. Y así hasta ahora.

Abro la boca perpleja.

-¿En serio?

-Te lo juro -sonríe satisfecho.

-Lincoln -nos giramos de golpe para ver a Lexa, que se ha incorporado y tiene las dos manos apoyadas en el sofá. Le mira con los ojos cansados-, deja de mentirle a Clarke. Fuiste tú el que me pidió el número y fui yo la que te dijo que ni loca, que te fueras a comerle la oreja a otra. Acabamos siendo amigos porque te lo tomaste con dignidad y por lo menos me pareciste gracioso, así que no inventes -me mira por fin y sonríe dulcemente-. Hola.

-Hola -siento que se me encienden las mejillas de nuevo pero no puedo apartar la vista de su penetrante mirada.

-Joder, así no se puede divertir uno -se queja él.

-Ya decía yo que esa historia no me cuadraba…

-De eso nada, que casi te la crees.

-Clarke es demasiado inteligente como para creerse tus tonterías, Lincoln -dice riendo mientras se levanta. La miro algo sorprendida pero ella me observa tranquila-. Por cierto, ¿qué te trae por aquí? No esperaba que volvieras.

-Pues… he acompañado a mi madre porque luego se va de viaje todo el fin de semana y así de paso visitaba a Lincoln -me muerdo el labio esperando que suene creíble y ella baja la vista hasta él.

Se le oscurecen los ojos y asiente con gesto serio, como si esa no fuera la respuesta que estaba esperando.

-Bueno, me alegro de que lo hayas hecho -entra en el baño sin mirarme de nuevo.

-¿Lo ves? Te dije que habías domado a la fiera.

-Cállate, Lincoln -me echo a reír.

-Clarke -se estira en la cama y pone las manos en la nuca- tengo la extraña sensación de que dentro de poco vamos a ser cuñados, ya lo verás.

Sonríe ampliamente y le golpeo en el brazo apartando la vista aún más sonrojada. Desde luego creo que hoy estoy batiendo mi récord.

Al poco tiempo llega Octavia y le ofrezco a Lexa tomar un café para dejarles un poco de intimidad.

Mientras bajamos a la cafetería y los pedimos no volvemos a hablar, así que cuando nos sentamos en la mesa me decido a romper el silencio preguntándole por el accidente. Su gesto se endurece.

-Un grupo de niñatos le atropellaron con el coche. Habían estado bebiendo toda la tarde y se lo llevaron por delante en un cruce.

-Vaya… ¿Y ellos están bien?, ¿Eran mayores de edad?

-Solo el conductor. No tienen nada más que contusiones leves, la peor parte se la llevó Lincoln. La policía nos dijo al día siguiente que habían intentado huir después del choque pero el coche les falló -aprieta los puños-. Estoy intentando convencerle para que denuncie.

-¿Denunciarles? No sé, Lexa, seguramente ya estén bastante aterrados por lo que pasó. ¿No te parece excesivo?

Me fulmina con la mirada.

-Han estado a punto de matar a Lincoln y se han ido de rositas, ¿y a ti te parece excesivo denunciarles?

-No les estoy defendiendo. Solo digo que son unos críos que la han cagado y denunciarles puede traerles muchos problemas, es algo muy serio.

-También es serio el hecho de que mi amigo esté en el hospital por su culpa. Si son mayores para conducir bebidos también lo son para asumir las consecuencias.

-Lo sé, pero solo por el susto del accidente y de tener que hablar con la policía seguramente ya habrán aprendido la lección. ¿O es que tú nunca te equivocas?

Aprieta la mandíbula y observa su café en silencio. Bebe un trago y luego lo mueve entre las manos.

-Yo ya he pagado las consecuencias de mis errores -dice en voz baja.

La miro sin comprender de qué habla, es evidente que ya no se refiere al accidente.

Abro la boca para decir algo pero noto una mano en mi hombro y me giro extrañada. Me quedo de piedra cuando veo quién es.

-¿Finn?

-¡Sabía que eras tú! Te he visto desde la entrada y he tenido que venir a comprobarlo. Vaya, estás estupenda Clarke -sonríe. Lleva puesta la ropa de los enfermeros.

-Gracias… tú también, supongo -digo cortada- ¿Trabajas aquí?

-Sí, he empezado las prácticas este año. Pero mi vida es muy aburrida, prefiero oír la tuya -aparta la silla que está a mi lado y se sienta, ignorando por completo a Lexa-. ¿Qué tal todo? Hace mucho que no te veo.

Y todavía recuerdo la última vez que lo hizo.

Su padre es compañero de mi madre y siempre insistieron en que quedáramos y saliéramos juntos. Lo intentamos durante un tiempo, pero le terminé por mandar a la mierda cuando en una fiesta intentó liarse con Raven a mis espaldas. Estuvimos riéndonos durante días por la cara que puso cuando descubrió que era mi mejor amiga.

Desde entonces no he tenido noticias de él.

-Sí, hace bastante de eso… -miro un instante a Lexa y la encuentro observándonos con curiosidad.

Finn no parece ni notar su presencia.

Yo no puedo estar más incómoda.

-¿Sigues estudiando lo de tu padre?

-Sí.

-¡Vaya, eso es genial! Oye, siento mucho lo que pasó con él. Quise mandarte un mensaje o algo pero había perdido tu número y… bueno, tampoco sabía si era una buena idea después de todo -se rasca la cabeza.

-No te preocupes, no pasa nada. Gracias de todas formas.

Sonríe aliviado.

-Ey, podríamos quedar otra vez si te apetece. Conozco un sitio que estoy seguro de que te va a encantar.

Lexa alza las cejas y me mira divertida.

-Yo…

-De hecho, podríamos ir incluso esta noche -continúa-. ¿Qué me dices?, ¿Te apetece?

Lanzo a Lexa una mirada de terror pero ella parece estar disfrutando con esto.

-Finn…

-Esta noche está conmigo, lo siento -dice por fin.

Él se sobresalta, como si no se esperara que hubiera alguien al otro lado de la mesa. ¿En serio?

-Oh, vaya…

Lexa se levanta y me tiende la mano cuando llega hasta mi silla.

-¿Nos vamos?

-Sí, claro -le cojo la mano y tira de mí para que me levante y comience a caminar.

Lo hace tan rápido que solo me da tiempo a girarme un último momento para ver la cara desencajada de Finn. Le pido perdón con los ojos pero tengo que reconocer que en el fondo me hace gracia verle así.

-¿Por qué has tardado tanto? -le pregunto cuando salimos de la cafetería. Aún no me ha soltado.

-No quería perderme tu cara de susto. De hecho, creo que es mi nueva cara favorita -bromea.

-Ya estamos -intento soltarle la mano para cruzarme de brazos pero me aprieta con más fuerza y tira de mí para que me pare.

Me quedo frente a ella.

-Va en serio -sonríe-. Creo que voy a empezar a pegarte sustos para verla más a menudo.

Le mantengo la mirada y avanzo un par de pasos desafiante.

Borra la sonrisa pero no se mueve.

-¿Y lo de pasar la noche contigo también iba en serio?

Se sorprende por el cambio de tema pero a los pocos segundos una sonrisa vuelve a dibujarse en su boca y se le dilatan las pupilas.

-Depende, ¿es lo que quieres? -dice con la voz ligeramente ronca.

Asiento.

-Entonces sí.

-¿Y tienes algún plan, Sherlock?

Se encoge de hombros.

-Es viernes, ya surgirá algo.

-Eso espero.

-Yo también -replica burlona.

Me giro y esta vez sí permite que le suelte la mano para que camine delante suya.

Exhalo el aire de golpe porque me doy cuenta de que lo he estado aguantando durante todo este rato y noto que me tiemblan ligeramente las manos.

La tensión que me provoca tener a Lexa cerca me va acabar matando un día de estos.

Regresamos a la habitación y nos encontramos a Octavia sentada en el suelo del pasillo mientras mira concentrada el móvil. Esboza una pequeña sonrisa cuando nos ve aparecer tan animadas.

-Ya pensaba que os habíais escapado.

Me muerdo el labio como respuesta y no me atrevo a girarme para ver la reacción de Lexa.

-¿Qué haces aquí?

-Las enfermeras están ayudando a Lincoln a lavarse y le están cambiando las sábanas, me han pedido que espere fuera. Mira, Clarke -se levanta de un salto y me enseña la pantalla del móvil. Hay una foto de lo que parece el cartel de una fiesta en un bar-. Es una especie de concurso de grupos de música amateur y luego dan una fiesta. Murphy participa y nos ha invitado a ir para apoyarle.

-¿Murphy tiene un grupo?

-Sí -se ríe-, y creo que de los buenos. Se va a apuntar también un montón de gente de la uni, tenemos que ir.

-Suena bien -oigo que dice Lexa apoyada en el marco de la puerta. La miro alzando una ceja.

A Octavia se le ilumina la cara.

-¿Lo ves? Además, necesitamos una noche de descanso. Venga, di que sí -junta las manos e intenta poner cara de pena.

Me echo a reír.

-Si me lo pides así no me puedo negar.

-¡Genial! -me abraza.

Las enfermeras salen de la habitación en ese momento y ella se apresura para entrar. Justo antes de hacerlo, entorna la puerta de nuevo hasta que está casi cerrada y se gira hacia nosotras.

-Por cierto -susurra-, no le digáis nada a Lincoln. Bastante pena me da ya que se quede aquí solo como para que encima sepa que nos vamos a una fiesta sin él.

Asentimos y me dispongo a entrar detrás de ella pero Lexa me agarra del brazo haciendo que me pare en el marco.

Me tenso cuando veo que se acerca hasta mi oído.

-Parece que por fin nos está cambiando la suerte, el plan nos ha surgido rápido -dice en voz baja.

Me arde la piel en el lugar donde su aliento la toca y se me dispara el corazón.

Se aparta y yo tardo un poco más en poder volver a mirarle a la cara pero cuando lo consigo no me arrepiento de hacerlo. Tiene las mejillas algo sonrojadas y le brillan los ojos.

-Entones tendremos que seguir tentándola, ¿no crees?

Noto que se sorprende ligeramente por mi respuesta aunque intente disimularlo.

Hago un esfuerzo sobrehumano para mantener la vista fija en sus ojos porque quiero que sea ella quien los aparte esta vez. Pasan unos segundos en los que ninguna de las dos nos movemos y dudo un poco de que lo vaya a conseguir pero al final suelta una carcajada y mira hacia otro lado, dejándome sitio para que pase por la puerta.

Lo sabía.

He conseguido ruborizarla y voy a grabar esta imagen en mi cabeza como si fuera una fotografía.


Siento decir que a partir de ahora esto es lo más rápido que podré actualizar. Intentaré no tardar más de tres días por capítulo pero por los estudios y el calendario me va a ser imposible hacerlo en menos tiempo.

Espero que la historia os siga gustando, mil gracias como siempre por leer y comentar! :)