Si Zelda fuera mío Linkle sí se parecería a Link ewe
¡Disfruten!
XIV
"Vida"
—Yo sé de eso —pensó el héroe, mientras observaba a los mortales realizar su vida.
Extrañaba la sensación de estar vivo y verlos a ellos era una pequeña distracción.
Podía observar a la gente en el mercado, vendedores ofreciendo sus productos mientras los clientes regateaban y los trabajadores pasaban en un ir y venir constante por las calles, los niños que correteaban por ahí entorpecían el paso y había una que otra pareja amándose a escondidas, oculta de la mirada general, pero no para él.
Quizá de verdad extrañaba estar vivo.
Link se rascó la nuca, melancólico, en un gesto que con el paso de los siglos nunca terminó por quitársele y estaba seguro que continuaría repitiendo. Si mal no pensaba el momento llegaría pronto, pero se estaba impacientando.
Los pequeños placeres que traía la vida consigo muchas veces se reducían al plano físico, él no negaba que gran parte de lo que extrañaba se encontraba en éste esquema, anhelaba el tacto de unas manos acariciándolo con dulzura, e incluso el simple acto de respirar y sentir como sus pulmones se llenaban del preciado oxígeno, el latir de su corazón y la adrenalina corriéndole por las venas con cada emoción y batalla por enfrentar.
El resto se resumía en la experiencia.
El lugar en el que actualmente se encontraba su alma reposando era lo más similar al limbo, solo que su alma no estaba esperando cumplir ese algo que le permitiera pasar al otro lado, simplemente era el sitio en donde los elegidos se reunían después de morir. Entonces él volvía a recuperar cada uno de los recuerdos de sus vidas anteriores, que llegaban como una bofetada y lo hacían deprimirse un par de días (o al menos eso estimaba, porque no existía una medida real del tiempo ahí) hasta que pudiera asimilarlo una vez más y disfrutar lo bueno que traía cada vivencia.
Link valoraba mucho sus memorias, por eso a cada una le tenía un lugar especial e inamovible.
La vida le había traído muchas sorpresas, experiencias que siempre terminaban por burlar su imaginación y hacerlo preguntarse qué pasaría la próxima vez que volviera a renacer. Aunque claro, el precio podía resultar muy alto y hasta injusto, al final de cuentas todo se debía a aquel ciclo eterno de conflictos sin solución fija, en donde él debía intervenir solo para lograr una solución temporal, porque el mal únicamente podía ser sellado, pero nunca erradicado. Aquello terminaría con equilibrio y las Diosas lo sabían.
Momentos como esos frustraban a Link, ahora mismo podía ver un Hyrule alejado de toda maldad, ¿pero cuánto duraría eso? ¿Es que acaso su acaso su existencia se limitaría siempre a lo mismo?
Increíblemente, para él, lo único que lo hacía alejarse de la ira era el amor que profesaba hacía aquel reino que siempre había protegido y la dueña del alma por lo cual todo dio inicio.
—Hylia —pero no estaba concentrado en quien alguna vez fue su Diosa.
Link notó como pequeñas luminiscencias comenzaron a rodearlo, desintegrándolo poco a poco, sin dolor, mientras lo adormecían y los párpados comenzaban a pesarle. El momento había llegado.
Estaba muy emocionado de poder volver a reunirse con ella. Esta ocasión Zelda sería al menos dos años mayor y él no dejaba de preguntarse como haría para enamorarla nuevamente.
Espero que les haya gustado.
Este es uno de los tantos que tenía guardados por ahí, lo comencé hace no sé cuanto tiempo (se supone que éste debería haber sido el 10), pero nunca, hasta ahora, supe como formular la idea. Espero haya quedado decente.
Gente, como siempre, muchas gracias por sus comentarios, son un gran apoyo y me inspiran a continuar. Hace no mucho estuve a punto de dejarlo todo, pero ustedes son los que me mantienen aquí.
Por cierto, hay un par de anuncios que considero importantes que lean y están ahora mismo en mi perfil, pero no las incluyo aquí porque en serio no quería que lo que pusiera acá fuera más extenso que el texto mismo -w-
¡Nos leemos en el siguiente!
