Si Zelda fuera mío... ¡DOMINARÍA EL MUNDO! :D
¡Disfruten!
XVI
"Responsabilidad"
—Así que desde ahora mi hija está a tu cargo. Confío en ti Impa —le había dicho el rey. Con esas palabras procedió a salir de la habitación y dejar a la sheikah junto a la niña, una pequeña bebé de apenas unos meses, de nombre Zelda y con el título de princesa.
Esto tenía que ser una broma.
Impa, con la sensatez que le había dado los años para este tipo de situaciones, dejó a la pequeña en su cuna, no sin antes arroparla y asegurarse que estuviera bien dormida, para luego dirigirse hasta la puerta y cerrarla con sumo cuidado. Tras eso echó a correr por los pasillos soltando su alteración de una forma en la que no se le había visto desde hace un buen tiempo (en la Guerra Civil para ser exactos).
Estuvo así hasta poder dar con su majestad, quien caminaba completamente tranquilo con dirección desconocida.
—¡Mi señor! —exclamó la sheikah.
—¿Qué sucede, Impa? —preguntó el rey, inmutable.
—Yo no puedo hacerme cargo de su hija, lo lamento mucho, pero soy la persona menos indicada para esta responsabilidad.
—Para nada, a tu lado mi hija está a salvo, contigo sé que no corre peligro. Harás un buen trabajo —tranquilizó el hombre, para dejar una vez más a la sheikah, quien no pudo refutar nada, estando demasiado azorada por el repentino encargo.
Porque eso era la pequeña Zelda, un trabajo más.
Resignada volvió por sus pasos hasta la habitación, la niña seguía sumida en sus sueños, con esa expresión angelical en su rostro. Era linda, muy linda, pero no de ella, quien nunca fue ni sería madre en su vida, o al menos, nunca daría luz a un hijo.
Los días siguientes fueron un nuevo reto para Impa, poco acostumbrada a tratar con niños, tuvo que aprender a interpretar las pequeñas señales que le daba la niña para saciar sus necesidades, aprender a cambiarla y a jugar con ella, mientas que su alimentación se reducía a la lactancia, de la cual ella no se hacía cargo.
La pequeña Zelda en ese entonces lo único que reconocía era el olor característico de Impa, por lo que la nodriza para que la aceptara debía colocarse una blusa usada de la sheikah.
Desde entonces ella lo había dejado todo, su cargo como líder de su tribu quedó delegado, al igual que su puesto en el ejército, más aún conservaba su rango, lista para volver cuando fuera necesario. Sin embargo, estaba a tiempo completo a cargo de Zelda, quien en poco tiempo se volvió la niña de su adoración y una pequeña luz en su vida, una oportunidad para experimentar el llamado amor materno, el cual ella nunca había recibido.
Impa se vio a si misma completamente apegada a ese pequeño ser, de la cual madre no era, pero se sentía como una. Tenía miedo de que la pequeña nunca le viera de tal forma, que la rechazara por no ser de la misma sangre, así como ella lo había hecho en un principio, calificándola como un encargo más que debía aceptar por deber, ahora lo hacía por amor y esperaba que poco a poco el sentimiento opacara el error.
En la actualidad la sheikah se encontraba en la cama que habían puesto para ella en la habitación de la niña, que a sus dos años no dormía sin tener a Impa cerca. La mujer sintió como un pequeño cuerpo se hacía espacio entre las sabanas y se acomodaba a su lado. No tenía idea de cómo lo había aprendido, pero Zelda era muy capaz de salir de su cuna y caminar hasta su lecho para dormir junto a ella.
Y es que, quizá Impa no fuera madre de Zelda, ni ella hija de Impa, pero a pesar de aquello, a diferencia de lo que se creía, la primera vez que se lo oyó hablar fue el nombre de la sheikah lo que se le escapó de los labios.
—Impa —roncaba la niña.
¡Son las 7:30 AM aquí! OMG, no creí que fuera a subir uno de estos tan temprano alguna vez xD
Verán, últimamente estoy muy ocupada con mis estudios y demás compromisos, que tuve que aprovechar la zona wi-fi del metro para subir el cap, sino, estaba segura que no lo lograría para más tarde. De hecho, creí que esta vez quedaría sin nada que subir, la idea se presentó de forma casi milagrosa y logré redactarla en tiempo récord O:!
Espero que les haya gustado, nuevamente ahondo en las madres y doy finalidad al tema con Impa, uno de mis personajes favoritos.
Una vez más gracias a todos por sus comentarios, que me inspiran a seguir hasta el final, siempre son muy importantes para mí.
¡Nos leemos en el siguiente!
