Capitulo 5
Hotaru un pobre angelito
Me sorprendió la visita de Darién, pero a la vez me gusto mucho volver a verlo.
-pero pasa por favor y disculpa mis fachas, pero recién me levanto…le dije
-discúlpame tu a mi serena por las molestias que te he causado, sabes hasta en pijamas eres muy linda. Me dijo y yo imagínense estaba en la séptima nube, y demasiado ruborizada.
-¿y que es lo que necesitas con tanta urgencia? le pregunte
-bueno realmente necesito pedirte que cuides a mi hermanita te pagare por hacerlo, pasa que mis padres han viajado y como Rei se ira a la facultad, y yo debo trabajar no tengo a nadie que la cuide. Me dijo
-por supuesto, no tengo problemas hablare con mis hermanas así ellas me reemplazan en el crow, me encantara cuidar a tu hermana. Le dije sin saber lo que me esperaba.
Darién me dio las gracias y quede en ir a su departamento a la una de la tarde. Les dije a mis hermanas el compromiso que tenia con Darién y como no se les escapa ni una, me insinuaron muchas cosas, la verdad es que me gusta mucho Darién y quiero contarle la verdad, espero hoy poder hacerlo.
Se hizo la hora y me fui directo al departamento de Darién, cuando llegue estaba nerviosa por conocer a su hermanita, toque el portero y me abrió una joven muy linda de unos 19 años, su cabello era negro y muy largo, sus ojos color violeta, era muy linda.
-hola tu debes de ser serena, mi hermano me pidió que lo disculparas pero, se tuvo que ir por un contratiempo en su trabajo, mi nombre es Rei, y ella es la peque de la familia, Hotaru, ven peque aquí llego tu nana…dijo Rei, y luego llamo a su hermanita menor, se veía muy tierna, que no mataba ni una mosca…créanme las apariencias engañan. Después de la presentación y de darme algunas recomendaciones, Rei se fue para su facultad dejándome a cargo de su hermanita.
Una ves sola con la niña fui a ver que hacia hotaru.
-y cuéntame, ¿que haces? Le dije con interés para que ella entre en confianza
-¿tienes problemas de visión? Me dijo de mala manera
-no, no tengo ningún problema. Le dije sorprendida por su actitud
-entones ¿porque preguntas que estoy haciendo?, si ves que estoy dibujando. Me dijo la niña.
-disculpa, solo quería entrar en conversación, así nos conocemos mejor. Le dije
-en ese caso, deberías de haber preguntado si yo quiero conocerte, y la verdad que no, porque se muy bien como sos. Me dijo la niña con una mirada matadora
-¿y como soy? Le pregunte algo incomoda, la niña me miro a los ojos y me dio una sonrisa irónica.
-igual a todas las que andan atrás de mi hermano, pero te advierto que ninguna a triunfado porque yo estoy cuidándolo, y no lo comparto con nadie. Me dijo hotaru amenazando
-bueno creo que no tienes que sobresaltarte porque yo solo he venido a cuidarte, así que no hay nada de que preocuparte. Le dije
-ya lo veremos… me sonrío y me dijo… quiero la leche con chocolate y la tomare aquí, y tráeme galletas.
La mire y me contuve de no contestarle nada, era una niña demasiado caprichosa, pero bueno me calme y fui a hacer una merienda para ella.
-aquí tienes hotaru, tu leche y tus galletas. Le dije
-ya no la quiero, tomare jugo de naranja…me dijo con una sonrisa de burla dibujada en su cara, se fue a la cocina y empezó a sacar cosas de la alacena y la heladera, yo mientras recogí la taza con leche y galletas, para lavarlas y guardarlas en la cocina, me puse a lavarlas y al darme vuelta ella ya no estaba se había ido a la sala principal dejándome todo lo que saco afuera y desordenado. Me enoje y fui a buscarla
-hotaru ayúdame a guardar las cosa que sacaste nuevamente en su lugar, por favor. Le dije tratando de ser paciente.
-ni lo sueñes, ese es tu trabajo yo veré televisión. Me dijo y prendió la TV como burla, entonces me acerque a ella y le quite el control del televisor apague el aparato y le quite las baterías al control.
-que haces estas loca, devuélvemelo o le diré a mi hermano… me dijo tratando de quitarme el control.
-dile lo que quieras, yo no pierdo nada hotaru, pero si quieres ver TV ordena lo que desordenaste. Le dije con firmeza, ella me miro con odio y sin otra opción se fue a ordenar la cosas en su lugar. Después de un rato se fue a su habitación, paso un rato y no salía de su cuarto y fui a ver pase por un pasillo, y tropecé con un hilo de tanza que estaba puesto intencionalmente haciéndome caer al piso. El golpe me lastimo la rodilla, estaba en el piso y hotaru salio de su habitación y me dijo.
-será mejor que te rindas, y te alejes de mi hermano, porque si no prepárate para la guerra.
-oye bien niña, me estoy cansando, será mejor que te comportes, porque tu hermano se enterara de esto. Le dije enojada
-nunca te va a creer, soy su hermanita preferida. Me dijo sonriéndome, y salio de su habitación dirigiéndose a la sala con una caja. Quite la tanza y me pare como pude estaba furiosa, fui a ver que estaba haciendo, llegue al living y no estaba empecé a buscarla porque pensé que se había escondido, me agache para ver si estaba escondida por algún rincón cuando siento que alguien se acerca corriendo y me pone algo en el hombro. Cuando lo toque me di cuenta que:
-ahhhh, una araña… salte y me sacudí con nervios, pues los bichos no me gustan. La araña callo al piso y yo salte al sillón, mientras hotaru me veía y se reía de mi susto.
-y tengo mas trucos, vamos arañita. Me dijo mientras agarraba con las manos la tarántula, estaba muy enojada. Trate de tranquilizarme, pero ya mis nervios no daban mas. Cuando pensé que todo estaba calmado, volvió la niña con una pistola cargada de pelotas y me dijo:
-te rindes serena, o quieres mas…me dijo apuntándome, yo tome un almohadón del sillón y le dije.
-jamás…ella comenzó a lanzar sus municiones de pelotas mientras yo me cubría con un almohadón, algunas pelotas me pegaron, pero esto era la guerra, y me lance con falda en un giro militar, y juntando las pelotas que ella me arrojaba se las devolvía. Cuando se le acabaron las pelotas me lanzo una cuerda que se engancho en mi falda, pero justo en ese momento sonó el teléfono. hotaru estaba cerca de la puerta de salida y yo tuve que contestar.
-hola ¿quien es?... dije
-hola es el departamento 24,… me dijo la voz
-si ¿que necesita?… pregunte
-aquí le trajimos la orden de súper pizza, son 25 dólares. Me dijo la vos
-que, pero nadie pidió… ¿fuiste tu hotaru? Dije y mire a la niña
-tendrás que pagar, pues mi hermano es cliente y si no pagas lo dejaras mal… me dijo la niña burlándose de mi
-espere un segundo ya bajo… le dije sin tener opción, busque en mi cartera algo de plata y le dije a la niña que se quedara allí, yo fui a buscar las pizzas. Llegue a la portería pague las pizzas y cuando me di vuelta vi a hotaru en el ascensor, entonces mientras el chico del delivery buscaba el cambio le lleve las pizzas a la niña, pero no me di cuenta de que aun tenia enganchada a la falda la cuerda que me arrojo hotaru. Entonces la niña aprovecho mi descuido, por contar el vuelto que me daba el joven. Ella tomo la cuerda y cerro la puerta del ascensor, me arranco la falda y se la llevo con el ascensor. Para mi desgracia, en el lugar habían varias personas, que se quedaron mirándome, y peor aun había llegado Dairen. Yo estaba en shock, no pude ni gritar, estaba roja de la vergüenza pues me había quedado en bombacha frente a tanta gente. Darién corrió se quito el saco y me lo dio para que me cubra.
Al llegar al departamento de Darién, yo no pude ni pronunciar ni una palabra, pero el ya se imaginaba lo que me había pasado, porque no era la primera vez que su hermana espantaba alguna niñera o amiga de el. Hotaru estaba sentada en el sillón como si nada y Darién le dijo muy enojado:
-hotaru, vete a tu cuarto ahora, estas castigada y ya veras cuando se lo cuente a papá.
-pero si yo no hice nada… le dice hotaru poniendo carita de niña buena, pero al verlo tan enojado, salio corriendo a su habitación y Darién le decía.
-no seas mentirosa niña, que yo…no lo deje terminar, le toque el hombro a Darién para tratar de calmarlo y le dije que yo hablaría con ella, el no quería pero yo lo convencí. Y me fui al cuarto de la niña. Golpee la puerta, pero ella no me quería abrir.
-oye hotaru, ábreme, vamos niña dame una oportunidad hablamos y te prometo que te dejo en paz. Le dije, espere un rato y la puerta se abrió.
Me senté en su cama, ella estaba recostada boca abajo y llorando.
-ya no llores niña, no tienes porque comportarte así, porque tu hermano nunca te va a dejar de amar. Le dije
-mentirosa, cuando el se case me olvidara. Me decía con mucha tristeza
-no eso nunca pasara, porque tu eres su pequeña hermanita y te ama mas que a nadie, ninguna persona podrá alejarte de el. Le dije acariciándole el pelo.
-pero ahora esta enojado, por lo que te hice, y no me va a querer hablar. Me dijo acomodándose en la cama para mirarme, yo le seque sus lagrimitas.
-te digo un secreto, yo ya no recuerdo lo que hiciste, así que el no tiene porque enojarse. Le dije con una sonrisa sincera.
-¿entonces no le dijiste nada? Me pregunto la niña con esperanza
-no pequeña, porque te lo dije desde el principio, me interesa conocerte, y sinceramente quiero ser tu amiga. Le dije
-gracias serena, ¿me perdonas? Me dice la niña
-no tengo nada que perdonar pequeña, porque no me hiciste nada. Le dije guiñándole un ojo cómplice, y dándole un abrazo sincero.
Del otro lado de la puerta estaba Darién que había escuchado todo, pero lo mejor es que pude entenderme con la pequeña, y terminamos siendo amigas. No se como lo conseguí, pero lo que si se que muchas veces los niños necesitan, estar seguros del cariño de sus seres queridos, y su comportamiento se debe a querer llamar la atención.
Luego de un rato de charla con hotaru salimos a comer las pizzas con Darién y hablamos un rato, hasta que a hotaru le llego el cansancio y se durmió en mi regazo, Darién la tomo en sus brazos y la llevo a su habitación.
Yo estaba viendo que hacia con mi falda pues tenia puesto el saco de Darién que me quedaba largo pero me cubría, mi pobre faldita se había roto. Darién volvió al living y mirándome con la falda en mis manos me dijo:
-tendré que comprarte ropa para cada vez que te vea, porque cada vez que te veo algo hace que quedes semidesnuda.
Yo me había puesto roja de la vergüenza, el se acerco a mí y se sentó a mi lado, me miro y me dijo:
-ya no puedo contenerme, serena, desde que te vi, lo único que quiero hacer es besarte.
No me salía ni una palabra, mi corazón palpitaba como si quisiera escaparse, y lo único que podía hacer es mirarlo.
-sos hermosa, déjame intentarlo, quiero conquistar tu amor. Me dijo acercándose a mi, su mano acariciaba mi mejilla, y cuando estábamos apunto de concretar el beso llego Rei.
En otro lugar cerca del hostal, se encontraba mina, venia feliz con una bicicleta vieja que había comprado, mientras pedaleaba y escuchaba música con su teléfono móvil, como siempre distraída se desvío por una calle en picada, y se dio cuenta que no tenia frenos, la velocidad aumento y perdió el control de la bici, y se estrello contra una verdulería, pero callo encima de un policía.
-¿me creería si le digo que soy un ángel?, le dice mina al pobre hombre que quedo bajo de ella, pero el la reconoce y le dice:
-¡tu eres mina! La joven abrió los ojos grande y se quedo muda al saber que el policía la había reconocido
