"Hello Everyone" Una vez más aquí actualizando el domingo por la noche, capítulo 4 de este fic ojalá les guste
-(Bostezo) No recuerdo que el nido fuera tan incómodo…- Decía Matt tratando de despertarse al mismo tiempo que se ponía en pie para estirar su espalda -¿Qué demonios?- Replicó al abrir los ojos y darse cuenta de en efecto no estaba en su nido, de hecho ni siquiera se encontraba en un árbol –No… No, no… ¡Ahri! ¡¿Ahri dónde estás?!- Gritaba desesperado, mirando a todos lados, lo único que podía ver era una sábana blanca cubriendo los barrotes de una jaula desde afuera, rápidamente se acercó a estos y comenzó a agitarlos con sus alas e incluso los comenzó a morder tratando de liberarse, después de un tiempo se dio cuenta de que no serviría de nada, incluso intento abrir la jaula como Blu le había enseñado pero la cerradura era demasiado para Matt –No… ¡Tengo que salir de aquí!-
-¿Matt?- Logró escuchar al otro lado de la sabana.
-¡Ahri!- Dijo aliviado, acercándose rápidamente a al origen de la voz, aunque sin poder verla.
-¿Matt eres tú?-
-Sí, sí soy yo… Por favor dime que estás bien-
-Estoy bien… ¿Dónde estamos?-
-No tengo idea… Pero puedo sentir que nos movemos… Ahri…-
-¿Qué pasa?-
-L… Los… Los niños están contigo ¿Cierto?- Dijo temeroso a lo que Ahri respondió con un prolongado silencio el cual Matt no tardó en entender –No… No otra vez… ¡¿Por qué?!- Gritó furioso al mismo tiempo que golpeaba fuertemente la jaula con sus alas.
Ahri solo escuchaba como Matt comenzaba a sollozar.
-No otra vez…- Dijo recargando su cabeza contra los barrotes, con la mirada hacia el suelo –Esto es mi culpa…-
-No es tu culpa Matt… Esto no debió pasar…- Respondió Ahri tratando de animarlo un poco, aunque a ella también le dolía lo que había pasado.
-Debí asegurarme de que todo estuviese bien… Debí despertar antes de que nos atraparan…-
-Matt yo tampoco me di cuenta de nada… Ni siquiera escuché las ramas moviéndose…-
-Acababan de nacer… Salieron del huevo hace unas pocas horas y no pude protegerlos…- Matt ignoraba todas las palabras de Ahri. Se culpaba por todo, a Ahri le rompía el corazón escucharlo así y más aún ni siquiera poder verlo, solo escucharlo.
Después de algunos minutos de viaje a ciegas, Matt y Ahri dejaron de moverse para luego sentir cómo las jaulas en las que se encontraban eran levantadas, ambos supusieron que habían llegado a su destino, ahora solo quedaba ver quién y por qué los habían atrapado y más importante aún, qué había pasado con sus hijos.
-Matt… ¿Sigues ahí?- Preguntó Ahri en cuanto sintió que la jaula dejó de moverse.
-Sí aquí estoy…- Respondió deprimido.
-¿Qué crees que nos vayan a hacer?-
-No lo sé… Seguramente nada bueno-
-Matt esto me duele a mi tanto como a ti… Pero si no tratamos de salir de esto… No sabremos qué pasó con nuestros hijos…- Explicó Ahri bastante preocupada.
-Ni si quiera puedo abrir la jaula… No hay manera de escapar- El guacamayo azul comenzaba a darse por vencido, y Ahri sabía que si eso pasaba todo estaría completamente perdido.
-Oye no te pongas así… Hemos pasado por muchas cosas como para que todo termine en esto, debe haber algo que podamos hacer, al menos ver en dónde estamos-
-(Suspiro) Bien, veré qué puedo hacer- Respondió poniéndose en pie, comenzando a mordisquear la tela blanca frente a él hasta que logró hacer un pequeño agujero en ella.
-¿Puedes ver algo?- Preguntó Ahri al escuchar la tela rasgarse.
-Ahri… Alguien viene hacia aquí- Respondió nervioso, debido a que el agujero hecho no era tan grande, no podía ver bien todo el lugar, pero podía notar el movimiento de una persona que iba hacia ellos.
-¿Qué? Espera… ¡Matt!- Gritó al sentir cómo levantaban su jaula nuevamente.
-¡Ahri!- Exclamó al verla alejarse, hasta desaparecer detrás de una puerta que afortunadamente quedó entreabierta –My bien Matt… Basta de depresión, tengo que salir de aquí- Dijo decidido, aunque seguía sin saber con exactitud en donde se encontraba, pues le dio más atención a Ahri que a su entorno.
Después de algunos minutos de buscar una manera de salir de la jaula, Matt escuchó pasos que se dirigían hacia él, entonces una idea le llegó a la cabeza. De la nada comenzó a golpear y sacudir la jaula con la esperanza de que la abriesen para ver qué estaba pasando, a penas vio que la sabana comenzó a moverse, Matt se tiró al suelo de la jaula fingiendo estar muerto.
-Hay no…- Murmuró Tulio al ver a Matt en el suelo.
-¿Crees que se lastimó?- Sugirió Linda en voz baja, a lo que Tulio no respondió, solo se limitó a abrir la jaula y tomar a Matt con su mano quien no se atrevía a abrir los ojos hasta estar seguro de que podría escapar y en efecto, a penas calculó estar fuera de la jaula mordió a Tulio fuertemente en la mano logrando escapar, el problema fue que al estar tan concentrado en buscar a Ahri, no se dio cuenta de que en verdad estaba en la clínica, al igual que no se había dado cuenta de a quien había mordido.
-Trajiste a Blu y a Perla ¿Cierto?- Dijo Tulio sobando su mano con un poco de sangre.
-¡Ahri!- Matt voló rápidamente hacia la puerta que había visto, al entrar todos sus miedos y preocupaciones se esfumaron al ver a Ahri sentada en un cojín sobre una gran mesa, cuidando a los dos pequeños polluelos, los 3 en perfectas condiciones.
-¡Detenlo!- Escuchó Matt poco antes de ser tacleado por dos aves, las cuales lo plasmaron contra la mesa sujetándole las alas.
-¡Suéltenme!... ¿Blu? ¿Perla?-
-Escúchanos bien Matt, tienes que calmarte- Dijo Perla sin soltarlo.
-¿Son parte de todo esto?- Cuestionó sorprendido.
-Claro que sí- Respondió Blu –Nosotros le dijimos a Tulio que sus hijos ya habían nacido ya que ustedes no quisieron quedarse aquí-
-¿Tulio? Pero él no…- Decía Matt, antes de ver al ornitólogo entrar por la puerta con una pequeña venda en la mano –Ups…-
-¿Ya estás bien?- Preguntó Perla soltando su ala, al igual que Blu.
-Sí… Ya… Solo que… Bueno fue extraño- Explicó poniéndose en pie.
-Tranquilo, estamos bien- Dijo Ahri acercándosele con los dos polluelos en brazos.
-Tulio quería revisarlos a ustedes y a los dos pequeños, honestamente nosotros también teníamos nuestras dudas- Explicaba Blu.
-¿Dudas de qué?- Preguntó Matt.
-De sí estaban bien- Respondió Perla.
-Pero…-
-Bueno amiguito ahora que estás más tranquilo qué tal si empezamos de nuevo- Interrumpió Tulio acercándose al grupo de aves.
-Solo es una revisión- Dijo Blu –No temas-
-Descuida, te espero aquí- Dijo Ahri con una sonrisa, a lo que Matt simplemente asintió y se fue con Tulio.
-Oigan- Murmuró Ahri a penas se fue Matt.
-¿Qué pasa?- Dijo Blu.
-Entiendo que lo hacían por buenas razones pero… No vuelvan a hacerlo de esa manera- Respondió seria.
-¿A qué te refieres?- Preguntó Perla confundida.
-A separarnos así… De la nada, sin aviso… Por un momento Matt casi se quiebra cuando creyó haber perdido a nuestros hijos…-
-Lo… Lo sentimos no… No sabíamos que…-
-Descuida, no fue su intención, solo no lo vuelvan a hacer así ¿Está bien?-
Ni Blu ni Perla tenían la menor idea de cómo lo terminaría tomando Matt, ahora se sentían culpables de haberle hecho eso a su amigo.
Después de algunos minutos, Matt entró por la puerta nuevamente.
-¿Y bien?- Dijo Ahri sonriente.
-Pues no estuvo tan mal, solo que me calvo una aguja- Respondió molesto -¿Y los niños?-
-Dormidos allá- Respondió señalando hacia el cojín.
-Oye Matt- Dio Perla tímidamente –Blu y yo… Bueno queríamos pedirles perdón por cómo pasó todo-
-Así es, no teníamos idea de que lo tomarías así- Agregó Blu.
-(Suspiro) Descuiden, ya pasó y nadie salió herido- Respondió aunque un tanto decaído.
-En verdad lo sentimos- Volvió a decir Perla.
Mientras ellos conversaban, Linda y Tulio seguían estudiando lo que había pasado.
-Los polluelos se ven muy bien, al igual que los padres- Decía Tulio revisando unas hojas.
-Entonces ¿No habías visto algo así?- Preguntó Linda.
-Para nada, y tengo mucha curiosidad por saber si son guacamayos azules… Necesitamos verlos por más tiempo-
-Sí, aunque Matt no lo tomó muy bien-
-Lo sé, y no quiero que los polluelos se desarrollen en cautiverio, necesito verlos en su hábitat natural-
-¿Por qué no los mudamos cerca de la casa? Ya sabes, igual que a Blu- Sugirió Linda.
-Podría funcionar, por lo pronto será mejor dejarlos descansar, o podrían morderme otra vez-
Mientras que Linda y Tulio decidían la mejor manera de mudar a Matt y Ahri, estos seguían conversando con la pareja azul.
-Oigan, ¿Dónde están Bia, Tiago y Carla?- Preguntó Ahri.
-Le pedimos a Rafael que los cuidara, ya que ustedes tendrían que venir aquí, pero debemos regresar pronto, les prometimos a los niños que hoy estaríamos juntos todo el día, o al menos la mayor parte de él- Explicó Blu.
-Hablando de niños ¿Ya decidieron qué nombres les darán?- Preguntó Perla curiosa.
Matt y Ahri intercambiaron miradas por un momento.
-Bueno- Empezó a decir Ahri –La verdad aun no pensamos en…-
-Leo- Interrumpió Matt.
-¿Leo?- Dijo Ahri confundida.
-Quiero que mi hijo se llame Leo-
-¿Por qué?- Preguntó curiosa.
-Así se llamaba mi hermano menor-
-¿Tenías un hermano?- Dijo sorprendida.
-Bueno lo iba a tener pero… No salió del huevo- Respondió bajando la mirada –Y ese era el nombre que mi madre le iba a dar-
Ahri, Blu y Perla estaban sorprendidos, sin duda alguna el pasado de Matt seguía siendo un misterio para todos.
-Entonces se llamará Leo- Afirmó Ahri con una sonrisa.
-¿Y qué hay de la niña?- Preguntó Blu.
-Nunca he sido buena con los nombres- Admitió Ahri –Aunque… Me gusta cómo suena Jaqueline, Yaqui-
-Leo y Yaqui, no son nombres muy comunes para dos aves- Dijo Perla sonriente.
-No somos una pareja común- Aclaro Matt entre risas.
El día siguió su curso normal, Blu y Perla regresaron con sus hijos a pasar el día, mientras que Matt y Ahri tuvieron su "Mudanza" A un nido cercano a la casa de Linda para que Tulio pudiera estudiar mejor lo que había pasado con ellos. La vida para las dos familias era de lo mejor que podía haber, sin preocupaciones ni problemas. Los días pasaron y las plumas finalmente crecieron en los dos pequeños polluelos, la hembra Yaqui era azul y el macho Leo era rojo aunque no por completo, ambos tenían una que otra pluma de distinto color, Leo tenía algunas azules y Yaqui algunas rojas, eran una especie nunca antes vista, aunque no parecían tener ningún problema.
Una mañana común en la ciudad, Matt y Ahri aun dormían cómodamente en su nido.
Matt dormía boca arriba cubriendo su pecho con un ala la cual se movía levemente arriba y abajo por la respiración, aunque no era de él, debajo de su ala, recostado sobre su pecho el pequeño Leo de igual manera seguía dormido, mientras que Ahri abrazaba a Yaqui. Poco a poco Leo comenzó a despertar, aun no podía hablar, ni él ni Yaqui, por lo que comenzó a lanzar pequeños graznidos hasta despertar a Matt.
-(Bostezo) Bien, bien ya escuché- Decía tratando de espabilarse.
-Creo que alguien tiene hambre- Dijo Ahri sin abrir los ojos.
-(Suspiro) Así parece, será mejor salir por algo- Respondió Matt poniéndose en pie, dejando a Leo en el suelo.
-¿Quieres que te acompañe?- Sugirió Ahri mientras se levantaba.
-No, tú quédate con los niños, no tardaré- Respondió sonriente, a lo que Ahri solo le regresó la sonrisa.
Ciertamente Matt no tardaría en regresar, ahora que eran vecinos de la familia azul, la comida estaba considerablemente cerca, principalmente porque Tulio siempre dejaba un cesto con fruta en una de las ventanas de la casa. Matt solo voló allí y tomó un poco para regresar.
-A ver tranquilos, papá no tarda en regresar- Decía Ahri para calmar a los dos polluelos quienes no paraban de llorar.
-Ya volví-
-Bien hay que darles de comer-
-Am… Es te lo dejo a ti- Dijo Matt desviando la mirada.
-Deberías hacerlo tú también- Respondió Ahri con una sonrisa.
-Yo… Creo que no estoy hecho para ese tipo de cosas- Aclaró apenado, mientras veía cómo Ahri tomaba un trozo de fruta lo comenzaba a masticar –Sigue dándome miedo- Dijo al ver cómo Ahri regurgitaba en el pico de los niños.
-Matt, esto es normal, a ti también te alimentaron así alguna vez-
-Ya lo sé pero… (Suspiro) Mejor dejémoslo así-
Mientras que Matt y Ahri desayunaban, la familia azul tenía sus propios planes y actividades para ese día.
-¿Están listos niños?- Decía Perla terminando de arreglarse para salir.
-¡Listos!- Respondieron Carla y Tiago.
-¿Dónde está Bia?- Preguntó Blu al notar la ausencia de la pequeña ave.
-No lo sé- Respondió Perla –Iré a ver qué pasa-
-¿Bia? ¿Estás bien?- Decía Perla entrando a la habitación.
-(Tosiendo) No me siento bien- Respondió débilmente, tratando de levantarse.
-Hay Bia, ¿Qué tienes?-
-Creo que estoy enferma, y me duele la cabeza-Respondió con la voz temblorosa.
-¿Está todo bien?- Preguntó Blu al entrar.
-Bia está enferma-
-Oh no, creo que la salida a la playa de hoy no se podrá- Dijo Blu.
-No, tu llévate a Tiago y a Carla, yo me quedaré con Bia- Sugirió Perla.
-¿Estás segura? ¿No deberíamos quedarnos todos? Linda no se molestaría si no vamos-
-Tiago y Carla estaban esperando esto con ansias, yo me quedaré, descuida- Insistió Perla.
-Bien, espero mejores cariño- Dijo Blu mirando a Bia –Te traeremos un recuerdo de la playa-
Después de despedirse, Blu, Tiago y Carla volaron hacia la casa de Linda y de ahí a fueron todos a la playa.
-Bueno Bia, solo quedamos tu y yo- Decía Perla sonriente, cargando en brazos a la pequeña ave.
-Mami… ¿Segura que no prefieres estar en la playa que aquí?- Preguntó temerosa.
-Bia, mi primera y más importante prioridad son ustedes, no puedo dejarlos así como así- Respondió tiernamente.
-Gracias-
MIENTRAS TANTO CON MATT Y AHRI
-Oye Matt, ¿No se suponía que Blu y Perla saldrían hoy con sus hijos?- Decía Ahri desde la salida del nido.
-Eso dijeron, irían a la playa otra vez-
-Entonces ¿Por qué solo salieron Blu, Tiago y Carla?-
-¿Qué?... Tal vez debamos ir a ver-
Matt subió a los niños en su espalda y salió del árbol junto con Ahri, solo unos cuantos metros de distancia para llegar al árbol de Perla.
-¿Hola?- Llegó diciendo Ahri.
-¿Ahri? ¿Qué hacen aquí?-
-Bueno vimos salir a Blu pero no a ti ni a Bia, ¿Está todo bien?-
-Bueno no todo, Bia está enferma y me quedé a cuidarla- Respondió sonriente.
-¿Y cómo está?- Preguntó Matt bajando a sus hijos.
-Un poco mejor, no se mucho de plantas así que hago lo que puedo- Aclaró un poco apenada.
-Que suerte que estoy aquí- Dijo Matt –Si quieres puedo ayudarte un poco-
-Enserio te lo agradecería-
Mientras que Matt salió a buscar las plantas que necesitaba, Ahri se quedó con Perla y con Bia.
-¿Cómo están los pequeños?- Preguntaba Perla cargando a Yaqui.
-Ya prendieron a caminar, aun no vuelan ni hablan pero están de maravilla- Respondió Ahri cargando a Leo.
-Aun recuerdo cuando Bia, Tiago y Carla eran así, son muy buenos recuerdos-
-Sí, aunque Matt aun no se atreve a alimentarlos- Dijo Ahri entre risas.
-¿Mami?- En eso Bia salió de su habitación al escuchar la voz de Ahri.
-Bia, ¿Estás bien?- Respondió Perla bajando a Yaqui.
-Sí, escuché que Ahri estaba aquí-
-Hola Bia, espero mejores pronto-
-¿Dónde está Matt?-
-Salió un poco, descuida no tardará en…-
-Volví, hola pequeña Bia-
-Hola Matt- Saludó alegre.
-Escuché que estabas enferma así que traje algo para ayudarte un poco, claro si tu madre está de acuerdo-
-Está bien, solo no hagas nada extraño-
-Espera ¿Primero puedo saludarlos?- Preguntó tímidamente viendo a Leo y Yaqui.
-Claro que sí-
Bia se acercó lentamente a las dos pequeñas aves quienes no se separaban de Ahri por nada.
-Hola- Saludó felizmente aunque los dos pequeños solo la veían fijamente –Oigan, no muerdo-
-Hehe, descuida Bia, aun no pueden hablar- Aclaró Ahri entre risas.
-Oh ya veo, ¿También seremos amigos verdad?-
-Claro que lo serán- Respondió Ahri sonriente.
Después de esa pequeña conversación, Matt usó las plantas que había conseguido para tratar a Bia, era todo un experto en el arte de las plantas medicinales. Después de haberla dejado descansando, Matt y Ahri regresaron a su nido dejando a Perla con Bia.
El resto del día no fue nada fuera de lo común para ninguno, Perla se la pasó con Bia, contándole historias o jugando con ella, Matt y Ahri jugaban con sus hijos, enseñándoles a hablar o simplemente conviviendo con ellos, el cariño entre ambas familias era único y solo lograba crecer cada vez más.
Cuando la noche finalmente llegó, Perla aun esperaba despierta a Blu, quien de hecho no tardó en regresar con los niños, a penas se metió el sol, él regresó al nido.
-¿Y cómo estuvo?- Preguntó Perla curiosa.
-Bueno fue divertido, ojalá hubieses estado allí, oh y le conseguimos una concha a Bia, ¿Cómo está?-
-Pues Matt vino a darme una mano con ella, y mejoro mucho en el transcurso del día-
-Es una suerte que sepa tanto sobre plantas- Dijo Blu sonriente –Bien niños ahora a dormir-
La noche era apacible, con el cielo estrellado y la luz de la luna iluminando el océano.
-No puedo creer todo esto- Decía Perla recargándose en el hombro de Blu.
-¿De qué hablas?-
-De esto, la vida que tenemos es… Perfecta- Respondió sonriente –No puedo creer que finalmente vivamos en paz-
-Perla ya llevamos un año viviendo así ¿Por qué no lo puedes creer?-
-No lo sé, normalmente siempre nos pasa algo tarde o temprano pero ahora… Nada malo parece acercarse, esta vez parece que lo logramos-
-Sí, vivimos muchas aventuras ¿No?-
-Así es ya era hora de tener una vida tranquila- Dijo Perla comenzando a quedarse dormida.
-Sí, finalmente una vida tranquila-
Los días pasaban, y se convertían en semanas, las semanas en meses y los meses en años, las dos familias se hacían cada vez más unidas una con la otra, Leo y Yaqui aprendieron a volar y hablar, ahora eran niños en vez de bebes, Bia, Tiago y Carla se convertirían a adolescentes pronto, el tiempo no se detenía, pero a nadie parecía importarle, todos aprovechaban al máximo hasta el más pequeño momento, todo era invaluable para ellos. Tal como había dicho Perla era una vida perfecta y así lo fue durante mucho tiempo, por desgracia nada es eterno y una vez más las cosas comenzarían tornarse malas e incluso peligrosas…
2 AÑOS DESPUÉS
-¿Estás segura de que esto funcionará?- Decía Leo mirando a Yaqui.
-Claro que sí, Tiago me lo enseñó- Respondió tomando una rama con algo atado a la punta -¿Papá sigue ahí?-
-Sí, aun duerme- Respondió mirando hacia abajo en el nido.
-Bien ahora solo necesitamos… ¿Dónde está?-
-Ahí está… Estaba ahí hace un minuto- Replicó Leo.
-¿Me buscaban?- Dijo Matt asustando a los dos.
-¡Ahhhhh!- Gritaron antes de caer a la planta baja del nido, donde fueron atrapados por Ahri antes de golpear el suelo.
-¡No es justo!- Replicó Yaqui.
-Hehe, tienen que levantarse muy temprano para jugarme una broma así- Aclaró Matt victorioso –A propósito ¿Dónde consiguieron la tarántula?- Preguntó viendo la punta de la rama.
-Tiago- Respondieron al unísono.
-Debí suponerlo-
-Ya les dijimos que no hagan travesuras- Dijo Ahri dejándolos en el suelo.
-Está bien-
-Ahora arréglense, ya nos vamos-
-Con el tío Blu-
-Y la tía Perla ¿Cierto?-
-Así es- Respondió Matt.
Era una mañana de lo más normal, después de desayunar, la familia multicolor (Esta será la única vez que use esta palabra en el fic) voló hacia la casa de Linda, aunque Yaqui fue en la espalda de Matt.
Bia, Tiago y Carla ya eran adolescentes y un tanto más inmaduros de lo usual, aunque eso no evitaba que Blu o Perla los pusieran en su lugar.
-Que tal todos- Llegó saludando Ahri.
-Finalmente llegan- Replicó Tiago.
-Oigan teníamos cosas qué hacer- Aclaró Matt.
-¿Cómo qué? ¿Dormir más de la cuenta?-
-Que chistoso, por cierto creo que esto es tuyo- Respondió Matt lanzando la tarántula a la cabeza de Tiago.
-¡Ahhhhh!- Gritó antes de ponerse a volar como loco.
-Nunca me cansaré de eso-
-12 años y sigues siendo igual de inmaduro- Dijo Perla acerándosele.
-Sí bueno, nunca cambiaré-
-Hola Perla- Saludó Ahri.
-Hola Ahri, ¿Dónde están los niños?-
-¡Aquí!- Respondieron aterrizando frente a ella.
-Hehe veo que ya crecieron bastante- Dijo Blu sonriente.-
-Y ¿para qué querían vernos?- Preguntó Matt.
-Bueno Linda y Tulio saldrán de viaje y bueno, queríamos saber si les gustaría ir con nosotros- Respondió Blu.
-Bueno creo que a los niños les vendría bien un poco de aire bajo las alas aunque a Yaqui aun le da miedo volar alto-
-¿Aun no lo supera?- Preguntó Perla.
-No, pero estamos trabajando en eso- Respondió Ahri.
-Y ¿A dónde iremos?- Preguntó Matt.
-Bueno, ya compraron los boletos de viaje, si quieres puedo ir a revisar- Dijo Blu.
-Suena bien, nosotros estaremos por aquí.
Las dos familias se la pasaban de maravilla, mientras que Blu fue a revisar el destino de su viaje… Al hacerlo, toda la alegría y la dicha que sentía se esfumaron en un instante.
-Blu… ¿Pasa algo?- Preguntó Perla confundida al verlo aterrizar frente a ella con una mueca de preocupación.
-¿Blu?- Dijo Matt.
-Vamos… Vamos al Amazonas…-
Bueno eso fue todo, damas y caballeros aquí concluye lo que podrían llamar introducción, el ritmo tranquilo que llevaba el fic termina aquí, ahora comienza el suspenso y la emoción. Ojalá les haya gustado, dejenme sus reviews y nos vemos en el proximo capítulo
"See you next time"
