Hola a todos.
Este fic participa de la actividad ¡Escribe si puedes!" para el 4 Aniversario del foro I am sherlocked"
Dedicado para Violette Moore.
Primer Prompt.- Eso Es Absurdo.
VEINTICUATRO HORAS
Por
Adrel Black
II. Veinte Horas Antes
Una vez que Mycroft se hubo ido Sherlock llevó el traje hacia su habitación, luego abrió de nuevo la puerta del salón y retomó la composición. Estaba lista en realidad, era solo que le hacía sentir bien la melodía, era como si el dolor supurara a través de ella. No dejaba de sentirlo, pero aun así era mejor que seguir manteniéndolo en el interior.
Fue así como Anderson le encontró cerca de las cuatro de la tarde.
—Sherlock —la voz de Anderson destilaba algo edulcorado y pegajoso que hizo que al detective se le revolviera el estómago.
Le miró, vestía un suéter que extrañamente le recordaba a los que John solía usar y claro que era horrendo, no solo el suéter sino el resultado.
—Anderson —saludó Sherlock con voz cansada.
Daba igual si Anderson necesitaba una consultoría, si tenía un caso o solo deseaba molestarle, estaba demasiado cansado para tolerarlo, insultarlo o cualquier otra cosa.
El hombre del suéter beige se dejó caer en el sofá de tres plazas y comenzó a hablar como si se le hubiera invitado a tomar el té.
—Sabes Sherlock, "El Coche Fúnebre Vacío" —el detective lanzó una mueca ante el nombre de su "Club de Fans" —ha estado algo taciturno desde tu regreso. No estás tomando casos, la prensa te ha visto poco y por lo que sabemos apenas y has salido del piso. Solo por los asuntos relacionados con la boda de John.
Holmes soltó el aire en un intento de calmarse.
—Estaba dispuesto a pasar por alto que me estuvieran siguiendo —aclaró Sherlock quien había descubierto hacía meses que aquel molesto grupo de lunáticos se turnaban para acecharlo —pero estás yendo demasiado lejos con ello.
—Espera, espera —Anderson hizo un gesto con las manos intentando calmar al detective. —Tengo la solución. —Sherlock rodó los ojos, el día que Philip Anderson tuviera la solución a cualquier cosa él se comería el sombrero orejero que los idiotas de Scotland Yard le habían regalado. —Si el problema es que John va a casarse yo puedo ser tu nuevo John. —Y con una sonrisa se señaló el suéter.
En cualquier otro momento aquello podría haber sido hilarante, Sherlock habría reído, podría haber sido mordaz, se habría burlado tanto de Anderson y de su estupidez que el hombre no habría vuelto a aparecer por Baker Street en su vida, pero ahora solo soltó un suspiro cansado.
—Eso es absurdo, Philip.
—Espera —de nuevo el gesto con las manos —no es solo el suéter, soy forense recuerdas, también tengo conocimientos médicos, serví en San Barts, igual que John y —Sherlock parpadeaba muy despacio, tenía la absurda impresión de que debía estar soñando, que aquello era tan ridículo que no podía ser la realidad, pensaba que en alguno de aquellos parpadeos Anderson desaparecería o él despertaría —cuando Molly y yo comenzamos a trabajar con Lestrade nos obligó a tomar un curso de manejo de armas y defensa personal.
El hombre sonreía con fascinación hacia Holmes.
Sherlock se pasó la mano por la sien, una migraña latente comenzaba a amenazarle.
—John seguirá trabajando conmigo aun después de que se case —en la mente de Sherlock aparecieron los pasajes hacia Hawái que aquella misma mañana él y John había recogido; luego de la boda él y Mary pasarían quince días en la playa y luego, luego Sherlock no sabía lo que ocurriría.
John podría hacer honor a su palabra y seguir acompañándole.
—Sherlock —Anderson le miraba con una sonrisilla —John va a casarse, el deberá trabajar para mantener a su esposa ellos harán amigos en común…
—Yo soy su amigo en común.
—…frecuentarán a otras parejas, tendrán hijos, difícilmente John encontrará tiempo para venir aquí y sentarse con los clientes. Yo lo haré.
—Lárgate Philip.
Anderson tragó con dificultad cuando vio cuanta rabia se había acumulado en los ojos del detective. Sherlock tomó a Anderson por el suéter con fuerza y lo puso de pie.
—Lárgate. Lárgate.
Sherlock empujaba a Anderson con fuerza hacia fuera del salón. Cuando Anderson con los ojos muy abiertos andaba el camino hacia el primer rellano de las escaleras Sherlock le gritó.
—Si vuelvo a verte cerca, a ti o a uno de esos locos con los que te juntas, voy a matarlos.
De vuelta al salón tomó el cráneo de encima de la chimenea y lo estrelló contra la pared, sacó los cigarros que guardaba allí y encendió uno luego se dejó caer en el sofá intentando poner la mente en blanco.
Siempre pensé que el suéter de Anderson en la temporada 3 se parecía misteriosamente a los suéteres de John. Tal vez está haciendo colsplay XD.
Adrel
