"Hello Everyone" Bueno tal como dije, no me atrasé con este capítulo, aquí está publicado a las tantas horas de la madrugada en domingo , todo normal, bueno ojalá les guste el capítulo, los dejo con esto
-Bien llegamos, la selva amazónica- Decía Tulio eufórico mientras entraba en la espesura junto con Linda y Fernando, así mismo, detrás de ellos iba el grupo de aves, volando a una distancia considerablemente corta, procurando no alejarse mucho de Tulio y los demás, todos con el temor de descubrir lo que se ocultaba entre los árboles.
-Wow, extrañaba este lugar- Decía Tiago comenzando a alejarse del grupo.
-¡Tiago Gunderson! No te alejes- Replicó Blu al instante.
-¿Qué? ¿Por qué? Mamá por favor dile algo-
-Tu padre tiene razón, no te alejes mucho- Reafirmó Perla.
-Es una broma ¿Cierto?- Dijo Carla confundida por la actitud de Perla, normalmente ella era quien los incitaba a vivir la vida salvaje.
-Deberíamos hacerles caso- Agregó Bia, pues de los 3, solo ella sabía lo que realmente había pasado en ese lugar 3 años atrás.
-Pff, qué aburrido- Se quejó Tiago, regresando con los demás.
Después de algunos minutos más de vuelo, Linda y Tulio decidieron detenerse para montar su pequeño campamente en la selva, lo necesario para poder estudiar a las especies que habitasen en esa zona. Aunque no todos estaban tan felices de estar en ese lugar.
-(Suspiro) Entonces… Aquí estamos…- Murmuró Matt, posándose sobre una rama, con la mirada perdida entre los árboles, con el temor constante a que alguien apareciera de entre las ramas.
-¿Papá?- Dijo Leo acercándosele -¿Pasa algo?-
-No, no pasa nada… Solo… Recordaba viejos tiempos- Respondió forzando una sonrisa. Ahri los observaba desde lejos, sabía lo que significaba para Matt estar de regreso en el Amazonas.
-¿Mamá?-
-¿Qué pasa Yaqui?- Dijo Ahri saliendo de sus pensamientos.
-¿Por qué están tan raros?- Preguntó inocentemente.
-¿Raros? Claro que no, solo cansados por el viaje…-
-¿Segura?-
-Sí… Todo está bien, solo… Asegúrate de no alejarte mucho, de hecho, es mejor que no salgas a explorar tu sola ¿Está bien?-
-Está bien- Respondió sonriente, aunque en cierta manera confundida, las actitudes de Matt y de Ahri se habían tornado un tanto serias desde que llegaron a la selva, o mejor dicho, las de todos los adultos.
-Blu…- Decía Perla en voz baja.
-¿Qué pasa Perla?-
-Es solo que… Bueno desde que llegamos… Siento que alguien nos está observando- Respondió temerosa.
-Perla, entiendo que pasamos por cosas horribles en este lugar, pero dudo mucho que alguien nos esté vigilando ahora mismo, acabamos de llegar-Explicó Blu tratando de calmarla, aunque lo cierto era que él también sentía cierto temor de estar en ese lugar, lo mejor que podían hacer en esos momentos era no separarse de Linda y Tulio.
-Sí… Supongo que tienes razón- Respondió Perla, logrando calmarse un poco.
-Descuida, te prometo que todo saldrá bien…-
El día parecía normal, Leo y Yaqui jugaban con Tiago y con Carla, mientras que Bia curioseaba por los alrededores, buscando plantas u otras cosas para matar el tiempo. Blu y Perla, al igual que Matt y Ahri, solo volaban por el lugar, tratando de ocupar sus mentes en otra cosa, al final, todos lograron olvidarse de lo que había pasado en ese lugar hace 3 años, haciendo del día, un agradable momento de familia, risas y juegos hasta que la noche cayó. Hasta ese punto, todo parecía ir bien.
-Tía Perla… Tía Perla…- Decía dos pequeñas aves, en un intento de hacerla despertar.
-(Bostezo) ¿Leo, Yaqui? ¿Qué pasa?- Preguntó al despertar.
-Bueno… Despertamos hace algunos minutos y no encontramos a papá- Respondió Leo.
-Y quisimos esperar despiertos a que regresara pero… No ha vuelto- Agregó Yaqui.
-Pero ¿Y Ahri?- Preguntó confundida.
-Mamá no despierta, así que vinimos a ver si podías ayudarnos- Dijo Yaqui.
-Está bien… Creo que Blu tampoco va a despertar- Dijo al verlo junto a ella, durmiendo sin siquiera saber lo que pasaba -¿Saben hacia donde pudo ir Matt?-
-La verdad no… Y la selva nos da mucho miedo de noche- Respondió Leo desviando la mirada.
-Descuiden, yo iré a buscarlo, no debe estar muy lejos, ustedes quédense aquí-
Mientras que Leo y Yaqui se quedaron a esperar en el campamento, Perla fue a volar por los alrededores, aunque procuraba no alejarse demasiado.
-¿Matt? ¿Matt?- Repetía una y otra vez mientras volaba, buscando entre los árboles que lograba distinguir en la oscuridad. Perla duró buscando durante varios minutos, pero sin obtener respuesta alguna, todo era cada vez más extraño, para empezar, ¿Por qué Matt se iría a esas horas? Un mal presentimiento comenzó a invadir a Perla, el temor de que algo malo le hubiese pasado a uno de sus mejores amigos era algo que seguramente la atormentaría durante mucho tiempo.
-¿Dónde rayos se metió?... O tal vez… No Perla eso es imposible, para empezar, ellos seguramente ya ni siquiera están aquí- Decía para sí misma tratando de calmarse un poco, hasta que el crujir de las ramas la sacó de sus pensamientos.
-Q… ¿Quién anda ahí?- Dijo asustada, aunque sin obtener respuesta alguna, cosa que solo logró ponerla más nerviosa –Matt, si se trata de una broma, créeme que no es gracioso- Replicó molesta, aunque sin lograr ocultar el temor que sentía.
Perla podía escuchar cómo el sonido se acercaba más y más, los nervios recorrían su cuerpo de pies a cabeza, no tenía ni la menor idea de lo que podría ser, un depredador u algo peor. El miedo le impedía moverse, su cuerpo comenzó a temblar, y el tiempo de espera parecía ser eterno, hasta que finalmente una figura conocida salió de entre los arbustos, desplomándose hacia el suelo.
-¡Matt!- Exclamó asustada, al mismo tiempo que corría hacia el semiconsciente guacamayo azul. Su aspecto no era nada bueno, tenía rasguños y heridas por todo el cuerpo, varias de ellas eran muy graves, pero lo más inquietante de todo era una gran mancha de sangre que le recorría todo el vientre de un lado al otro -¿Qué fue lo que te pasó?- Preguntaba Perla tratando de hacerlo reaccionar.
-C… Corre…- Respondió débilmente, antes de dejar de respirar.
-¿Qué? No… ¡Matt! ¡Matt! Por favor no te vayas…-
-Es muy tarde para él- Dijo una voz entre los árboles –Pero para un ave tan hermosa como tú, aun hay oportunidad… Perliux- Nadie menos que Roberto, saliendo de entre la oscuridad, con las garras llenas de sangre, acompañado por un gran grupo de aves azules, ellos habían asesinado a Matt.
-No…-
-Ahora… Qué tal si simplemente aceptas mi generosa oferta- Decía Roberto, acercándose lentamente hacia ella.
Perla no sabía qué hacer, estaba en un shock total por la reciente muerte de Matt, sin mencionar el temor que sentía al tener a Roberto tan cerca de ella, afortunadamente, algo logró hacerla reaccionar "Mi familia" Pensó, para luego salir volando de ese lugar. Mientras volaba, constantemente miraba detrás de ella, asegurándose de que no fueran a atraparla, fue una sorpresa que después de algunos minutos de vuelo, nadie parecía estar siguiéndola, eso logró reconfortarla un poco, hasta que recordó lo que acababa de pasar, Roberto asesinó a Matt, cómo se lo diría a Ahri y a sus hijos, esa duda comenzó a atormentarla enseguida, al igual que cierto remordimiento de no haber hecho nada por ayudarlo. Al regresar al campamento, lo primero que hizo fue buscar a Blu, en mayor parte, buscaba cierto consuelo por todo lo que acababa de pasar, aunque no lo encontró.
-¿Blu? ¿Blu dónde estás?- Decía mirando en todas direcciones, sin lograr encontrar a nadie, literalmente a nadie. Tanto Blu como sus hijos, al igual que Yaqui y Leo, habían desaparecido. Perla comenzaba a asustarse, hasta que recordó que Ahri seguía dormida, inmediatamente fue a buscarla, pensando en cómo le daría la noticia, algo que seguramente no terminaría nada bien.
-¿Ahri? Hay… Hay algo que debes saber- Decía Perla acercándose lentamente hacia ella –Matt… Él…- Antes de decir otra cosa, algo llamó la atención de Perla, una mancha de liquido oscuro cubría el suelo, por la oscuridad de la noche, no se podía distinguir con exactitud lo que era, pero parecía que la fuente era Ahri. Perla se acercó lentamente hacia ella hasta darle la vuelta, solo para descubrir una horrible escena. Ahri estaba muerta… La sangre escurría de una gran herida en su pecho. Perla contuvo las ganas de gritar, tapándose el pico, con temor de que alguien la escuchase, ahora sabía que no estaba sola, y sabía que tenía que encontrar a Blu y a sus hijos, así también a Leo y Yaqui, suponiendo que siguieran con vida.
Perla se fue del lugar, las lágrimas no paraban de brotar de sus ojos, aunque contenía el llanto en sollozos, realmente no quería creer lo que estaba pasando, en esos momentos su mayor prioridad era encontrar a su familia y salir de ahí a como fuera, aunque, después de algunos minutos de vuelo, se dio cuenta de que en realidad no sabía a dónde ir.
-No puede ser… Sabía que no debíamos volver aquí…- Decía Perla entre su llanto, deteniéndose sobre una rama –Blu… Dónde estás- Simplemente no podía calmarse, el amargo dolor y la preocupación eran demasiado para ella, hasta que una voz logró darle un poco de esperanza.
-¿Mamá?-
-¡Bia!- Respondió Perla, abrazándola fuertemente –Dónde está…-
-Papá está en problemas… Mi abuelo… Eduardo y Roberto lo tienen y…- Decía Bia comenzando a llorar –Mataron a Ahri…-
-Lo sé… También a Matt…- Dijo Perla desviando la mirada.
-Mamá jamás debimos venir aquí…- Dijo Bia abrazando a Perla nuevamente.
-Ya lo sé… ¿Dónde están tus hermanos?-
-No lo sé… Pero, espero que no los hayan atrapado también-
-Debemos darnos prisa, ¿Dónde está Blu?-
-Sígueme-
Bia guió a Perla por la selva, a un lugar muy alejado del campamento de Linda y Tulio, aunque Perla bien sabía que ese lugar jamás fue seguro para ellos. A medida que las dos aves azules seguían su camino, Perla notaba que Bia volaba cada vez más rápido, hasta el punto de comenzar a dejarla atrás.
-Bia… ¡Bia ve más despacio!- Decía Perla, tratando de alcanzarla, aunque por alguna extraña razón no podía lograrlo, no pasó mucho tiempo antes de que la perdiera de vista entre los árboles, ahora Perla ya no sabía hacia dónde ir, lo más que pudo hacer fue seguir volando en línea recta, con la esperanza de volver a encontrar a Bia. Después de varios minutos de vuelo ininterrumpido, Perla se dio por vencida, era obvio que jamás podría encontrar nada, todas sus esperanzas comenzaron a desvanecerse, hasta que logró escuchar algo entre las ramas de los árboles, parecían ser voces, al acercarse a la fuente, parecía que su mala suerte no tenía fin, pues encontró a Eduardo y a Roberto, ambos golpeando a Blu fuertemente y sin piedad, Perla tenía toda la determinación y la intención de intervenir y terminar con eso, pero su cuerpo no la dejó, se quedó inmóvil viendo cómo hacían sufrir a Blu, gritaba, se quejaba y trataba de defenderse, pero Roberto seguía atacándolo.
-Me sorprende que decidieran regresar… Enserio fueron muy estúpidos- Decía Roberto jadeante –Pero descuida, después de acabar contigo, iré por Perla, pero tranquilo, no la lastimaré-
-Ella… Ella jamás se quedaría contigo…- Respondió Blu débilmente, mientras era sostenido por Eduardo.
-Tal vez, pero pienso que las vidas de sus hijos serán un buen incentivo-
-¡¿Qué?!-
-Buenas noches Blu-
Al decir eso, Roberto elevó una de sus garras a la altura de la cabeza de Blu, mientras que Eduardo tiraba de las plumas de su cabeza, dejando expuesto su cuello, Perla sabía bien lo que pasaría, pero sin importar eso, no podía moverse, solo lloraba y sollozaba, rezando porque algo pudiese salvar a Blu.
-Hasta nunca- Roberto cumplió su cometido, asesinó a Blu, cortando su garganta de lado a lado, poco a poco Blu dejaba de respirar, ahogándose en su propia sangre. Perla estaba devastada, poco a poco se sumió en la desesperación y una gran y pesada oscuridad comenzó a rodearla, lo había perdido todo.
0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0
En medio de la noche, Perla despertó agitada, ahogando un fuerte grito tapando su pico, hasta lograr calmarse, al hacerlo, miró a su alrededor. Blu estaba dormido junto a ella, Bia, Tiago y Carla dormían sobre algunas maletas, y Ahri se encontraba dormida en una almohada en el piso, abrazando a Yaqui y a Leo, todos se encontraban en la habitación de una posada, junto con Linda, Tulio y Fernando, quienes dormían en las camas, la razón de esto fue que Linda y Tulio optaron por un viaje turístico, y aun faltaba un día de viaje para llegar a Manaos y al Amazonas.
Perla finalmente logró asimilar todo, aunque no por ello estaba más tranquila. Lentamente y con cuidado de no despertar a nadie, se acercó a la ventana para poder tomar un poco de aire, una vez allí, comenzó a llorar en silencio, recordando todo lo que había soñado hace tan solo unos minutos, era un llanto muy amargo.
-Ya… Ya basta… Nada de eso fue real- Decía comenzando a calmarse, fue entonces cuando vio algo afuera. Parado sobre la rama de un árbol, Matt tenía la vista perdida en el cielo, Perla no entendía por qué estaba ahí, pero en esos momentos, lo que más necesitaba era un poco de compañía.
-¿Problemas para dormir?- Preguntó Matt al escuchar los aleteos de Perla.
-Sí… Creo que no soy la única…- Respondió acercándose a él.
-Supongo que Ahri te contó sobre mis terrores nocturnos ¿No?-
-Sí, lo hizo-
-Bueno, éste no es el caso. No he podido dormir en toda la noche- Aclaró Matt con una sonrisa.
-¿Y qué haces aquí?- Preguntó Perla curiosa.
-Pues, relajándome un poco, el aire me ayuda a pensar-
-Supongo que ambos estamos preocupados por lo que pueda pasar en ese lugar-
-Así parece…-
-Sabes, jamás creí que mi padre sería un ave tan mala- Dijo Perla con cierto rencor.
-Eduardo no era malo… Por el contrario fue como un padre para mí durante mucho tiempo- Dijo Matt, sorprendiendo a Perla.
-¿Qué?-
-Cuando perdí a mi familia, él me acogió, me dio un hogar cuando era un niño, y Roberto era prácticamente mi hermano mayor-
-¿En serio?-
-Sí, y ambos siempre hablaban de ti, cuando te conocí… Bueno fuiste todo lo contrario a lo que me dijeron de ti- Respondió entre risas, recordando su primer encuentro con Perla.
-Hehe, sí, eso creo… Oye… ¿Puedo preguntarte algo?- Dijo Perla tímidamente.
-Claro-
-¿Cómo se conocieron Ahri y tú?-
-¿Segura que quieres saberlo?
-Pues, me da un poco de curiosidad, ustedes dos se ven muy unidos-
-Bueno… Es una historia un poco curiosa-
0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0
-Sigues siendo una tortuga Matty – Decía Roberto mientras volaba por la selva, con otro guacamayo azul detrás de él, con el mismo peinado y con un singular par de ojos color violeta.
-Te he dicho cientos de veces que no me llames así- Gritaba Matt, tratando de alcanzar a Roberto, hasta que finalmente terminó dándose por vencido.
-Muy bien… Tu… Tú ganas- Decía Matt entre jadeos, mientras Roberto aterrizaba frente a él.
-Vamos, no seas tan aburrido-
-Y tú no seas tan arrogante-
-Bien, bien, ya entendí, bueno será mejor regresar a la tribu, Eddy seguramente tiene trabajo para nosotros-
-Adelántate, yo me quedaré un rato por aquí-
-Sí claro y así me dejarás todo el trabajo a mí- Replicó Roberto.
-Claro que no, no tardaré-
-Está bien, nos vemos luego-
Después de que Roberto se fue, Matt comenzó a volar en otra dirección, hasta llegar a una gran cascada en medio de la selva (Recuerden la cascada que se veía desde el árbol de Matt en el fic anterior)
-(Suspiro) Adoro este lugar- Decía Matt, mientras se recostaba sobre una de las rocas, relajándose con el sonido del agua cayendo "Descubrí este sitio hace 3 semanas y nadie más que yo sabe dónde está, es genial" Ciertamente, Matt escapaba a esa cascada cuando estaba fastidiado por los trabajos o cando buscaba un momento de relajación, aunque ese día iba a tener todo lo contrario.
-Disculpa ¿Qué haces aquí?- Dijo una voz femenina.
-¿Yo?-
-¿Quién más está aquí?- Respondió una guacamaya escarlata de ojos verdes, aparentemente no muy feliz de que Matt estuviese en ese lugar.
-Pues solo estoy matando el tiempo ¿Hay algún problema con eso?-
-Sí, yo encontré este lugar primero, y agradecería que te fueras- Respondió hostilmente.
-Lamento corregirte pero, yo lo encontré primero, además esto es territorio neutral, tu tribu no tiene ningún poder sobre este lugar- Aclaró Matt, tomando una actitud más firme.
-Lo sé, y eso me da la oportunidad de golpearte si no te vas-
-Lamento decepcionarte cariño, pero no está en mi naturaleza golpear a una hembra, así que será mejor que me…-
-¿Cómo me llamaste?- Interrumpió la guacamaya.
-Am… Espera, solo, solo fue un comentario…- Respondió Matt, comenzando a ponerse nervioso.
-No, adelante repítelo…-
-Mira no quiero problemas ¿Sí? Solo me iré por donde vine y tú y yo jamás nos volveremos a ver…- Dijo comenzando a alejarse.
-Bien…-
-Está loca…- Murmuró Matt poco antes de irse, aunque logró ser escuchado, apenas comenzó a elevarse para irse, la guacamaya lo atacó ferozmente, regresándolo al suelo.
-¡¿Qué rayos te pasa?!- Replicó Matt mientras era atacado por aquella ave.
-¿Crees que no te escuché? Tú te lo buscaste- Respondió para luego seguir atacando a Matt, quien hacía todo lo posible para defenderse de todos los brutales ataques de la hembra, a decir verdad, era muy buena peleando.
-Escucha, esto es una locura- Decía Matt entre todos los ataques –Detente antes de que yo salga lastimado-
-¿Es que acaso solo te preocupas por ti mismo?- Replicó la hembra, logrando asestar un fuerte golpe en el rostro de Matt.
-No… Lo digo porque yo no voy a hacerte ni un rasguño- Aclaró sobando su mejilla.
-Sí claro- Una vez más, la guacamaya se abalanzó sobre Matt, aunque en esta ocasión, hábilmente esquivo todos sus ataques hasta hacerla tropezar, dejándola en el suelo, una vez allí, Matt la tomó del cuello, aunque si hacer presión alguna.
-(Suspiro) Tenías que ser mujer- Dijo resignado, al mismo tiempo que la soltaba, con la esperanza de haber zanjado aquella pelea. A penas Matt se dio media vuelta, la guacamaya escarlata le asestó un fuerte golpe en la nuca, dejándolo inconsciente y haciéndolo caer al estanque que allí había.
-Eso te enseñará a no meterte conmigo- En un principio ella estaba orgullosa de lo que había hecho, pero mediante pasaba el tiempo y al no ver señal alguna del guacamayo azul, comenzó a sentir cierta preocupación –Muy bien… Ya sal de ahí… Quizá exageré un poco pero ya terminó todo- Decía comenzando a asustarse. Al darse cuenta de que seguramente no saldría él solo, ella se sumergió en el agua para sacarlo, aun estaba inconsciente y no respiraba.
-Hay no… Oye, ya despierta, no es gracioso… ¿Amigo azul?- Sin importar qué hiciera, Matt no despertaba, llegó un punto en el que comenzó a asustarse, si él moría, podría ocasionar un gran problema entre las dos tribus "Creo que no me queda de otra" Pensó resignada, entonces acercó su pico al del macho y comenzó a darle respiración pico a pico (Boca a boca) hasta que logró sacar el agua de su interior.
-(Tosiendo) Sigo… Sigo vivo…- Decía Matt, tratando de levantarse.
La guacamaya escarlata no sabía qué decir, ni mucho menos qué hacer ahora, sin más ni más, salió volando del lugar, mientras Matt veía cómo se alejaba.
-Vaya… Bueno… Creo que será mejor regresar a la tribu-
Ninguno de los dos entendía con exactitud lo que había pasado. Cuando Matt regresó a la tribu, fue bombardeado por miles de preguntas sobre su paradero o por qué tardó tanto en regresar, aunque al final logró zafarse de todo eso.
Por los días siguientes, Matt no se acercó a aquella cascada, aun tenía el temor de toparse con esa ave otra vez, no porque trató de matarlo, sino porque no sabría qué decir o hacer, al parecer lo mejor sería olvidarse de que la conoció, y no volver a aquella cascada otra vez, aunque, el destino tenía otros planes.
-Amigo estoy exhausto- Decía Roberto echándose sobre la rama de un árbol.
-Creo que Eduardo se excedió un poco en el trabajo de hoy- Dijo Matt sentándose junto a Roberto.
-Te recuerdo que fue más un castigo que un trabajo, por haber perdido las nueces de Brasil-
-Sí, tienes razón, lo bueno es que ya terminó y tenemos el resto del día libre-
-Así es, bueno yo regresaré a mi nido, tengo una cita y necesito arreglarme- Dijo Roberto poniéndose en pie.
-Muy bien Casanova, yo solo descansaré un rato-
-Bien, adiós Matty-
-(Suspiro) No me llames así, ¿Cuántas veces tengo qué decírtelo?- Murmuró para sí mismo –Necesito relajarme un poco… Quizá deba ir a ese lugar otra vez… ¿Qué garantía hay de que volveré a toparme con ella?- Sin una mejor idea, Matt regresó a aquella cascada en medio de la selva, aunque antes de acercarse, se aseguro de que no hubiese nadie más.
-Bien, creo que estoy a salvo…-
-Hola…- Escuchó detrás de él, era sin duda una voz conocida.
-Espera, no vine a…-
-Descuida… Yo… Lamento mucho lo que pasó ese día- Interrumpió la guacamaya –Lo pensé un tiempo y… Bueno tú no hiciste nada malo, yo me dejé llevar por mi temperamento y casi te ahogas aquí por mi culpa-
-Sí… Así es… Pero… Entonces ¿Estamos en paz?- Preguntó Matt temeroso.
-Sí, y sobre este lugar… Bueno aquí vengo yo a relajarme y… Bueno sentí que solo yo debía estar aquí, no quería que otras aves vinieran a arruinar todo esto-
-Toda esta tranquilidad ¿No?-
-Sí, así es-
-Podemos compartir- Sugirió Matt.
-Pero… Somos de tribus rivales…-
-¿Y eso qué? No estamos haciendo nada malo-
-Su… Supongo que tienes razón Hehe-
-Mi nombre es Matt, por cierto-
-Yo soy Ahri-
0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0
-¿Así fue como se conocieron?- Decía Perla entre risas.
-Sí, así mismo Hehe-
-Pero, no se parecen en nada ahora, es decir, Ahri no parece el tipo de ave temperamental-
-Bueno, los dos cambiamos mucho, ella se volvió más reservada con su temperamento y se dedico a tratar de ayudar en vez de lastimar y yo, bueno aprendí a cerrar el pico en ciertos casos- Explicó entre risas –Durante dos años nos veíamos casi a diario en esa cascada y hacíamos locuras en la selva… Eran buenos tiempos- Dijo con una sonrisa en el rostro.
-¿Qué pasó después?- Preguntó Perla, haciendo que la sonrisa en el rostro de Matt se borrase por completo.
-Después… Todo se fue al demonio…-
-Fue ahí cuando…-
-Sí… Cuando nos separamos-
-Lo siento mucho Matt-
-Descuida, eso ya pasó… O al menos eso espero-
-¿A qué te refieres?- Preguntó Perla confundida.
-Antes de salir de Río… Ahri me dijo algo que me puso a pensar bastante… Nuestro pasado terminó alcanzándonos… Solo espero lograr dejarlo atrás sin tener que perder a nadie esta vez- Respondió con la mirada baja.
-No lo harás, yo también tengo ese temor, pero confío en Blu, y en ustedes y sé que no dejaremos atrás a nadie-
-Ojalá tengas razón Perla… Es un temor que quiero olvidar-
Bueno eso fue todo por este capítulo, ojalá les haya gustado, entretenido etc. Y bueno dejen sus reviews su opinion y pues nos vemos en el proximo capítulo
"See you next time"
