Hola a todos.
Este fic participa de la actividad ¡Escribe si puedes!" para el 4 Aniversario del foro I am sherlocked"
Dedicado para Violette Moore.
Primer Prompt.- Estoy Listo.
VEINTICUATRO HORAS
Por
Adrel Black
IV. Doce Horas Antes
Luego de la plática con la Señora Hudson necesitaba algo de aire fresco, de modo que salió de Baker Street y se dirigió a la calle sin rumbo. Vagó durante horas por las calles solitarias de la madrugada fría de Londres antes de darse cuenta que sus pasos le habían llevado hasta las puertas de San Barts.
Sin poderlo evitar desvió la mirada hasta el techo desde el que había saltado y sobrevivido. Aquel sin dudas había sido el punto de inflexión, justo en ese momento en el que decidió saltar dejando atrás a John había sido cuando su vida se fue al carajo.
La lluvia amenazaba con descargar en cualquier momento. Miró, casi por inercia las cámaras de seguridad a su alrededor, todas estaban enfocadas en él en ese momento. Si se quedaba allí en cualquier instante un auto negro de vidrios entintados aparecería y Mycroft se empeñaría en devolverle al departamento.
Miró el reloj, media noche.
A pesar de la hora se deslizó hacia el interior. No era raro que él estuviera a esas horas allí, antes de conocer a John había pasado muchos de sus días y noches en los laboratorios de Sant Barts, ideando experimentos.
Quizás iría hacia el área de la morgue, trató de pensar en lo feliz que le haría conseguir una cabeza nueva para experimentar, pero la verdad era que el dolor no menguaba, que el estómago aún estaba en revolución y que cada vez que respiraba se sentía como si tuviera una pesa oprimiéndole las costillas.
Tal vez los cadáveres no fueran una buena idea después de todo, nunca había vomitado al ver un cuerpo, pero su estómago no parecía estar dispuesto a tolerar nada más luego del cargamento de tabaco de aquella tarde.
Al fin se decantó por dirigirse hacia el laboratorio.
Apenas cruzar las puertas vio la figura encorvada de Molly Hopper sobre un microscopio.
—Sherlock —dijo ella al verle, —que haces aquí.
—Puedo preguntarte lo mismo.
—Demasiado trabajo —aclaró ella y luego fijándose en Sherlock comentó —Caray, tienes mala pinta.
—Sí, eso me han dicho.
— ¿Tienes un caso?
—No, solo… necesitaba algo para dormir.
Ella no dijo más, pero le miró con una suspicacia nada propia.
—John se casa mañana —la voz de Molly se escuchó como un murmullo, como si fuera un secreto.
—Si —respondió y se sintió un imbécil pues aquella no había sido una pregunta.
—Deberías estar descansando, eres el padrino.
—Sí.
Aquello no había salido como esperaba, buscaba un lugar alejando de los recuerdos que evocaba el 221, un lugar lejos de los pensamientos sobre John. Un lugar donde estar solo y alejado, no un lugar donde esa suspicaz Molly tan fuera de lugar le estuviera escrutando.
—Siempre quise preguntar, ¿cómo es que John te convenció para que fueras su padrino?
—Bueno. Es mi mejor amigo.
— ¿Y estás listo?
—Estoy listo.
Molly de nuevo frunció el ceño y le observó con fijeza.
—Lo sabes ¿no?
—Tendrás que especificar —respondió Sherlock con tono amargo.
—Que si no haces algo John va a casarse. —El detective asintió. — ¿Y no harás nada? —Sherlock no supo que responder ante aquella pregunta —Eres el hombre más inteligente que conozco, pensaría que tienes todo un entramado de planes, sobre cómo evitar esa boda. Pero en vez de eso vienes hasta aquí y me dices que no harás nada.
—Seré su padrino.
Ella suspiró.
—Debo irme. —Aclaró Sherlock, aún seguía de pie junto a las puertas, justo en el lugar donde se había quedado clavado ante las preguntas de Molly.
Antes de que ella dijera nada más él dio media vuelta y huyó.
Tal como había previsto antes de entrar la lluvia había comenzado y tal como había previsto un auto negro de vidrios entintados le esperaba.
La buena de Molly, creo que al final le emparejarán con Lestrade.
Sería bueno, no guardo esperanzas que Mystrade se volviera canon así que Molly y Greg son un consuelo. Poco en comparación, pero consuelo al fin.
Adrel
