"Hello Everyone" Que les parece, una actualización mia a las 10:00 de la noche, debo hacer algo así al menos una vez al año, bueno, espero que el capítulo les guste
-Hola Matty…-
Esas dos simples palabras bastaron para helarle la sangre por completo, se quedó paralizado sin mover ni un músculo. No podía, no quería creerlo, solo había un ave en todo el mundo que se atrevía a llamarlo así. Matt sabía que debía escapar, su mente le gritaba que saliera volando del lugar, pero el resto de su cuerpo no respondía, no fue hasta que comenzó a escuchar pasos que finalmente logró reaccionar.
-Ha pasado mucho tiempo- Dijo la voz acercándose cada vez más.
-Sí… 3 largos años- Respondió Matt, moviendo su garra lentamente hacia una de las nueces de Brasil que llevaba consigo.
-Has cambiado mucho, te vez… Como un adulto…- Matt podía sentir fácilmente que aquella voz estaba a punto de alcanzarlo, aunque aún no se atrevía a dar la vuelta.
-Sí… Han pasado muchas cosas…- Respondió alcanzando la nuez finalmente.
-Sabes… No creí volverte a ver… Pero ahora que te tengo frente a mí, hay algo que he querido hacer desde hace mucho tiempo…- Eso último bastó para ponerle a Matt las plumas de punta, aunque no por ello se acobardó, por el contrario, gracias a eso logró tomar aún más valor.
-¿Ah sí? Lamento decepcionarte pero… Tendrás que esperar aún más- Dijo Matt, para luego darse la vuelta rápidamente, arrojando la nuez al rostro del ave que hacía segundos se encontraba detrás de él. Sin pensarlo dos veces, Matt salió volando del lugar, sin detenerse ni mirara atrás, su corazón latía a todo lo que podía, la adrenalina lo controlaba por completo, se sentía como si hubiese escapado de la muerte misma.
Matt seguía volando, alejándose más y más, fue entonces cuando finalmente se dio cuenta de que nadie lo seguía, nadie lo observaba, se encontraba completamente solo. Después de calmarse un poco, finalmente se detuvo a descansar sobre la rama de un árbol, jadeante y muy agitado, tratando de recobrar el aliento.
-No cabe duda… Era… Definitivamente era él…- Decía tratando de respirar –Maldición… Me vio… Ahora sabe que estoy aquí…- Además de muy agitado y cansado, Matt también estaba muy alterado, incluso podía sentir cómo le temblaban las alas. En un esfuerzo por calmarse, trató de convencerse a sí mismo de que eso no afectaría a nadie más que a él. –Muy bien tranquilízate un poco… No ha visto a Ahri ni a Blu o a Perla… Tal vez no se haya percatado de que ellos también están aquí… (Suspiro) Espero que en verdad no me haya seguido- Justo cuando estaba por calmarse, de la nada, un ala tocó su hombro, nuevamente un escalofrío recorrió su cuerpo de pies a cabeza, solo que en esta ocasión, en vez de quedarse paralizado se dio media vuelta casi al instante solo para toparse con una muy confundida y conocida ave.
-¿Matt?- Dijo Ahri.
-¡Ahri!- Dijo aliviado aunque un tanto exaltado –Lo… Lo siento… Me… Me asustaste es todo-
-¿Seguro? Te ves muy agitado ¿Paso algo?-
-Bueno… Yo… Verás yo… (Suspiro) Yo perdí las nueces de Brasil… Y quise darme prisa para lograr encontrar más antes de regresar contigo… Lo siento- Dijo apenado, desviando la mirada, a lo que Ahri simplemente sonrió.
-Matt, no pasa nada, además encontré un árbol repleto de ellas, de hecho estaba buscándote para que me ayudaras a llevarlas al campamento.
-Claro, claro no hay problema- Respondió tomando aire, para luego seguir a Ahri, aunque siempre vigilando detrás de él, ahora temía que lo estuviesen siguiendo, su seguridad no le preocupaba mucho, lo que realmente le importaba era que encontrasen a los demás.
MIENTRAS TANTO EN EL CAMPAMENTO
-¡Leo! ¡No te atrevas a hacerlo!- Decía Perla histérica.
-Si haces algo así Matt te matará, y luego a nosotros- Dijo Blu preocupado.
-No sean tan aburridos, esto será genial- Respondió el pequeño guacamayo rojo, mirando hacia un río lleno de cocodrilos.
-Blu tenemos que hacer algo-
-Y que lo digas- Dijo preparado para volar.
-¡Aquí voy!- Gritó el pequeño guacamayo rojo para luego saltar hacia las fauces de las bestias del río, aunque fue detenido mucho antes de estar si quiera cerca del peligro.
-Hey, pequeño e intrépido amigo, ¿Qué estabas haciendo?- Cuestionó Matt con una semblante un tanto serio, algo muy raro tratándose de él.
-Perla, Blu… Dijeron que los cuidarían- Dijo Ahri un poco decepcionada.
-Créeme que lo sentimos, estábamos jugando con Yaqui y cuando nos dimos cuenta, Leo se estaba alejando hasta llegar aquí- Respondió Blu apenado.
-(Suspiro) Bueno, al menos no hubo ningún herido- Dijo Ahri.
-Leo ¿En qué estabas pensando?- Replicaba Matt mirándolo fijamente.
-Lo… Lo siento mucho…-
-Solo dime algo, ¿Por qué querías hacer algo tan peligroso?-
-Quería ser como tu- Respondió inocentemente.
-¿Cómo yo?- Dijo Matt confundido.
-El tío Blu nos contó que una vez tu y él volaron cerca de un río de cocodrilos y lograron salir ilesos-
-¡¿Que hicieron qué?!- Cuestionaron Perla y Ahri furiosas.
-E… Eso fue hace mucho tiempo…- Dijo Blu nervioso.
-Sí, así es… Fue… Fue cuando estaba entrenando a Blu… Las dos ya conocen esa historia- Agregó Matt comenzando a retroceder junto con Blu.
-Sí, aunque siempre la dejan incompleta- Replicó Perla.
-Creo que aun no nos cuentan varias de esas historias ¿Cierto?- Agregó Ahri.
-Bueno sí, tienen razón, y estaríamos encantados de contárselas, pero, bueno Ahri tú y yo estuvimos buscando estas nueces durante un largo rato, ¿No crees que deberíamos compartirlas primero?- Dijo Matt con una sonrisa nerviosa.
-Bueno, Bia, Tiago, Carla y Yaqui no están aquí-
-Será mejor regresar- Dijo Perla, olvidándose por completo del asunto.
-Esto no se ha terminado- Dijo Ahri en voz baja, antes de alejarse junto con Perla y Leo.
-Blu… ¿Por qué rayos les contaste esa historia?- Cuestionó Matt, molesto.
-Bueno, Leo dijo que quería saber más de su padre y no lo sé creí que sería bueno contarle acerca de esas experiencias-
-Entiendo eso, pero de entre todo lo que hicimos ¡¿Tenías que contarle sobre los cocodrilos?!- Replicó furioso.
-¿Qué más podía decirle?"Oye Leo te conté de esa vez que tu padre trató de asesinarme con un cocodrilo" ¿Te parece eso?- Respondió Blu.
-Yo… (Suspiro) Bien te concedo eso, pero que ya no se repita… O Ahri me va a arrancar las plumas, y luego Perla me matará-
-Será mejor ir con ellas antes de que otra cosa pase, Hehe, quizá nos topemos con Roberto o algo parecido- Dijo Blu entre risas para después ponerse a volar.
-Maldición…- El último comentario de Blu disparó algo en la mente de Matt, algo que irónicamente había pasado hace pocos minutos.
Al llegar al campamento, Matt y Ahri se dedicaron a repartir las nueces de Brasil a todos, está de más decir que Yaqui y Leo no tenían ni la menor idea de que eran o cómo era que se comían. Mientras todos conversaban y se divertían un poco, Matt se la pasó alejado de todos, volando de un lado al otro, vigilando los árboles de todo el lugar, cada hoja moviéndose por el viento, cada simple crujido de las ramas lograban sacarlo de su cordura, algo así no podía pasar desapercibido por todos.
-¿Matt?- Dijo Ahri acercándosele.
-Ahri… Está… ¿Está todo bien?-
-Sí, solo, ¿Dime pasó algo?-
-¿Qué? Claro que no ¿Por qué la pregunta?- Respondió forzando una sonrisa.
-Bueno, tu más que nadie querías mostrarles las nueces de Brasil a Yaqui y a Leo, y ahora estás alejado de todos… ¿Qué tienes?-
-No tengo nada solo… Algo…-
-Por favor no me digas que sigues nervioso…- Interrumpió algo decepcionada.
-Claro que no solo… Solo… Viejos recuerdos llegaron, no necesariamente malos, solo… Recuerdos- Mintió con una sonrisa.
-Si tú lo dices… (Suspiro) También me llegaron algunos recuerdos pero no por ello estoy alejada de todos ¿O sí?-
-Bueno… Creo… Creo que tienes razón-
-Vamos, ven con nosotros estábamos por ir a volar un rato-
-Bueno, creo que el aire me relajará un poco- "Tengo que calmarme, nadie me estaba siguiendo… Además dudo mucho volver a mi árbol… O eso espero"
Por el resto del día Matt logró calmarse un poco, divirtiéndose con sus hijos, con Ahri o con Blu y Perla, hacía todo lo posible para mantener su mente ocupada en otra cosa, hasta que finalmente la noche llegó, Linda, Tulio y Fernando se quedaron en las tiendas de su campamento, mientras que las dos familias emplumadas habían improvisado un par de nidos temporales en dos pequeños árboles huecos.
-Bueno, creo que me hará bien dormir un poco- Decía Matt acomodándose en el suelo del nido.
-¡Sorpresa!- Gritó Yaqui, al mismo tiempo que saltaba sobre el estomago de Matt, sofocándolo casi por completo.
-Yaqui… Eso dolió…- Dijo Matt con la voz ahogada, tratando de recobrar el aliento.
-¿Te asuste?- Preguntó con una sonrisa, sentándose sobre el estomago de Matt.
-Por su puesto, me dejaste sin aire- Respondió cargándola con sus alas.
Mientras tanto, Blu y Perla ya no tenían niños pequeños de los cuales cuidar, Bia, Tiago y Carla se encargaban de ellos mismos casi en todo, aunque en cierta manera Blu y Perla sentían cierta nostalgia al recordarlos cuando eran solo unos niños, eso les dejaba con más tiempo y más oportunidades para tener momentos más cercanos entre ellos.
-Y dime ¿Cómo te sientes?- Preguntaba Blu mientras Perla se recargaba sobre él.
-Pues… Aun un poco nerviosa pero… La verdad ya no siento tanto miedo por este lugar-
-Todo se ha vuelto muy tranquilo desde nuestra última aventura aquí-
-Lo sé, aunque… Dime Blu ¿No sientes curiosidad?-
-¿De qué?- Preguntó confundido.
-Pues… De cómo terminó todo… Qué pasó con las tribus y con el resto de los guacamayos azules- Explicó un poco decaída.
-Pues no… No me había pasado por la mente hasta ahora… Pero… ¿Realmente quieres regresar a esos lugares?- Preguntó sorprendido.
-No, solo… Olvídalo, solo fue una idea- Respondió desviando la mirada.
-Perla…-
-Solo vamos a dormir ¿Está bien?-
Blu comenzaba a sentir cierta culpa por el estado de Perla, después de todo, él fue el primero en tener la idea de regresar al Amazonas, aunque en este punto, comenzaba a darse cuenta de que había sido un error. En el caso de Ahri, tenía miedo de recordarle a Matt su motivo para volver, Ahri quería reencontrase con su hermano o cuando menos averiguar qué fue lo que pasó, la razón por la que no lo había hecho hasta ahora, no era otra menos que Matt, aunque en más de una ocasión quería hablarlo con él, tenía miedo de recordarle todo lo ocurrido.
Algunas horas habían pasado desde el anochecer, todos se encontraban dormidos, o al menos casi todos ellos, aunque, en esta ocasión, no fueron las dos aves azules quienes tenían problemas para dormir, ahora era Ahri quien se encontraba fuera del árbol, parada sobre las ramas con la vista perdida en el cielo.
-Creo que no soy el único- Dijo Blu aterrizando a lado de ella.
-Así parece, aunque… Dime ¿Te preocupa estar aquí o solo te preocupa Perla?-
-Creo que la respuesta es obvia… Al igual que a ti solo te preocupa Matt ¿No?-
-Sí, así es… Sabes simplemente no puedo creerlo, ellos dos no tienen relativamente nada en común y sin embargo… Ambos le temen a lo mismo-
-Puede ser pero te equivocas-
-¿Ah sí?- Dijo Ahri confundida.
-Sí tienen algo en común… Los dos estuvieron a punto de perder algo muy importante en este lugar-
-¿Y qué fue?-
-A nosotros…- Respondió Blu desviando la mirada hacia el suelo, mientras que Ahri se quedó congelada con esas palabras –Yo estaba decidido a abandonar a Perla… No porque en verdad quisiera hacerlo, solo… Creí que sería lo mejor para ella y Matt… Hizo todas esas cosas, arriesgo su vida una y otra vez para mantenerte a salvo, y por poco muere en el intento-
-Sí, pero también nosotros pudimos perderlos a ellos ¿No lo pensaste?-
-Sí lo pensé… Pero creo que el golpe fue muy duro para ellos, más que para nosotros, no tengo ni la menor idea de por qué pero así fue…-
-Supongo que sí… (Suspiro) Quisiera poder hacer algo por ellos-
-No te ofendas pero… Creo que la única forma de lograr calmarlos es irnos de este lugar-
-Odio admitirlo pero tienes razón… Será mejor que regresemos, antes de que Matt y Perla entren en pánico-
Blu y Ahri tenían mucho en qué pensar, ambos preocupados por sus respectivas parejas y por lo que les pudiese pasar si se quedaban en el Amazonas por más tiempo.
A la mañana siguiente, Ahri salió muy temprano, cuando el sol recién comenzaba a verse en el horizonte, el motivo era tratar de animar a Matt con un desayuno en la "Cama" aunque terminó topándose con algo inesperado.
Avanzada la mañana, Matt finalmente despertó, para su sorpresa, ni Ahri, ni sus hijos se encontraban en el árbol, más que preocuparlo le pareció extraño.
-Al fin despiertas- Dijo Ahri entrando en el nido.
-¿Ahri? ¿Dónde están los niños?-
-Nos están esperando, junto con los demás, ahora sígueme-
-Está bien…-
Sin tener ni la más remota idea de lo que estaba pasando, no tuvo otra opción más que seguir a Ahri por la selva, sin ningún rumbo aparente, de un momento a otro Ahri cambiaba de dirección, aunque al final, el camino comenzó a parecerle conocido.
-Muy bien hasta aquí- Dijo Ahri deteniéndose sobre una rama.
-Está bien ¿Y dónde están los demás?- Preguntó confundido, mirando a su alrededor, en realidad no habían llegado a ninguna parte, seguían en medio de la selva.
-No es aquí, ahora no puedes ver- Respondió Ahri en un tono juguetón, al mismo tiempo que le tapaba los ojos con sus alas.
-¿Y cómo esperas que vuele así?-
-No tienes que volar, solo camina, descuida yo te guiaré-
Caminando de frente sobre una rama y sin poder ver nada, finalmente se detuvieron, después de varios pasos.
-¡Sorpresa!- Exclamó Ahri apartando sus alas del rostro de Matt.
"Hay no" Pensó angustiado al ver lo que había frente a él, nada más y nada menos que su árbol.
-Tu viejo hogar ¿Recuerdas?-
-S… Sí…- Respondió nervioso, aunque disimulándolo lo más que pudo.
-Aun recuerdo cuando llegué aquí… No fue un día especialmente bueno- Decía Blu recordando el día que conoció a Matt.
-Había olvidado cómo era este lugar… Solo estuve aquí una vez- Dijo Perla entrando en el árbol –Aunque debo admitir que es muy grande-
-¿Tu vivías aquí papi?- Preguntó Yaqui con una sonrisa.
-Pues… Sí, antes de que tu madre y yo comenzáramos a ser pareja-
-¿Podemos entrar?- Preguntó Leo entusiasmado.
-Claro que sí, este árbol era el lugar más seguro del mundo- Respondió Ahri con una gran sonrisa.
"Sí, lo era" Pensó Matt preocupado, comenzando a mirar a su alrededor –Bueno yo conozco este lugar como la palma de mi garra, ustedes quédense por aquí.
-¿A dónde vas?- Preguntó Ahri confundida.
-A ningún lado, solo veré si los alrededores siguen iguales, hace 3 años que no estoy aquí- Respondió comenzando a alejarse, Ahri por su parte parecía habérselo creído.
-Esto no está bien, esto no está bien- Repetía Matt mientras se alejaba –Quizá sigan por aquí… ¿Qué me dice que no usaron mi árbol como nuevo hogar? Tengo que buscar la manera de sacarlos pero…-
-¿Matt?- Dijo una voz detrás de él.
-Bia Qué… ¿Qué haces aquí?- Preguntó sorprendido.
-Vi que te alejaste y te escuché hablando solo…-
-¿Escuchaste todo?-
-Sí… Dime ¿En verdad crees que podrían estar aquí?-
-No lo sé… Y la verdad no quiero averiguarlo, tenemos que sacarlos de aquí cuanto antes o podría…-
-¡Matt!- Aquel grito a lo lejos era muy familiar, sin duda alguna se trataba de Ahri.
-¡Bia!-
-¡Mamá!- Exclamó Bia preocupada, después de escuchar aquel grito.
-Tenemos que volver ¡Ahora!- Sin pensarlo dos veces, ambos emprendieron el vuelo de regreso, aunque la distancia no era mucha, para ellos el viaje parecía no tener fin, cuando finalmente regresaron al árbol de Matt, se toparon con una escena nada agradable… Todos habían desaparecido.
-¡Mamá! ¡Papá!... ¡Tiago! ¡Carla!- Bia gritaba con desesperación, buscando a su familia por todas partes.
-¡Ahri! ¡Yaqui! ¡Leo! ¡¿Dónde están?!- De igual manera, Matt comenzaba a ponerse nervioso, más de lo que ya se encontraba. Después de varios minutos sin obtener respuesta por parte de nadie, Bia y Matt comenzaron a entrar en pánico.
-Muy bien tenemos que pensar… No tardamos mucho en regresar, por lo que no deberían estar lejos… Pero hacia donde fueron- Decía Bia caminando de un lado al otro –Matt tenemos que encontrar a quienes se los llevaron.
-No Bia…-
-¿Qué? ¿Por qué?- Cuestionó furiosa.
-Porque ellos ya nos encontraron- Respondió con la mirada hacia los árboles, en donde se encontraban varios guacamayos azules parados sobre las ramas.
-¿Qué hacemos?- Preguntaba Bia en voz baja.
-Por el momento tratar de huir… Luego… Rezar porque no les hayan hecho nada a los demás-
-¿Cómo vamos a escapar?-
-A las 3 vuela con todas tus fuerzas… Uno… Dos…- Antes de que pudiese terminar de contra, un grupo de guacamayos azules los tomaron de las alas y de las patas, llevándoselos del lugar.
-¡Matt!- Gritaba Bia con desesperación.
-Más les vale que me suelten o les juro que la pagaran caro- Decía Matt furioso, forcejeando una y otra vez, hasta que logró liberar sus garras, inmediatamente atacó al ave que sostenía sus alas y fue a liberar a Bia.
-Bia hay que irnos ya-
-Pero los demás…-
-Lo sé, pero no podemos…- Nuevamente Matt fue interrumpido, esta vez siendo atacado por dos guacamayos, los cuales lo tomaron bruscamente de las alas, llevándolo por la selva, haciéndolo estrellarse con cada rama frente a él, hasta que finalmente lo dejaron caer sobre la copa de un pequeño árbol, la cual simulaba una pequeña arena.
-Maldición…- Dijo con la voz ahogada, tratando de ponerse en pie.
-¡Matt!- Dijo Ahri aliviada, corriendo hacia él.
-Ahri ¿Estás bien?-
-Sí, pero no sé si lo estaremos por mucho tiempo-
-¡Suéltenme ya!- Decía Bia tratando de liberarse, nuevamente había sido atrapada. Más temprano que tarde, las dos aves azules que la traían la dejaron caer en el mismo lugar que a Matt y a los demás.
-¡Bia!- Dijo Perla aliviada.
-¿Te lastimaron?- Preguntó Blu casi al instante.
-N… No, estoy bien pero ¿Qué va a pasar ahora?-
-No tengo idea… Pero esto no me gusta- Dijo Tiago acercándose a todos.
Matt y Ahri protegían a Leo y a Yaqui con sus alas, mientras que la familia azul permanecía unida, todos a la espera de lo que viniese a continuación.
-Vaya, la familia entera reunida aquí después de tres largos años- Dijo una voz saliendo de entre los demás guacamayos azules –Pare ser sincero… Los extrañé a todos- Se trataba de Roberto, había aterrizado frente a ellos. Blu y Matt inmediatamente se pusieron a la ofensiva, dejando a sus familias detrás de ellos.
-Si te atreves a tocarles una sola pluma te vamos a…- Decía Matt.
-Oiga, oigan, tranquilos… Analicen la situación, están en gran desventaja…-
-Matt… ¿Qué hacemos ahora?- Preguntó Blu angustiado.
-Honestamente… Se terminaron los planes-
-Ahora Matty… Retomando nuestra conversación de ayer- Dijo Roberto comenzando a acercársele.
-No te atrevas a…- Antes de que Blu o alguien más pudiera hacer nada, un gran grupo de guacamayos azules los detuvieron, sujetando a Blu, Perla, Bia, Tiago y Carla, Leo y Yaqui eran muy pequeños y también estaban muy asustados, solo se limitaban a estar cerca de Ahri.
-¡No lo lastimes!- Exclamó Ahri preocupada, viendo cómo Roberto se acercaba cada vez más.
-Hay algo que había querido hacer desde hace un tiempo…- Dijo Roberto, ignorando por completo a Ahri.
-Sea lo que sea… No te lo voy a poner fácil…- Respondió Matt, preparándose para pelear.
Roberto se acercaba cada vez más, hasta que finalmente estaba frente a frente con Matt, quien por alguna razón no se atrevía a dar el primer golpe.
-Lo que quería hacer era esto…- Dijo Roberto alzando sus alas.
-¡No!- Gritaron todos al unísono, aunque al final se llevar una gigantesca sorpresa.
-Pero qué demonios…- Dijo Matt absolutamente confundido, la razón, Roberto lo estaba abrazando.
-Te extrañe mucho viejo amigo-
Bueno eso fue todo ¿Qué les parecio? Un poco extraño ¿Cierto? Bueno eso fue todo por este capítulo, ojalá les haya gustado, entretenido, etc y de paso quiero felicitar a la hermana de mi querida fan que hoy estuvo de cumpleaños, felicidades Ceci, oajalá te la hayas pasado bien
"See you next time"
