"Hello Everyone" Bueno, una vez más actualizando de noche aunque un poco más temprano esta vez. Otro punto a tratar, si bien éste fic debí actualizarlo hasta la próxima semana pasó algo con "La historia que nos unió" Seré sincero con ustedes, no le dediqué el tiempo suficiente a planear el capítulo de ese fic y no lo tuve completo para hoy, pero como yo odio dejarlos sin actualización, les traigo otro capítulo de "Siempre junto a ti"ojalá les guste


-¿Bia qué está pasando?- Preguntaba Perla mientras volaban por la selva.

-Encontramos algo mientras buscábamos comida, y honestamente no es nada bueno- Respondió Bia un tanto preocupada.

-Nosotros no lo creímos cuando lo vimos- Dijo Tiago, quien llevaba a Ahri en sus garras.

-Por favor dime que mis hijos están bien- Dijo Ahri angustiada.

-Descuida, ellos están bien, solo algo asustados- Dijo Bia.

Las 4 aves seguían su vuelo por la selva por algunos minutos, hasta que finalmente llegaron a donde Carla se encontraba, tratando de calmar a Yaqui y Leo, quienes al parecer estaban muy alterados.

-¡Yaqui, Leo!- Exclamó Ahri, a penas Tiago la dejó sobre la rama en la que todos se encontraban.

-¡Mamá!- Gritaron las dos pequeñas aves, al mismo tiempo que corrían hacia Ahri.

-Tranquilos, todo está bien- Decía mientras los abrazaba.

-Bia ¿Qué fue lo que pasó?- Preguntó Perla.

-E… Es mejor que lo veas tú misma- Respondió nerviosa.

Bia, Tiago, Carla y Perla volaron hacia el suelo, mientras Ahri esperaba sobre la rama. En cuanto las 4 aves azules llegaron al suelo se toparon con una horrible escena

-No puede ser…- Dijo Perla tapando su pico con sus alas.

El motivo de tal conmoción eran dos cadáveres, dos guacamayos rojos tirados en el suelo con heridas muy graves.

-¿Crees que son quienes se llevaron a Ahri?- Preguntó Tiago.

-No… No lo sé… no logré verlos bien…-

-Deberíamos preguntarle a ella- Sugirió Carla.

-No creo que sea buena idea, Yaqui y Leo ya están suficientemente alterados como para ver esto otra vez- Explicó Bia.

-Hay no… ¡Blu y Matt!- Dijo Perla.

Después de un rato de vuelo, Matt y Blu finalmente habían llegado a la tribu de los azules, aunque en cierta manera no estaban seguros de estar ahí, no tenían otra mejor idea para averiguar qué estaba pasando en el Amazonas.

-¿Dónde crees que esté Roberto?- Preguntó Blu.

-Bueno, si él es el nuevo líder, debe estar cerca del centro del lugar-

-¿Blu, Matt?- Dijo una voz acercándose a ellos.

-O tal vez esté por aquí cerca- Dijo Matt mientras aterrizaba sobre una rama junto con Blu.

-Justo al ave que quería ver- Dijo Roberto mirando a Matt –Aunque también me alegra verte Blu-

-No vinimos aquí para fingir que somos amigos- Respondió Blu un poco molesto.

-Bien Roberto, ¿De qué querías hablar conmigo?- Preguntó Matt.

-Bueno, más que hablar quería pedirte algo-

-¿Pedirme algo?

-Sí, verás estamos algo escasos de recolectores, y bueno, me gustaría que pudieras ayudarnos a juntar un poco de comida, y sería grandioso que tú también nos ayudaras Blu- Explicó Roberto con una sonrisa.

-Es una broma ¿Verdad?- Dijo Matt incrédulo.

-No, para nada-

-¿Solo querías verlo para eso?- Preguntó Blu casi indignado.

-Pues sí, se lo iba a pedir ayer, pero se veía muy preocupado por Ahri, así que quise esperar a hoy- Respondió Roberto con una sonrisa.

-¿Y cuál es el truco? ¿En medio de la selva vas a matarnos?- Preguntó Matt.

-¡¿Qué?!- Replicó Roberto –Claro que no. Vale lo entiendo, no confían en mí, pero al menos no tengan ese tipo de pensamientos-

-(Suspiro) ¿Qué dices Blu?-

-Pues… Si solo es comida, creo que no debería haber problema…-

-¡Aléjense de él!- Gritaron varias voces al unísono.

-¿Ahri?-

-¿Perla?-

-¡Apártate de ellos Roberto!- Exclamó Perla furiosa.

-Hey, tranquilas ¿Ahora qué hice?- Cuestionó confundido.

-No te hagas el inocente, ¿Qué paso con los dos guacamayos rojos que me llevaron?- Cuestionó Ahri.

-Pues no lo sé, no los seguimos…-

-¡Los asesinaste!- Interrumpió Perla.

-¡¿Qué?!- Cuestionaron Blu y Matt.

-Espera, espera, ¡Yo no hice nada de eso!- Replicó Roberto tratando de defenderse.

-Entonces no te molestará acompañarnos- Dijo Perla de manera amenazadora.

-E… Está bien, vamos- Dijo Roberto nervioso.

A ese punto, había una línea muy delgada que les impedía a Blu y a Matt abalanzarse sobre Roberto. A medida que volaban por la selva, era cada vez más la presión que se sentía entre todo el grupo, hasta que finalmente llegaron al lugar del crimen. Mientras que Ahri esperaba con los niños, todos los demás fueron a ver de qué se trataba todo.

-Eres un infeliz-Dijo Matt furioso al ver los dos cadáveres en el suelo.

-¿Solo comida? Y por poco te creíamos- Dijo Blu caminando hacia Roberto.

-Esperen chicos, yo no hice esto-

-Sí claro, dime ¿Ibas a hacerle lo mismo a Blu y a Matt?- Cuestionó Perla.

-Espera Perla, yo no…-

-¡Cierra el pico!- Exclamó furiosa al mismo tiempo que asestaba una fuerte abofeteada en el rostro de Roberto.

Blu, Perla y Matt duraron discutiendo con Roberto por varios minutos, Ahri, Bia, Tiago y Carla, aunque se encontraban significativamente alejados, podían escuchar los gritos que simplemente no cesaban.

-3 años solo para planear esto, en cierta manera es decepcionante- Dijo Blu a punto de golpear a Roberto, hasta que escucharon muchos ruidos entre los árboles, al dirigir su atención hacia la fuente de aquellos ruidos todos se percataron de que un gran grupo de spix azules los habían rodeado.

-Oh grandioso, te tomaste la molestia de emboscarnos- Dijo Matt un tanto nervioso, aunque Roberto, en vez de verse complacido también se veía muy nervioso.

-E… Ellos no son parte de mi tribu- Dijo mientras tragaba un bulto.

-¿Qué?- Dijo Blu incrédulo.

-Roberto no trates de hacerte el inocente- Dijo Perla furiosa.

-Se los digo enserio…-

-Mira nada más, Roberto ¿Cuánto tiempo ha pasado?- Dijo uno de los guacamayos azules que los rodeaban –Es extraño verte tan pobremente acompañado fuera de tu tribu… Es una oportunidad que no podemos desperdiciar, a nuestro líder le daría mucho gusto se le lleváramos tu cadáver-

-No estás bromeando, ¿Verdad Roberto?- Preguntó Matt comenzando a asustarse.

-Para nada…-

-Blu… ¿Qué hacemos?- Preguntó Perla acercándose a él.

-No lo sé…-

-Chicos, es hora del plan V- Dijo Matt mientras estiraba las alas lentamente.

-¿V?- Preguntaron todos en confusión.

-¡Vuelen!- Exclamó Matt al mismo tiempo que salía volando del lugar junto con Perla, Blu y Roberto, está de más decir que de igual manera, el resto de aves azules comenzaron a seguirlos a toda velocidad.

-¿Por qué creen que estén tardando tanto?- Preguntaba Tiago, comenzando a impacientarse.

-Debe ser muy malo todo esto- Respondió Carla.

-Oigan, es nuestra familia, seguramente están bien- Dijo Ahri con una sonrisa, fue entonces cuando todos comenzaron a escuchar gritos que se aceraban, al parecer, diciendo sus nombres.

-¡Ahri!-

-¡Bia! ¡Tiago! ¡Carla!-

-A caso son…- Decía Bia mirando las 4 aves azules volando hacia ellos –Definitivamente son ellos-

-¿Quién los persigue?- Preguntó Carla mirando más detenidamente.

-No creo que queramos averiguarlo- Dijo Ahri comenzando a retroceder –Tiago… ¿Podrías ayudarme?-

-Con gusto-

Sin pensarlo dos veces, Tiago cargó a Ahri nuevamente, mientras que Bia y Carla se encargaban de Yaqui y de Leo todo preparados para comenzar a volar, a penas Matt, Blu y Perla se acercaron a ellos, todos comenzaron a huir del grupo de guacamayos azules que los perseguían.

-¡¿Qué rayos está pasando?!- Decía Ahri alterada mientras volaban.

-No tengo ni la menor idea- Respondió Matt sin detenerse.

La persecución se alargo por varios minutos, sus perseguidores parecían ser incansables, a decir verdad, eso despertó viejos recuerdos.

-¿Saben? Cuando nos fuimos de aquí hace 3 años esperaba no tener que repetir este tipo de situación- Decía Matt comenzando a cansarse.

-Solo que en esa ocasión eran rojos y no azules- Dijo Blu en el mismo estado que Matt, en el mismo estado en el que todos.

-Oigan, oigan, tengo una idea- Dijo Roberto poniéndose a la cabeza del grupo.

-Enserio esperas que…- Trató de decir Perla antes de darse cuenta de que en realidad no tenían opción -¿De qué se trata?-

-Hay una zona con muchos arbustos por aquí, síganme- Respondió mientras cambiaba de dirección. Sin una mejor idea, las dos familias no tuvieron de otra más que seguir a Roberto quien daba vueltas por todas partes, hasta que finalmente llegaron a la zona que Roberto había mencionado.

-¡Todos abajo!- Gritó al mismo tiempo que descendía para esconderse entre los arbustos. Los guacamayos azules que iban detrás de ellos trataron de seguirlos a los arbustos, pero terminaron perdiéndolos en los mismos.

-Bien… Creo que los perdimos- Decía Roberto caminando fuera de los arbustos.

-Que… Qué diablos… ¡¿Qué demonios fue eso?!- Exclamó Blu bastante alterado.

-Eran… Eran Spix azules… ¿Por qué nos perseguían?- Preguntó Perla.

-Es igual que conmigo… Nada tiene sentido- Dijo Ahri regresando con sus hijos.

-Roberto… ¿Qué está pasando aquí?- Preguntó Matt finalmente.

-(Suspiro) Creo que merecen saber la verdad… Pero no estamos seguros aquí, regresemos a la tribu y les contaré todo-

Después de algunos minutos más de vuelo, finalmente regresaron a la tribu.

-Roberto ¿Estás bien?- Preguntó uno de los vigilantes.

-Sí, descuida, pero dile a los demás que ponga especial atención esta noche, las cosas se están poniendo feas- Explicó Roberto.

-Se ve que lo quieren- Murmuró Perla al ver cómo todas las aves del lugar iban a asegurarse de que Roberto siguiera en buenas condiciones.

-Vengan, vamos a mi árbol- Dijo Roberto.

-Bien ¿De qué va todo esto?- Preguntó Matt en cuanto todos se encontraron dentro del árbol de Roberto.

-La cosa está así, tal como les había dicho a Blu y a Perla, la guerra aun sigue-

-Te lo dije- Murmuró Ahri al oído de Matt.

-Y bueno, no todos los guacamayos azules del lugar están conmigo, hay prácticamente otra tribu, y su líder me quiere muerto a mí y a todos los que me siguen- Explicó Roberto de manera seria.

-¿Qué?- Dijo Perla incrédula -¿Por qué? Hace 3 años todos eran una sola tribu-

-Con la muerte de Eduardo muchos no creyeron que yo sería el líder adecuado, hubo muchos conflictos… Ahora, además de tener que preocuparnos de los rojos, también de nuestra propia especie-

-¿Cómo diferencias a los tuyos de tus enemigos?- Preguntó Blu curioso.

-Bueno, si quieren matarme sé que no son de ésta tribu-

-No puedo creerlo- Dijo Perla alejándose del grupo.

-¿Perla estás bien?- Dijo Blu preocupado.

-¡Claro que no Blu!… Este lugar está siendo peor de lo que era hacer 3 años- Respondió alterada.

-Am… Creo que será mejor que los deje solos para que asimilen todo- Dijo Roberto dirigiéndose hacia la salida del árbol –Y por cierto, las cosas están muy peligrosas ahí fuera, deberían considerar quedarse aquí en la tribu mientras Ahri se recupera- Dijo Roberto poco antes de salir.

-Tal vez tenga razón- Dijo Matt un poco nervioso.

-¿Qué?- Cuestionó Ahri.

-Tú misma lo viste, no solo los rojos, también los azules están atacando a todo lo que se mueve aquí en la selva… No voy a arriesgarte ni a ti, ni a los niños, ni a mis amigos-

-Perla, tranquilízate un poco- Decía Blu sosteniéndola con sus alas.

-¡No puedo Blu! Tenemos… ¡Tenemos que irnos ya!- Dijo con un par de lágrimas en los ojos.

-¡Perla!- Dijo Blu sacudiéndola levemente –Tienes que calmarte… Sé que debemos irnos, pero Ahri aun está herida, si nos vamos así como así nos arriesgamos a que nos atrapen- Explicó Blu con un tono firme, algo fuera de lo común, siendo que él nunca alzaba su voz hacia Perla.

-Tienes razón… No pensé en ella…- Dijo Perla apenada.

-Oye, tranquila- Dijo Blu dándole un beso en la frente.

-Gracias Blu-

-Matt no estoy segura de quedarnos aquí- Dijo Ahri recargándose en el pecho de Matt.

-Tranquila, yo tampoco pero… Creo que es mejor que quedarnos en la selva-

-Papi, tenemos hambre- Dijeron dos pequeñas voces acercándose a la joven pareja.

-Hehe, bien, bien, vayamos por el desayuno, no hemos comido nada desde que salió el sol- Dijo Matt con una sonrisa, mientras cargaba a Yaqui y a Leo en su espalda –No tardaré mucho Ahri- Dijo poco antes de irse volando.

-Creo que también nosotros necesitamos comer algo- Dijo Tiago al escuchar su estomago rugir -¿Quién viene?-

-¡Yo!- Dijeron Bia y Carla.

-Yo también voy niños, ¿Vienes Perla?- Dijo Blu.

-No, no, yo me quedaré con Ahri-

-Está bien, no tardaremos-

Una vez más, Perla y Ahri se quedaron solas, aunque a diferencia de hace algunas horas, esta vez ninguna de las dos dijo nada, ambas aun estaban pensando en lo que acababa de pasar y en lo que podría pasar si prolongaban más su estancia en ese lugar.

-Oye… Oye Ahri-

-¿Qué pasa Perla?-

-No… Te juro que no quiero sonar grosera o desconsiderada pero…-

-Tranquila, yo también quiero irme de aquí lo antes posible… Tenía la intención de quedarme un poco más pero…-

-Lo entiendo, yo también tenía la misma idea-

-Tengo miedo de lo que le pueda pasar a Matt…-

-Yo me siento igual con Blu, pero no hay mucho que podamos hacer…- Dijo Perla bajando la mirada.

-Por lo pronto, lo mejor sería relajarnos un poco ¿No crees?- Sugirió Ahri con una pequeña sonrisa.

-Sí, tienes razón-

Mientras tanto, el resto de las dos familias buscaba comida por los alrededores de la tribu, con cuidado de no alejarse mucho. Por otro lado, Bia se había quedado aun dentro de la tribu con la esperanza de encontrar algo de comida sin tener que alejarse demasiado de su madre.

-¡Oye tú!- Dijo una voz un poco familiar para Bia.

-Hola… ¿Te conozco?-

-¿Ya te olvidaste de mí?- Preguntó un joven guacamayo azul mientras se acercaba a ella –Hablamos por cinco minutos ayer-

-O sí, ya te recuerdo ¿Mario?-

-Milo, creí que te irías pronto-

-Bueno así iba a ser, pero se presentaron un par de problemas- Explicó Bia.

-Lamento eso, pero creo que nos da más tiempo para conocernos- Dijo Milo con una sonrisa, cosa que logró sonrojar un poco a Bia.

-Am sí… A sí parece-

-¿Y bien qué estás haciendo Bia?-

-Pues, buscando algo de comida para mi familia, ¿Podrías ayudarme?-

-Con gusto, y dime ¿Cómo es tu familia?-

-Pues no todos somos familias de sangre, pero somos muy unidos-

-¿En serio? Vaya, debe ser genial tener ese tipo de vínculos, yo solo tengo a mis padres deberías conocerlos-

Aunque para ser sincero, Bia se olvidó rápidamente de lo que estaba haciendo, al final lo único que hizo fue conversar con Milo mientras volaban por la tribu y sus inmediaciones. Milo le mostraba a Milo todo lo que él conocía, podría decirse que estaban teniendo una cita, cosa que no todos pasaron por alto, curiosamente, mientras Matt estaba por regresar con Ahri se topó con una escena peculiar, Bia sentada sobre una roca de un estanque, conversando con un macho, riendo y divirtiéndose.

"Blu va a morir cuando se lo diga" Pensó con una sonrisa.

Después de varios minutos Blu, Tiago, Carla, Matt y sus hijos regresaron al árbol de Roberto.

A diferencia de unos momentos antes, Perla y Ahri estaban conversando alegremente, riendo y sonriendo, al parecer ya habían superado lo ocurrido, está de más decir que a Blu y Matt eso les pareció perfecto.

-Hey, parece que a alguien le mejoró al ánimo- Dijo Matt mientras dejaba a Yaqui y a Leo en el suelo.

-Hola cariño- Dijo Ahri mientras lo besaba en la mejilla.

-¿Estás mejor Perla?- Preguntó Blu.

-Mucho mejor, ¿Me trajiste una nuez?- Preguntó en un tono juguetón.

-Son tus favoritas-

-Oye Carla, ¿Dónde está Bia?- Preguntó Tiago mirando a su alrededor.

-No lo sé, será mejor ir a buscarla antes de que…-

-Lamento llegar tarde- Dijo Bia mientras entraba en el árbol.

-¿Dónde estabas Bia?- Preguntó Perla.

-Buscando comida en la tribu pero no encontré nada- Respondió desviando la mirada, ocultando un pequeño rubor en sus mejillas.

-Es mejor que no te hayas alejado-

-Sí, lamento no haber encontrado nada y…-

-Bia ¿Puedo hablar contigo?- Dijo Matt en voz baja.

-Claro ¿Qué pasa?- Preguntó Bia mientras se alejaba un poco de los demás.

-¿Cómo se llama?- Preguntó Matt.

-Q… ¿Quién?- Respondió Bia nerviosa.

-Querida amiga Bia, no te hagas la inocente, dime quien era ese macho y prometo no decirle nada a tus padres-

-¡Matt!- Replicó molesta.

-Vamos Bia, soy tu mejor amigo-

-Bien… Se-Se llama Milo- Respondió ruborizada, sin ver a Matt a los ojos.

-¿Milo? Y creí que mi nombre era raro-

-Por favor no se los digas, sobre todo a mis hermanos, no me dejarían en paz nunca- Dijo Bia preocupada.

-Tranquila, no lo voy a hacer, solo asegúrate de que no tenga malas intenciones- Dijo tomándola suavemente de los hombros.

-Lo haré… Sabes, siempre creí que hablaría de esto con mi madre por primera vez, pero creo que me siento más cómoda hablando contigo- Dijo Bia con una sonrisa, mientras abrazaba a Matt.

Aun a pesar de la reciente mala experiencia, las dos familias parecían haberlo asimilado muy rápido, una vez más su única preocupación era mantenerse unidos sin importar los problemas a su alrededor. El día recién había comenzado, después de desayunar decidieron volar un rato por el lugar para familiarizarse con todo, siendo que tendrían qué quedarse ahí durante una semana. Mientras que Blu y Perla se la pasaron juntos a cada momento, Matt y Ahri se dedicaron a pasar tiempo con sus hijos, Tiago y Carla estaban haciendo amistades con otros de los adolecentes de la tribu, y Bia, ocultándose de todos, volvió a reunirse con Milo, solo Matt sabía lo que Bia estaba haciendo.

Mientras tanto, muy alejados de la tribu azul, un grupo de guacamayos rojos estaba recolectando comida de la selva, aquel grupo estaba siendo liderado por nadie menos que Felipe.

-Bien, creo que ya tenemos lo necesario para 4 días- Decía Felipe mientras aterrizaba en el suelo.

-Desde que los azules se apoderaron de la arboleda, es cada vez más difícil encontrar comida- Dijo uno de los guacamayos que acompañaban a Felipe.

-Lo sé, pero nos superan en número, no podemos arriesgarnos a perder más de nosotros y…

-¡Felipe!- Gritaron dos guacamayos rojos mientras volaban rápidamente hacia él.

-Marco, Ana, ¿Qué pasa?- Preguntó confundido.

-Re… ¿Recuerdas a Matt cierto?-

-Sí… Lo recuerdo- Respondió sorprendido -¿Está aquí?- Preguntó incrédulo.

-Sí, lo vimos con Roberto, estaban huyendo de un grupo de azules- Dijo Marco.

-Roberto nunca se aleja de su tribu él solo- Dijo Ana.

-No… ¿No viste si alguien más venía con Matt?- Preguntó Felipe, ignorando lo que le acababan de decir.

-Am sí… Otros 5 azules- Respondió Ana un poco confundida.

-Ya veo…- Dijo Felipe al parecer desanimado.

-Pero había alguien más- Dijo Marco –Una guacamaya roja, con ojos verdes creo que nos traicionó… ¿Felipe?-

-Nadie debe hacerle daño- Dijo firmemente –Dile a toda la tribu, si alguien la ve, no pueden, no deben lastimarla-

-E… Está bien- Dijeron confundidos para después ponerse a volar.

Felipe no podía creer lo que acababa de escuchar, después de 3 largos años, su hermana finalmente había regresado, poco a poco embozó una sonrisa nostálgica.

-Ahri… Volviste…-


Y bueno eso es todo por este capítulo, ojalá les haya gustado y de paso quiero mandar saludos a Rubén Alfaro, un fiel seguidor, y bueno ojalá me puedan dejar un review, se los agradecería mucho y nos vemos en el siguiente capítulo

"See you next time"