Disclaimer: La idea original de Harry Potter, así como sus personajes son propiedad de J.K. Rowling.
EL OCASO DE LOS DIOSES
...
Summary: No fue sino hasta ese momento que comprendieron lo que estaba pasando; precisamente cuando el mundo se desmoronaba frente a unos ojos que ya no podían ver. – Hermione...- susurró una voz rota. – Nada es para siempre- dijo ella como si le hablara a un extraño y eso rompió su corazón un poco más. ¿Cómo llegaron a ese punto? AU EWE
[Capítulo 12: Lágrimas de Fénix]
...
""Dime, Skírnir, antes de que desmontes o te dirijas a otros caminos:
Lo que has conseguido en Jotunheim es para tu gusto o el mío?
Skírnir contesta:
En los bosques de Barri, que ambos bien conocemos,
en un lugar apacible y tranquilo, en nueve noches, al hijo de Njörd
Gerd dará placer.
Freyr responde:
Una noche es muy larga, dos, más aún;
Como podré soportar tres noches?
Muchas veces un mes me ha parecido menos que ahora media noche de deseo."
- -Skírnismál, estrofas 40 a 42
…
Los adultos de la familia Potter-Weasley, Minerva McGonagall, Rubeus Hagrid, Michael Corner, Justin Finch-Fletchley, Dean y Parvati Thomas, y Cho Steward (antes Chang), estaban reunidos en lo que fuera Grimmauld Place por expresa petición de Harry Potter.
Había sido una llamada urgente y salida de la nada por lo que todos acudieron sin pensarlo dos veces, los niños se habían quedado en la Madriguera a cargo de un par de elfos domésticos que los cuidarían bien.
- El mundo mágico está pasando por una nueva crisis- inició Harry poniéndose de pie frente a la larga mesa del comedor- Como saben, los llamados Pilares han provocado caos y amenazan la autonomía del Ministerio de Magia; de hecho, el propio Ministro habla de formar una alianza con ellos- ante eso, hubo susurros de desaprobación- Yo no puedo apoyar ese curso de acción pero el Ministro se muestra firme en su decisión, por lo que hoy por la tarde presenté mi renuncia como Jefe de Aurores y planeo luchar contra los Pilares- declaró con voz firme y llena de resolución, ese era el hombre que los había salvado de Voldemort y a quien Albus Dumbledore le había confiado su legado.
Minerva McGonagall sintió un profundo orgullo por su antiguo alumno y tomó la palabra.
- Los Pilares atacaron Hogwarts, así que no bajaré la cabeza ante ellos- declaró con dureza.
- Casi asesinan a Seamus, así que cuenta conmigo- dijo Dean mientras su esposa lo tomaba de la mano en señal de apoyo, Seamus era su cuñado y no dejaría que lastimaran a su familia otra vez.
- Sabes que cuentas conmigo Harry, ¿cuál es el plan?- sonrió Ron colocándose a su lado en clara señal de apoyo.
- Planeo restaurar la Orden del Fénix- respondió el ojiverde sin titubear.
- Secundo la moción- vociferó Hagrid con emoción contenida, nuevamente tenían que unirse bajo un estandarte para pelear por lo que consideraban justo.
- Me encargaré de conjurar un nuevo Fidelius para este lugar- declaró Minerva con seguridad, todo indicaba que las cosas nuevamente se estaban poniendo mal si Harry quería revivir a la Orden.
- Te seguiremos a donde quiera que esto nos lleve- habló Arthur sonriéndole al joven hombre como cualquier padre haría para con sus hijos.
Hermione sintió que su corazón se rompía dentro de su pecho, sabía que Harry no habría hecho otra cosa que eso, no habría soportado el bajar la cabeza y aceptado el nuevo orden, sabía que su esposo lucharía hasta el final por sus convicciones…
- Estuvimos contigo en el Ejército de Dumbledore y ahora no será diferente- dijo Michael secundado por sus compañeros.
- Estoy contigo Harry- declaró Teddy sintiéndose agradecido por haber sido invitado a la reunión pese a lo recién sucedido.
- Teddy no hagas esto- la voz de Hermione resonó por el comedor y Harry la miró con dolor impreso en sus ojos, sabía lo que podía pasar pero se había negado a aceptarlo.
- ¿Qué dices tía? Tengo que hacerlo, además soy un adulto y un futuro auror, puedo hacer esto- le dijo el joven asumiendo que la adulta temía por su seguridad.
La mujer frunció su ceño, no deseaba que su sobrino participar en situaciones tan peligrosas como lo era pertenecer a la Orden del Fénix, especialmente cuando ella no podría protegerlo en esa ocasión.
- No se trata de que te crea capaz o no- negó ella mirándolo con fijeza- Se trata de que todo esto es un acto de disidencia contra nuestro sistema de gobierno, uno que solamente causará una brecha entre nosotros en lugar de mostrar un frente unido- aclaró sabiendo que había tomado su decisión.
- ¿Qué estás diciendo Hermione?- la cuestionó George con un rastro de duda en su voz.
- Digo que no estoy de acuerdo con revivir a la Orden del Fénix, no cuando Kingsley está de nuestro lado buscando la mejor solución para este problema y deberíamos estarlo apoyando en lugar de tratando de desafiarlo- aclaró mirando al gemelo con seriedad.
- Negociar con unos asesinos no me parece que sea la mejor solución- intervino Angelina a un lado de su esposo.
- Ellos no tienen respeto por el gobierno, creen que puedan venir a imponer sus leyes y que todos nos someteremos; y eso es algo que no dejaré pasar por alto- dijo Bill seguro de sus palabras.
- Supongo que entonces todos aquí hubieran preferido dejar que esos mortífagos siguieran libres, o que Dolohov siguiera impune por sus crímenes- adujo la castaña incapaz de comprender cómo los demás no veían la realidad de las cosas.
Se trataba de permanecer unidos y velar por asegurar el orden de su mundo.
- No, pero hubiera preferido verlo enfrentar un juicio ante el Wizengamot a recibir su cadáver por mensajería- habló Harry a lo que su esposa lo miró con acusación.
- ¿De verdad? A mí no me parecía que estuvieras a favor de seguir las leyes con el ladrón que lastimó a Audrey, de hecho, recuerdo claramente que tú mismo estabas dispuesto a perseguirlo sin importar nada- dijo señalando a la mujer muggle quien tomó de la mano a Percy cuando éste se tensó.
- Me dejé llevar por mi ira, pero de haberlo perseguido no lo hubiera matado, no como los Pilares hicieron- replicó el ojiverde ligeramente herido por la acusación de la otra.
- Comprendo lo que quieres decir Hermione y tienes puntos muy válidos, sin embargo no estoy de acuerdo con la manera en la que Kingsley pretende manejar las cosas- intervino Neville tomando finalmente la palabra- Por lo que hemos visto, los Pilares no quieren negociar sino dominar y eso no es aceptable, la hostilidad mostrada hacia Hogwarts tampoco lo es. Estoy contigo Harry- agregó mirando a su amigo a los ojos a lo que éste asintió.
Hermione miró nuevamente los rostros de su familia y amigos, todos se veían dispuestos a seguir a Harry a donde quiera que él los guiara…
- Por favor, les suplico que entren en razón- habló poniéndose de pie para mirar a todos los presentes uno a uno- Estar en contra del Ministerio, es estar en contra del Bien Mayor; es nuestro deber proteger al inocente y mantener el orden en la sociedad mágica…
- Estás empezando a sonar como Umbridge- la interrumpió Ron con una sombría mirada.
Tal comparación le dolió a la mujer pero se mantuvo firme.
- Harry…- la castaña clavó su mirada en la figura de su esposo- …recuerda tu juramento- le suplicó sin saber qué otra cosa decir.
- Eso es lo que hago Hermione, intento proteger al inocente- afirmó el hombre también con ojos afligidos.
- Entonces perdóname por no poder estar a tu lado- declaró la mujer consciente de lo que provocaría.
- ¡Hermione!- su mejor amigo la miró con incredulidad- No estarás hablando enserio, sabes que te necesitamos- señaló mirándola con sus ojos azules llenos de duda.
- Esta vez no podré seguirlos Ron- le dijo ella con una triste sonrisa- Lo único que puedo prometerles es que, si me interrogan, diré que jamás estuve en esta reunión ni tengo el menor conocimiento sobre lo que hablaron o quiénes acudieron- declaró conteniendo un suspiro.
- ¿Es este el camino que seguirás?- la pregunta vino de la directora de Hogwarts, quien adoraba a Hermione casi como si de una hija se tratase, sus ojos verdes portaban pena.
La joven mujer encaró a su mentora sabiendo que la estaba decepcionando y algo en su pecho se marchitó.
Ya no era una niña en busca de aprobación ni una joven ansiosa de probar su valor.
Era una adulta dispuesta a afrontar las consecuencias de sus propias decisiones.
- Es el único que puedo seguir- respondió dirigiendo su mirada hacia Teddy quien observaba la escena sin poder creerlo- Teddy, cuando te presentes al Ministerio sólo habrá dos formas de hacerlo: dispuesto a ser un leal auror o con tu renuncia oficial; no hay una tercera opción- señaló.
- Tía…
- Espero me comprendas Teddy- lo interrumpió ella- No estoy tratando de hacerte elegir entre Harry y yo, porque no importa lo que elijas, te seguiré queriendo como siempre; pero no puedo dejar que tu lealtad esté dividida entre la Orden y el Ministerio, así que tendrás que elegir- terminó.
- Lo mismo te digo yo Hermione: sea cual sea tu elección, te seguiré queriendo como siempre- habló Molly dejando que su voz se rompiera en el camino.
- Lamento que las cosas llegaran a este punto- fue lo único que dijo antes de salir del comedor para dirigirse a la sala desde donde tomaría la chimenea para regresar a casa.
- Espera- alguien la detuvo antes de que pudiera tomar los polvos flú.
- ¿Qué pasa Cho?- le preguntó extrañada al ver quién la había seguido.
La oriental, de aspecto impecable y aguda mirada, se acercó a su antigua compañera para regalarle una especie de sonrisa.
- Hace tanto que dejamos de vernos que me es complicado identificar a la apasionada gryffindor con esta implacable hechicera en la que te convertiste- declaró con algo de humor, la aludida enarcó una ceja sin saber hacia dónde quería llegar la otra- ¿Sabes que me casé con un muggle?- agregó.
- Con un productor de cine, lo sé- asintió recordando el dato que tanto la sorprendió al inicio.
- Me conquistó como nunca creí que alguien más pudiera hacer- confesó- Y con ese alguien, me refiero a Cedric… el hombre con quien pensé que compartiría el resto de mi vida…pero me lo arrebataron demasiado pronto quitándome esa posibilidad de manera definitiva- en esa parte soltó un suspiro- Lo amé mucho y un amor así de grande solamente se encuentra una vez en la vida, y yo siempre sospeché que Harry y tú compartían esa clase de amor…
- En ese entonces no teníamos nada Cho, sólo eran rumores- la corrigió la otra recordando esa época con nostalgia.
- Mentira- negó la otra- Ustedes compartían una gran amistad, una que me hizo ver en lo que un día se transformaría…
- ¿Por qué me seguiste?- inquirió la castaña sin querer permanecer ahí más tiempo.
Cho la miró descubriendo que, al igual que ella misma, efectivamente Hermione había cambiado con el paso de los años: sus rasgos eran los de una mujer y su mirada se había hecho más sabia aunque también más dura que antes.
- Desde que los conozco, nunca ha habido un Harry sin una Hermione o viceversa. No entiendo por qué pretendes romper con esa entidad…Harry no podrá estar completo sin ti- confesó con sincera preocupación.
Los ojos marrones de la aludida se llenaron de lágrimas tercas en permanecer contenidas.
- Eres una buena mujer Cho y estoy segura que pudimos ser buenas amigas…pero no lograrías entender mis motivos- negó.
- Pruébame, soy una antigua ravenclaw después de todo- insistió.
- Un día lo comprenderás- respondió dando por finalizada la conversación- Hasta entonces- declaró entrando a la chimenea para desaparecer entre las llamas.
Minutos después de aterrizar en su casa, la chimenea volvió a encenderse dejando pasar a una conocida mujer de cabellera anaranjada.
- Huiste- declaró la recién llegada cruzándose de brazos en señal de reclamo.
- Prefiero decir que apliqué una retirada táctica- corrigió- No quería dar pie a más discusiones- agregó.
- Pues las provocaste, todo se volvió un caos cuando te fuiste- asintió tomándose la libertad de acomodarse en un sillón- ¿Me ofrecerás algo de beber?- inquirió.
- Sabes dónde está tu botella
- ¿Mi botella?
- Nadie más toma jugo de manzana en esta casa- asintió la castaña sin energías para levantarse.
- Accio jugo de manzana- conjuró la pelirroja a lo que la susodicha botella salió de una gaveta para llegar a sus manos- Eso dices, pero veo que esta botella tiene menos líquido desde la última vez que vine- señaló abriéndola para darle un trago directo.
- Eso es porque tú bebiste de ella- acusó la otra.
- Puede ser- aceptó sintiendo cómo el líquido refrescaba su garganta, hacía años que había dejado el alcohol volviéndose una obsesiva por el juego de manzana- ¿Cuándo pensabas decirme la verdad?- preguntó fuera de contexto.
La castaña se hizo la desentendida, no estaba segura del tema y no quería mal entender la situación.
- ¿Qué verdad? ¿Qué en realidad rebajo tu jugo con algo de agua mineral para que no te vuelvas diabética?- bromeó.
- Hn, lo sospechaba- sonrió la otra dando otro trago a su jugo- Aunque no me refería a eso…Neville me dijo lo que hiciste- agregó con seriedad.
- No sé de qué hablas…
- Deja de mentirme Hermione, sé que tú estuviste detrás de mi liberación en Bulgaria- declaró sin querer dar más rodeos al tema.
La castaña soltó un sonoro suspiro.
- Neville no tenía derecho a decirte nada- declaró pensando en la serie de reclamos que seguirían a esa verdad.
- Tú no tenías derecho a ocultármelo- rebatió la otra- Soportaste mi desprecio cuando no tenías por qué hacerlo, debí agradecerte mi libertad en lugar de maldecir tu nombre…- soltó con un gesto severo, se sentía avergonzada por su comportamiento.
- Lo que hice fue sin esperar nada a cambio, sabía que te había hecho daño sin intención…y no podía permitir que arruinaras tu vida…- respondió la castaña dispuesta a decirle la verdad completa- Pese a todo, siempre te he querido como a una hermana- añadió en un susurro.
Entonces Ginny se puso de pie y abrazó a Hermione con todas sus fuerzas mientras sollozaba en su hombro.
- ¿Algún día podrás perdonarme?- le preguntó.
- Tú sabes que ya lo hice- asintió la otra aceptando el abrazo como si llevara años esperando ese instante.
Y así era.
…Flashback…
La puerta de su celda se abrió de repente y la luz del exterior la cegó momentáneamente.
- Por favor déjanos solas- pidió una voz conocida.
- Hermione, sabes lo que pienso de esto
- Lo sé Harry, pero necesito hablar con ella a solas- insistió la primera a lo que el otro asintió cerrando la puerta en el proceso.
- Largo- murmuró la pelirroja sin ganas de hablar con nadie, muchos menos con ella.
- Tengo que reconocer que tienes un gancho derecho bastante poderoso- dijo la otra sentándose en una de las sillas del lugar.
Ginny se incorporó de su cama para mirar a la recién llegada con el ceño fruncido.
- ¿Vienes por más?- amenazó sin una pizca de humor, sin embargo al ver a la castaña se dio cuenta que ésta parecía enferma: su piel presentaba un color cetrino y su ojo izquierdo estaba inflamado.
- Aprecio tu oferta pero preferiría no repetir ese evento- rio la aludida deteniéndose por un acceso de tos que la obligó a encogerse por el dolor- Lo siento, tengo indicaciones de no hacer mucho esfuerzo pero soy testaruda y tiendo a ignorar esas recomendaciones- explicó a manera de disculpa.
- Puedes estar satisfecha, tal parece que me darán sentencia en Azkabán- bufó la otra con rencor, su cabeza le dolía y su ser gritaba por obtener algo de alcohol.
- Saldrás libre mañana mismo- declaró la otra.
Ginny la miró como si se hubiera vuelto loca.
- ¿Qué dices?- logró articular.
- Que el Ministerio no tiene cargos contra ti así que los aurores tendrán que dejarte libre- elaboró como si fuera obvio- Tu madre estará esperándote en casa y tu entrenadora solamente sabe que fuiste víctima de un mal entendido…
- ¡¿Estás loca?!- vociferó la pelirroja con la mayor energía que había tenido desde que comenzaron a charlar.
- Harry me ha llegado a acusar de eso, pero creo firmemente que sólo soy una genio incomprendida- trató de bromear con ligereza.
- Fui a tu casa con la intención de hacerte daño- reclamó la otra ignorando el comentario- ¡Te lancé una maldición! ¡Te golpeé en la cara y me fui sin preocuparme por lo que pudiera pasarte!- exclamó recordando la escena vívidamente.
- Al menos no fue un cruciatus, aunque admito que fue inesperado…
- ¡¿Inesperado?! ¡Aún quiero hacerte daño, Hermione!- la interrumpió con brusquedad- Deberías guardarme rencor y dejar que me pudra en prisión por lo que he hecho…por lo menos así te librarías de mí…- añadió con amargura.
Hermione entristeció su mirada ante semejante declaración.
- No seas tonta Ginny, jamás he querido librarme de ti- le dijo con cariño- Será mejor que te deje descansar, mañana tendrás que ponerte en forma para regresar al equipo; la Holly Harpies te necesitarán si quieren ganar el torneo nacional- comentó poniéndose de pie con algo de trabajo.
La pelirroja la miró sin entender qué era lo que pasaba por la cabeza de esa mujer.
- ¿Por qué?- susurró sin esperar una respuesta.
Hermione se detuvo en el marco de la puerta y miró a la que fuera su amiga de reojo.
- Porque somos familia- fue todo lo que dijo antes de salir.
…Fin del Flashback…
- Siempre has sido una tonta- declaró Ginny con una cariñosa sonrisa.
- Lo tomaré como un cumplido- rio la aludida mientras se separaban del abrazo.
- ¿Por qué te siguió Chang?- preguntó la otra acomodándose a un lado de su amiga.
- Quería decirme algunas cosas- fue lo único que dijo.
- ¿Cómo lo hiciste?
- ¿Conversar con Cho?
- No, hacer que los búlgaros me liberaran y retiraran los cargos en mi contra- aclaró con exasperación.
Hermione calló por unos instantes.
- Eso es algo que prefiero no revelar, así que no pienses más en ello- declaró sin ganas de explicarle su trato con Malfoy.
- De acuerdo- asintió la otra.
- ¿En verdad? ¿No me molestarás hasta que te diga la verdad?- se extrañó la primera.
- Confío en ti- fue la respuesta de la pelirroja.
- ¿No deberías regresar a la reunión? Estoy segura que están hablando de cosas importantes ¿o dejarás que Neville te ponga al tanto después?- cambió de tema dejando que la agradable sensación de haberse reconciliado con Ginny la consolara un poco en medio de todo el caos.
- ¿De qué reunión estás hablando?- preguntó fingiendo ignorancia.
- De la reunión de la Orden, dudo que el jugo te haya afectado la memoria tan rápidamente- se burló.
- No me uniré a la Orden, así que no tengo motivos para estar en esa reunión ni para tener conocimiento de su existencia- declaró como si nada.
Eso hizo que la castaña se enderezara para mirarla a los ojos con sorpresa.
- ¿Estás loca?
- Recuerdo que yo te hice esa pregunta hace algunos años…
- ¡Ginny!
- Hermione- respondió la pelirroja como si nada.
La castaña apretó los labios sin saber qué decir o qué hacer, no comprendía la decisión de Ginny.
- ¿Qué pretendes con esto?- inquirió.
- Esta vez no voy a dejarte sola- declaró como si eso lo explicara todo.
- ¿Qué pasará con Neville? ¿Con Hogwarts?- insistió sabiendo lo importantes que eran esas dos menciones para la pelirroja.
- Nuestros esposos son testarudos, así que ambos estarán bien; y Minerva puede cuidar perfectamente del Colegio- respondió encogiéndose de hombros.
- Ginny, por favor reconsidera lo que estás haciendo- le pidió la castaña sin creer que la pelirroja estuviera dejando a todos los demás por seguirla a ella.
- Lo he pensado bien Hermione- declaró son seriedad- No sé qué planees o en qué estés metida, pero tienes mi apoyo incondicional; ya te lo dije: esta vez no te dejaré sola- agregó con una resolución que hacía mucho no tenía.
Hermione la miró con un profundo agradecimiento y supo que no estaba sola después de todo, que tenía al menos a alguien que la seguiría hasta el final.
Aunque ese final no fuera feliz…
- ¿Por qué?- se atrevió a preguntar.
- Porque somos familia- fue la única respuesta.
…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…
- Gracias por todo profesor Slughorn- sonrió Albus con educación saliendo del aula de pociones, se había quedado atrás precisamente para preguntarle al hombre sobre la poción.
- Por nada muchacho, sabes que estoy para ayudarte- sonrió el otro acomodando la punta de su bigote.
El pelinegro asintió encaminándose hacia el Gran Comedor donde Scorpius lo esperaba en su mesa, Albus se acodó a su lado como si nada; los demás no se extrañaron pues sabían la amistad de ese par.
- ¿Descubriste algo útil?- le preguntó el rubio tomando un poco de agua.
- No, Slughorn dice que las pociones de ese estilo son peculiares y que generalmente se ocupan en conjunto con un ritual- informó el otro llevándose un trozo de carne a la boca.
- ¿Ritual?- el rubio enarcó una ceja- Si no me equivoco ese tipo de información solamente la podemos encontrar en la Sección Restringida de la Biblioteca…
- Necesitaremos de mucha suerte si queremos entrar sin permiso- declaró.
- Eso es- sonrió Scorpius.
- ¿Qué?
- Necesitamos mucha suerte, y resulta que Slughorn acaba de preparar un par de dosis de Felix felixis para su clase de 6to año- explicó el niño comenzando a pensar en un plan.
- ¿Quieres que robemos una poción?- inquirió Albus temiendo que la respuesta sería afirmativa.
- Claro que no, solamente haremos un trato con el alumno o alumna que la gane- sonrió el rubio con un plan en mente.
- Mientras el trato no implique maldecirlo, te apoyo- bromeó el otro.
Un par de horas después Scorpius Malfoy era el orgulloso dueño de un vial repleto de suerte líquida, había bastado con ofrecer una adecuada cantidad de galeones al alumno de ravenclaw para que éste accediera a darles la poción; después de todo, nadie había resultado herido por una maldición o hechizo.
- No puedo creer que lo consiguieras- dijo Albus sorprendido por cómo su amigo había negociado con el chico de 6to año.
- Casi todo en esta vida puede comprarse, o al menos eso es lo que mi padre dice- en ese punto sus ojos se apagaron ¿dónde estaría su padre en esos momentos?
- Lo encontraremos Scorpius, y seguramente estará orgulloso de tus dotes de negociador- trató de animarlo sabiendo que su propio padre frunciría el ceño ante semejante declaración.
- Pues apresúrate y dale un trago- le instó el otro ofreciéndole el frasco.
- ¿Qué? ¿Por qué yo?
- Siendo un Potter, estoy seguro que la poción tendrá mejores efectos- declaró el rubio como si nada.
Albus frunció el ceño pero asintió tomando el frasco para darle un generoso trago, lo demás se lo regresó a Scorpius quien lo miró expectante.
El ojiverde comenzó a relajarse sintiendo cómo los efectos de la poción lo invadían, su mente se despejó y decidió seguir sus instintos.
- Me parece que debemos hacerle una visita a Hagrid- comentó de la nada.
- ¿Al semigigante?- el otro se extrañó pero no obtuvo respuesta pues su amigo comenzó a caminar hacia los terrenos del castillo, por lo que se vio obligado a seguirlo.
En el camino, el pelinegro recogió unas flores aparentemente sin razón alguna y se colocó justo en la entrada posterior de la cabaña del Guardián de las Llaves y Terrenos del Castillo.
Un par de segundos después, la gran puerta se abrió.
- ¿Albus?- el semigigante se frenó el seco al ver al hijo de Harry afuera de su casa.
- Hola Hagrid, te traje algunas flores de azahar- soltó el menor ofreciéndole el ramillete sin más.
- Vaya, justamente iba a recoger algunas para hacer té- sonrió el hombretón- ¿Por qué no nos acompañas?- ofreció detectando la presencia del otro y frunciendo el ceño al instante.
- Mi amigo Scorpius adora el té de azahar- sonrió Albus de lo más tranquilo.
- Desde luego, pasen pasen- accedió el otro apartándose de la entrada para dejarlos pasar.
Sentada frente a la mesa de la sala, estaba una conocida rubia.
- Hola Victorie, ¿cómo has estado?- la saludó su primo acomodándose a su lado, el rubio lo imitó saludando a la Premio Anual con una respetuosa venia.
- Albus, Malfoy- los reconoció- ¿Me estaban buscando o es una inesperada coincidencia que visitemos a Hagrid al mismo tiempo?- inquirió demostrando sus precoz inteligencia.
- Fue cuestión de suerte prima, en realidad necesitamos de tu ayuda- confesó Albus mientras el semigigante agregaba las flores a su infusión.
- Nada ilegal espero- respondió ella aceptando su taza de té con una sonrisa.
- En lo absoluto, sencillamente necesitamos acceder a la Sección Prohibida de la Biblioteca para un proyecto de pociones- dijo el ojiverde soplando un poco a su propio té.
Scorpius se mantuvo callado dejando que la suerte líquida guiara las palabras de su amigo.
- ¿El profesor Slughorn no puede darles acceso?- preguntó ella sin perder la suspicacia.
- No lo sabes, queremos que este sea nuestro proyecto final- respondió el menor- Además, si no nos ayudas sabes que buscaremos la forma de entrar- agregó.
Ante esa sutil amenaza la rubia miró al ojigris como acusatoriamente.
- Has corrompido a mi inocente primo, Malfoy- declaró dando el primer sorbo a su té.
- Por lo que he leído, sus raras muestras de astucia vienen de genética- replicó con burla y tratando de aligerar el ambiente.
Esa declaración provocó una carcajada por parte de la mayor quien miró a Hagrid con una amplia sonrisa.
- Hagrid, ¿serías tan amable de firmarles un permiso para la Sección Prohibida?- inquirió mientras el hombre se acomoda en su silla.
- ¿Estás segura Victorie?- dudó siendo tan amable como siempre.
- Si no los ayudamos, este par seguirá los pasos de los tíos Harry, Ron y Hermione- asintió- Y sabes que al final, esos tres hicieron lo que quisieron en la escuela- agregó divertida.
Hagrid soltó un sonoro suspiro y sacó un pergamino de su gran abrigo, escribió una nota breve y lo firmó para ofrecérselo a Albus.
- Sólo tengan cuidado ¿eh? No me gustaría tener que explicarle a Harry que si hijo perdió la mano abriendo un libro que no debía- agregó.
- No te preocupes Hagrid, no perderemos ninguna extremidad- sonrió Albus guardando el pase en su túnica.
- Gracias- dijo Scorpius mirando a Victorie quien asintió con una sonrisa.
…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…
Harry estaba de mal humor, como pocas veces se le había visto.
Llevaba un par de días encerrado en su estudio revisando mapas y planos para concretar un curso de acción, había pedido a Audrey que cuidada a Lily pues no quería que su hija lo viera en ese estado; es más, no quería ver a nadie.
'Toc, toc'
El ruido sordo de la puerta alertó al ojiverde quien despegó su mirada de unos documentos para ver a quien osaba perturbarlo.
Ron entró mostrándole un gesto serio como pocas veces se veía.
- Tenemos que hablar- declaró cerrando la puerta tras de sí.
- Largo de aquí Ron, no estoy de humor- espetó regresando a sus papeles en espera de que su amigo se marchara.
El pelirrojo frunció el ceño.
- Aun así tenemos que hablar, prometiste algo que veo que no estás cumpliendo- declaró sin perder el aplomo, muchas veces se enfrentó a la furia de su mejor amigo como para acobardarse ahora.
- ¿Qué insinúas?- el otro lo miró con reto, no le gustaba lo que el otro decía.
- Te necesitamos Harry- inició- Necesitamos al líder de la Orden del Fénix para que guíe nuestros pasos- aclaró.
- Eso es lo que intento hacer Ron, ¿no lo ves?- señaló dejando los pergaminos sobre su escritorio- Estoy tratando de darnos la mejor oportunidad de atrapar a los Pilares antes de que se desate otra guerra- espetó con creciente frustración.
Su amigo lo miró en silencio durante unos instantes.
- Tienes que aceptar que Hermione no estará con nosotros esta vez- declaró pronunciando el nombre de su amiga sin importarle la mirada asesina del otro- ¿Qué? ¿Ahora no puedo pronunciar su nombre?
- Tú no sabes lo difícil que esto es para mí, no puedes comprenderlo- bufó el ojiverde levantándose de su silla para encarar al pelirrojo con sus ojos llenos de dolor.
- ¿Crees que para mí es fácil aceptar que mi mejor amiga no nos apoya? ¿Crees que no pienso que sin ella estamos perdidos? ¿Crees que no me duele que mi propia hermana se haya puesto de su lado?- le reclamó también con dolor- No eres el único que está sufriendo Harry, pero eres al que ahora necesitamos como líder- añadió apretando sus puños con fuerza.
El hombre de cabello obscuro se colocó justo frente a su mejor amigo y se permitió se débil.
- No sé cómo avanzar sin Hermione a mi lado, nunca antes lo había tenido que hacer y siento que cada paso que doy está mal, pienso que ella lo hubiera hecho mejor…- sollozó sin poder evitarlo- Soy patético ¿verdad? Renuncié a mi posición en el Ministerio, reagrupé a la Orden del Fénix y estoy llorando porque mi esposa no me apoya- espetó con frustración.
Ron puso su mano sobre el hombro del otro y lo miró a los ojos.
- Quizás no siempre lo demostré como debí, pero esta vez no iré a ningún lado- declaró con seguridad- Estoy aquí para apoyarte pase lo que pase Harry, no tendré el cerebro de Hermione pero te aseguro que he madurado desde nuestra última aventura- dijo con una sonrisa.
- Gracias Ron- asintió decidiendo que debía seguir adelante pese a todo- Ahora necesito un whisky de fuego con urgencia- agregó con humor.
El otro soltó una de sus grandes carcajadas que evidenciaban su alegría.
- Pasemos por George y por Bill, estoy seguro que ese par no desperdiciará esta oportunidad- propuso sin considerar a Percy pues su hermano no toleraba mucho el alcohol.
- ¿Qué esperamos?- asintió el pelinegro tomando su capa para salir del despacho.
- Así se habla- sonrió Ron siguiéndolo con renovado entusiasmo, su amigo se recuperaría.
Cuando Tom, el dueño del Caldero Chorreante, vio llegar a los tres hombres pelirrojos con otro de cabellera negra, supuso que esa noche no sería tranquila y debería prepararse para reparar cualquier desastre que provocaran y prevenir habitaciones por si terminaban en un estado demasiado arriesgado como para aparecerse. Pero les sonrió y hasta les invitó la primera ronda pues los conocía y sabía que merecían esas ocasionales salidas, las cosas no pintaban bien por lo que probablemente el festejo no se repetiría en un buen tiempo.
…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…
- Señora Potter- la voz de su asistente la regresó a la realidad.
- ¿Qué pasa Catherine?- preguntó mientras Charles ni siquiera se molestó en despegar los ojos de su propio pergamino.
- Teddy Lupin pregunta si puede atenderlo- pronunció con un inusual nerviosismo.
La castaña se tensó ligeramente pero asintió a lo que la otra dejó pasar al joven metamorfomago quien ese día iba vestido con una túnica casual y no la de su interinato…
- Veo que tomaste una decisión- declaró la mujer nada más al verlo.
- ¿Podemos hablar a solas?- pidió el joven mirando al otro hombre presente con suspicacia, no terminaba de confiar en ese individuo de misteriosos antecedentes.
- Charles ¿nos dejas un momento?
- Llámame cuando termines, tenemos una cita dentro de media hora- asintió el hombre levantándose para irse de la oficina sin más, su aire de arrogante indiferencia irritó al joven peliazul.
- ¿Se supone que es tu interno?- increpó con incredulidad.
Ella no sonrió.
- No demos rodeos Teddy, supongo ya lo que decidiste pero quiero escucharlo de cualquier forma- pidió con un opresivo dolor en su pecho, adoraba a ese joven y le dolía lo que diría.
El otro se puso más serio si eso era posible y sacó un pergamino de su túnica, mismo que colocó sobre el escritorio de su tía.
La mujer lo tomó para leerlo con atención…era una Carta de Renuncia.
- Al no haber un nuevo Jefe de Aurores, te hago entrega de mi formal Renuncia- declaró mirando la expresión de la mujer, sabía que la estaba decepcionando pero no tenía otra opción, no cuando su corazón le decía que eso era lo correcto.
- ¿Entiendes que este es el fin de tu interinato? ¿Qué no podrás retomarlo sin pasar nuevamente por todo el proceso de aceptación? ¿Qué no te convertirás en auror en un año como estaba planeado?- enumeró ella cuidadosamente.
- Lo entiendo y asumo las consecuencias de mi decisión- asintió sin duda en su voz.
- De acuerdo- en ese punto tomó aire firmando el pergamino con su pluma- Edward Remus Lupin, a partir de este momento quedas formalmente dado de baja del programa de Aurores y del Ministerio de Magia revocándote cualquier privilegio o permiso que ello conlleve- formalizó mientras el pergamino se archivaba en una de sus gavetas como parte del protocolo, en minutos esa renuncia quedaría registrada en el Archivo General y todos los interesados serían notificados.
Clavó su mirada marrón en el rostro de su sobrino queriendo grabar en su memoria cada uno de sus rasgos, lo adoraba como a uno de sus hijos y le dolía que prefiriera luchar con la Orden a quedarse con ella del lado del Ministerio.
- Tía…
- No digas nada- ella lo calló levantándose para colocarse frente a él y proceder a abrazarlo con fuerza- Esto no cambia el hecho de que te quiero, no cambia nada…sólo ten cuidado y ten en cuenta que todo lo que hago es pensando en ustedes, en darles un futuro donde no exista la incertidumbre- declaró derramando un par de solitarias lágrimas que cayeron sobre el hombro del otro.
Teddy la abrazó de vuelta agradecido por el amor que esa mujer le tenía, nunca la había visto tan destrozada aunque también parecía emanar una fortaleza sin igual.
- ¿Crees que mi madre estaría orgullosa?- su pregunta salió de sus labios sin que pudiera evitarlo.
Hermione se separó del abrazo para mirar nuevamente al peliazul y, en sus ojos color miel pudo ver el brillo que alguna vez vio en Tonks y del que Remus se enamoró sin poder evitarlo.
Él definitivamente era hijo de sus padres.
- Estoy segura que sí, yo estoy orgullosa de ti- le dijo con una sincera sonrisa.
En ese momento alguien entró a la oficina sin molestarse en tocar.
- Hermione, nuestra cita se adelantó- dijo Charles sin prestarle demasiada atención a las lágrimas de la castaña o al rostro indignado del chico.
- ¿Te han dicho que eres muy inoportuno Peasegood?- increpó Teddy.
- Este asunto no te concierne Lupin, te recomiendo que te mantengas al margen- le respondió Charles sin variar su tono.
- ¿Puedes darme unos minutos? Voy a acompañar a mi sobrino a la salida- declaró la mujer tomando al chico del brazo para caminar hacia la salida.
- No tardes- fue la respuesta del hombre apartándose de la puerta para dejarlos pasar.
La mujer se mantuvo en silencio hasta que llegaron al Atrio donde se detuvo frente a la Fuente de los Hermanos Mágicos y sacó dos galeones de su bolso para darle uno a Teddy.
- Pide un deseo- dijo cerrando los ojos para arrojar su moneda al agua.
El peliazul le sonrió recordando cuando era pequeño y su tía lo llevaba a ese lugar donde cada viernes hacían eso mismo, pedir un deseo mientras arrojaban un galeón dorado.
Así que eso hizo, cerró sus ojos y pidió su deseo para luego arrojar su moneda.
- Te quiero tía- declaró en señal de despedida, claro que la vería luego pero ya no en ese lugar ni bajo las mismas circunstancias.
- Cuídate- le dijo ella besando su mejilla a lo que el otro asintió y dio media vuelta para entrar en una de las chimeneas y desaparecer del Ministerio.
Hermione regresó a su oficina sintiendo un vacío en su pecho pero Charles debió detectarlo pues de inmediato la tomó de la mano para tranquilizarla.
- Destino nos convocó- fue todo lo que dijo antes de realizar una aparición conjunta y aterrizar en su Santuario.
- No hagas eso, sabes que detesto las apariciones conjuntas- se quedó la mujer mientras se concentraba en calmar su revuelto estómago.
- Hermione, Charles, me alegra que hayan llegado- los saludó Destino.
- ¿Problemas en el paraíso?- increpó Draco mirándolos con fatiga desde su runa.
Hermione lo miró de vuelta ocultando su aprensión, el hombre se veía realmente agotado y su expresión no era indiferente o burlona, sino que transmitía un rencor que ella no había visto antes.
- No perdamos más tiempo, acomódense en su runa y levanten sus varitas- intervino una de las mujeres del grupo con la que Hermione no había interactuado.
Su nombre era Vivian Montgomery y representaba a la runa del Caos, misma que estaba grabada en su mano izquierda con la que precisamente enarbolaba su varita…no sabía cuál era su don pero sin duda sería poderoso.
Cuando la castaña tomó su lugar a la derecha de Destino, apuntó su varita hacia Vivian quien sostenía una gran roca con el poder de su varita; repentinamente, sintió como si su magia comenzara a perder su precisión y tratara de salir de su cuerpo con violencia.
- No te resistas- le dijo Charles a su lado dejando que las cosas fluyeran, todos estaban agotados por el evento en Dinamarca pero no podían negarse al llamado.
La mujer apretó su mandíbula para contener un grito cuando su lucha por mantener el control se hizo dolorosa, sentía a su magia revolverse en su interior para tratar de destrozarla por dentro así que se negó a dejarla libre; vio cómo Draco caía al suelo de rodillas también resistiéndose a lo que sea que Vivian les estaba provocando.
Entonces la gran roca comenzó a vibrar como si se estuviese sobrecargando de energía, poco a poco se convirtió en polvo ante los ojos sorprendidos de los presentes, después de todo la materia no podía ser destruida pero acababan de presenciar justamente eso.
Frente a ellos ahora estaba un trozo de oro puro, apenas del tamaño del puño de un hombre adulto pero supuestamente lo suficientemente poderoso como para dominar al mundo.
El Oro del Rin.
- Que los dioses nos perdonen- musitó la mujer de la runa del Equilibrio pues percibía que las cosas iban a desbalancearse de manera drástica en poco tiempo.
…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…
A/N: Todo sigue escalando y Hermione no sale de ese siniestro camino, ¿será demasiado tarde? La Orden se reformó por tercera vez pero ella se negó a participar, además Teddy dejó el Ministerio y falta poco para que el caos se desate.
Scathach.- Las teorías sobre Destino son intrigantes pero no puedo afirmar ni negar nada, solamente diré que será inesperado. Sobre Hermione, todo lo que mencionas es cierto, ya no es la misma niña idealista del pasado ahora es una mujer con múltiples preocupaciones y ciertamente algo tiene que ver su conversación con Pansy. Gracias por tus comentarios y nos leemos pronto. Saludos!
Aid4.- Hola, me parece que esta será una respuesta larga que seccionaré en tres partes tal como los reviews:
1. Draco ha sufrido un cambio radical en sus motivaciones, especialmente desde que se convirtió en esposo y padre aunque nunca olvidó que siempre fue hijo, por lo que hará lo necesario para proteger a sus seres queridos (como ya vimos). Hermione por otro lado, se está comportando como nunca se creyó y ni ella misma está segura de lo que hace, sus convicciones son claras aunque ya no tan transparentes como lo fueron antes; definitivamente en este capítulo se ve una ruptura con Harry (no definitiva ni nada pero sí impactante) y seguiremos viendo cómo evolucionan.
2. Draco no está muerto pero sí está sufriendo y efectivamente su familia corre peligro; Teddy probó un poco de realidad y no fue del todo agradable pero como mencionas, eso le ayudará a forjar su carácter (como se ve en este capítulo); y Hermione tuvo un arranque de ira al ver que está metida en algo demasiado inestable y peligroso para su familia; el Oro ya fue encontrado mientras Albus y Scorpius se esfuerzas en revelar las pistas que les dejó Draco.
3. Pansy es un tema complejo y estoy meditando qué tanto me adentro en su historia pero me parece que tiene todos los elementos para ser importante en esta historia. Luego, los Nott protegieron a los Malfoy y por lo menos Draco tiene ese consuelo, lo de Imperius al parecer sólo duró ese instante pero todo puede pasar…Harry sigue firme en sus ideales aunque su esposa se esté alejando de él al no compartirlos, pero ella cree que hace lo mejor ¿será así? Y sí, nos acercamos más a la parte de la sinopsis pero todo puede suceder antes de esa parte.
Gracias por tus comentarios y nos seguimos leyendo.
Drys-1.- ¿Nada? ¿A qué te refieres? Lo que comentas de Hermione pudo haber sucedido pero sería complejo que lograra hacerlo sin que Destino lo detectara, además eso le quitaría la parte crítica a la historia ¿no crees? La situación definitivamente se complicó con el Oro del Rin en su poder, pero todo puede suceder. Sí, también vi esos extractos y parece que la nueva obra de JKR nos dará de qué hablar y continuar otras historias en canon. Saludos!
