"Hello Everyone" Saben a este paso voy a terminar actualizando los lunes en vez de los domingos XD
-¡¿Cómo pudiste Bia?!- Gritaba Ahri furiosa a la joven ave frente a ella.
-Te juro que no era mi intención… Me dejé llevar y no controlé lo que dije… Perdóname…- Respondió con lágrimas en los ojos
-¿Cómo me pides eso? Ahora por tú culpa, Matt está en garras de Eduardo ¡Otra vez!-
-Ya lo sé… Pero…-
-¡¿Por qué?! Ya lo habías lastimado ayer, ¿Por qué hacerlo otra vez?- Ahri estaba furiosa además de sentirse traicionada por Bia.
-No fue mi intención… Fue un error, creí que había sido él…-
-¿En serio creíste que Matt sería capaz de lastimar a alguien así?... El jamás lo haría…-
-Por favor Ahri… Por favor perdóname- Dijo Bia irrumpiendo en un muy amargo llanto que parecía no tener fin.
-No está por ninguna parte- Dijo Blu aterrizando junto a ellas, jadeante y muy agitado.
-Nosotros tampoco encontramos nada- Dijo Perla acompañada por Tiago y Carla.
-Ahri ¿Estás bien?- Preguntó Blu al ver a la furiosa ave escarlata.
-¡Claro que no estoy bien!- Respondió furiosa.
-Oye tranquila, entiendo que estés preocupada pero…-
-¡Claro que estoy preocupada! Además de que ahora sé por qué Matt se fue así…- Respondió mirando a Bia con odio.
-¿Qué?- Dijeron confundidos.
-¡Es culpa de ella!-
-¡Oye! Entendemos que te sientas así, pero no es motivo para que le hables así a Bia- Replicó Blu molesto.
-¡Ella ocasionó todo esto!- Gritó Ahri nuevamente, conteniendo el impulso de atacar a Bia.
-Tranquilízate Ahri- Dijo Perla –Ya perdimos a Matt, lo peor que podemos hacer ahora es pelear entre nosotros… Somos lo único que nos queda-
-Tiene razón…- Dijo Bia con la mirada baja-
-¿Qué?
-Yo… Yo ocasioné que Matt huyera… Fue mi culpa… Le dije cosas horribles… Y él no había hecho nada malo…-
-¡Y ni siquiera te molestaste en disculparte! ¡Solo dejaste que se fuera!- Gritó Ahri furiosa.
Bia ya no sabía cómo responder, era completamente cierto que era su culpa en todo aspecto. Blu y Perla por su parte no querían creerlo, no querían aceptar que la amistad que tomó 3 años formar se estaba deteriorando en tan solo 3 días.
-Me voy de aquí- Dijo Ahri comenzando a alejarse.
-Espera no puedes irte, no puedes volar y todos quieren matarnos aquí- Dijo Perla tratando de detenerla.
-No todos… Mi hermano se preocupó por mi familia… A diferencia de ella… Debo ir con mis hijos-
-Aun así no puedes volar- Dijo Blu acercándose a Perla -¿Cómo esperas llegar con tu hermano?-
-Yo tengo mis propios métodos- Respondió retirando la "Venda" de su ala para después estirarla, aunque claro resintiendo el dolor de la herida que aún no sanaba por completo.
-Ahri por favor no lo hagas, pensaremos en algo- Dijo Perla.
-Ya no sé si debo confiar en lo que me dicen… Sé que venir aquí también fue idea mía… Pero con lo que pasó hoy… (Suspiro) No sé si en verdad seguimos siendo amigos- Respondió antes de irse volando, ignorando por completo el dolor y las molestias de su ala.
Poco tiempo después de que Ahri se fuera, la familia azul ya no sabía qué hacer, era de noche y ya no tenían nada claro. Todos veían a Bia con cierta indiferencia, aunque era parte de su familia había ocasionado un gran problema, quien sabe si volverían a ver a Matt, Ahri o a sus hijos.
Bia no soportaba el ambiente que se generaba en ese momento, nadie se atrevía a dirigirle la palabra, no le quedó de otra más que ir a refugiarse al árbol que estaban usando como punto de reunión.
-Esto es mi culpa… No puedo creer que cometí el mismo error dos veces- Decía entre llanto y sollozos, tratando de olvidar lo que había hecho –Matt perdóname…-
-¿Bia?- Dijo una voz débil.
-Milo, ¡Despertaste!-
-S… Sí… ¿Qué fue lo que pasó?- Preguntó confundido mientras trataba de levantarse, cosa que no logró al resentir varias heridas por su cuerpo.
-Yo… Bueno te atacaron…-
-Eso sí lo recuerdo… Fue Roberto… ¿Por qué lo hizo?-
-No lograrías entenderlo- Respondió Bia desviando la mirada dejando que más lágrimas escurrieran de sus ojos, cosa que Milo no pasó por alto.
-Bia ¿Qué pasa?- Preguntó confundido, al mismo tiempo que lograba sentarse.
-Yo… Hice algo horrible y muy estúpido…- Respondió deprimida sin atreverse a mirarlo a los ojos.
-Que… ¿Qué pasó?- Preguntó preocupado.
-A cabo de perder a quien solía ser mi mejor amigo-
HACE ALGUNAS HORAS
-Bien, bien aquí estamos- Decía Perla al mismo tiempo que aterrizaba sobre una roca frente al estanque en el que la cascada iba a parar.
-¿Dónde están Matt y Ahri?- Preguntó Blu mirando en todas direcciones.
-No lo sé, pero acordaron vernos aquí-
-Descuiden, seguramente solo están retrasados- Dijo Tiago con una sonrisa.
-¿Bia estás bien?- Preguntó Perla al notar la desanimada actitud de Bia.
-¿Eh? Sí… Estoy bien-
-¿Segura? Ni siquiera comiste antes de venir- Agregó Blu igual de confundido.
-Estoy bien… Solo estoy algo preocupada por todo lo que está pasando-
-Oh, bueno creo que todos nos encontramos así- Dijo Perla con una sonrisa humilde –Pero descuida, hoy mismo nos iremos de aquí-
-¿Están seguros?- Preguntó Carla –Ahri aún no puede volar ¿Cómo vamos a irnos?-
-Estoy segura de que Matt va a encargarse de ella, además nosotros también podemos ayudar- Respondió con una sonrisa.
-Hablando del rey de Roma- Dijo Blu con una sonrisa al ver cómo Matt se acercaba al lugar.
-Hey, madrugaron esta vez- Dijo mientras aterrizaba dejando a Ahri en tierra.
-Honestamente tenemos mucha prisa por salir de aquí- Dijo Blu entre risas.
-Me doy cuenta de eso hehe-
Mientras todos conversaban y se relajaban un poco, Bia seguía apartada de todo el grupo, no tenía el valor suficiente de acercarse a la joven pareja, sobre todo a Matt. Bia estaba consciente del error que había cometido, pero no lograba pensar en nada para enmendarlo, a decir verdad comenzaba a dudar si podría corregirlo, no quería perder la amistad de Matt, después de todo lo que había pasado sería un golpe muy fuerte para ella.
-Entonces ¿Estamos listos para irnos?- Dijo Blu estirando las alas.
-De hecho Blu… Hay algo que tenemos que decirte- Dijo Matt un poco nervioso.
-¿Qué pasa?-
-Verán- Empezó a decir Ahri –En realidad… No hay tal guerra entre rojos y azules-
-¡¿Qué?!- Dijeron todos al unísono.
-Felipe nos lo explicó todo… La guerra terminó hace mucho, ellos perdieron, tuvieron que irse de su territorio y ya no son tantos como antes-
-Pero… ¿No crees que podría estar mintiendo?- Dijo Perla.
-Al principio sí pero… Después de evaluar un poco todas las cosas… Me parece lógico-
-No lo sé… Todo es muy confuso- Dijo Blu.
-Piénsenlo- Dijo Matt –Desde que llegamos no hemos visto a los rojos pelear contra los azules, si en verdad estuviera esta "Guerra" Ya nos habríamos topado con un par de conflictos ¿No creen? En vez de eso solo hemos visto azules contra azules, Eduardo quiere muerto a Roberto por alguna razón… No tengo ni la menor idea de por qué pero hasta donde sabemos Felipe ya no está involucrado en esto-
-Aun así es peligroso estar aquí- Dijo Perla –Mi padre… Eduardo enloqueció… Quiere que regrese con él sin importarle nada más y quién sabe qué está buscando Roberto…-
-Todos estamos conscientes de eso- Dijo Ahri
-¿A dónde quieren llegar con todo esto?- Preguntó Blu confundido.
-Lo que Ahri y yo queremos decir es…-
-Quiero quedarme un poco de tiempo con mi hermano- Dijo finalmente, dejando congelados a todos los presentes, exceptuando a Matt claro está.
-¿Qué? Pero…-
-Ustedes no tienen que quedarse si no quieren- Dijo un poco nerviosa –De hecho Matt tampoco tiene que pero…-
-No voy a dejarla sola aquí-
-Entonces por eso Yaqui y Leo no están aquí- Dijo Blu tratando de asimilar la situación.
-Así es, de hecho ya íbamos a traerlos pero, antes de venir Ahri pensó en quedarse, hablamos con Felipe y el cuida a los niños mientras nosotros estamos aquí- Explicó Matt.
-Oigan no podemos dejarlos aquí- Dijo Perla preocupada.
-Descuiden, estaremos bien siempre y cuando no nos acerquemos a los azules- Dijo Ahri con una sonrisa.
Blu y Perla intercambiaron miradas por un tiempo. No estaban para nada seguros de dejar que Matt y Ahri estuviesen más tiempo en la selva, aunque bien sabían que no lograrían hacerlos cambiar de opinión, lo menos que podían hacer era quedarse ellos también, no podrían perdonarse si algo les pasara.
-En ese caso nosotros también nos quedamos- Dijo Blu decidido.
-Claro que no- Dijo Matt –Ustedes tienen más problemas que nosotros, no vamos a dejarlos-
-Lo dice el sujeto al que todos aquí quieren muerto- Dijo Perla de manera irónica.
-Bien, ya entendí, pero lo digo en serio, no tienen por qué quedarse, Ahri y yo estaremos bien-
-No te vas a librar fácilmente de nosotros-
Después de eso la familia entera se dirigió hacia el territorio de los rojos, siendo que ahora no tenían ningún otro lugar al cual acudir. Al llegar varios guacamayos rojos les impidieron pasar, y con un semblante bastante amenazador.
-Ahri, Matt- Dijo Felipe mientras se acercaba al lugar –Descuiden, vienen conmigo- Dijo con unas sonrisa para que los vigilantes los dejaran pasar.
-Me siento extraño estando aquí- Murmuró Blu cerca del oído de Perla.
-Igual yo-
-Tranquilos, nadie los va a atacar- Dijo Felipe al notar la actitud de todas las aves azules –Aunque tal vez les dirijan una que otra mirada de odio, nada personal… Solo que han pasado muchas cosas aquí- Decía mientras volaba por la tribu con la familia azul detrás de él. Tal como dijo Felipe, varias aves rojas los miraban con miedo o rencor, ciertamente habían perdido mucho por culpa de los azules.
-Bien llegamos, aquí nadie los juzgará mal- Dijo Felipe mientras aterrizaban dentro de su árbol, uno suficientemente grande para todos.
-Felipe, dónde están mis…- Trató de decir Ahri.
-¡Aquí!- Dijeron dos pequeñas voces al unísono al mismo tiempo que dos pequeñas aves saltaban sobre Matt.
-Hey, aquí están los dos-
Aunque Matt y Ahri parecían haber asimilado todo, Blu y Perla seguían sin sentirse cómodos en el lugar, cosa que Felipe no pasó por alto.
-Oigan, entiendo que también hice cosas malas en el pasado, y le afectaron a todos ustedes pero… Bueno no voy a decir que me perdonen, pero sí que al menos dejen de desconfiar tanto en este lugar, les juro que nada malo les va a pasar aquí ¿Sí?-
Después de intercambiar miradas por un momento Blu y Perla respondieron.
-Está bien- Dijeron ambos.
-Perfecto, bueno tengo muchas cosas qué hacer así que los dejare con mi hermana, cuídenla bien-
-Se ve muy confiado- Dijo Perla en cuanto Felipe se fue.
-Al parecer no todos cambiaron para mal en estos 3 años- Dijo Ahri con una sonrisa.
Perla aunque feliz porque las cosas saliera bien para Ahri, no podía evitar sentir cierta tristeza de saber que su padre solo había perdido la cordura en ese tiempo, ahora que Mimi no estaba para mantenerlo bajo control.
Mientras todos parecían estar pasándola bien, Bia seguía sin sentirse cómoda cerca de los demás, de igual manera sintiendo que no merecía nada de ellos. Con la excusa de que iría a buscar comida logró salir del lugar, su objetivo era simple, respirar un poco de aire fresco para relajarse y aclarar la mente. Al final terminó saliendo de la tribu de los rojos y voló rumbo a la cascada que Matt les había mostrado, parecía ser el mejor lugar para pensar.
En cuanto llegó lo primero que hizo fue lanzarse agua al rostro para calmarse un poco, después de eso se sentó a ver el agua caer, se quedó ahí por varios minutos pensando, sin darse cuenta de que alguien la estaba observando desde los árboles.
"Debería hablar con ella" Pensaba Milo sin animarse a salir de su escondite, solo viendo a Bia "Tal vez se metió en problemas por mi culpa… Cuando menos debo ir a disculparme" Tomando aire finalmente decidió mostrarse ante Bia.
-Hola…- Dijo tímidamente.
-¿Eh? Milo…-
-Hola Bia… Yo… Am… Lamento… Lamento haberte metido en problemas ayer… No fue buena idea pedirte que salieras de casa en la noche- Dijo apenado.
-No, no fue tu culpa… Bueno en parte sí pero… Olvídalo- Bia en verdad estaba mal, aunque Milo desconocía enteramente el motivo, lo único en lo que podía pensar era que estaba molesta con él.
-Yo, bueno será mejor que me vaya… Solo quería disculparme-
-Milo espera…-
-¿Sí?-
-No te vayas… Ahora mismo necesito un poco de compañía- Dijo desanimada.
-Cla… Claro, me quedaré- Dijo sonrojado mientras se acercaba a Bia. Aunque las cosas no salieron exactamente como el esperaba, Bia estaba completamente callada y sin apartar su vista del agua frente a ellos.
-Pasó algo ¿Cierto?-
-Sí… No fue por ti, todo pasó por mi culpa-
-Bueno, sé que es una tontería decirte que todo estará bien, así que solo diré que puedes contar conmigo- Dijo Milo con una sonrisa humilde, la cual logró reconfortar a Bia –No voy a hacerte hablar de eso si no quieres, pero pienso que hablar de otra cosa podría ayudarte un poco… Ya sé, dime tu color favorito-
-Hehe, es el amarillo-
-Bien, el mío es el verde-
Ciertamente aquella conversación estaba aliviando un poco la depresión de Bia, Milo siempre tenía un tema para hablar o lo inventaba de la nada, algunos eran graciosos por ser carentes de sentido, mientras que otros lograban cautivar a Bia.
-Hehe ¿Cómo se te ocurren todas esas cosas?- Preguntó Bia entre risas.
-Pues tengo una imaginación muy grande-
-En verdad es divertido estar contigo-
-Ah ¿Ah sí?- Respondió ruborizado –Yo también me la paso muy bien contigo, te lo dije ayer ¿Recuerdas?-
-Sí, lo recuerdo… (Suspiro) Dime ¿Cómo encontraste este lugar?-
-Pues hace poco lo descubrí, es muy tranquilo y solo tú y yo lo conocemos, perfecto ¿No?-
-Pues no solo tú y yo, mi amigo lo encontró mucho antes que tu hehe-
-¿En serio? Creo que deberías presentarme a ese amigo tuyo, a ver quién conoce mejor esta selva- Dijo Milo con una sonrisa, aunque no tomo muy bien aquél comentario.
-¿Dije algo malo?-
-¿Qué? No, no, solo estaba pensando que ya era bastante tarde, tengo que regresar-
-Bueno deberías darte prisa, no quiero meterte en problemas otra vez-
-Tranquilo, pero… ¿Cuándo volvemos a vernos?- Preguntó curiosa.
-Pues… No lo sé-
-¿Te parece esta noche aquí mismo?-
-¿Qué? Pero… Ya tuviste problemas por salir de noche una vez… No quiero que empeoren las cosas para ti…-
-Descuida no vendré sola, traeré a ese amigo del que te hablé- Dijo Bia con una sonrisa, al parecer esa sería la mejor manera para arreglar las cosas con Matt.
-Está bien, entonces te veré en la noche-
Bia regresó a la tribu de los rojos, con un ánimo mucho mejor que con el que había salido, ahora tenía en mente una manera de arreglar todo, o al menos eso esperaba, ahora solo restaba esperar al anochecer.
UNAS HORAS MÁS TARDE
La noche finalmente se cernió sobre la selva, todos en el árbol de Felipe dormían cómodamente, a excepción de dos aves.
Bia había despertado hace poco, su idea era llamar a Matt para que la acompañara, aunque todo cambio en cuanto lo vio salir del árbol.
"¿A dónde va?" Se preguntó Bia mientras discretamente lo seguía. En cuanto llegó a la salida del árbol vio cómo comenzó a volar, Bia no sabía si seguirlo o no, al final lo pensó mucho tiempo, para cuando se dio cuenta Matt había desaparecido entre los árboles. Aunque era extraño Bia acordó verse con Milo "Creo que no podré arreglar las cosas hoy" Pensó un poco decaída para luego comenzar a volar.
En el camino aunque un poco desanimada por el asunto de Matt Bia comenzó a alegrarse por la idea de pasar otro rato agradable con Milo, hasta que cuando estaba a punto de llegar escuchó algo.
-¡Y más te vale no volver aquí!- Una voz familiar había gritado, al parecer era proveniente del estanque al que Bia se dirigía. Rápidamente voló para ver de qué iba todo, al llegar se topó con una escena no muy grata. Matt, agitado y un poco rasguñado mientras que Milo estaba en el suelo completamente herido y casi inconsciente.
-¡Matt!- Gritó Bia furiosa.
-¿Bia?-
-¡¿Qué demonios estás haciendo?!- Cuestionó al mismo tiempo que volaba hacia Milo.
-Espera esto no es lo que tú crees-
-No puedo creerlo… ¿No te bastó con lo de ayer?-
-Bia esto no tiene nada que ver, solo déjame hablar ¿Sí?-
-Claro, ¡No nací ayer! En verdad quería arreglar las cosas contigo, pero después de esto… ¡Te odio!- Eso fue igual a una aguja atravesando el pecho de Matt.
-Bia… No… Yo no hice nada…- Dijo con la voz temblorosa.
-¡No quiero escucharte! ¡Mucho menos verte! ¡Lárgate de aquí!-
-Bia por favor…-
-¡Que te vayas!-
Matt aunque herido, no tenía intención alguna de seguir soportando eso, en cierta manera ya estaba harto.
-Bien… Si no quieres volver a verme que así sea…- En una mezcla de tristeza, ira y depresión, Matt comenzó a alejarse, dejando a Bia con Milo.
-Vas a estar bien… Iré por ayuda-
Antes de que Bia pudiese hacer nada un par de guacamayos azules aterrizaron frente a ella, ambos bastante lastimados.
-Mira nada más, hay otra-
-¿Qué no es la nieta de Eduardo?-
-Se parece mucho ¿No crees?-
-Q… ¿Qué es lo que quieren? Cuestionó asustada-
-Bueno, originalmente queríamos a este mocoso de aquí, pero un sujeto con plumas moradas en la cabeza decidió estorbarnos y aunque me duela admitirlo es muy bueno peleando… Mejor que este inútil de aquí- Dijo en un tono burlón.
"Matt no lo hizo… Maldición qué acabo de hacer" Pensó Bia angustiada.
-Pero ahora que él no está podemos llevarnos a ustedes dos-
-¿Qué le hicieron?-
-Bueno nos lo topamos, no es tan rudo cuando lo atacan por la espalda-
-No otra vez…- Murmuró Bia mientras veía cómo las dos aves azules comenzaban a acercarse hacia ella y Milo.
-Ahora nadie puede salvarlos-
-¿Seguro?- Dijeron dos voces detrás de ellos.
-Nadie se mete con mi hija y vive para contarlo- Dijo Blu de manera muy amenazante, acompañado por Tiago. Los dos guacamayos azules evaluaron un poco la situación, ambos se veían en muy buena forma mientras que ellos estaban heridos y cansados. Sind decir otra palabra salieron volando del lugar lo más rápido que pudieron.
-¿Estás bien Bia?- Preguntó Blu preocupado.
-Sí, pero él no…-
-Descuida, los llevaremos a un lugar seguro-
Dicho lugar seguro era un árbol que Blu había encontrado en el camino, una vez ahí, Bia les dijo lo que había pasado, casi todo claro está, se aseguró de omitir su discusión con Matt, distorsionando la verdad nuevamente. Después de eso Blu y Tiago volaron lo más rápido que pudieron a la tribu de los rojos con la intención de avisar a Perla y a los demás, cuando regresaron Ahri iba con ellos.
-¿Dónde está?- Preguntó preocupada.
-Eduardo… Sus aves se lo llevaron- Respondió Bia con lágrimas en los ojos.
-Papá tal vez sigan cerca, deberíamos intentar alcanzarlos- Sugirió Tiago.
-Iremos con ustedes, Bia quédate con Ahri- Dijo Perla mientras se iba con Blu y Carla.
-¿En qué rayos estaba pensando? ¿Por qué salió otra vez?- Decía Ahri refiriéndose a Matt -¿A caso quiere matarse?-
-Ahri… No… No salió solo- Dijo Bia con un nudo en la garganta.
-¿Qué? ¿Bia de qué estás hablando?-
-Desde ayer Matt no salió solo porque sí… Fue mi culpa, yo salí y el me siguió, solo se preocupada por mí y yo fui muy malagradecida con él…-
-¿A qué te refieres?- Ahri estaba cada vez más confundida, hasta que Bia le explicó cómo fue que pasó todo, cómo Bia ocasionó que Matt fuera atrapado no una sino dos veces, y todas las palabras que uso contra él.
-¡¿Cómo pudiste Bia?!- Gritaba Ahri furiosa a la joven ave frente a ella.
-Te juro que no era mi intención… Me dejé llevar y no controlé lo que dije… Perdóname…- Respondió con lágrimas en los ojos
-¿Cómo me pides eso? Ahora por tú culpa, Matt está en garras de Eduardo ¡Otra vez!-
-Ya lo sé… Pero…-
-¡¿Por qué?! Ya lo habías lastimado ayer, ¿Por qué hacerlo otra vez?- Ahri estaba furiosa además de sentirse traicionada por Bia.
-No fue mi intención… Fue un error, creí que había sido él…-
-¿En serio creíste que Matt sería capaz de lastimar a alguien así?... El jamás lo haría…-
-Por favor Ahri… Por favor perdóname- Dijo Bia irrumpiendo en un muy amargo llanto que parecía no tener fin.
DE REGRESO AL PRESENTE
-Eso fue lo que pasó…-
-Vaya… Y fue mi culpa ¿Cierto?- Dijo Milo desviando la mirada.
-Claro que no… Si yo no hubiera exagerado tanto las cosas nada de esto hubiese pasado-
-Ciertamente tu amigo no me atacó, de hecho me ayudo… Tengo que regresarle el favor-
-No hay nada que podamos hacer… Eduardo lo tiene… Y todo por mi culpa- Decía Bia llorando.
-Bia tranquila… Te juro que haré lo que sea para ayudarte-
Y eso fue todo, ojalá les haya gustado ahora las cosas se ponen más interesantes
"See you next time"
