"Hello Everyone" Bueno Miercoles por la noche actualización, ojala les guste
Perla se ahogaba en la culpa y la pena, Bia, Tiago y Carla simplemente la ignoraban, no sabían qué pensar de su madre ahora, haber traicionado así la confianza de Matt y de Ahri. De todos ellos Blu era el único que no sentía rencor hacia ella, si bien no aprobaba lo que había hecho, fue por su familia, por salvarle la vida a Blu.
-Perla…
-No digas nada Blu… Visto de cualquier manera no merezco llamarme su amiga- Dijo con la mirada hacia el suelo.
-No había otra opción… Y…-
-¿A caso lo habrías hecho tú? ¿Habrías vendido a la familia de tu mejor amigo por mí? Aun sabiendo que había otra manera de evitarlo- Replicó Perla con lágrimas en los ojos, en una mezcla de furia, dolor y culpa.
-No… No lo habría hecho-
-Cuando conocí a Matt llegué a querer matarlo… Aun después de lo que hice en ese entonces me ayudo a encontrarte y a salvar a los niños… Todo este tiempo creí que estaba haciendo las cosas bien, que podría redimirme… Pero hoy…-
-Perla no seas tan dura contigo misma… (Suspiro) Es cierto que fue muy grave todo esto pero…-
-Blu ya basta, nada de lo que digas puede hacerme ver menos culpable… Ahora Matt y Ahri van rumbo a Eduardo, y quien sabe qué planes tiene para ellos-
Blu ya no sabía qué más decir, Perla estaba convencido de su propia culpa, aunque vaya que era cierto.
-Lo sé, y no hay nada que podamos hacer por ellos, al menos por ahora, ni siquiera quieren vernos. Lo mejor que podemos hacer es encontrar a Linda y a Tulio y advertirlos de los taladores, después de eso… Ya veremos qué hacer- Perla no respondió, solo se limitó a asentir para después seguir a Blu. En el vuelo Perla volaba alejada de los demás, aunque eso le daba a Blu un poco de libertad para hablar con sus hijos.
-Chicos hay algo que quiero pedirles- Dijo Blu un poco serio.
-¿Qué pasa papá?-
-Escuchen, sé que lo que hizo su madre no fue lo mejor pero…-
-No esperes que actuemos como si nada hubiese pasado- Interrumpió Tiago levemente molesto –Entregó a Yaqui, Leo y a Felipe…-
-¡Sé lo que hizo!- Respondió Blu molesto –Pero lo hizo por salvarnos a los cuatro, no les pido que hablen con ella si no quieren hacerlo, pero cuando menos díganme que cuidaran que no haga nada tonto ¿Escucharon?- El tono de molestia de Blu bastaba para intimidar a los tres guacamayos adolescentes, después de eso nadie dijo nada más, Blu estaba molesto por la actitud que sus hijos estaban manejando hacia Perla quien solo se sentía cada vez peor.
Mientras tanto, volando desesperadamente por la selva Matt y Ahri iban en busca de su familia, la cual ahora se encontraba en garras de Eduardo, cualquier cosa podrían estarles pasando en ese momento, era por seguridad propia que ninguno de los dos dejaba volar su imaginación.
-Por favor dime que tienes un plan- Decía Ahri preocupada mientras volaba entre los árboles.
-Aun trabajo en ello… Primero debemos llegar a donde los tienen- Respondió Matt con la mirada fija en el camino frente a él, guardándose para sí mismo todas las emociones que lo invadían en esos momentos.
Después de algunos minutos de vuelo Matt y Ahri solo caían más en la desesperación, trataban de volar más y más rápido hasta que finalmente llegaron a su destino, finalmente llegaron a la tribu de Eduardo. A simple vista todo parecía tranquilo.
-Crees que…- Trató de decir Ahri imaginando lo peor.
-No… No, aún están vivos… No pueden y no van a terminar así- Interrumpió Matt decidido a no dar por muerta a su familia otra vez.
-Entonces ¿Qué hacemos?-
-Sígueme-
Con la mayor cautela que los dos pudieron usar comenzaron a volar entre las ramas de los árboles, siempre ocultándose entre las hojas, evitando así ser vistos. Entre más se adentraban en la tribu, más aves azules empezaban a aparecer, todas actuaban como si nada estuviese pasando, recolectaban comida, jugaban y conversaban unos con otros, aunque todo eso carecía de importancia para Matt y Ahri, lo único que querían era encontrar a Eduardo y que este les devolviese a su familia.
-¿Lo ves en alguna parte?- Preguntaba Matt mirando a su alrededor.
-No, tal vez esté en su árbol… Tal vez… Ahí los tenga atrapados- Respondió Ahri.
-Entonces vayamos a hacerle una visita al viejo Eddy-
Visto desde cierta perspectiva lo que Matt y Ahri estaban haciendo no era más que una misión suicida, adentrarse así en el territorio de Eduardo. SI bien su motivo era muy válido, también era muy peligroso, más aun ya que ninguno estaba prestando completa atención a todo lo que pasaba, podría decirse que no les importaban sus propias vidas, solo querían ver a su familia a salvo.
-Aquí es- Dijo Matt aterrizando en la entrada del árbol.
-Solo espero que…-
-¿Mamá?- Dijo una voz al fondo del lugar.
-¡Yaqui!- Exclamó Ahri aliviada, al mismo tiempo que corría hacia su hija y la abrazaba fuertemente –Creí que no los volvería a ver- Agregó al ver a Leo acercarse, ambos estaban asustados pero al parecer no les habían hecho nada.
-Por favor díganme que no les hicieron nada malo- Dijo Matt preocupado acercándose a todos.
-No pero…-
-¿Dónde está Felipe?- Interrumpió Ahri.
-Justo aquí- Dijo Eduardo, parado en la entrada del nido, con Felipe y Roberto en el suelo, a diferencia de los pequeños, el guacamayo azul y el rojo estaban llenos de golpes y heridas.
-Eres un desgraciado…- Dijo Matt mirando fijamente a Eduardo.
-Mira quién habla…-
-¿Qué es lo que quieres de nosotros?- Cuestionó Ahri, protegiendo a sus hijos con sus alas.
-Nada muy grande, solo quiero deshacerme de ustedes- Respondió empezando a avanzar –De todos…-
Eduardo estaba tan ocupado hostigando a Matt y Ahri que no noto que Felipe y Roberto estaban levantándose del suelo lentamente.
-Ahora, los dos van a…- Antes de que pudiese terminar Roberto y Felipe se encargaron de noquear a Eduardo.
-No eres tan rudo sin tu ejército de aves cuidándote la espalda ¿Eh?- Dijo Felipe con una gran satisfacción de ver a Eduardo de esa manera.
-¡Felipe!- Exclamó Ahri.
-¡Ahri!- Los dos hermanos corrieron el uno al otro, mientras que Blu y Roberto simplemente intercambiaron miradas por un momento, seguido de un par de sonrisas de gratitud.
-Ahora debemos irnos, antes de que los demás se den cuenta- Dijo Felipe preparándose para volar fuera del lugar.
-No hay que perder tiempo entonces- Dijo Matt cargando a Yaqui y a Leo en su espalda. Sin esperar un minuto más, todos salieron volando del lugar a toda velocidad, por desgracia para todos, no pasaron más de un par de minutos para que los habitantes del lugar reconocieran a Felipe y a Roberto, de inmediato todos se vieron perseguidos por un gran grupo de aves azules.
-Maldición, son demasiados- Decía Matt mirando hacia atrás mientras que Yaqui y Leo iban en su espalda, sin entender por completo lo que estaba pasando.
-No creo que podamos perderlos, estos son muchos- Dijo Ahri comenzando a cansarse.
-Tiene que haber una manera…- Dijo Matt mirando a su alrededor, a decir verdad no había nada en específico que pudiese resultarles de utilidad, la única idea que le llegó a la cabeza fue tratar de perderlos entre las ramas de los árboles, aunque con ello, todos recibieron uno que otro golpe por parte de las ramas, aunque al final pareció dar resultado.
-(Jadeando) Creo… Creo que funcionó- Dijo Roberto mirando a su alrededor, asegurándose de que ya nadie lo estuviese siguiendo.
-Sí… No creí que serviría dos veces- Aclaró Matt con una pequeña sonrisa, mientras bajaba a Yaqui y a Leo de su espalda.
-¿Y ahora qué?- Preguntó Ahri.
-Tenemos que irnos de aquí lo más rápido posible antes de que…-
-¡Aquí están!- Exclamaron 3 guacamayos azules, los cuales fueron sobre Ahri logrando atraparla.
-¡Ahri!- Gritó Matt, aunque bien sabía que sus hijos podían correr mucho peligro ahí –Felipe, llévatelos-
-¿Qué?- Respondió confundido.
-Dijiste que harías lo que fuera por llevarnos bien ¿No? Bien esto es lo que quiero… Que pongas a mis hijos a salvo hasta que Ahri y yo regresemos-
-Yo… Lo haré… Pero… Por favor cuida a mi hermana-
-Niños, deben ir con él, yo iré por su madre, les prometo que volveremos a verlos ¿Está bien?
Matt solo asintió y se fue volando detrás de los captores de Ahri, aunque no lo hizo exactamente solo.
-Yo voy contigo Matty- Dijo Roberto con una pequeña sonrisa.
-Deja de llamarme así-
-Da igual no voy a dejarte solo-
Aunque era difícil de creer, Matt estaba aceptando la ayuda de Roberto, esta vez de buena gana, así tendría más posibilidades de salvar a Ahri con éxito y sin salir tan herido y lastimado.
-¡Suéltenme ahora!- Replicaba Ahri tratando de liberarse hasta que de la nada sus demandas fueron cumplidas, Matt y Roberto la habían alcanzado.
-No esperabas librarte de mí tan fácilmente ¿O sí?- Dijo Matt con una sonrisa.
-Yo sé que no-
-¿Qué creen que hacen ustedes dos? En cuanto Eduardo los tenga en sus garras van a…-
-No tenemos intención alguna de volver con él- Interrumpió Roberto.
Después de intercambiar miradas por un momento Matt y Roberto se abalanzaron sobre los 3 captores de Ahri, empezando a pelear, aunque dicho encuentro no duro mucho, Matt y Roberto eran mucho más hábiles que los otros 3 aunque eso no evito que se llevaran unos cuantos golpes y rasguños, nada realmente grave.
-¡Y no vuelvan!- Exclamó Matt al ver cómo los 3 guacamayos azules se iban volando del lugar.
-Eso estuvo bien, como en los viejos tiempos ¿Eh Matty?-
-Sí… Como en los viejos tiempos- Respondió Matt con una pequeña sonrisa, para luego enfocar toda su atención hacia Ahri -¿Estás bien?-
-Sí, ustedes llegaron a tiempo, gracias-
-(Suspiro) Este lugar es más peligroso de lo que parece-
-Descansen un poco, yo iré a ver que no haya nadie cerca de aquí- Dijo Roberto poco antes de empezar a volar para revisar el lugar.
-¿Crees que podemos confiar en él?- Preguntó Ahri un poco confundida.
-Para nada… Pero me acaba de ayudar a salvarte, eso vale al menos un poco- Respondió Matt sonriente.
Las cosas parecían empezar a calmarse, realmente parecía que lo habían logrado, hasta que ruidos entre las ramas los alarmaron.
-A caso crees que…- Trató de decir Ahri antes de que un grupo de aves azules aun mayor aparecieran de entre los árboles. Matt inmediatamente trató de hacerles frente, pero en esta ocasión eran muchos, no tardaron en someterlo, golpeándolo y rasguñándolo una y otra vez hasta que terminó contra el suelo, el destino de Ahri no fue mejor, de igual manera era golpeada y rasguñada una y otra vez. Matt hacía lo posible por ponerse de pie, más en cuanto lo lograba volvían a dejarlo contra el suelo.
-Infelices… Dejen… Dejen de lastimarla… O… Les juro que los voy a ¡Asesinar!- Llegó un punto en el que Matt no se contuvo más, si bien su cuerpo estaba casi acabado no iba a soportar ver cómo golpeaban a Ahri, una vez más se puso de pie y comenzó a atacar a los Spix azules que lo rodeaban de una manera muy violenta, mordiéndolos y rasguñándolos de gravedad, sus plumas se manchaban de sangre y poco a poco se acercaba a Ahri, quien en vez de verse aliviada, parecía más preocupada que nunca de ver a Matt así, fue entonces que Roberto finalmente apareció, sujetando a Matt y alejándolo de todos antes de que hiciera algo de lo que se pudiera arrepentir.
-¡Suéltame!- Gritaba Matt forcejeando de una manera muy brusca.
-Amigo no… No voy a dejar que mates a alguien- Respondió Roberto sujetándolo aun con más fuerza. El resto de los Spix azules habían dejado de atacar, todos estaban sorprendidos por el extraño y violento comportamiento de Matt. De entre todos ellos Ahri era la más angustiada, sabía que si Matt continuaba terminaría haciéndose daño a sí mismo, solo había una opción en ese momento.
-¡Roberto! ¡Saca a Matt de aquí!- Exclamó Ahri.
-¿Qué?- Dijo Matt reaccionando finalmente –No… Roberto suéltame ahora-
-Por favor llévatelo… No importa lo que tengas qué hacer- Rogaba Ahri con lágrimas en los ojos "Solo he visto a Matt perder el control así una vez… Y por poco mata a alguien… No voy a dejar que cargue con eso en la conciencia" Pensó Ahri preocupada.
-Roberto suéltame ahora mismo o te…-
-Lo siento mucho amigo- Interrumpió Roberto al mismo tiempo que noqueaba a Matt para luego irse volando del lugar. El resto de las aves azules estaban listas para ir tras ellos, hasta que Eduardo hizo su aparición de entre toda la multitud.
-Déjenlos ir… Con ella será más que suficiente- Dijo sujetando a Ahri del cuello, estrangulándola hasta que perdió el conocimiento –Ya saben a dónde llevarla… Y no le hagan nada más-
Tanto Matt como Ahri estaban inconscientes, ambos siguiendo un camino distinto. Mientras que Roberto estaba llevando a Matt de regreso a su tribu para ser atendido, las aves de Eduardo se llevaban a Ahri a un lugar en la tribu, solo Eduardo sabía cuál era el propósito de eso.
UNA HORA MÁS TARDE
Mientras que la misión de rescate había terminado en un total fracaso Blu finalmente había advertido a Linda y a Tulio sobre lo que estaba pasando en la selva y cómo podrían perderse varias cosas, lo que pasara ahora ya no era responsabilidad de Blu, en ese momento tenía algo más importante de lo cual preocuparse.
-¿Perla?-
-Hola Blu- Respondió con la mirada baja. Blu sabía que no lograría nada en ese momento, parecía ser que lo único que lograría sacar a Perla de eso era obtener el perdón de Matt y de Ahri, algo que por desgracia parecía ser imposible en ese momento.
Mientras tanto Bia volaba por el lugar tratando de despejar su mente, recientemente había resuelto su problema con Matt, y ahora parecía ser que nunca volvería a verlo, todo por culpa de Perla. Bia realmente no quería estar molesta con ella, pero parecía ser algo imposible, no podía creerlo.
-¡Oigan!- Escucharon todos.
-¿Quién es ese?- Preguntó Tiago al ver a un guacamayo azul volando hacia ellos.
-Ni idea- Respondió Carla.
-Esperen yo sé quién es…- Dijo Bia mirando un poco más de cerca.
-¡Bia!- Exclamó Milo alegremente al frenar frente a ella. Incómodamente frente a ella.
-Ho… Hola Milo….- Respondió Bia ruborizada por estar tan cerca de chocar con el pico de Milo.
-Lo… Lo siento mucho- Dijo apenado, dando un par de pasos atrás.
-¿Qué haces aquí?- Preguntó Blu curioso mientras se acercaba a todos.
-Bueno no los vi después de lo de anoche, y hace un rato Roberto me mando a buscarlos, Matt está en nuestra tribu y…-
-¿Matt?- Interrumpió Perla.
-Sí, guacamayo azul adulto, plumas oscuras y moradas en la cabeza… no se ve nada bien- Explicó un desviando la mirada.
-Blu tenemos que ir a verlo- Dijo Perla.
-Lo sé… Pero ¿Dónde está Ahri? Está con él ¿Cierto?- Preguntó Blu.
-Am… No… Solo llegó él-
Esa respuesta solo levantó más dudas, sin perder un segundo más todos emprendieron el vuelo hacia la tribu de Roberto, al llegar no encontraron lo que ellos esperaban.
-Que… ¿Qué demonios le paso?- Preguntó Perla angustiada al ver la condición en la que se encontraba, herido, con grandes manchas de sangre sobre sus plumas, aunque en su mayoría no le pertenecían a él.
-Es una larga historia- Respondió Roberto.
-¿Dónde está Ahri?- Preguntó Carla igual de preocupada que los demás.
-Ella…-
-Eduardo…- Dijo Matt con la voz cortada, tratando de levantarse. Ahora que ya no estaba inundado por la furia y la adrenalina, su cuerpo empezaba a resentir todo –Él la tiene-
-¿Qué? ¿Por qué?- Cuestionaron todos.
-Llegaron muchos, Matt perdió el control y… Ella me dijo que lo sacara de ahí- Explicó Roberto de manera seria.
-Tengo… Tengo que ir por ella….- Murmuró Matt poniéndose en pie finalmente, aunque tambaleándose hasta llegar a Blu.
-Oye, sé que es difícil pero…. No puedes ir a ningún lado así- Dijo Blu haciendo que se sentara nuevamente.
-Apártate de mi camino Blu- Replicó Matt tratando de levantarse nuevamente –Esto… Esto es… Culpa… Suya…- Esas fueron sus últimas palabras antes de desmoronarse hacia el suelo quedando inconscientes otra vez.
-No es verdad….- Dijo Perla –Es mi culpa solamente-
Sin más qué hacer ahí Perla salió volando del lugar, Blu solo la observo irse.
-Am Blu…- Dijo Roberto.
-¿Qué pasa?-
-Tenía planeado ir de vuelta por Ahri… Y quiero que tú te quedes a cuidar a Matt mientras vamos pero… Creo que en estos momentos no hay muy buena conexión entre ustedes-
-Descuida, me quedaré pero… ¿Cómo planeas entrar ahora?-
-Eduardo seguramente nos estará esperando, trataré de hacerlo a la manera diplomática-
-Bien, pero ahora iré a buscar a Perla ¿Está bien?-
-Descuida yo también tengo que ir a prepararme-
Todo era tensión en la selva, las cosas iban de mal en peor y no parecía que fuese a terminar pronto.
Perla había volado hasta un pequeño estanque, con la mirada perdida en el agua esperaba olvidarse al menos un poco de sus problemas, hasta que escucho aleteos dirigiéndose hacia ella.
-¿Roberto?-
-Qué tal Perla-
-¿Cómo me encontraste?-
-Te conozco bien, cuando éramos niños siempre que querías pensar o huir de algo ibas al estanque más cercano, fue fácil- Explicó alegremente, al mismo tiempo que se sentaba junto a ella.
-Sí… En ese entonces las cosas solían ser más fáciles- Dijo Perla bajando la mirada.
-Vaya que sí… Además… Bueno… Había ciertas cosas que jamás hicimos- Dijo Roberto con un poco de nostalgia –Dime Perla… ¿Alguna vez pensaste en nosotros?-
-¿A qué te refieres con nosotros?- Preguntó confundida.
-Bueno, a un futuro juntos… ¿Alguna vez pensaste que haríamos una buena pareja?-
-Roberto ¿De qué estás hablando?- Cuestionó casi indignada.
-Solo quiero saberlo Perla… Solo quiero saber si creíste que sería posible… Saber si me amaste alguna vez- Explicó de manera un tanto seria, esta vez Perla se quedó congelada, pensando un poco en todo.
-Yo… No… Tal vez…-
-Dilo, solo una vez, aunque no sea cierto-
-¿Qué diga qué?-
-Que me amas… Con todo lo que está pasando ahora… ¿Quién sabe? Podría morir mañana… Me gustaría morir habiendo escuchado eso-
-No… De ninguna manera, no le haría eso a Blu- Respondió poniéndose en pie.
-Escucha él no está aquí… Solo una vez ¿Qué dices?-
-Que es una locura-
-Por favor Perla… Por lo que solíamos ser-
Perla se quedó pensando por un momento, aunque quería negarlo con todo su ser, hubo un tiempo en el que realmente sintió algo por Roberto, y esos sentimientos estaban frotando nuevamente en ese momento.
-Yo… Yo te… Te amo Roberto- Dijo finalmente, en cierta manera solo para terminar con todo eso, pero las cosas no salieron como ella esperaba. Lenta e involuntariamente empezó a acercar su pico al de Roberto, no estaba segura de qué sentimiento la estaba obligando pero ella no se resistía, hasta que finalmente terminó besándolo profundamente. Después de unos cuantos segundos Perla recobró la conciencia y se apartó bruscamente de Roberto, confundida y alterada.
-Vaya…- Dijo una voz detrás de ellos –Entonces no era un sueño después de todo-
-B… ¿Blu?-
El guacamayo azul no dijo nada, solo se fue volando velozmente. Perla no dudo en ir tras él, tratando de alcanzarlo.
-¡Aléjate de mí!- Exclamó furioso.
-¡Blu por favor espera! No es lo que parece… Nosotros…-
-¡¿Ustedes qué?!- Cuestionó deteniéndose en seco sobre una rama –Que todo este tiempo solo esperabas volver a ver a Roberto para esto… ¿Qué solo esperabas a que yo muriese aquí para librarte del compromiso?- Blu estaba furioso, pero más que nada herido, no podía creer lo que acababa de ver.
-No claro que no… Blu por favor escúchame-
-Ya escuche lo suficiente… Perla también estoy harto… Me voy-
-¿Qué? No… No, no, Blu… Blu ¡Lo juraste! ¡Juraste que no me dejarías!- Dijo Perla con lágrimas en los ojos, implorándole a Blu.
-Y tu juraste que no volverías a lastimarme así-
Bien qué les pareció? Ojalá les haya gustado, ahora empiezan las cosas interesantes y bueno nos vemos en el siguiente capítulo.
"See you next time"
