"Hello Everyone" Sábado por la noche y actualización, creo que así me funciona mejor


-(Suspiro) ¿Cuánto tiempo más va a durar esta pesadilla?- Se preguntaba Matt mirando hacia el cielo desde la entrada del nido en el que se encontraba –Ya había terminado todo… Tenía una vida hecha y ahora… Parece que todo se está desmoronando otra vez… Y sigo hablando solo-

-No exactamente- Dijo una voz detrás de él.

-¿Bia?-

-Hola… Am… Yo…-

-Tranquila, yo no estoy molesto contigo…- Dijo Matt con una pequeña sonrisa.

-Gracias pero hay otra cosa además de eso- Respondió nerviosa.

-Te refieres a Perla ¿No?-

-Sí… Creí que estarías odiando a toda mi familia- Dijo temerosa.

-No los odio Bia… Simplemente no logro entender por qué lo hizo… Creí que éramos amigos, creí que ella quería enmendar todo lo que había pasado hace 3 años… Pero ahora… No quiero ni imaginar lo que Eduardo podría hacerle a Ahri…-

-Yo tampoco quiero pensar en ese tipo de cosas… Matt… ¿Somos amigos otra vez?- Preguntó Bia tímidamente, recordando lo que había pasado entre ellos recientemente. Embozando una pequeña sonrisa, Matt respondió.

-Nunca dejamos de serlo-

-Gracias, ¿Y cómo están Yaqui y Leo con todo lo que está pasando?- Preguntó preocupada.

-Bueno, parece que no están entendiéndolo por completo, así evitan asustarse pero… Bueno a veces es muy tedioso estar cuidándolos entre todo este caos… Ahri lo hace ver fácil pero para mí… Nunca he tenido muchas aptitudes como padre… Y no se lo digas a nadie pero, a veces llego a pensar que yo no quería hijos-

-¿Qué?-

-L… Leo- Matt se quedó congelado al ver a la pequeña ave roja parada frente a ellos.

-No… ¿No nos querías?-

-Espera, eso no era lo que quería decir…- La pequeña ave no dijo otra palabra, en lugar de ello, lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos, y luego salió volando lo más rápido que pudo. Matt estaba en shock, no podía creer lo que acababa de pasar. Después de haberse recuperado, rápidamente salió detrás de Leo, quien ya llevaba una gran ventaja. Bia solo veía con tristeza lo que acababa de pasar.

-Es cierto… Nuestra familia entera se está desmoronando- Murmuró con la mirada baja, en ese momento lo único que podía hacer, era cuidar a Yaqui mientras Matt no estaba.

-¡Leo!- Desesperado, Matt volaba por la selva, alejándose cada vez más de la tribu de Roberto. Sin importar cuanto volase, o cuantas veces gritara el nombre de Leo, no había respuesta o éxito alguno – (Jadeando) Tiene… Tiene que estar por aquí… Maldición por qué dije eso… Leo por favor perdóname…- Una vez más, Matt empezó a volar, sin percatarse de que el ave que estaba buscando se encontraba en ese mismo lugar, escondido entre los árboles, sollozando y limpiando las lágrimas de sus ojos con sus alas.

-Papá jamás nos quiso… Y mamá no está…- Decía entre su llanto, sin percatarse de que había alguien acerándose a él.

-Mira qué tenemos aquí- Dijo un guacamayo azul al estar frente a Leo.

-Uno de los mocosos de la tribu de Felipe, debe haberse perdido- Dijo el ave que lo acompañaba -¿Ya viste? Tiene plumas azules-

-¿Qué? Oh… Este es uno de los fenómenos que Eduardo estaba buscando-

Leo no entendía lo que pasaba, aunque no por ello se sentía bien, la apariencia de los dos guacamayos azules frente a él era muy amenazadora, estaba empezando a asustarse.

-Sí que eres un fenómeno mocos… Sabes… No creo que a Eduardo le importe si nos deshacemos de este ¿Qué dices?-

-Así nos evitaremos la molestia de tener que llevarlo hasta la tribu-

-¡Papi!- Gritó Leo con todas sus fuerzas.

-Lo siento amiguito… Tu padre no va a venir a salvarte- Dijo uno de ellos, al mismo tiempo que lo golpeaba fuertemente en el rostro, haciéndolo caer al suelo.

-¡Papá!- Volvió a gritar.

-Haz que se calle de una buena vez-

-Hehe, bien, bien, hasta aquí llegaste pequeño monstruo.

Listo y decidido a terminar con la vida de la pequeña e indefensa ave frente a él, el ave azul alzó su garra y se preparó para atacar.

-Papi… Sálvame…- Murmuró Leo, cerrando sus ojos para esperar lo peor.

-¡Ahhhhh!- Escuchó repentinamente, al abrir su ojos, vio al ave que segundos atrás estaba a punto de matarlo, tomando su garra , tratando de detener la sangre de una herida recientemente hecha, frente a él, se encontraba Matt.

-Vuelve a tocar a mi hijo… Y te arranco la pata completa- Dijo en un tono amenazador. Su pico estaba manchado de sangre, sin duda era lo que había usado para salvar a Leo.

-¡Maldito!- Exclamó furioso.

-Papá-

-Hey ¿Estás bien?- Preguntó gentilmente, a lo que Leo simplemente asintió –Escúchame bien, quiero que cierres los ojos y que te tapes los oídos ¿Entendiste?- Una vez más sin lograr entender lo que estaba pasando, Leo simplemente obedeció.

-Y ahora ustedes dos… Tienen dos opciones… Una… Lárguense ahora, o dos: Quédense y la van a pasar muy mal-

-¿A caso crees que nos asustas?- Respondieron de forma altanera –Solo eres uno, no eres ningún tipo de amenaza-

-Bien entonces, yo se los advertí-

Aun con los oídos tapados, Leo podía escuchar de vez en cuando gritos, o quejidos, para su alivio, ninguno era de su padre, pero aun así se sentía un poco asustado. El tiempo parecía ser eterno para él, en más de una ocasión pensó en mirar lo que estaba pasando, hasta que al fin sintió un ala sobre su pequeño hombro, finalmente abrió los ojos para ver a Matt mirándolo con una pequeña sonrisa, aunque sintiendo un poco de temor al verlo cubierto de sangre.

-Tranquilo, estoy bien, y esos dos no van a volver a molestarte… Escucha, lamento mucho lo que dije, no era enserio es solo que… Con todo lo que está pasando bueno… Me siento confundido-

-¿De verdad nos quieres?-

-Claro que sí Leo, a ti, a tu hermana y a tu madre, no los cambiaría por nada del mundo, y no me lo perdonaría si algo les llegara a pasar… Ven, hay que regresar, seguramente Roberto ya regresó con Ahri- Dijo sonriente, no tenía ni la más mínima idea de lo que había pasado con ese asunto.

Mientras tanto en el lado de Eduardo, finalmente habían atrapado a Blu, al llegar con él, no se topó con lo que esperaba.

-¿Dónde está mi hija?- Cuestionó seriamente.

-No lo sé, y no me interesa- Respondió desviando la mirada.

-Hmp, sí claro, deja de intentar protegerla… Ahora dime dónde está- Cuestionó nuevamente.

-Ya se lo dije, no me interesa, por mí podría estar muerta ahora… No es más de lo que merece- Respondió fríamente. Eduardo se sorprendió al escuchar eso, al recordar todo lo que alguna vez Blu estuvo dispuesto a hacer por seguir junto a Perla.

-Escucha Eduardo, lo único que quiero hacer es largarme de este lugar para nunca volver… Si quieres a Perla deberías buscar en la selva, yo ya no tengo nada qué ver con ella-

Eduardo se quedó sin palabras, ya no sabía qué responder o exigir, hasta que una de sus aves lo sacó de sus pensamientos.

-Eduardo hay problemas, los taladores se están acercando cada vez más y dos de nuestros exploradores regresaron heridos, dijeron que un guacamayo azul los atacó… Se veían muy mal, pero siguen vivos… ¿Qué hacemos?-

-¡Maldición! Ya fue difícil hacer esta tribu otra vez… Y ahora tenemos qué huir-

Al escuchar eso, Blu decidió que podría sacar un poco de provecho de la situación.

-Tal vez no tengan que irse- Dijo repentinamente.

-¿Ahora de qué estás hablando?-

-Conozco a los humanos… Sus máquinas y cómo funcionan… Puedo ayudarte a detenerlos y así no perderás tu nueva tribu ni nada por el estilo-

-Y supongo que tendrás un precio-

-Solo déjame ir… Nada más que eso- Respondió firmemente. Eduardo lo meditó un poco, Parecía ser cierto que Blu ya no estaba con Perla, ahora él no le era de utilidad, qué podría ganar teniéndolo como prisionero.

-Hecho-

DE REGRESO CON MATT

Finalmente Matt y Leo estaban de regreso en la tribu, en el viaje Matt aprovechó para limpiar la sangre de sus plumas, todo parecía ir bien, ambos esperaban ver a Ahri al llegar al árbol, pero en vez de eso se toparon con algo muy confuso. Bia estaba abrazando a Yaqui, quien lloraba desconsoladamente, Tiago y Carla parecían estar en shock, confundidos y alterados, y en el centro del lugar se encontraba Roberto con la mirada baja. Matt no entendía lo que pasaba, aunque en cierta manera, creía saber de qué iba todo, pero había algo que no quería dejarlo creer que la había perdido.

-¿Qué pasa aquí?- Preguntó temeroso al entrar en el lugar.

-Matt…- Respondió Roberto –No… Te juro que… Por favor, te lo ruego, perdóname-

-Roberto ¿Qué pasó? ¿Y dónde está Ahri?-

-Ella no… Al llegar… Eduardo… Llegué demasiado tarde… Ya no está-

-Cállate… No… ¡Estás mintiendo!- Replicó al instante, tomando a Roberto fuertemente –Di que es una mentira… ¡Dilo!- Exigía Matt, negándose a aceptarlo.

-Te juro que me gustaría decirlo… Pero es la verdad… Ahri está muerta… Vi cómo Eduardo lo hizo… Solo le clavó las garras en el estómago y dejó que se desangrara… No pude detenerlo- Respondió alterado.

-No… No, no… No puede ser… No es cierto…- Lentamente Matt empezó a alejarse de todos, aun sin querer aceptarlo –No… Ella… Debe… Debe estar viva… Debe estarlo…-

-Lo siento amigo… La perdimos…- Dijo Roberto en un tono gentil, poniendo su ala sobre el hombro de Matt, quien no dijo otra palabra, solo se veía alterado, guiado por el dolor de su perdida salió volando del lugar. Bia, Tiago y Carla solo podían tratar de consolar a Yaqui y a Leo, mientras que Roberto también decidió irse, ya no tenía nada qué hacer ahí, la siguiente en irse era Bia.

-Voy a… Solo…- No encontraba palabras para expresar lo que sentía. Ella más que nadie se sentía culpable por todo, al fin y al cabo fue ella quien comenzó los problemas entre las dos familias, sentía que era por ella que todo estaba pasando, tal vez era cierto, o tal vez hubiese pasado de una manera u otra. Bia solo seguía volando, hasta llega al estanque más cercano que encontró, aunque no se encontraba sola al llegar ahí.

-¿Bia?-

-¿Milo?-

-Me enteré de lo que pasó… Hay… ¿Hay algo que pueda hacer por ti?- Bia simplemente negó con la cabeza, al mismo tiempo que las lágrimas empezaban a brotar de sus ojos, Milo no sabía qué hacer, no tenía ningún tipo de experiencia en esas situaciones, lo único que se le ocurrió, lo que parecía ser más lógico ene se momento fue sentarse junto a Bia. Lentamente la abrazó con un ala, como respuesta, ella irrumpió en el llanto, clavando su rostro en el pecho de Milo, quien no dudo en abrazarla fuertemente, tratando de consolarla, dejando que se desahogara.

-En verdad lamento lo que pasó Bia-

Ella no era la única que sufría, mucho menos era la más afectada. Matt había volado de regreso a su viejo hogar, al árbol de sus padres. Desde fuera, podían escucharse gritos y maldiciones, al igual que ruidos de cosas rompiéndose, el interior era un caos total. Restos de ramas y hojas tirados por doquier, los recipientes en los que Matt solía guardar su pintura estaban destrozados y todas las "Obras" que había en las paredes estaban arruinadas, tachadas o borrosas. En la última habitación, después de haber descargado toda su ira solo quedaba la amarga tristeza. Matt no podía parar de llorar, se lamentaba y culpaba a sí mismo.

-No… Por qué… Sabía que esto iba a pasar… Sabía que no debíamos volver aquí… Ahri… No me dejes… No puedo seguir sin ti… No puedo criar a nuestros hijos sin ti… Tienes que estar viva… Por favor tienes que estarlo- Decía entre su llanto, aunque bien sabía que eso era imposible –Ahri…-

-Blu…- Perla también lamentaba una perdida en esos momentos "No quiero volver a verte jamás" Las palabras de Blu aun retumbaban en su mente, todos esos años juntos, todos esos buenos momentos, la historia de toda su familia se había desvanecido en tan solo unos segundos. Todo se había ido, Ahri, Matt, Bia, Tiago, Carla y ahora Blu. Los juramentos que habían hecho al final no valían nada.

El tiempo había pasado, la noche finalmente llegó. Perla estaba completamente sola, su única compañía era la luna –Así debió sentirse Blu hace 3 años… Y todo por mí… Siempre ha sido mi culpa… Siempre he sido yo quien lo trato mal… Y sin embargo él seguía junto a mí… Siempre estuvo cuando lo necesite, a diferencia de mí… Jamás debimos volver… Tenía una familia perfecta… Me sentía bien, pero ahora… Soy solo yo otra vez…-

De regreso con Roberto, después de varias horas de ausencia Matt finalmente regresó, aunque no se veía igual que antes, su mirada era seria, so sonrisa había desaparecido por completo, sin Ahri, había dejado de ser él mismo.

-¿Matt?- Dijo Roberto al verlo entrar en su árbol.

-Dime la verdad… ¿Fue Eduardo quien la asesinó?-

-Lo vi con mis propios ojos… Escucha, seguramente hará algo para escapar de los taladores, si logramos encontrarlo antes de que huya podremos vengarnos de él-

-No-

-¿Qué?-

-Él me arrebato lo que más amaba en el mundo…-

-No estarás pensando en…-

-Voy a devolverle el favor… Él quiere a Perla de vuelta, pero fue por ella que perdí a Ahri… En cuanto la encuentre, yo personalmente… La voy a asesinar-


Y eso fue todo, ojalá les haya gustado, algo corto pero así lo necesitaba XD en fin, nos vemos en el siguiente capítulo

"See you next time"