Hello, lamento mucho mi ausencia pero estuve hospitalizado muuuucho tiempo, larga historia que no voy a contar, así que espero que aun esten leyendo este fic hehe y bueno capítulo nuevo


-Hablando en serio ¿Dónde creen que esté mamá? Ya tardó demasiado, además ni siquiera se supone que esté fuera a esta hora- Decía Bia mirando la entrada del nido, a la espera de Perla.

-Ya sabemos todo eso Bia… Pero no tenemos ni la menor idea de donde pueda estar… O de si le pasó algo malo- Respondió Carla bajando la mirada.

-Esperen las dos, ya tenemos mucho de qué preocuparnos… No hay que agregar otra cosa a la lista- Dijo Tiago.

-A veces parece que esa lista solo va a seguir creciendo-Dijo Carla desviando la mirada.

-Y tu pesimismo no nos ayuda en nada- Replicó Tiago.

-Ya basta los dos… Solo hay que esperar… Y contar con que mamá va a regresar…-


Mientras tanto, en los límites de la tribu.

-¿Están seguros de que esto va a funcionar?- Preguntaba Perla, completamente insegura del plan de Matt.

-Para nada, pero así siempre son mis planes- Respondió sonriente.

-Eso no me ayuda mucho-

-Tranquila, ya sabes cómo son los planes de Matt, lo intentamos, fracasa al primer intento y luego todo sale bien- Dijo Ahri con una pequeña carcajada.

-No es que no confíe en ustedes, pero no creo que sea buen momento para estar bromeando- Perla se veía más asustada que nunca, insegura de sí misma, no estaba siendo ella.

-Oye Matt ¿No la notas algo rara?- Preguntó Ahri en voz baja.

-Estaba por preguntarte lo mismo… Mira, no sabemos qué fue lo que le pasó en todo este tiempo… Y no es el mejor momento para intentar averiguarlo, hay que concentrarnos en esto, luego nos encargamos del resto-

Lenta pero discretamente Matt, Ahri y Perla se escabullían entre las ramas de los árboles y los arbustos, cualquier escondite era útil en esos momentos, la clave era no llamar la atención y acercarse lo más posible al árbol en donde se suponía que todos debían estar.

-Si la memoria me es fiel ya debemos estar cerca- Decía Matt mirando a su alrededor.

-Hasta ahora todo bien, solo espero que Roberto no esté cerca- Dijo Ahri.

-Él no está por aquí ahora…- Interrumpió Perla.

-¿Cómo lo sabes?-

-Lo… Lo vi alejarse, descuiden sé que no nos dará problemas por ahora-

-Eso nos facilita un poco todo- Aclaró Matt –Y tenerte con nosotros aún más, bien Perla es tu turno-

-¿Mi turno?-

-Tú llevas tiempo aquí, así que supongo que tu presencia no es nada extraño para ellos, será mejor y menos arriesgado si tú vas por todos y nos vemos aquí- Explicó Matt.

-¿Qué? Espera Matt, no…-

-Lo haré-

-¿Estás segura?- Preguntó Ahri.

-Sí, creo que al menos les debo eso por todo lo que pasó… Además Matt tiene razón, yo puedo ir y venir cuando quiera por la tribu (Suspiro) Prometo que volveré con sus hijos- Sin más que decir Perla agitó sus alas y se fue volando del lugar, Ahri estaba confundida y a la vez un poco molesta.

-¿Qué fue eso? ¿Por qué la mandaste sola?-

-Ya lo dije, es menos riesgoso así-

-Mairon…-

-(Suspiro) Bien, escucha, no puedes esperar que la perdone así como así… Lo que hizo no voy a olvidarlo con facilidad… Si en verdad quiere redimirse, si en verdad lamenta todo lo que hizo que lo demuestre- Dijo Matt con firmeza –Solo así la voy a perdonar-

-En verdad, créeme que a veces quiero arrancarte esas plumas de la cabeza… ¿No puedes por una vez en tu vida simplemente perdonar a alguien y ya?- Replicó Ahri.

-Hasta ahora nadie se lo ha ganado-

-Sabes… Con todo lo que has vivido, siempre creí que te haría más comprensivo… Pero parece que entre más desgracias presencias, simplemente te vuelves más frío…-

-¿Qué?-


"Por favor que no hayan salido… Esta es nuestra oportunidad para terminar con esta pesadilla" Pensaba Perla mientras volaba a toda prisa de regreso al árbol en el que se habían quedado todo ese tiempo.

-¿Mamá?- Escuchó algunos metros antes de llegar.

-¿Tiago?-

-¡Mamá! ¿Dónde estabas?- Preguntó preocupado.

-Estaba en… Eso no importa. Tus hermanas ¿Dónde están?-

-Ambas están en el árbol ¿Qué pasa?-

-Nos vamos aquí… Al fin nos vamos de este lugar- Respondió Perla con una gran sonrisa, en cierta manera, ni siquiera ella podía creer que era cierto, esa pesadilla estaba por llegar a su fin.

-¿Es broma verdad?- Dijo Bia.

-Claro que no… Ya tuvimos suficiente de todo esto, es hora de irnos- Respondió Perla.

-Mamá, queremos irnos de aquí tanto como tú pero necesitamos un milagro para salir sin que nos vean, y aun después de eso, Roberto nos encontrará fácilmente- Explicó Carla.

-Escuchen… Sé que no he sido la mejor ave en los últimos meses… Por mi culpa perdimos todo… Y también estuvimos atrapados en este lugar por mí… Pero necesito que confíen en mí ahora ¿Está bien? Por favor-

Bia, Tiago y Carla lo pensaron por un momento. Perla había cometido varios errores, pero había hecho de todo para mantenerlos a salvo en cuanto todos terminaron en las garras de Roberto, le debían al menos eso, además, ¿Qué es lo peor que podría pasar? No había manera de que todo eso se pusiera peor, así al menos romperían la rutina de todos los días.

-Esperen… Hay… Hay algo que tengo que hacer antes de irnos…- Dijo Bia.

-¿De qué se trata?- Preguntó Perla.

-Solo espérenme aquí, no tardaré lo prometo- No dio más detalles, Bia solo se fue volando lo más rápido que pudo.

-¿Alguno sabe qué le pasa a su hermana?- Dijo Perla.

-Para nada, en los últimos días ha estado así, desaparece un rato y luego vuelve-

-Ya veo… Esperen, despierten a Yaqui y a Leo ¿Está bien? Les gustará la sorpresa que tengo para ellos-

Perla daba más dudas que respuestas, los dos pequeños aunque parecían haber superado a Matt y Ahri habían cambiado su actitud drásticamente, en su mayoría, siempre estaban desanimados, Perla no podía esperar a ver a su familia reunida otra vez, aunque entre toda esa dicha y alegría había algo que aun pasaba por alto. Blu había sobrevivido, por lo tanto, tarde o temprano tendría que confrontarlo, y su último encuentro no terminó nada bien, Blu literalmente le dijo que esperaba verla muerta, era una ruleta rusa, y solo quedaban dos tiros.

-¡Milo! ¡Milo!- Gritaba Bia volando entre los árboles, recorriendo los lugares que ambos frecuentaban en sus salidas.

-Bia, no dijiste que querías verme hoy- Dijo una voz entre los árboles, como respuesta, Bia lo abrazó fuertemente -Hey… A mí también me da gusto verte-

-Escucha, tienes que acompañarme-

-Claro ¿A dónde?-

-Lejos de aquí-

-¿Qué? Pero dijiste que…-

-Sé lo que dije, honestamente no creí que fuéramos capaces de lograrlo cuando me lo dijiste pero hoy… Mi madre en verdad se veía decidida y… Creo que de verdad podemos escapar- Esperanza era lo que había en los ojos de Bia, algo que Milo no había visto nunca desde que empezaron a estar juntos, era un sentimiento inigualable ver a Bia así.

-Lo siento, lo siento- Dijo Bia separándose de él.

-¿Hice algo malo?-

-No, tú no, es solo que… Estaba tan emocionada por esto y llegué a pedirte que abandonaras todo por mí…- Explicó bajando la mirada, ahora se sentía un poco tonta.

-Hey, no es malo, o habría hecho lo mismo-

-Aun así… No creo que sea justo… ¿O sí?-

-(Suspiro) Pues no es algo muy sensato pero… Creo que podría considerar escapar contigo- Respondió Milo con una sonrisa.

-Pero ¿Qué hay de tus padres?-

-Ellos… Ellos entenderán…- Respondió nervioso –Además ya tengo edad para decidir por mí mismo… Solo espero que tengan un buen plan porque los vigilantes no son fáciles de evitar-

-Bueno mi madre dijo que había algo, pero tenemos que darnos prisa-

Una vez más Bia emprendió el vuelo, esta vez de regreso al árbol, Milo por otra parte, se quedó parado unos momentos.

"¿Qué estoy haciendo? Si se entera… No quiero imaginar lo que le hará a Bia y a los demás... Maldición… Pero si logro escapar con ellos… No tendré que volver a verlo jamás…"

-¡Milo!-

-¡Ya voy!... Es ahora o nunca-


-Ya tardaron demasiado- Decía Ahri recargada contra el tronco del árbol en el que estaban esperando.

-Si no regresan en 10 minutos más iré a buscarlos-

-Ese es otro de tus problemas Matt… Crees que debes mantenernos a todos a salvo, creyendo que no importa lo que te pase a ti- Replicó Ahri –Sé que perdiste a tu familia, conozco esas historias a la perfección… Pero esa no es justificación para querer mantener a todos detrás de ti, tus alas no son tan grandes-

-No es que crea que debo hacerlo… Quiero mantenerlos a todos a salvo… No quiero que tú ni nadie de mi familia sufra… Mírate a ti…-

-No fue tu culpa, yo fui quien se descuidó, si hubieras estado conmigo tal vez te hubiera pasado lo mismo ¿Qué sentido hubiese tenido que ambos muriéramos?-

-Ahri por favor entiende… Hago todo esto por ti, por Yaqui, Leo, por ustedes-

-¿En verdad lo haces por nosotros? O simplemente porque no quieres sentir el dolor de estar solo de nuevo… Eres tan frío que solo piensas en ti mismo sin darte cuenta- Dijo Ahri con la mirada baja, estaba decepcionada, y Matt estaba en shock.

-Así… ¿Así te hago sentir?-

-Sí Matt… Al menos desde que regresamos a este lugar… Siento que solo te preocupa revivir tu pasado… Por eso quieres tenernos tan controlados…-

-E… Escucha… No estoy chapado en hielo… Es solo que… Yo…-

-Ni siquiera sabes qué decir… Por una vez en tu vida acepta que estás haciendo algo únicamente por ti… No es tan malo… A veces también necesitamos ser un poco egoístas… Yo lo he sido también- Matt ya no sabía cómo responder, se sentía pésimo consigo mismo, era cierto, había tratado de mantener a todos bajo sus alas sin detenerse a pensar en cómo estaba haciéndolos sentir.

-Espera, creo que los veo- Dijo Ahri sacándolo de sus pensamientos.

-¿Qué hacemos aquí?- Preguntó Carla.

-Esperen y verán-

-Mamá ¿Estás segura de que lograremos escapar todos nosotros?- Preguntó Tiago empezando a dudar un poco de la situación.

-Pues, eso depende de qué tanto confíen en mí- Respondió una voz entre las ramas.

-¡Matt!- Gritaron todos al unísono.

-¿Y yo qué estoy pintada?-

-¡Ahri!- Loas abrazaos y las preguntas llegaron de todas partes, por algunos minutos así fue hasta que todo se aclaró.

-Hey, ¿Dónde están nuestros hijos?- Preguntó Ahri esperanzada.

-¿Mamá?-

-¿Papá?-

-Hey, ¿Nos extrañaron?- Las dos pequeñas aves no dudaron en volar hasta sus padres, ambos lloraban y sollozaban.

-Está bien, ya pasó, ahora estamos juntos otra vez- Decía Ahri tratando de tranquilizarlos.

-¿Cómo fue que lograron salir vivos?- Preguntó Tiago.

-Es una larga historia, y con gusto se las contaremos, pero no ahora, hay que escapar- Respondió Matt.

-Los vigilantes están en cambio de turno en esta zona, así que si nos damos prisa podremos salir sin que nos vean- Dijo Milo entre todos.

-En efecto… ¿Cómo lo sabes?- Preguntó Matt.

-Yo, bueno vivo aquí, debo saberlo- Respondió nervioso.

-Matt- Murmuró Ahri.

-Bien, ahora que estamos todos, hay que salir de aquí-


MIENTRAS TANTO

-¿Disturbios?- Preguntaba Roberto a los vigilantes que acababan de terminar su turno.

-Hasta ahora nada, desde los taladores ya nadie se acerca a la tribu-

-No me preocupa quienes se puedan acercar-

-Nadie ha salido, al menos no en nuestro turno, todos los Spix azules se quedaron en las delimitaciones de la tribu-

-Perfecto, ahora si me permiten tengo otros asuntos que atender-

Roberto se sentía orgulloso de todo lo que había hecho, sin importarle las vidas que había destruido. Para él solo era su victoria y sus trofeos.

"Seguramente a Perla le alegrara verme" Pensaba victorioso mientras volaba rumbo al nido en el que solía alojarse la familia azul, hasta el momento no se había acercado a ese lugar, respetaba el convenio que tenía con Perla, pero ese día estaba dispuesto a romperlo, iba a llevarse una gran sorpresa al llegar.

-Perla… ¿Estás aquí? No me digas que sigues molesta por lo que pasó- Decía con una sonrisa maliciosa mientras caminaba por el interior del nido, esperando toparse con Bia, Tiago o Carla, después de un par de minutos sin recibir respuesta alguna las cosas empezaron a parecerle algo extrañas.

-¿Dónde demonios están? ¡Perla!- Pero aun no recibía respuesta alguna. Finalmente entendió de qué iba todo.

-Tú- Roberto no tardó ni 15 minutos en llegar a la frontera más cercana.

-Señor-

-¿Ha salido alguien por aquí?-

-Nuestro turno acaba de empezar, no hemos visto a nadie entrar o salir-

-¿Y cuánto tiempo pasó antes de que llegaran a sus puestos?-

-No más de 10 minutos- Era imposible pensar que en tan poco tiempo tantas aves pudiesen moverse entre toda la tribu pasando desapercibidos, pero parecía ser lo más lógico, Perla y su familia simplemente se desvanecieron.


-Ya tardaron demasiado- Decía Felipe caminando de un lado al otro sobre el techo de una de las cabañas del lugar.

-Yo pienso que te preocupas demasiado, los dos se veían muy seguros de que lo lograrían- Respondió Naia con una pequeña sonrisa.

-¿A caso el exceso de confianza es un mal de familia? Matt es exactamente igual a usted- Replicó angustiado.

-En primera se llama Mairon y en segunda no tiene nada de malo ser seguro de uno mismo-

-Se nota que no conoce a su hijo-

-No puede ser tan malo-

-Muy bien, usted lo llama seguridad, todas las aves que han vivido con él estos años lo llaman tendencias suicidas o autodestructivas en todo caso-

-Estás exagerando-

-Está bien, cuando regrese asegúrese de preguntarle sobre el estanque de cocodrilos de hace 3 años… Mi hermana me contó esa historia ayer-

-¡Naia!- Llegó diciendo una guacamaya azul –Regresaron… Y son varios-

-Increíble- Decía Perla mirando a su alrededor, la gran tribu escondida entre los árboles -¿Cómo es que Roberto no los ha encontrado?-

-Mi madre me dijo que nadie se acera a este lugar por temor a los humanos que solían habitar este pueblo, nadie le ha dicho a Roberto que ahora solo hay aves- Explicó Matt con una sonrisa.

-¡Mairon!-

"Maldición"

-¿Mairon?- Dijo Perla confundida, a lo que Ahri se lo explicó todo susurrándole al oído –Es broma… ¿Verdad?- Respondió tratando de contener la risa.

-Gracias, ahí quedó el resto de mi reputación-

-¿Cómo estuvo todo?- Preguntó Naia.

-Pues, viento tranquilo, y largo, todo bien-

-Me alegra que lo hayan logrado-

-¡Ahri!- Exclamó Felipe -¿Están bien?-

-Estamos bien, todo salió a la perfección-

Bia, Tiago y Carla no tardaron en adaptarse al entorno, principalmente Bia ya que en cuanto pudo escapó con Milo. Yaqui y Leo no se separaban de Matt y Ahri, menos aún ahora que acababan de conocer a su abuela.

-Hehe, entonces estos son los pequeños- Decía Naia jugueteando con las dos pequeñas aves -¿Qué pasa con sus plumas?-

-Bueno, rojo y azul, igual que nosotros- Respondió Matt.

De entre todos, solo Perla estaba apartada, aun no se recuperaba por completo de lo que había pasado.

-¿Todo bien?- Preguntó Ahri con gentileza.

-Sí solo… (Suspiro) Pasaron muchas cosas allá… No puedo creer que al fin se terminó…-

-Descuida, se te pasará-

-Ahri… Blu… ¿Dónde está Blu?-

-Bueno él… Será mejor que tú lo veas-

Ambas volaron hasta el lugar en el que se encontraba, no estaba consciente, aun no despertaba.

-Está…-

-Vivo pero… No ha despertado desde la explosión…-

-Entonces aun no puedo hablar con él- Dijo Perla bajando la mirada.

-No, lo siento-

-No importa… Creo que es mejor así… Veras Blu y yo… No terminamos bien la última vez que nos vimos-

-Lo sé… Matt me lo contó todo… Pero aun así, deberías pensar en lo que le dirás cuando despierte… Hará falta-

-Lo sé… Te importa si me dejas sola con él-

-Tomate tu tiempo-

Ahora finalmente todos podían relajarse un momento, aunque Roberto descubriese su ausencia, no los encontraría tan fácilmente. Las dos familias podían tener su merecido descanso, para ellos su única preocupación ahora sería Blu, pero a pesar de que no despertaba, se veía en perfectas condiciones.

Por el resto del día Matt y Ahri se encargaron de divertirse con sus hijos, Bia y Tiago ya no tenían que estar ocupados como niñeras y Bia pasó todo el tiempo a lado de Milo, solo que ahora estaban pensando en la mejor manera de decírselo a Perla. Fue un día, a falta de otra palabra, perfecto, algo que no habían tenido en mucho tiempo.

-(Bostezo) Creo que nos hace falta dormir un poco- Decía Matt entrando en el nido. La noche había llegado hace un par de horas -¿Dónde están los niños?-

-Se quedaron con tu madre, descuida están en la cabaña de enfrente… Hay algo de lo que quiero hablar contigo-

-¿Qué pasa?-

-Primero… Quería disculparme por todo lo que te dije… Te hice sentir mal ¿Cierto?- Dijo Ahri apenada.

-Creí que esa era la idea-

-Lo era pero… Bueno estaba algo molesta contigo… Lo siento-

-No… Tenías razón en todo, soy yo el que debe disculparse… No quiero hacerte sentir que no me importa cómo te sientes- Dijo Matt abrazándola suavemente, siempre con cuidado de no lastimarla.

-Te amo Matt… No tienes idea de cómo me hace sentir saber que seguimos vivos aun después de todo esto-

-Imagínate a mí-

El pequeño abrazo continuó hasta que terminaron besándose, Matt se mantenía con las patas en la tierra (Por decir algo) Pero Ahri tenía otros planes. A como pudo lo hizo tropezar hasta que ambos terminaron en el suelo.

-¿Ahri?-

-Vamos sabes de qué va esto-

-Lo sé pero… Ahora no es buen momento… No quiero lastimarte- Admitió apenado y al mismo tiempo preocupado.

-Dijiste que ya no me tratarías como si estuviera hecha de cristal-

-Lo sé, pero estas herida… Y sabes que pierdo el control…-

-Matt… Es por el hecho de que estoy herida, por el hecho de que casi muero que necesito esto… Te necesito a ti… Tu amor, olvidar todo lo que pasó… Y sé que no vas a lastimarme… Nunca lo has hecho… O al menos no físicamente hehe- Dijo sonriente.

-No lo sé... -

-Confío en ti… Mairon-

Por primera vez en su vida, Matt logró dejar de lado sus instintos para enfocarse solamente en Ahri y hacerla olvidar todo lo que pasó. De todas las noches que habían tenido de ese tipo, esa fue la mejor de todas.

A la mañana siguiente no podían estar mejor, el sol brillaba en lo alto del cielo, la vida en la tribu recién empezaba y Matt y Ahri estaban juntos de nuevo.

-¡Matt, Ahri!- Llegó diciendo Tiago.

-¿Qué pasa?-

-Papá despertó- Inmediatamente toda la familia azul, y la joven pareja fueron donde Blu. Perla era quien estaba junto a él mientras terminaba de recobrar el conocimiento.

-¿Blu?-

-Matt… Fue un golpe feo ¿No?-

-Sí que lo fue…- Respondió sorprendido -¿Estás bien?-

-Solo algo adolorido-

-Blu- Dijo una voz tenue a lado de él –Hola- En cuanto Perla empezó a hablar todos se quedaron callados, incluyendo a Blu –Antes de que digas algo… Por favor escúchame… Sé que no tengo derecho a pedirte nada pero quiero que me perdones… Todo lo que hice, por lastimarte, por mentirte… Por todo… No tienes idea de todo lo que pasó… Ahora más que nunca te necesito… Por favor Blu… Por favor dame otra oportunidad…- Nuevamente solo había silencio. Matt y Ahri estaban nerviosos al ver cómo respondería Blu, solo querían paz, era todo lo que querían. Finalmente el suspenso terminó Blu habló.

-Perla… ¿De qué estás hablando?-


Y eso fue todo, espero les haya gustado, nos vemos luego. Paz