Hey, para los que se lo preguntaban no, no estoy muerto, en fin los dejo con el capítulo y nos vemos al final del mismo, hay algo qué decirles
-¿Perla de qué estás hablando?- Preguntó Blu poniéndose en pie.
-No… Blu… Tú sabes… Lo que pasó hace… Hace un mes…-
-¿Hace un mes? ¡¿Llevo un mes dormido?!- Cuestionó sorprendido.
-Yo diría más bien en coma- Aclaró Matt con una sonrisa sínica.
-Matt- Replicó Ahri en voz baja.
-Blu en serio ¿No lo recuerdas?-
-la verdad… No sé de qué estás hablando… Recuerdo el viaje, llegar aquí, un poco sobre Roberto pero nada más… ¿Me perdí de algo importante?-
-Pues…- Perla estaba a punto de hablar, irónicamente con la verdad esta vez.
-¡Nada!- Interrumpió Ahri –Nada de nada, solo te diste un muy feo golpe ayudando a Matt a detener a los taladores, fuera de eso todo normal- Explicó con tranquilidad.
-Oh, entonces… Todo salió bien al final ¿No?-
-Sí… Todo bien- Respondió Matt con cierta indiferencia, no era que estuviese molesto, simplemente no le agradaba la idea de que Blu hubiese perdido la memoria.
-Perla ¿Puedo hablar contigo afuera un segundo?- Dijo Ahri.
-Am… Claro…-
-¿Por qué le dijiste eso?- Preguntó Perla confundida.
-(Suspiro) Escucha… Ha sido todo un infierno estar aquí… Nuestras familias pelearon, se rompieron, nos separamos, todo ha sido horrible para todos… Ahora existe la oportunidad de que las cosas vuelvan a ser como antes… ¿No extrañas eso?- Explicó Ahri.
-Claro que sí, es solo que… Mentira, tras mentira… Perdí a Blu… Ya no quiero seguir así…-
-Perla, nos dieron otra oportunidad a todos, incluyéndote, si Blu olvidó todo ese odio que sentía hacia ti… Bueno si yo estuviera en esa situación, no tendría el valor para decirle a Matt lo que hice… Si tú vas a hacerlo adelante, pero creo que deberías dejarlo así-
-Matt ¿Pasa algo?- Preguntó Blu al ver al ave de plumas multicolor con la mirada perdida en el suelo.
-¿Qué? Claro que no, solo pensaba un poco. Me alegra que estés de vuelta Blu, en cuanto te sientas mejor ve comer algo, hay mucho por los alrededores- Matt no dijo otra palabra, simplemente se fue volando del lugar.
-¿Qué extraño?-
-Blu-
-Perla ¿está todo bien?-
-Sí, solo quería saber si… Bueno ¿Te gustaría salir a volar un rato?- Preguntó tímidamente.
-Por supuesto-
Mientras tanto, en otra parte de la selva, no había tanto regocijo.
-¡¿Cómo demonios dejaron que 6 aves salieran como si nada?!- Replicaba Roberto furioso.
-E… Estábamos en cambio de turno… Nadie vio nada Roberto…-
-Créeme que si no los necesitara los mataría a todos… Bien escaparon, pero ahora toda la selva me pertenece… Más les vale encontrarlos…-
Guiados por el miedo, todas las aves frente a Roberto se pusieron a volar, la verdad era que a pesar de que las palabras de Roberto eran ciertas, la selva era un lugar muy grande para buscar.
-Perla… A pesar de mi amabilidad, así es como me pagas… Decepcionante- Empezó a murmurar –En cuanto los encuentre… No pudieron haber ido lejos, Hmp, ¿Quién va a ayudarlos ahora?-
-Roberto- Dijo otro guacamayo azul al mismo tiempo que aterrizaba sobre la rama en la que se encontraba Roberto.
-¿Lo encontraste?-
-No, creo que también escapó con ellos-
-Imposible, Milo no ha estado cerca de… Imposible…-
-¿Pasa algo?-
-Ese maldito traidor…-
-Mairon- Dijo Naia gentilmente, al ver a su hijo arrojando una mora una y otra vez.
-¿Huh? ¿Pasa algo?- Preguntó distraído.
-Te pregunto lo mismo, ¿Todo bien?-
-Podría decirse que sí… Es solo que… (Suspiro) Olvídalo, no es nada-
-Vamos, puedes decirme lo que quieras-
-Lo sé, pero no creo que puedas ayudarme en esto- Explicó Matt con una sonrisa.
-¿Estás seguro? Una madre sabe cómo hacer de todo ¿Recuerdas?-
-Claro que sí, lo recuerdo bien-
Sin entender el por qué, un silencio incómodo se apoderó de todo el lugar. A pesar de que habían hecho las paces, aun había varias cosas de las que no habían hablado, y una de ellas rondaba constantemente los pensamientos de Naia "Casi lograron matarme" Era algo que no podía ignorar.
-Mairon… ¿Qué paso cuando dijiste que querían matarte?- Preguntó temerosa.
-¿Te refieres a la primera o a la segunda vez?- Preguntó Matt con una sonrisa, para él todo era solo un mal recuerdo, o al menos así lo hacía parecer, a pesar de que él no lo sintiera así.
-¿Hubo más de una?-
-Sí… No fue el mejor día de mi vida, pero sigo pensando que pudo haber sido peor-
-Maldición…- Decía Matt con la voz ahogada mientras en cierta manera se desangraba por la herida recientemente hecha en su cintura.
-¿Va a estar bien?- Preguntaba Ahri con preocupación.
-Claro que sí, solo necesito algunas plantas-
-Felipe ven conmigo, Ahri, tú quédate con él-
-¿Vas a dejarlo con ella?- Replicó Felipe antes de salir.
-Déjame recapitular la situación, te pedí que te adelantaras para empezar a hablar con Eduardo, y en vez de eso empezaste a discutir, en parte es tu culpa que él haya terminado así… Sé que tu hermana lo mantendrá a salvo, a diferencia de ti- La verdad era que a pesar de no estar de acuerdo con él, Felipe siempre había respetado la autoridad de su padre, en cuanto daba una orden, no volvía a cuestionar.
-¿Cómo te sientes?- Preguntó Ahri poco después de que Erick y Felipe se fueron.
-Algo… Algo mareado…-
-Perdiste mucha sangre… Mi padre no tardará mucho en regresar… Solo no pienses en eso… ¿Por qué no me cuentas algo?-
-Ahora no Ahri…- Había sido un golpe muy duro. La tribu de los Spix azules había sido la única familia que Matt tuvo en los últimos años, ahora de un momento a otro, era un traidor ante Eduardo, y su mejor amigo lo había amenazado de muerte, eso bastaba para romperle la moral a cualquiera.
-Lamento mucho lo que pasó…-
-Sí… Igual yo…- Repentinamente Erick y Felipe regresaron con varias flores y plantas.
-Ahri, Felipe, esperen fuera-
-Pero…-
-¡Háganlo!-
-Lo salvaras ¿Cierto?- Preguntó Ahri poco antes de salir.
-Te prometo que lo haré-
-Bien Matt, no te mentiré… Esto va a dolerte mucho- Dijo Erick acercándose al moribundo guacamayo azul, quien no dijo palabra alguna. Matt simplemente tragó un bulto se dispuso a esperar lo mejor.
Unos cuantos gritos lograron escucharse fuera del árbol. A Felipe le daba igual lo que pasar, Ahri por otro lado constantemente trataba de ignorar los gritos de Matt, aunque simplemente no podía ignorar la agonía de su mejor amigo. Al poco tiempo Ahri empezó a sollozar, a sí mismo, pequeñas lágrimas empezaron a brotar de sus ojos. Felipe se percató de esto, quizá Matt le daba igual, pero Ahri no.
-Oye, tranquila, papá dijo que lo ayudaría- Dijo tratando de sonar condescendiente.
-A ti no te importa…- Respondió Ahri entre su llanto –Te da igual si muere o no…-
-¿Qué? Claro que… E… Escucha Ahri, quiero entender por qué te importa tanto, pero simplemente no puedo… Ni siquiera es de nuestra misma especie-
-¿Y eso qué? Él ha sido mi mejor amigo desde hace 2 años… No quiero perderlo… Y tampoco puedo hacer nada por él… Pero tú pudiste haberlo evitado… Y no lo hiciste… Solo lo empeoraste- Dijo empezando a resentir lo que Felipe había hecho –Es tu culpa que esté así-
-No era mi intención… Roberto empezó a decir tontería… Yo solo lo…-
-¿Solo lo qué? ¿Eh?- Replicó Ahri –Dime algo Felipe… ¿Lo hiciste a propósito? ¿Tanto odias que sea amiga de Matt?-
-Ahri… Yo no… Esa no era mi intención- Respondió intimidado, no acostumbraba ver su hermana enojada con él.
-Ahri…- Escucharon ambos.
-¿Papá? Está… ¿Está bien?- Preguntó temerosa.
-Sí, ahora solo adolorido, pero estará bien… Deberías ir con él- Ahri solo sonrió y lo abrazó para luego entrar en el árbol.
-Felipe…-
-Estoy en problemas ¿Cierto?-
-Más de los que te imaginas-
-¿Matt?- Dijo Ahri con temor mientras se acercaba.
-Hola- Respondió débilmente, tratando de sentarse.
-Espera, no es necesario- Dijo ella corriendo hasta él.
-Descuida, estoy bien… O al menos algo mejor…-
-Sobre lo que pasó… Creo que no hay disculpas suficientes-
-No es su culpa… Yo acepte… Y sabía lo que podría pasar…- Respondió bajando la mirada.
-Sí… Pero fue por mi hermano que todo salió mal…- Dijo Ahri desviando la mirada.
-Bueno… Pudo haber sido peor- Afirmó Matt sonriendo nuevamente.
-¿Cómo pudo haber sido peor?-
-Pudo haberte pasado a ti…- Ahri se quedó congelada, en verdad era su mejor amigo. Después de algunos minutos de silencio rápidamente lo abrazó. Matt por su parte disfrutaba de las suaves plumas de la guacamaya roja frente a él.
-Siempre vamos a estar juntos Ahri-
-Obviamente no cumplí del todo esa promesa- Dijo Matt bajando la mirada.
-Vaya… No creí que… En verdad lo siento Mairon…- Respondió Naia.
-¿Por qué?-
-Tenías razón… Si no hubiera estado ausente durante… Bueno… Durante toda tu vida, no habrías pasado por todo eso…-
-Escucha… Lamento todo lo que dije ese día… Estaba… Acababa de perderlo todo… Pero ahora me doy cuenta… De haberte tenido junto a mí, tal vez no hubiese conocido a Ahri, o a Blu, a nadie… No todo en mi vida han sido tragedias y desgracias- Explicó Matt con una sonrisa –Pudo haber sido peor-
-Es lo que tu padre siempre decía cuando algo salía mal "Pudo haber sido peor"- Dijo Naia respondiendo la sonrisa de Matt –Pude no volverte a ver y sin embargo… Aquí estás…-
-Aquí estoy-
-¿Sabes hijo? Cuando tu padre y yo encontramos este lugar, creímos que estaría a salvo siempre… Pero ahora no hay líder-
-¿Qué? Pero tú…-
-No, claro que no, yo solo doy consejos, nunca he sido del tipo que lidera, tampoco del tipo que sigue ordenes- Explicó Naia con una pequeña risa –Tú tampoco sigues ordenes, nunca lo hiciste… Dejando eso de lado… Mairon… Matt… Este lugar necesita un líder-
-Espera, espera… Mamá, nada me da más gusto que estar contigo otra vez… Pero esto es otra cosa ¿Yo líder de una tribu? Nah, hay varios factores que impiden eso- Respondió Matt.
-¿Cómo cuál?-
-Para empezar que soy tu hijo… Ambos sabemos todo lo que eso conlleva… Además… Lo único que quiero es irme de este lugar y nunca volver… ¿Por qué no vienen con nosotros?-
-(Suspiro) Varias veces he pensado que huir sería lo mejor… Pero míralos- Dijo Naia dirigiendo su atención hacia las aves que volaban por toda la aldea –Ellos tienen su vida hecha aquí… Es lo que conocen… Es lo que los hace sentir seguros… Y no van a dejarlo así como así… Yo no soy su líder… Pero no puedo abandonarlos tampoco-
-Bueno… Eso dificulta un poco las cosas… En fin, será mejor cambiar de tema y…-
-Hola a todos- Dijeron Blu y Perla aterrizando junto con Ahri.
-Blu, ya no pareces cadáver- Respondió Matt con una sonrisa.
-Sí y tú ya no te ves tan amargado-
-¿Qué quieres que diga? Fue un día difícil-
-Como digas… Mairon…- Se terminó la atmosfera amistosa.
-¿Se lo dijiste?- Cuestionó molesto al ver a Ahri tratando de reír en silencio.
-¿Qué? Claro que… Sí- Respondió satisfecha.
-Llevamos años siendo amigos y jamás nos dijiste tu nombre, eso duele- Replicó Blu tratando de contener la risa.
-Hay razones por ello, y ésta es una de ellas-
-Ustedes en verdad son un grupo muy especial- Dijo Naia poniéndose en pie, lista para volar –Escuchen, hay muchas cosas que podemos hacer, hay que divertirse un poco-
-Bueno, vamos Mairon- Dijo Blu preparándose para volar, antes de ser detenido por Matt.
–Escucha Blu… Mi madre, Ahri y Perla pueden llamarme así, solo porque son hembras y no puedo hacerles nada… Pero tú eres macho… Así que si vuelves a llamarme Mairon me aseguraré de que termines en coma otra vez-
-E… Entendido y anotado…- Respondió nervioso.
-Bien, ahora hay que irnos Blu…-
-Creo que estaba mejor dormido…-
Ahora que todo estaba en orden en la pequeña aldea, la familia azul solo tenía que disponerse a escapar y dejar atrás otro horrible recuerdo, solo que esta vez no sería tan fácil.
Cubriendo una gran parte de la selva, Roberto tenía a casi todos los machos de la tribu buscándolos por todas partes. Más que una necesidad, se trataba de una obsesión, ahora se hacía más notable, había algo muy mal con Roberto, varios de los Spix azules empezaban a notarlo, ¿Por qué preocuparse tanto por un montón de aves que escapo? No es como si solo ellos fuesen a terminar con todo lo que Roberto había creado. ¿Qué lo motivaba a seguir adelante? A ese punto, ni siquiera él lo sabía.
-¡No me interesa si tienen que buscar debajo del agua! ¡Los quiero a todos de vuelta ahora!- Gritaba furioso a un grupo de buscadores.
-Roberto, ya le dimos vueltas a toda la zona, si ellos escaparon ya no están en la selva-
-Oh, claro que lo están… Tienen que estarlo- Respondió en un tono casi demencial –No esperé 3 años para nada… Ya asesiné a Matt… Me encargué de Blu… Y Perla estaba a punto de ser completamente mía… Así que más les vale…-
-¿Y si en realidad no murieron?- Dijo una de las aves presentes.
-¿Perdón? Cuestionas lo que hice… ¿Tal vez quieras comprobar qué tan efectivos son mis métodos?- Respondió Roberto en un tono altanero, a la par de amenazante.
-No me refiero a eso… Nunca nadie intentó escapar y de la noche a la mañana ellos lo planean y lo hacen ¿No lo parece raro?- Ahora todo empezaba a cobrar cierto sentido. Había pasado un mes, y Perla estaba completamente sometida y rendida y de la nada puf se desvanece a la perfección y sin dejar rastro, ella no era tan buena, mucho menos en el estado en el que se encontraba. Solo alguien podría haber hecho eso de manera tan impecable y Roberto lo sabía bien, la idea no le gustaba para nada, pero sabía que era cierto.
-Matt…- Murmuró furioso -¡Síganme!- Exclamó empezando a volar con todas las aves detrás de él, su destino era el lugar en el que dio por muertos a Blu y a él, de ahí, todo tendría un punto de partida a seguir.
De regreso en la aldea, todos reían alegremente, estaba siendo una tarde perfecta entre las dos familias, ahora que estaban completas. Bia, Tiago y Carla y ahora también Milo estaba integrado. Yaqui y Leo se la pasaban casi todo momento con sus padres.
-Y ¿Ahora qué?- Preguntó Blu curioso –Estamos todos juntos y Roberto cree que estamos muertos- Agregó sonriente, aunque Matt volvió a notar algo fuera de lugar.
-Pues no lo sé… Tal vez…- Trató de decir Perla.
-Nos vamos- Interrumpió Matt.
-¿Qué?-
-Escuchen, no hay que tentar a la suerte… Logramos escapar y todos estamos vivos… Solo hay que irnos, esta vez para siempre-
-Pero Matt… ¿Qué hay de tu madre?- Dijo Ahri sorprendida.
-Descuida, Mairon tiene razón… Ya sufrieron mucho estando aquí, lo mejor es dejar todo esto detrás… Además yo puedo visitarlos- Respondió Naia, al parecer no tenía problema alguno.
-Supongo que tienen razón- Dijo Perla.
-Sí, eso creo- Agregó Blu -¿Cuándo nos iremos?-
-¿Por qué no se van mañana?- Sugirió Naia –Así podrán descansar-
-Suena bien para mí- Dijo Matt.
-Bien, si es nuestro último día aquí, hay algunas cosas que quiero hacer- Dijo Perla poniéndose en pie -¿Vienes Blu?-
-Claro que sí-
-Espera ahí, ¿Te molesta si te lo robo un momento?- Dijo Matt tomando a Blu de un hombro.
-Am… No, está bien-
-Bien, Blu ven conmigo-
-Ambos volaron hasta alejarse del grupo. Volaron hasta los árboles que marcaban el final de la aldea, ahí nadie podría molestarlos.
-¿Qué pasa Matt?- Preguntó Blu confundido.
-Hay algo de lo que quiero hablar contigo- Respondió de manera seria –Sobre lo que pasó hace un mes…-
-Escucha, no hay mucho que pueda hacer… Fue un golpe muy feo y…
-Blu… Tú no perdiste la memoria-
Bueno, eso fue todo. Y ahora. Siguiente punto importante, perdón por toda toooooooooooooooooooooooooooda la tardanza pero bueno estoy trabajando en otros 4 fics y 4 escritos independientes, así que bueno estoy algo corto de tiempo, sé que debería administrar mejor mi tiempo y no hacer tantos proyectos juntos pero meh, ya lo hice. Sé que hay una escena eliminada faltante, esa pronto la subiré. Les pido me tengan un poco de paciencia, llevo 3 años escribiendo en este fandom, en algún momento iba a retrasarme, pero bueno pronto acabará este fic al igual que "La historia que nos unió" Y espero se queden hasta el final. Procuraré actualizar estos fics más seguido desde ahora. Paz
