10-Mayo-2006

¡Feliz día a todas las madres! Y a la mía también (aunque ni se imagina que escriba esto jeje) apenas voy a empezar el capítulo y ya casi pasa un mes desde que actualicé (12 de abril) es que, este capítulo es especial, mucho, diría yo y la verdad es que no redondeaba la idea, ¡hasta hoy! Jeje con un simple pensamiento "Estoy escribiendo sobre Harry Potter…" y ¡zaz! La idea llegó…" ¡Existe la magia!" espero en verdad les guste, pero primero, respondo r/r y a quienes lo hice desde la cuenta otra vez, "Gracias".

Gaby: Hola, gracias por tu primer r/r! bueno, me gustaría que dejaras más seguido jeje pero no hay bronca. Bueno, te entiendo, a veces hago ensalada de fics, así que…si, R/H se casaron al principio, pero estamos en un mega flash back, todo lo que está en cursiva es flash back. Y bueno, yo soy la reina de los problemas, pero es que necesitaba algo "especial" que espero te agrade, ¡suerte!

La-rosa-de-plata: Grax!

Natalia Granger: Grax por el r/r, me alegra que te haya gustado, ¡en verdad! Y bueno, no me supliques…jeje, me halagas con eso de que no lo hagas frecuentemente, espero este capítulo te guste.

Japi: Grax por el r/r, no te preocupes por la extensión, lo importante es que me dejas uno, y te entiendo eso de lo ilegal, jaja, ¡yo lo hago! Y bueno, si, solemos amar a los idiotas, pero bueno, como que estoy muy de buenas y ya veo con otros ojos el fic, solo que…bue bue bue tendremos que olvidarnos por el momento de él.

Roci: Grax.

Pamelita: Grax por tu r/r, debo aceptar que me sorprendió, (uh) y bueno si, estás MUY atrasada jaja, no importa, y eso de la caguama, ¡la declino! Ahora estoy muy feliz, pero muchas gracias jaja y bueno, ahí nos estamos comunicando.

Marce: Jaja, grax por tu r/r, ¿sabes? Me hiciste reflexionar y transportarme al final del fic (sip, ya lo tengo en mi cabecita) y bueno, tal vez tengas DEMASIADA razón, pero bueno, jaja, ya verás, dentro de dos capítulos verás, la situación… ¡sigue leyendo!

Ahora si, el fic:

Capítulo 11

HYDE PARK

Desde dentro de la casa de los Weasley se escuchó el golpe de la puerta al cerrar y detener el paso del aún frío viento que había afuera.

Ginny se quedó con la vista fija en la puerta, no entendía del todo por qué su cuerpo había reaccionado así al verlo irse, no entendía por qué habían salido esas palabras de su boca si aún le dolía lo que había pasado hace semanas, cuando habían terminado.

"¿Tal vez lo había perdonado?"

"No", se contestó ella misma, mientras terminaba de bajar las escaleras bajo la mirada atenta de todos, "Aún me duele lo que me dijo… aún quiero que esté lejos".

Pero aún así no entendía sus palabras. "Espero… Que te vaya bien. De todo corazón"

"Tal vez sea porque he visto partir al amor de mi vida… porque eso fue él. Mi primer amor"

Pasó en medio de todos sin siquiera mirarlos, no podía negarlo, sentía una opresión en su pecho. Y eso se debía a él.

-Ginny, cariño… ¿Ahora si podrías decirnos qué fue lo que pasó?- se atrevió a preguntar Molly, el resto miraba expectante.

Ginny volvió en sí, miró a su madre.

-No mamá…las cosas así sucedieron y ya. Por favor, no preguntes.

Y sin más, Ginny entró a la chimenea rumbo a su trabajo.

-¿Debo insistir?- preguntó Molly al aire, un minuto después de la partida de su hija.

-Yo creo que no.-dijo Hermione quien aún tenía lágrimas en los ojos.- Ella lo contará cuando esté lista.

Y Molly no volvió a insistir.

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-¿Se puede saber en dónde estás?-preguntó horas más tarde un pelirrojo groseramente.

-¿Te quieres calmar?- dijo una cabeza parlante desde la chimenea.

Ron se asomó por encima de un fajo de hojas y miró por primera vez a su amigo.

-¿Qué sucede?-

-Bien, todavía que pienso ayudarte me tratas así…-exclamó Harry ofendido.

-¿De qué hablas?- dijo ron sentándose correctamente en el mueble.

-¿No le ibas a pedir matrimonio a Hermione?-

-No.- dijo Ron ante la sorpresa de Harry.

-¿Qué? Sabía que eras un cobarde…-

-No se lo "iba" a pedir, se lo "voy" a pedir.- dijo Ron con una gran sonrisa, que desapareció de pronto.- Peor no sé cómo.

-Me lo imaginé…-dijo Harry mirando hacia los lados.

-¿Y tú quieres ayudarme?- dijo Ron alzando una ceja divertido.

-¡Trataré! Hermione es como una hermana y no quiero que la riegues y terminen discutiendo.-

-Vaya, Harry… ¿pero cómo planeas ayudarme si tu haces llorar a las chicas mientras las besas?-

Harry sintió algo frío recorrer su estomago recordó a Cho y a… Ginny.- ¿Quieres dejarte de juegos?-

-Ya, ya… ¡era una broma!-dijo Ron un tanto molesto.

Ambos se quedaron callados.

-¿Por qué tienes que ser tan grosero?- preguntó Ron ausente.

-¿Qué?-preguntó Harry confundido.

-Ella te deseó suerte y tú solo te largas… ¿aún la sigues amando Harry?- dijo Ron y miró a su amigo, pero sin esperar a que contestara, continuó.- Por que todo se puede arreglar… fue un mal entendido, si se aman pueden superarlo.

-Pero ya no la amo. Fin del asunto.-dijo Harry indiferente.- Y bien ¿ya tienes algo pensado?

-¿Para qué?- dijo Ron confundido.

-¡Para la petición!-

-Ah si, pero no redondeo la idea, quiero que sea…especial.-dijo Ron sonriendo como un tonto imaginando la cara de Hermione.

-¿Ya tienes el anillo?-

Ron se puso verde ante tal mención.- N-no.

Harry rió.- Debes empezar por eso. Después no sé, llévala a donde le guste y sé romántico.-Harry se removió y murmuró algo.

-¿Qué pasa? Preguntó Ron preocupado, no se le olvidaba que su amigo estaba en Alemania y la situación allá era complicada.

-Me tengo que ir.- dijo Harry impaciente.- Es que no saqué mucho dinero y tengo que pagar la red.-

-¿Qué no te la proporcionan gratis allá en el ministerio de Alemania?-

-Estoy en Francia.-dijo Harry.- No puedo llegar directo a Alemania, sería muy sospechoso, hasta luego Ron. Suerte.-

Y antes de que Ron pudiera abrir la boca, Harry había desaparecido.

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Dejó caer el fajo de papeles sobre el escritorio, la mitad de las hojas cayeron al piso, pero poco le importó a la pelirroja que se dejó caer en el sillón reclinable.

Rodó en el sillón dándole la espalda a la entrada de su cubículo, se tapó la cara con las manos y comenzó a llorar.

Esa opresión en su pecho seguía allí, desde que esa puerta se había cerrado llevándoselo a él.

Se sentía una tonta, débil…llorona. Ella ya había llorado todo por él, más sin embargo, no podía evitar sentir ese vacío.

Alzó su cara y se secó las lágrimas.

Ella salía con él desde que tenía 16 años y ahora tenía 19, ella para entonces encontraba su vida ligada a Harry, en todo estaba él, en sus planes, en sus pensamientos y ahora se daba cuenta que nada de eso sería posible porque él ya no estaría. Era como asomarse a un mundo prefabricado que con la falta de una pieza se venía todo abajo.

Estaba trabajando, si, su meta era dirigir a su departamento en el mundial en Francia, si, pero ¿y lo demás? Era incierto. Y le dolía, y le daba rabia, porque estaba enojada con Harry, pero no podría mentirse a ella misma, él, había sido parte fundamental de su vida.

"No se debe poner toda la felicidad en una persona".

Suspiró.

No había un Harry, ya no, pero tenía un trabajo, un sueño, un sobrino, sus amigos.

Y con él lejos, sería comenzar una nueva vida.

Y lo primero era, superar su trauma, perderle miedo al recuerdo de Malfoy.

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Terminó enero y con ello se fue la nieve.

Mientras que febrero ofrecía lluvias y pronto, todo Londres se cubría de sombrillas.

Las cosas en la casa de los Weasley volvieron a la normalidad. Los gemelos con su trabajo, que se había incrementado con la vuelta de los alumnos al colegio. La Sra. Weasley se preocupó en componer las goteras de la casa, que parecían haber incrementado en sobre manera. El Sr. Weasley llevando siempre infinidad de cosas muggles, mientras la señora Weasley se las tiraba sin que éste se diera cuenta. Hermione terminó sus prácticas y debido a sus buenos resultados consiguió rápidamente trabajo en San Mungo. Fleur, quien seguía en casa esperando a que Bill regresara de Egipto comenzó a buscar trabajo, para lo cual jalaba a Ginny a todos lados.

Pronto Hermione consiguió un departamento con ayuda de su madre en un lugar muggle, no era que quisiera dejar a los Weasley, pero si quería independizarse, además de que le serviría para desarrollar su proyecto sobre un consultorio mágico para familiares muggles o squibs de los magos, ya que en San Mungo a estas personas no les daban atención.

Pero lo mejor, era, que Ginny iría a vivir con ella, había costado trabajo convencer a la Sra. Weasley, pero Ginny le rogó alegando que tenía que ser más independiente por si se iba a Francia además de que no estaría sola; estaría viviendo con la inteligente y ahora responsable Hermione.

Mientras tanto, Ron había estado planeando la sorpresa para Hermione, estaban a mediados de febrero y no sabía nada de Harry, había tratado de localizarlo pero no daba con su paradero; en el trabajo había pedido información pero se rehusaron alegando que era una misión especial pero que él estaba bien.

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En una joyería del Londres muggle, un chico pelirrojo estaba observando los mostradores con la nariz pegada en ellos. No había querido comprar un anillo de compromiso mágico, ya que por lo general estos o cambiaban de color o sacaban chispas y él, ya tenía preparada otra cosa.

-¿Le puedo ayudar en algo?-preguntó una señora detrás del mostrador.

Ron alzó la cabeza y se sonrojó, se enderezó y se aclaró la garganta.

-Creo que no… necesito ver uno que me guste.-

-¿Es para su novia?- preguntó al señora que tenía el cabello oscuro corto y ojos azules como la noche.

-Si.-

-Pase por aquí…-la señora caminó pasando tres mostradores.- Aquí están los de compromiso, justamente ayer me llegó nueva mercancía, ya sabe, en navidades suelen acabarse…-

Ron solo asintió y miró los anillos, pero eran tantos… y todos les parecían iguales. Tan solo eran círculos con piedras.

"Hermione si me escuchara, estaría gritando lo insensible que soy"

La señora no dejaba de mirar a Ron mientras sonreía.

-¿Qué edad tienes?-

-Ehm…-Ron la miró confundido.- 20.

-¡Pero si eres tan joven!-exclamó la mujer con alegría.

Ron sonrió con gentileza, pero en verdad quería que esa mujer se alejara y poder escoger un anillo de una vez por todas.

-Debí traer a Ginny…-murmuró Ron.

-¿Ginny es tu novia? Eso dejaría de ser una sorpresa.-

-¡Ella no es mi novia!- exclamó Ron sin evitar pensar "Mi hermana..."- ella es mi hermana, pero es la mejor amiga de mi novia.-

La señora, a pesar de tener alrededor de unos 40 años, le sonrió a Ron con ternura.

Abrió la puerta corrediza del mostrador y sacó un estuche.

-Este es muy hermoso.-dijo y le enseñó un anillo de montura redonda, cuyas piedras formaban una flor.

Ron la miró, era un anillo precioso.- Está bonito, pero ya pensé una forma especial de entregárselo y no checa ese anillo, además a ella no le gustan las cosas así…-

-Oh-dijo la señora y devolvió el anillo a su estuche.- En ese caso…-

Sacó varios estuches más para que Ron los observara de cerca.

Ron miró cada uno de los anillos.

-¡Este!-exclamó Ron tomando uno.

El anillo era de montura cuadrada y plateada, en el centro, resaltaba una piedra transparente de tamaño medio y cuadrado.

-Muy buena elección, ¿lo va a querer?-

Ron alzó la etiqueta del precio del anillo, era muy caro, pero sin embargo ese anillo lo valía.

-Si.-

La señora tomó el anillo, le quitó la etiqueta del precio, lo limpió y lo guardó con delicadeza en el estuche de terciopelo negro.

Unos minutos después, Ron caminaba fuera de la joyería con el anillo en su chaqueta, para internarse en un callejón y desaparecer del lugar.

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Era viernes, y Hermione bajó a desayunar. La señora Weasley la recibió con un par de huevos y tostadas.

Se sentó y miró a su alrededor.

-¿Y Ron?-

-Salió temprano hija, lo llamaron con urgencia.-contestó la Sra. Weasley.

Hermione no dijo nada y terminó de desayunar, al poco rato bajó Ginny cargada de papeles.

-Buenos días a todos.-saludó la chica a Hermione y a su madre.

-¿Mucho trabajo?- preguntó la Sra. Weasley.

-Si…mamá, solo quiero jugo, la verdad es que hoy va a ser un día muy pesado.-

-¿Pero nos vamos a ver en la tarde no?-dijo Hermione.

-Si, hoy solo tengo que ir a una junta y tengo el día libre, adelantaré algunas cosas.-dijo la pelirroja.

-Hoy tengo que salir de compras.-dijo la Sra. Weasley.- Pensé que te quedarías con Wesley, Ginny.-

-No hay problema.- dijo Ginny dejando de tomar de su jugo.- puedo llevármelo, hoy me veré con Fleur, dice que sabe de un buen lugar donde venden muebles muy hermosos y a buen precio.-

-Me asustaría si no tuviera buen gusto.-rió Hermione.

-No lo dudes, pero nos hará falta ayuda.- rió Ginny y cargó todas sus cosas.- Bueno, me voy. Mamá, vengo en dos horas por Wesley…chao Hermione.- dijo la pelirroja y desapareció por la chimenea.

-Ese trabajo es más pesado de lo que pensaba.- dijo Hermione refiriéndose al trabajo de su amiga.

-Si, pero a ella le gusta el movimiento.- sonrió al Sra. Weasley y comenzó a desayunar lo que se iba a comer su hija.

-Yo también me voy…lo bueno es que como empiezo solo tengo consultas.-dijo Hermione, se dirigió a la sala, entró a la chimenea y dejó sola a la Sra. Weasley en la cocina.

Hermione se abrió paso entre la multitud que entraba y salía en ese momento a San Mungo.

Entró a un lugar espacioso. En las paredes del lugar había tarjetas muy bien acomodadas desde el piso hasta el techo. Hermione se acercó a la mitad de la pared de la derecha y con su varita invocó su tarjeta de entrada y con un movimiento de la varita en la tarjeta se escribió la hora que era y la fecha.

Salió del lugar y se dirigió a su consultorio que se encontraba en la cuarta planta, en "Daños provocados por hechizos".

Entró a su pequeño despacho para despedirse de su compañera que le había tocado el turno de la noche y así poder recibir la papeleta.

-Hola Celine.-saludó Hermione con una sonrisa a una chica de cabello rubio cenizo en forma de hongo hasta el cuello, de ojos grises.

-Hola Hermione.- sonrió la chica con desgana.

-¿Mala noche?-preguntó la castaña.

-Algo…anoche internaron a un pequeño, no sabes qué escándalo, lo bueno es que ya está en casa.-sonrió la chica, se quitó al bata verde y la colgó en un perchero. Se despidió de Hermione con la mano y salió.

Hermione se puso su bata verde y mientras se colocaba su placa Celine se asomó de nuevo.

-Lo olvidaba.- sonrió la chica asomando la cabeza, Hermione alzó la cara.- Te han dejado flores.- y así como apareció, volvió a desaparecer.

Hermione miró el escritorio y allí en un florero estaban cinco Herberas; una azul, una rosa, una naranja, una blanca y una amarilla.

Hermione sonrió, eran sus flores favoritas, tomó una nota que se encontraba entre las flores y la abrió.

Amor:

Espero te hayan gustado las flores.

Quisiera que nos encontráramos hoy en la tarde y divertirnos un rato, los dos solos…

Ya te extraño.

Ron.

Hermione al terminar de leer la carta sonrió tontamente.

Desgraciadamente, tendría que suspender su compromiso con Ginny…

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Ginny llegó a la madriguera a través de la red Flú.

-¡Siento el retraso!-exclamó al pelirroja al ver cómo su cuñada estaba a punto de protestar.- dejo esto y bajo.

Fleur solo se volvió a sentar en el mueble de la sala junto a Collier, su hija.

Una vez que Ginny bajó con Wesley, salieron de la casa y se aparecieron en una callejón del Londres muggle.

-Muy bien, se que es por aquí.-dijo Fleur aún con un acento extraño, pero aún así con un muy buen inglés.

-¿En verdad son a buen precio?- preguntó Ginny un poco desconfiada.

-Por supuesto, además son preciosos, Bill y yo decoramos nuestra casa así, al principio no estaba de acuerdo pero cuando los vi, me convencieron.-

Ginny suspiró. Tal vez al principio Fleur no había sido de su agrado, pero sin embargo había aceptado que su cuñada simplemente era así, un poco fastidiosa, tal vez, pero ahora la quería.

-Mamá…quiero un helado.-dijo Collier quien iba de la mano de su madre.

Fleur bajó al mirada con un tanto de desaprobación.- Ahora no se puede Collier y te puedes enfermar…-Fleur cargó a su hija para que pudieran caminar con más facilidad.

Ambas mujeres con la niña y Wesley caminaron un par de cuadras.

-Aquí es.- dijo Fleur deteniéndose.

Era una tienda mediana, no destacaba de las demás. Ginny estaba segura de que si hubiera pasado por allí, no hubiera notado la tienda.

-¿Fleur? ¿Fleur Delacour?- se escuchó una voz.

Ambas chicas voltearon y vieron a un chico alto, delgado y de cabellos rubios muy claros y ojos de un fuerte azul.

-¿Si?- dijo Fleur mirando con curiosidad al chico y de repente sonrió.- ¡Qué gusto verte de nuevo!

-¿Cómo has estado?-preguntó el chico, Ginny se limitaba a mirar, mientras Collier y Wesley miraban al extraño.

-Muy bien ¿y tú? No sé de ti desde hace…bueno, varios años.-dijo Fleur muy contenta, solo se le escuchaba hablar así con Bill o una de sus amigas muy allegadas.

-Bien, bien, trabajando, y si, ha pasado tiempo, desde que fue tu luna de miel, claro, yo la organicé, como no acordarme… ¿ella es tu hija?-dijo el chico con una gran sonrisa y mirando a la niña.

-Si…tiene tres años.- dijo Fleur.- Mira Collier, saluda, es un amigo.-

-Hola.-dijo la pequeña con voz tímida.

Collier era una niña de tres años de cabellos platinos y ondulados, de ojos grises y con muchas pecas en la cara, era una niña muy linda.

-¿El niño es tuyo?-

-No, es un sobrino…hijo de uno de mis cuñados.-

-¿Y la señorita?- preguntó el chico que tendría al menos 24 años de una forma muy caballerosa.

Fleur un poco alarmada por su despiste contestó:- Ella es mí cuñada... Ginny; Ginny él es Dave Stevenson.-

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-¿A dónde vamos?- Preguntó Hermione, había conseguido que una amiga la reemplazara en el hospital, pero para eso había prometido que trabajaría el turno de su amiga y a parte el de ella.

-Ah pues, a comer.-sonrió el pelirrojo.

-¿Y a qué se debe todo esto?- preguntó Hermione una vez estando en le restaurante y habían pedido.

-¿Qué cosa?- preguntó ron con inocencia.

-Pues las flores, la comida…tú no eres así.-dijo Hermione.

Ron la miró dolido.- Solo quiero que estés contenta, además de pasar un poco de tiempo nosotros dos, solos…-

Hermione se sonrojó un poco.- Es muy lindo de tu parte.-

Poco después llegó la comida.

-¿Por qué te quiere sir de la casa?- preguntó Ron alterado cuando Ron le comunicó todo lo del departamento.

-No es que quiera…pero es bueno que me independice un poco…es una etapa de la vida, Ron y creo que ha llegado el momento en que yo la viva.-

-En verdad te extrañaré.-

Hermione vio con sospecha a Ron, era cierto que Ron había cambiado mucho, que era muy cariñoso y a veces hasta detallista, pero eso se le hacía extraño, tanta dosis de sentimentalismo no era propia de su novio.

-¡No me mires así!-exclamó Ron.

-¿Qué te traes entre manos?-

-Nada…en verdad, siempre estás pensando mal de mí.-dijo Ron mientras pedía la cuenta. Se sentía nervioso, pero tomó la mano de Hermione.

Hermione sintió la mano de su novio y sonrió calidamente. Debería de dejar de hacer tantas preguntas y disfrutar de la velada.

-¿Te gustaron las flores?- preguntó Ron esperanzado. Hermione no le había comentado nada.

-¡Claro que si! En verdad siento no haberte dado las gracias, es que, me era extraño.-decía Hermione y al ver la cara de Ron se apresuró a seguir.- No es porque nunca me hagas regalos, es solo que como no es fecha especial o algo así… pero ya sabes que son mis favoritas.

Hermione se inclinó sobre la mesa y le dio un pequeño beso a Ron.

-Hermione…hay gente.- dijo Ron apenado.

-¿Y qué?- dijo la chica sin importarle, en eso escucha un carraspeo, volteó su mirada hacia arriba y allí se encontraba el mesero. La cara de la chica se encendió en colores.

-Señores, aquí tienen.-dijo el mesero y Ron sacó el efectivo suficiente para pagar más la propina.

-Gracias.- se despidió el mesero.

Ron haló a Hermione de la mano para salir del lugar.

Hermione, quien aún estaba sonrojada habló.- Siento lo de adentro.-

Ron rió divertido.- No hay problema Hermione…en verdad.- siguió riendo el chico.

-¡No es divertido Ron!-exclamó al chica aún apenada y algo enojada.

-Vamos, no te enojes…no quiero que te enojes precisamente hoy.-dijo Ron abrazando a la chica de la cintura y besando la parte de atrás de su mejilla, muy cercana al cuello.

Hermione se tensó.- ¿Por qué no quieres que me enoje?-

-Por que siempre eres una enojona. Además venimos a pasárnosla bien.- dijo Ron en su oído, divertido por el nerviosismo de la chica, aunque él mismo sentía múltiples vibraciones pasar por su cuerpo.

-Ron, no seas un coqueto conmigo.- susurró Hermione, ella odiaba cuando Ron hacía eso, porque no solo la hacía sonrojar, sino que se ponía tan nerviosa que sentía que desfallecería. Pero a la vez, adoraba más a Ron.

-Está bien.- dijo Ron y dejó de susurrar en la oreja de Hermione y simplemente la tomó de la cintura.

Empezaron a caminar sin hablar de nada, simplemente veían los carros pasar.

-¿A dónde vamos?- preguntó Hermione después de un rato.

-Bueno, a un parque.-

-¿No crees que es muy tarde?- preguntó Hermione, ya estaba oscureciendo.

-No lo creo…además la noche es joven.- dijo Ron riendo de su comentario, no recordaba dónde la había escuchado.

-Hoy vienes muy graciosito ¿no?- dijo Hermione sonriendo feliz parándose enfrente de Ron y caminando de espaldas.

Ron sonrió y tomó las manos de Hermione.

-¿Sabías que parecemos adolescentes enamorados?- dijo Ron mirando al cielo, mientras seguían avanzando, él cuidaba que Hermione no chocara con nadie.

-¿Te molesta?- dijo Hermione mirando a Ron con cierto embelesamiento.

-No.- contestó Ron con sinceridad.

Hermione estaba adorando la cita. Y es que la mayoría de las veces que salían lo hacían con Wesley, que resultaba ser un poco "hiperactivo" además que no podían comportarse como novios enfrente del niño. Pero siempre que estaban solos, parecía que los dos se transformasen; Ron solía decir cosas muy lindas, abrazarla, coquetearle, hacerla sentir en las nubes y en el infierno por esas sutiles caricias que la mataban: esos besos en la comisura de los labios, o aquellos tan cercanos al cuello, los susurros coquetos en su oreja…

Y ella. Cuando ella estaba sola con él, se volvía en una chica dulce y soñadora, que dejaba el razonamiento y los pensamientos fríos y correctos guardados en lo más profundo de su conciencia. Se dejaba querer y lo quería, le seguía el juego; le hacían gracia sus comentarios tontos y a veces tan desubicados o machistas.

Cuando estaban solos, todo era posible… no podía creer que se pudiera amar tanto a alguien, y mucho menos, que cada día se amara más a esa misma persona.

-Me alegro.-sonrió Hermione y se acomodó junto a Ron para seguir caminando.

Cuando llegaron al parque, ya había anochecido y la luna llena se hizo presente.

-Te quiero mostrar algo.- dijo Ron, tomó la mano de Hermione y empezó a correr.

Hermione corría atrás de él con una gran sonrisa, mientras miraba hacia ciertas partes; el parque era hermoso, y muy grande.

Pasaron la sección de juegos infantiles que estaba completamente vacío, pasaron unas jardineras que eran sumamente maravillosas. Ella jamás había estado allí.

-Aquí estamos.- Ron se detuvo y Hermione miró con una sonrisa al frente.

La vista era hermosa. Justo frente a ella, había un gran barandal que permitía la vista hacia una parte baja del parque. Se soltó de Ron y caminó hasta allí.

El césped en la parte inferior era sumamente verde, o al menos eso pensaba, pues la oscuridad no la dejaba ver, más allá, había unas jardineras inmensas.

Ron la miró desde atrás sonriendo nervioso. Se acercó lentamente por atrás y pasó sus brazos por la cintura.

-¿Te gusta?- susurró en su oído.

Otra vez esa sensación.- Si…-dijo Hermione y miró al cielo.- Luna llena.-

-Una muy especial.- dijo Ron mirando también la luna, quien brilla con mucha fuerza iluminando la cara de Hermione. Ron besó su mejilla.- ¿Nos sentamos?-

Hermione asintió con la cabeza y Ron la llevó a una banca que estaba allí cerca. Hermione sintió que la mano de Ron comenzó a temblar.

-¿Pasa algo Ron?- preguntó Hermione preocupada.

-No, nada…siéntate.-

Hermione se sentó y a su lado él. La chica recargó su cabeza en el pecho de él, disfrutando el momento. El olor de Ron le encantaba, además, el lugar olía… ¿a qué? Si, lía a césped recién cortado.

Ron sintió cómo la chica recargó su cabeza en su pecho y sintió cómo su corazón se aceleraba violentamente. Acarició la cabeza de la chica y se separó con delicadeza.

-Hermione…-susurró el chico con la garganta seca.

-¿Si?-

-Tengo algo que decirte…o más bien, pedirte.-

-¿Qué cosa?- dijo Hermione helada de la impresión, ¿qué sería aquello que querría pedirle su novio?

-Bueno…-Ron miró a un lado, el parque estaba completamente solo.- no es tan fácil.-

-Solo pídemelo Ron, lo que sea.-dijo la chica poniendo una de sus manos sobre la de Ron.

El chico tomó la mano de Hermione entre las suyas, la besó, y la puso en el regazo de su dueña.

Hermione se preocupó por la acción.

Ron miró por última vez a su novia antes de decidirse a actuar.

Hermione miró expectante cómo Ron metía una mano dentro de su chaqueta y de ella sacada…un botón de rosa roja.

-Esto…es para la persona que más amo en el mundo.- dijo Ron ofreciéndosela a Hermione.

A chica tomó con suma delicadeza la flor, aspiró su aroma. Era muy dulce.

-Gracias Ron…-

De pronto, al botón de la rosa, la rodeó una espiral de chispa blanca que desparecía en el trayecto. Y Hermione vio sorprendida cómo la flor comenzaba a abrir tirando gotas de rocío.

Ron miraba complacido la cara de Hermione, que no apartaba la vista de la flor, de pronto, Hermione se cubría con una mano la boca de la impresión, mientras que con la otra, sostenía aún la flor, ahora abierta en su totalidad.

Hermione sintió cómo sus ojos se llenaban de lágrimas. La flor se había abierto dejando un espacio en el medio. Y dentro, dentro estaba un anillo.

-Hermione, yo quisiera…-

-Ron.- lo interrumpió Hermione para luego sonreír apenada.

-¿Qué?- dijo Ron un poco contrariado, le iba a cortar la inspiración.

-Híncate.-dijo ante la cara de sorpresa de Ron.- Por favor…

Ron después de salir de su asombro, sonrió. Se puso de pie y se hincó frente a la chica, que lo veía con ojos temblorosos a causa de lágrimas que reclamaban salir.

-Hermione…tú eres la persona que más amo en esta vida, jamás pensé que fuera a sentir algo tan profundo por ti, pero lo siento aquí adentro, cada vez que te veo, cada vez que pasamos tiempo juntos.-La voz de Ron se ahogó.- Y por eso, te quiero hacer una pregunta.-tragó saliva.- ¿Te quieres casar conmigo?-

Hermione dejó que dos lágrimas corrieran por sus ojos. Asintió con la cabeza.

-Si…-susurró de manera ahogada, no podía creerlo, simplemente no podía, pero sentía que una burbuja de felicidad se albergaba en su pecho.

-Entonces...-dijo ron, tomó el anillo que estaba en la flor, tomó la mano izquierda de Hermione.- esto va aquí…-y deslizó el anillo con delicadeza en el dedo de Hermione.

Ron haló de Hermione y quedaron de pie uno frente al otro, mirándose a los ojos.

La expresión de ambos cambió a una de ternura. Ron secó las lágrimas de Hermione con su dedo pulgar, deslizó su mano para acariciar el cabello de la chica, pasó a su oreja y se detuvo en su cuello. Hermione solo lo miraba, para después pasar sus brazos alrededor del cuello de Ron mientras éste la sujetaba de la cintura y la acercaba más a él.

Se acercaban lentamente y cerraron sus ojos. Primero sus labios se rozaron temblorosos, como si fiera la primera vez, una mano de Hermione pasó a desordenar el cabello de Ron parándose de puntitas, y el pelirrojo la junto más a él terminando de alcanzar los labios de la chica.

Se fundieron en un cálido beso, lleno de amor y ternura.

-Te amo.-le susurró Hermione en el oído a Ron.

-Y yo a ti.- dijo Ron con una sonrisa.

Y se quedaron allí, abrazados, ella recargando su cabeza en el pecho de su prometido. Él, acariciando su espalda y saboreando el olor del cabello de la chica. Ambos bajo la luz de la luna. Sellando el momento.

Notas de la autora: buaaa! ¡Estoy de vuelta! Hace unos días casi terminaba el fic pero por "x" o "y" ¡no me dejaban! Debería estar haciendo tarea…

Espero les haya gustado, la proposición y todo, no sé, tenía planeada una súper escena pero como siempre terminan arruinándomela. Espero haya estado romántica, a mi no me pasa, pero bueno. Muchas gracias por sus r/r ¡y lamento decir que se acabaron los flash back! Si, por fin, tenía un buen choro para poner después de esto, pero como muchas otras cosas de este fic, se quedan en el baúl de lo que pudo ser. Es que si no, sería mucho verbo. Al igual que el nombre del capítulo de este, era súper, ¡pero se me olvidó! Sorry.

Ahora se me juntó otra fecha, ¡Feliz día del maestro! Hoy 15 de Mayo, pero bueno, felicidades a mi queridísima maestra Geysi, que no sabe que escribo pero que de verdad la adoro, (es una maestra joven y me cae súper).

Dejen mucho r/r, que les tengo una súper sorpresa para el próximo capítulo (eso creo). ¡Suerte!

GinnyPotterW ¿El amor es eterno? tal vez si, tal vez no. En la familia, en los amigos, en la pareja el amor puede existir, peor también acabar. Lo importante es no herir más allá de lo que significa que te dejen de amar a pesar de que tú sigas amando aún más que la primera vez.

15-Mayo-2006 1:08 p.m.