Sorry por la tardanza, pero como la inspiración no llegaba me obligué a escribir. Tengo un serio problema, no puedo admitir o escribir que Ginny tan siquiera una vez en su vida cometa un error, y eso es grave, daña la historia, buaaa!

Espero les guste, pero quiero felicitar a México por ganarle a Irán, regañarlos por empatar con Angola y matar a Bravo por fallar ese penal contra Portugal (si tan solo hubiera estado en Alemania…). Y espero, que por su salud mental se dejen de tarugadas, jueguen bien y le ganen a Argentina, ¡claro que se puede! (pero por favor, no metan a Bravo).

Y he tomado una decisión que tal vez a muchos no les agradará.

Capítulo 13

LA CAJA NEGRA DE LOS RECUERDOS

Tomó el fólder y lo abrió.

-En esas hojas se encuentran las cláusulas del divorcio y en la última, está la lista de las propiedades con las cuales te quedarías. Te las dejaré para que las leas con calma.-

-No necesito hacerlo.-dijo Ginny con aquella mismas voz ronca.

Miraba los papeles, pero no podía leer nada, su vista cada vez más borrosa se lo impedía y temía que alguna lágrima hiciera correr la tinta.

Había tomado los papeles solo por hacer algo, o tal vez por no hacerlo sentir incómodo.

"Como siempre" pensó Ginny.

Cerró los ojos por un momento y trató de liberar su mente. Ya todo estaba perdido, lo sabía, él no se quedaría y rompería los papeles y volverían a estar juntos, no, eso no iba a pasar, eso lo sabía, había que aceptarlo.

-¿Tienes una pluma?-

-¿Para qué?- dijo él confundido.

-Para firmar.-

-¿Ya? Ginny, te doy la oportunidad de que leas bien los papeles y si quieres consigas un abogado.-

-No es necesario…yo, puedo firmar ahora.-se limitó a decir Ginny.

Hubiera querido decir, gritar, llorar que ella no creía que él le fuera a robar más de lo que ya le había robado, que a ella no le importaban casas, ni nada material; que tan solo lo quería a él, su compañía, su apoyo, su amor.

El chico metió la mano a su chaqueta y le tendió a Ginny una pluma, quien la sujetó lo más firme que pudo.

Y firmó.

-Quedarán a tu disposición dos cuentas bancarias, el departamento de Londres y Ámsterdam además de este departamento.-

Ginny depositó la carpeta en la mesa junto con el lapicero, no se creía capaz de mantenerla en equilibrio por más tiempo. Lo miró de nuevo a él.

-No quiero esta casa.-

-¿Cómo? No planeo sacarte de tu casa, ¿a dónde vas a ir?-

-Yo viví sola, recuérdalo…-

-¿Pero estarás bien?- y Ginny pudo ver preocupación en su cara.

-Estaré bien.- y no pudo evitar una sonrisa un tanto sarcástica.- no te preocupes.

El joven se paró y tomó el fólder junto con el lapicero, tomó su maletín y sus maletas y miró a Ginny, quien parecía interesada en algún punto de la mesa.

-Todo esto agilizará el procedimiento…-dijo y decidió no terminar, se acercó a la puerta y abrió.

Ginny por otro lado, pareció volver a la realidad y se levantó de su asiento.

-Adiós Ginny.-dijo el chico y se detuvo.- No quiero que te pase algo, cualquier cosa, háblame.-

-Yo te hablo para decirte cuando está libre el departamento.-

El chico asintió.- En ese caso…adiós Ginny.

-Adiós Dave.-

-¡Ah Ginny!- se volteó el chico.- Gabrielle me mandó a decirte que cuando quieras volver al trabajo, allí está tu lugar.-

-Claro…-

El chico rubio asintió con la cabeza, y tras darse vuelta, Ginny cerró la puerta y se pegó su oreja en la puerta.

Tras escuchar que Dave había bajado las escaleras se dejó caer al piso derramando lágrimas.

Quería entender o asimilar a donde iban a parar esos cuatro años de matrimonio, que sí, la mayoría habían sido un infierno, pero, ¿y los buenos momentos? ¿Dónde quedaban?

Después de un rato se levantó y miró a través del ventanal. La ciudad se veía hermosa a pesar de la neblina que la invadía. París era hermoso.

Giró la cabeza y se encontró con un gran espejo redondo, ése al cual le rogó a Dave que se lo comprara y que él, se negaba, ya que hacía innecesario un espejo en la sala.

Y se miró.

Y vio en él a una Ginny que no había visto hace mucho tiempo.

Su aspecto era horrible.

Recordó con tristeza a la adolescente o jovencita Ginny que destilaba alegría por los poros; aquella muchachita que sonreía y rabiaba por todo, quien trataba de alejar a las personas de sus problemas tan siquiera por unos segundos.

Y sin embargo, se encontró con una pálida y sumamente delgada Ginny, con unas ojeras hundidas que la hacían ver enferma, con el cabello tan largo y desordenado, con un vestir despreocupado y andrajoso.

Pasó sus manos por su cabello, y sintió tanta pena, tocó su cara y comenzó a llorar.

Ella sabía que no era el fin del mundo, que podía salir adelante, que no tenía que dejar derrumbarse. Ella, antes de todo eso había decidido salir adelante por Dave y por ella, no quería hacerlo sufrir, como ella siempre había tratado.

Caminó hasta la cocina y abrió uno de los anaqueles de la alacena. Sacó una caja de píldoras, se sirvió un vaso de agua y se tomó dos pastillas.

No supo por qué, pero dejó caer el frasco de píldoras y el vaso, caminó fuera de la cocina intentando no cortarse y caminó hacia la recamara.

A su paso abrió todas las puertas del armario, cajones, buró y sacó una gran maleta.

Comenzó a sacar a tirones toda la ropa, tirándola por todos lados mientras lloraba, los zapatos los tomaba uno por uno estrellándolos contra la pared, tiraba diversos objetos logrando que unos se rompieran y ella no dejaba de llorar, hasta que se dejó caer.

Miró a su alrededor viendo el desastre que había provocado, pero poco le importó.

Se puso en pie y con gran dificultad avanzó, las lágrimas corrían una tras otra huyendo de sus ojos. Entró al armario y sacó una caja mediana de color blanco y se acercó a su cama y se sentó en el piso.

Con sumo cuidado destapó la caja, las manos le temblaban demasiado y las lágrimas ya habían mojado el cartón. Introdujo una mano lentamente, mientras que con la otra trataba de secar sus lágrimas.

El suave tacto de la tela la hizo temblar y su dolor creció aún más; abrió sus ojos tras un momento y observó un hermoso zapatito de tejido blanco lo cual la hizo llorar más y que el dolor del pecho creciera.

Después sacó una sonaja que al alzarla emitió su típico ruido.

-Por qué…-lloró Ginny con fuerza no pudiendo evitar tocar su vientre.-Mi bebé…tú…-

Pero en ese departamento no se escuchó más que llanto y ruegos que no eran entendidos, suplicas que no llegaban a los oídos de nadie.

PUM

Ginny miró con dolor el cesto de basura donde podía observar ahora, unos zapatitos de tejido rosa y rápidamente se alejó hasta chocar con el buró.

Suspiró.

Y se quedó allí sentada viendo a la nada, con un gran dolor y sentimiento de traición en el pecho.

Abrió el buró que se había cerrado con el golpe.

Sacó descuidadamente su celular y su respectivo cargador, la agenda que utilizó mientras trabajaba y unos papeles que no sabía de qué trataban y bajo estas, unas fotos.

Sonrió y lloró al ver las fotos de su boda. Ella vestía un sencillo vestido blanco de numerosas telas transparente que caía como cascadas, mientras que a su lado se encontraba Dave vestido de un elegante negro completo.

No recordaba día más feliz que ése.

Su boda había sido en Londres, muy sencilla, pero con lo suficiente para que ella fuera feliz. No habían podido hacer una fiesta más elaborada porque estaba ocupada con el mundial de Francia allá en Londres, mientras que Dave estaba en Francia resolviendo asuntos de trabajo.

Había otra foto. Mostraban a una Ginny sonriente con un vestido negro strapless bombacho de la parte de abajo, quien acercaba su mano izquierda para enseñar un elegante anillo de compromiso y a su lado estaba Dave sonriente.

Recordaba que esa foto había sido tomada en una fiesta de doctores a la cual la había invitado Hermione.

Hermione…

El tan solo pensar en su amiga le hizo olvidar de pronto todo y la hizo buscar hasta atrás del buró de donde sacó una caja negra.

¿Hace cuanto no veía a Hermione? ¿Cuatro años?

Si. No la veía desde su boda.

Abrió la caja con ansiedad, esa caja con recuerdos de su pasado que nunca le enseñó a Dave, esa caja que guardaba el único secreto que le había escondido a su esposo.

En esa caja se encontraba su pasado…

Lo primero que sacó fueron dos hojas de papel, una de cuando fue aceptada en el ministerio y otra cuando fue comisionada para el mundial de Quidditch.

Se encontró con varias fotos que a diferencia de las anteriores tenían movimiento, que la hicieron sonreír con tristeza y añoranza.

Pasó una foto tras otra, hasta que una mirada verde esmeralda le sonrió y la Ginny del presente rió con gracia.

Harry…

Siete años sin verlo y sin saber nada de él. Lo último que había sabido era que estaba en Alemania como custodia del ministro Alemán, que las cosas se habían puesto muy violentas, pero ya no supo nada más, ni siquiera se preocupó por preguntar, ni siquiera le había hablado a Hermione.

¿Se habría casado? ¿Tendría hijos? Era muy gracioso pensar cuanto había sufrido por él y sin embargo era más difícil calcular cuando fue que olvidó todo. ¿Habría sido cuando Dave apareció en su vida? ¿Cuando Fleur se lo presentó? No, no lo creía. Se enamoró d Dave mucho después.

Después miró una foto de Luna.

¡Hasta ahora se daba cuenta de cuanto los había extrañado! Luna junto con Hermione era su mejor amiga. Pero Ginny dudaba mucho que Luna siguiera igual. Tal vez ya se hubiera casado y hasta tuviera hijos y a lo mejor ya no estuviera tan loca.

Dejó las fotos de lado e ignoró varias cartas que cambiaban de color, eran cartas por navidad y su cumpleaños y sin embargo tomó una cajita oscura muy alargada.

Suspiró antes de abrirla y la vio.

De color caoba y muy bien conservada se encontraba su antigua varita. No pudo evitar sentir nostalgia al pasar sus dedos a lo largo de ella y sentir como una capa de polvo se quedaba en sus dedos.

La tomó entre sus manos y de repente chispas doradas salieron de ella.

Su varita. Tanto había dejado desde el día que decidió abandonar el mundo mágico, negar lo que era y separarse de los suyos, sus amigos.

¿Qué dirían ellos si la vieran así? No lo sabía. Ni siquiera sabía si seguían vivos. Siempre que le hablaba a su madre cortaba antes de darle su número telefónico, cuando le preguntaban sobre si no quería llevar a Dave a la madriguera ella esquivaba el tema: no quería volver a engañarlo, a quitarle sus recuerdos.

Dave no recordaba su casa, no recordaba que Ginny lo hechizó para que actuara normal y no recordaba que ella era bruja, cómo recordarlo si nunca le dijo.

Ginny sonrió amargamente. Fue esa la causa que la llevó a dejar la magia, tal vez por miedo a que la rechazara, tal vez por cobardía, tal vez porque a pesar de que lo hechizó ese día él actuaba un poco reacio hacia la magia.

Miró de nuevo su varita y miró a su alrededor topándose con el bote de basura.

Fregotego!- exclamó Ginny, los retos de cristal y agua de los objetos rotos temblaron pero no pasó nada.- El tiempo no pasa en vano ¿no?- le dijo a la varita.-Tan solo puedo recordar esto.-

Y sonrió divertida, al recordar que después de sus estrepitosos fracasos tratando de limpiar el departamento, siempre recurría a la magia.

Su vida con Dave había acabado y ahora ella tenía que salir adelante por sí sola. Dolía, y mucho, pero el recordar a sus amigos, a su familia, a Harry, le hizo recordar que ella era fuerte y que no podían esperar menos de ella.

Se secó los restos de lágrimas y guardó todo el contenido de la caja negra cuidadosamente, no sabía cuando la volvería a sacar. Tenía que recuperar su vida como muggle, después vería si la recuperaba como bruja.

Trató de levantarse más no pudo. Así que decidió quedarse sentada un rato más.

Notas de la autora: Espero les haya gustado, me salió a la de a fuerzas así que no estoy muy contenta con el resultado a parte de que se supone que debo estar haciendo tarea (¡que es muchísima!) ¡Y tengo gripe! buaaa, prefería escribir esto con inspiración ya que tenía una mega dramatización pero bueno, los hechos están tal cual solo que siento que le faltó algo, ustedes opinen y porfa dejen r/r, muchos.

Gracias a: (a pesar de que son muy pocos, sus r/r me alegran muchísimo y son el sostén de mi fic).

Rafael: Siempre al pendiente y el que siempre me mete prisas, bueno, aquí está, espero te haya gustado.

La-rosa-d-plata: Grax por tu r/r me alegra que te haya gustado la pedida de matrimonio (en vdd dudaba que hubiera quedado bien) y sobre el divorcio, mi intención era que pareciera un poco R/H ¡pero quedó como si fueran ellos dos! Y bueno, no son H/G lo cual para mi fue lo mejor, espero sigas leyendo, chao!

Faithfry: Grax por tu r/r, que bueno que te gustó, espero sigas leyendo y mandes r/r.

23-junio-2006 9:42 p.m.

GinnyPotterW