Hola a todos…yo aquí de vuelta al mundo de las letras con varios anuncios buenos y malos jajaja. Primera, HE QUEDADO EN LA UNIVERSIDAD jaja la número 30 de 100 con un total de 594 aspirantes, así que aquí con ustedes la nueva Licenciada en admón. De Negocios Internacionales. Y bueno, un nuevo chap apenas salidito del comal, disfruten y sufran je.
capítulo 19
EL TRAUMA DE GINNY
Ginny salió corriendo hacia la puerta de entrada con intención de escapar cuando unos fuertes brazos le impidieron girar el picaporte.
-¡Suéltame!- gritó Ginny forcejeando para tratar de alcanzar la puerta pero Ron fue más fuerte y la alejaba más de ella.
-¿A dónde piensas ir?- preguntó el pelirrojo demasiado asustado por la actitud de su hermana. Jamás la había visto así.
De los ojos de Ginny caían gruesas lágrimas, su cara completamente roja y desencajada. Gritaba con desesperación y lanzaba patadas por doquier.
-¡Suéltame Ron¡Que me sueltes!- gritaba Ginny desesperada pero no podía safarse de los brazos de su hermano. Ron era mucho más fuerte que ella.
Harry se encontraba parado justo detrás del par de hermanos y miraba sorprendido los intentos de huida de Ginny. Aún no cabía del asombro, en todos los años que había salido con la pelirroja jamás se había puesto de esa manera.
-Con un demonio suéltame.- los gritos de Ginny invadían toda la casa y no fue de esperar que Wesley con Jaina y Francis se asomaran desde las escaleras.
Hermione quien tampoco podía contener las lágrimas subió con prisa en busca de sus hijos.
-¿Qué le pasa a la tía Ginny?- preguntó Wesley entre asombrado y asustado.
Hermione tomó con una mano temblorosa el hombro de Wesley y con la otra jaló a Francis.- Vengan niños.- y luego miró a Wesley.- No preguntas.-
Wesley arrugó la nariz sin que su madre lo notara.- ¿Acaso no tenemos derecho a saber qué pasa?-
Hermione no lo volteó a ver y cargó a Francis para jalar con su otra mano a Selebi. Ingresó a un cuarto con motivos en rosa y con hadas pintadas en las paredes que se movían y lanzaban chispas doradas. Francis bufó y murmuró algo parecido a "niñas".
Selebi se aventó a en su cama de doseles rosados y amarillos. Hermione bajó a Francis al suelo.
-Selebi, quiero que veas una de tus películas…- dijo la castaña mientras secaba sus lágrimas y comenzaba a sacar varias películas de un pequeño estante.- ¿Qué te parece la de "Marnie la pequeña bruja"?-
Selebi asintió enérgicamente.
-Aquí te quedas hasta que te llame.- dijo de nuevo Hermione observando como su hija no le ponía atención ya que empezaba a entonar la canción de entrada de la película.
La castaña jaló a Francis de una mano y se dirigió a la puerta de a lado. Al abrir la habitación se podían ver paredes pintadas de rojo y dorado. Era una recamara amplia que contenía dos camas, una de ellas con doseles. Snitchs volaban por las paredes mientras algún jugador famoso volaba tras ella a su vez que múltiples cazadores peleaban la quaffle (donde seguramente por órdenes de Ron no aparecía Krum).
Después de que sus dos hijos entraran Hermione se colocó frente a ellos.
-Wesley, silencio y quiero que vigiles que Francis no baje.-
-¿Por qué?- preguntó Francis con un puchero.- Yo quiero estar con mi tía.-
Hermione le sonrió.- Ahorita no se puede, ya será otro día. Y Wesley estás advertido.-
Wesley la miró entre aburrido y dolido.- Ya sé que no soy el mejor hijo del mundo pero no haría nada que en verdad te molestara.-
Hermione lo miró duramente y segundos después se sintió culpable.
-Tú sabes que te adoro.- Hermione besó sus mejillas.- Que nadie te haga creer lo contrario. Eres mi niño querido.-
Wesley esquivó su mirada.
Hermione se sacudió las manos y salió con prisa de la habitación.
-¡Enséñame a volar Wes!- gritó Francis con alegría.
-Ahora no enano.-
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-¡Ayúdame Harry!- se escuchó el grito de Ron quien no podría sostener por más tiempo a la pelirroja que se encontraba fuera de sí tratando de salir de la casa.
-¿Qué quieres que haga?- el moreno se había quedado sin palabras y aún seguía en shock.
Hermione quien justo acababa de bajar las escaleras dijo:
-Sujétale las piernas.-
Harry se acercó rápidamente a la pelirroja peor justo antes de poder tomarla sintió una fuerte patada en el estómago.
-¡Reacciona Ginny!- gritó Ron con todas sus fuerzas.
Al parecer Ginny había escuchado pues de pronto así como había empezado su ataque así había acabado.
Ron sintió caer el peso de Ginny en sus brazos y entendió que la chica no se seguiría resistiendo. El pelirrojo la volteó para verla a la cara.
-¿Ginny?-
La pelirroja estaba con la cabeza gacha y vista perdida. Sus ojos azules estaban totalmente rojos y en esos momentos Hermione dejó escapar un grito cuando vio a su amiga aún más delgada y pálida de cómo había llegado.
-Ron, tráela a la cocina, rápido.-
Ron trató de tomar en brazos a Ginny pero la chica ante la sorpresa de todos empezó a caminar por sí sola sin siquiera mirarlos o alzar la vista.
Hermione comenzó a comerse las uñas mientras Ron sin soltarla de los hombros la acompañaba en su camino.
-Tranquila Hermione.- Harry pasó uno de sus brazos alrededor del cuello de la castaña.
-¿Qué le pasa?- preguntó Hermione con lágrimas en los ojos y los nervios de punta.
-Ella va a estar bien, pero mírate tú.- le dijo el moreno de ojos verdes.- ¿Estás enferma?-
Hermione lo jaló hacia la cocina.
-Desde hace unos días no me siento muy bien.- dijo Hermione con secretismo.
-¿Se lo has dicho a Ron?-
Hermione negó con la cabeza aún más triste.- Es que…últimamente peleamos por todo. Yo no quiero, preocuparlo.-
Harry frunció el ceño. Después de todo el clima hostil que había observado entre sus amigos el día de su llegada no habían sido imaginaciones suyas.
-No seguirán igual que en Hogwarts¿no?- Harry rió ante su comentario.- Ya están bastante grandes para…-
-Es algo más complicado.-dijo Hermione, pero al ver la cara de preocupación de Harry agregó rápidamente.- Pero no es nada grave, solo que siento que cualquier cosa anormal que pase pues, hará que estalle una guerra mágica.-
Harry observó en silencio a Hermione para después de hablar.- ¿Qué quieres decir?-
Hermione se mordió el labio inferior y sus ojos se cristalizaron.- Harry…creo que vamos en picada.-
Pero Harry no pudo decir algo que pudiera consolar a su amiga y mucho menos expresar su sorpresa pues estaban frente a Ron y Ginny.
Ron miraba a Hermione tratando de que su esposa le dijera lo que estaba pasando mientras Hermione trataba de no estallar en llanto, últimamente estaba muy susceptible y sabía que hablando seriamente con Ron se acabarían todos sus males.
Pero lo que más les preocupaba a todos era la actitud de la pelirroja quien empezó a buscar con desesperación en su bolso algo que ninguno de los tres podía explicarse.
-Ginny, hermanita, qué tienes.- preguntó Ron tomando las manos de la pelirroja.
Ginny se deshizo bruscamente de las manos del pelirrojo asustándolo verdaderamente.
-¿Qué tienes Ginny¡Háblanos!- le espetó Harry al ver la expresión de Ron.
Ginny no los volteaba a ver, quería desaparecer de allí y no volverlos a ver, peor a la vez, también quería quedarse y decirles la verdad, quitarse ese peso que cargaba con ella tras años.
La pelirroja tomó lo que buscaba y en silencio se dirigió al lavabo donde llenó un vaso con el agua. Sacó un par de píldoras y las tomó.
Hermione escandalizada se acercó corriendo a su amiga y trató de arrebatarle el frasco, pero Ginny lo tenía bien sujeto.
-Dámelo.- ordenó Hermione.
Ginny no contestó, seguía recargada en el lavabo, parecía ida.
-Dámelo Ginny.- espetó de nuevo Hermione y Ginny volvió a no contestar.
Hermione se pasó su cabello tras la oreja y miró con desesperación a Ron. El pelirrojo no sabía qué hacer.
-Ginny ¿por qué no te sientas?- pidió Harry acercándose a la pelirroja tomándola del hombro.
Ginny sintió el contacto de la mano de Harry y se estremeció.
-¿Por qué no nos dices qué sucede?- dijo Hermione con lágrimas en los ojos.- Ginny, nos estás preocupando.
La pelirroja alzó la cabeza y miró a sus amigos y hermanos sin expresión alguna. En su cara tenía un rasguñó que le atravesaba la mejilla y su largo cabello pelirrojo se encontraba enmarañado y esponjado.
-Últimamente todo ha sido un infierno.- comenzó a hablar Ginny con una voz fría y grave. Su expresión era totalmente seria y serena, su vista se encontró de pronto perdida en los recuerdos y su boca parecía haber cobrado vida.
Lo que parecía ser un Ginny sumamente delgada y descolocada se encontraba diciendo la verdad a sus seres queridos, o al menos así pensaban ellos.
-Cuando supe que estaba embarazada fue tal vez el día más feliz de mí vida.- siguió Ginny sin mirar ningún punto en particular.- y a parecer así lo fue para Dave, éramos tan perfectos en esos días que ni yo misma puedo creer que ya no estemos juntos. Pero mi embarazo no era normal, y no lo supe a pesar de que tuve mi primera complicación: un sangrado, creí que algo malo había pasado y asistí al hospital, pero todo estaba aparentemente bien.-
El silencio que imperaba en la cocina solo se rompía ante la fría voz de Ginny que hablaba como una autómata. Harry miró a Ron sin comprender mientras Hermione tenía gacha la cabeza.
-Lo demás fue tan común, nauseas, patadas, hasta que tuve una nueva complicación y ahora sí supe que significaban problemas. Mi embarazo era de alto riesgo y las posibilidades de mayores complicaciones eran latentes así que me quedé en el hospital por dos semanas en observación y después tuve que seguir un tratamiento riguroso, pero aún así Dave seguía conmigo, yo debía tener ese bebé.-
-¿Por qué no fuiste con un sanador¿Por qué no nos llamaste?- preguntó un desesperado Ron.
Ginny parpadeó un poco confundida como recién salida de un trance y miró a Ron con una ceja alzada.
-¿Acaso aún no lo comprenden?- preguntó la pelirroja con el mismo tono vacío de voz.
-Si no nos explicas, no vamos a entender Ginny y nosotros queremos entenderte.-dijo Hermione secándose varias lágrimas.
-El embarazo prosiguió tan normal como cualquier otro.- en este punto unas lagrimas cayeron de los ojos de Ginny.- o así fue hasta el día del parto…cuando nació muerto.-
-Hubieras venido conmigo¡yo soy sanadora! Pudimos salvarlo.- dijo Hermione.
Ginny medio sonrió con tristeza.- No lo hubieras podido salvar Hermione, nadie hubiera podido.-
-¿Cómo puedes estar tan segura?- preguntó Hermione tomando las manos de su amiga entre las suyas.
Ginny suspiró.- Por que fui con un sanador.- Hermione la miró.- Y no pudo salvarlo.-
-¿Qué?- exclamó esta vez Harry.- Los sanadores son capaces de eso y mucho más, es imposible que…-
-¡Créelo!- espetó Ginny y gruesas lágrimas comenzaron a caer de sus ojos.- ¡Créelo! Me sometí a muchos tratamientos de los más costosos en el mundo muggle, cuando desistí fui directamente con los sanadores y simplemente no pudieron hacer nada…mi vientre no es capaz de retener a un bebé con vida…ni siquiera al último que lo mantuve ocho meses…-
Harry de la impresión retrocedió varios pasos chocando con la mesa que hizo mucho ruido al deslizarse, Ron quedó petrificado mientras Hermione miraba a su amiga aún sin poder creérselo.
-¿El…el último?-
-Y Dave me dejó…-susurró Ginny con la vista de nueva cuenta perdida sin reaccionar a los llamados de Hermione.- Y lo comprendo, vivir conmigo últimamente fue un infierno, me dio depresión y me dejé caer y…-
-Ginny, escúchame.- habló Hermione sujetando la cara de su amiga para que enfocara su mirada en ella.- ¿A qué te refieres con el último?-
-A mi tercer bebé…-susurró Hermione mientras Ron abrazó fuertemente a su hermana.- era un niño y…-Ginny se quedó callada por unos segundos.
-¿Ginny?- preguntó Hermione un tanto alarmada.
Pero Ginny no contestó pues su vista hizo corto circuito y todo se volvió negro.
Ron sujetó a Ginny tratando de que no se golpeara con el piso y Harry fue en su ayuda y la llevaron al cuarto de Harry en silencio mientras Hermione tomaba el bolso de Ginny y lo subía.
Ambos hombres depositaron con cuidado en la cama a la pelirroja, Hermione le quitó las zapatillas y vació el bolso de Ginny.
-¿Qué haces?- preguntó abruptamente Ron.
Hermione no contestó y tomó el frasco de pastillas que anteriormente había sacado Ginny.
-Lo suponía…-murmuró Hermione.
-¿Qué?- preguntó Harry.
-Medicina muggle…tendré que investigar para qué sirve.-
-Ginny se va a enfadar.- advirtió Harry.- ya la conoces.-
Hermione frunció el ceño de pronto muy exasperada.- ¿Y acaso te parece la misma Ginny de antes?-
Ni Ron ni Harry se animaron a contestar.
-Tengo que preguntarle a alguien que sepa… ¡arg! Debí tomar algunas clases de medicina muggle.-sentenció Hermione con desesperación.- En un rato regreso.-
-¡No!- gritó Ron y recibió un golpe de Harry.- ¿Qué demonios…?
-Vas a despertarla y estaba muy mal, necesita dormir.-
-Por fin algo sensato.- dijo Hermione enojada.
-¿Y ahora qué te pasa?- le preguntó Harry algo mosqueado mientras salían de la recamara.
-Así de insoportable ha sido siempre¿qué no al recuerdas?- murmuró Ron y los ojos de Hermione se aguaron.
-Este…- Harry se rascó la cabeza sin saber cómo detener lo que aparentaba sería una nueva pelea.
-Debo investigar esto, en su estado no me parece nada bueno que tome cosas sin…-
-¿Y si tiene medicación?- preguntó Harry.- No nos deberías dejar solos con ella, me parece que tu eres la indicada para estas cosas…-
Hermione entrecerró los ojos.- Cobardes…llamaré a Gianna para ver si puede hacer algo…-
-Esa amiga tuya que…- decía Harry.
-¿Estaba loca?- terminó Ron sonriendo.- Si es ella, la amiga inseparable de Hermione, a veces me pongo a pensar qué relajos se armarían en esta casa si se les uniera Ginny, bueno, en otras circunstancias. Peor Gianna ha madurado mucho desde que tuvo su bebé.-
-¿Ya casada?-
-Si.- sonrió Ron mientras Hermione se alejaba a tomar el teléfono.- locamente casada, vive a unas cuadras, no se mudó enfrente por que ya no había espacio, hasta pidió que si no podíamos hacer algo con magia al respecto, pero Hermione le dio el no rotundo…-
-¿Qué sucede con Hermione?-preguntó de pronto Harry arrepintiéndose en el acto.
Ron se quedó callado unos momentos.- Últimamente ambos estamos algo irritables y como te podrás dar cuenta esta casa es un campo de guerra con tres niños…Harry, te recomiendo que jamás tengas hijos, de verdad, a veces pueden ser una pesadilla.-
Harry se recargó en la pared.- ¿Pero tú y Hermione están bien?- preguntó el moreno recordando que su amiga le había dicho que no se sentía bien.
-No lo sé.- Ron se encogió de hombros y después de unos segundos volvió a hablar.- Hasta hace unos meses estábamos muy bien, y se que no hay matrimonio perfecto pero últimamente ella está muy estresada con los dos hospitales, le propuse que dejara San Mungo pero se indignó y esos arranques que le dan…y ahora, Ginny, francamente estoy muy preocupado, jamás la había visto así…ni cuando tu y ella, bueno…terminaron.-
-Lo que no entiendo.- habló Harry.- Es por qué no los buscó…ni siquiera a Molly, su madre…-
-¡Gianna se encargará de todo!- dijo Hermione mientras terminaba de subir las escaleras alegremente.- Se moría por ver a Ginny peor le dije que no era un muy buen momento. Ron miró a Harry como diciendo "¿Ves lo que te digo?".- ¿Qué?- preguntó Hermione desconcertada.- ¿Estaban hablando de mí?-
Harry negó con la cabeza y Ron dijo:- Claro que no Hermione.-
La castaña sonrió y miró con preocupación la puerta de la recamara de su hijo mayor.- Creo que estoy subiendo de peso. Me he cansado al subir las escaleras.-
-Ha de ser el stress.- comentó Harry.
-Si…-dijo Hermione y se asomó para ver a Ginny.- Ahora me preocupa ella.-
-Es lo que le decía a Ron¿Por qué no se comunicó tan siquiera con su madre?-
Hermione cerró la puerta con cuidado tratando de no hacer ruido y suspiró.
-Creo saber por donde va todo y claramente le dije a Ginny el día que fui a visitarla cuando ya estaba casada con Dave…estaba jugando con fuego y creo que se quemó.-
Harry y Ron la miraron interrogante.
Hermione rodó los ojos.- Cuando sea el momento ella aclarará las cosas, ahora, vamos a la cocina, y toman un té mientras preparo una torta española, unas tostadas y panecillos, pareciera que no he comido en diez años.-
Hermione se colgó de los brazos de su esposo y amigo y bajaron juntos a la cocina. Ginny tenía que descansar y lo demás vendría después.
Notitas de la autora: Con este chapito me he comido varios capítulos jaja, maté cuatro pájaros de un tiro, Ginny no solo explica la perdida de su bebé, sino de tres (no me maten por lo dramática, pero sorry, ya lo tenía súper planeado), y la aparición de Gianna y cosillas del R/H.
Francamente espero muchos r/r, después de tanto "actualiza" jaja, pero bueno, aquí viene la mala noticia. Como ustedes ya saben, no soy una autora muy puntual y que por lo general tardo un mes en actualizar, PERO (teman, el gran pero) como estoy tan atrasada con mis fics pues tengo que actualizar todos por lo cual ese mes me la pasaré escribiendo otras historias, así que si no me leen a más tardar (en este fic) primeros tres días de agosto tendré que decirles que hasta septiembre u octubre volverán a saber de actualización. ¿Por qué? Bien, porque me mudo, me voy a estudiar a otra ciudad yo solita y como premio por ser niña tan inteligente y haber quedado en la UNI me compraran mi Laptop pero hasta septiembre, así que estaré un mes entero sin PC, así que sorry, oren para que venga la inspira y escriba sin parar. Créanme, la que sufre más aquí soy yo, ustedes podrán leer otro lindos fics mientras yo estaré desconectada del mundo.
Grax por sus r/r a:
Wendy
R.W: Grax por el r/r, desde que lo leí morí por contestarte peor este es el único medio que tengo, em alegra mucho que hayas leido "secretos" y que hayas aprendido a quererlo, eso significa mucho y bueno, ya se que R/H están en su apartado, pero ay estan saliendo, es mucho másfácil teniendolos a todos jutnos que regados por el mundo y creeme, Ginny en determinado momento paará a 2do plano y no falta mucho! Sobre los ojos de la pelirroja, si, se que son castaños (cuando escribí lo de azules me quedé 5 minutos pensando en si dejarlo o no) ya que si no me equivoco en "secretos" los manejé azules y decií ser congruente a mmi historia pues cuando comencé la primera parte no había mucho información sobre los personajes o al menos yo no la sabía, en fin, espero este te haya gustado.
¡Hasta la próxima!
GinnyPotterW
20-junio-2007
