Otra hora pasó y Mikey aún seguía inconsciente.

Ya habían pasado dos semanas y aunque Mikey ya había mejorado considerablemente seguía estando inconsciente. Todos los miembros de su familia se sentaban a su lado y velaban a Mikey.

Había momentos en los que se removía y gemía pero en ninguna de esas ocasiones parecía que fuese a despertar.

Para ese momento Raph ya estaba harto, empezó a temer que Mikey no fuese a despertar nunca, quería decirle lo que tenía dentro, no quería pasar más tiempo sin decírselo a Mikey.

Entro en el laboratorio y tomó su lugar, era extraño para él, hablarle a alguien que no sabías si podía oírte o no pero no le importaba. Necesitaba hablarle.

-Ho…Hola Mikey, soy Raph-las manos le temblaban- Sé que la mayoría del tiempo estoy enojado y que te molesto pero…No es como si pudiera cambiarlo en realidad- Trago fuerte- Te prometo que si despiertas te voy a escuchar esta vez, voy a dejar de enojarme por todo. Solo…por favor tienes que despertar Donnie dijo que la fiebre ya ha bajado bastante como para que despiertes…Por favor Mikey tienes que despertar por mi…por todos nosotros…Por favor- Raph sentía las lágrimas ardiendo en sus ojos pero sacudió la cabeza para alejarlas, no era un debilucho, no iba a llorar.

-Raph- dijo la voz de Leo detrás de él-¿Estas bien?

-Si estoy bien ¿Ya es tu turno?-respondió Raph controlando su tono

-S…Si-respondió Leo, antes de que pudiera decir algo más Raph salio del laboratorio pasando al lado Leo

-Estaré en el dojo- murmuro sin mirar atrás.


Raph abandono el laboratorio sin mirar a Leo y diciendo que iba a estar en el dojo. Leo pudo ver los ojos de Raph vidriosos y su voz temblorosa, suspiro, fue hacia la silla que estaba junto a la cama de su hermanito y se sentó. Respiro hondo, necesitaba valentía para hacer lo que quería hacer

-Hola Mikey, Soy Leo-Se mordió el labio. Le dolía ver a su hermanito así, ya debería de haber despertado. Eso era lo que Donnie había dicho. El no debería estar así- pensó pero allí estaban-Quería decirte que te necesitamos…Yo te necesito…Sé que es muy probable que nos hayas escuchado antes pero quiero decirte que lo lamento…Te extrañamos, necesitamos tu risa y tus bromas por favor no te rindas sé que puedes salir de esta. Por nosotros por favor-

Leo se quedó junto a Mikey hasta que fue turno de Donnie.

-¿Ha cambiado algo?-pregunto Donnie mirando a Mikey

-No nada- respondió Leo y vio algo romperse en los ojos de Donnie- Él va a estar bien Donnie. Es Mikey

-Si tienes razón- respondió Donnie sin estar completamente convencido pero Leo no podía culparlo. Le dio un golpecito en el hombro antes de irse.


Cuando Leo se fue Donnie se dedicó a revisar las heridas de Mikey. La fiebre era casi inexistente, sus heridas ya no eran tan graves así ¿por qué no despertaba? Donnie se sentó a su lado.

-Hola Mikey soy Donnie…Solo quería decirte que te extrañamos…Todo está muy quieto aquí…Por favor tienes que despertar…Te necesitamos- Donnie tomo la mano de Mikey-Te prometo que no quise decir lo que dije antes por favor no te rindas Mikey….


Mikey P.O.V

No hay nada, no puedo moverme, por un rato me sientí frio y luego escuché voces apagadas que no puedo entender lo que dicen.

Intenté enfocarme en las voces pero estoy aterrado ¿Y si solo me vuelven a gritar?

-¿Y eso es una excusa?-preguntó una voz en mi mente-¿Por miedo te rendirás?

Temblé, no quería rendirme. Tenía miedo pero no sabía qué hacer, no sabía a donde ir.

-No te dejes llevar por el miedo-replico la voz-Haz enfrentado cosas peores estando aterrado. Protegiste a tus hermanos aun cuando sabías que te herirían-

La voz tenía razón me había enfrentado a Destructor, al Kraang, me enfrentaba a diario con las duras palabras de mi familia. No podía rendirme sin dar pelea, además aún quería ver a mi familia una vez más. Explicarles lo que había sucedido

Volví a escuchar unas voces pero eran demasiado débiles, como murmullos.

De algún modo sé que estoy en el laboratorio de Donnie, me sentía cálido.

Alguien entró, Es Raph. Lo sé por el sonido de los pasos, escuché como se sentaba a mi lado y comienza a hablar…Me quedé quieto luego entra Leo y Donnie y escuché, quería saber que tenían que decirme.

O Dios los tres están asustados pero ¿Qué podía hacer? Puse todas mis fuerzas en abrir los ojos, todo mi cuerpo comenzó a doler, pero seguí hacia adelante. Una pequeña luz se podía distinguir entre tanta oscuridad así que decidí seguirla, el dolor se tornaba en agonía pero la voz me decía "tu puedes" y ahogue un grito cuando una luz me cegó.


Mikey abrió los ojos, con un dolor aturdido zumbando en su cuerpo. Pestaño tres veces antes de distinguir donde estaba.

Era el laboratorio de Donnie, a su lado estaba Splinter. La luz del laboratorio le molestaba mucho.

-Miguel Ángel- dijo Splinter alegre-Que bueno que hayas despertado ¿Cómo te sientes?

-Agua- logró articular, su garganta dolía mucho y la sentía reseca, como un papel de lija, Splinter entendió lo que quería decir. Le dio la espalda a Mikey por un segundo y luego lo ayudó a beber.

Mikey bebió con ganas, estaba tan sediento…

-Despacio hijo mío- dijo Splinter-Te dolerá el estómago.

Mikey se obligó a relajarse y comenzó a beber más despacio. Una vez que termino de beber el agua Splinter ayudo a Mikey a recostarse otra vez en la cama.

-Sensei-dijo Mikey, su voz sonó áspera, por la falta de uso. Se sentía extremadamente cansado-¿Los chicos…?

Mikey pudo sentir que los parpados se le cerraban contra su voluntad.

-Descansa hijo mio- susurro Splinter, mientras Mikey se entregaba al descanso.


La mañana siguiente Mikey se despertó más alerta que antes, se dio cuenta de que ya no estaba en el laboratorio si no en su habitación, Donnie estaba a su lado.

-Mikey-murmuro al ver que había despertado-¿Cómo te sientes?

-¿Donnie?-preguntó Mikey, estaba más alerta que antes pero sentía dolor aturdido en todo el cuerpo-¿Qué fue lo que paso? ¿Cuánto tiempo estuve dormido?- Preguntó Miekey mientras Donnie lo ayudaba a sentarse.

-Te encontramos desmayado a unos pasos de la puerta del laboratorio has estado durmiendo durante dos semanas- respondió Donnie ayudando a Mikey a beber un poco de agua.

-¿No estaba en el laboratorio?- pregunto Mikey una vez que terminó de beber el agua.

-Si pero el Maestro Splinter nos avisó que habías despertado por un minuto. Dijo que estarías más cómodo en tu cuarto- explico Donnie-Les voy a avisar a los demás que ya has despertado.

Mikey asintió y vio cómo su hermano desaparecía detrás de la puerta. Mikey se recostó en el respaldo de la cama.

Su familia entró a toda velocidad, Leo, Donnie y Raph lo abrazaron por turnos y por ultimo Splinter

-Es bueno que hayas despertado hijo mío- dijo Splinter cuando se sapararon del abrazo.

-Nos diste un buen susto cabeza hueca- Se unió Raph.

-Mikey ¿Puedes decirnos por qué saliste?-preguntó Leo. Mikey inspiro para calmarse.

-Bueno salí porque…Los escuche hablar sobre mí-respondió Mikey, todos los presentes guardaron silencio. Mikey supo que no habían pensado que los había oído por lo que siguió- Ya me dolia la herida de la batalla anterior pero no me importó, quería estar solo por un rato. No quería estar aquí. Cuando estaba pensando en volver me atacaron dos grupos del pie, escape de milagro. Lo último que recuerdo era desmayarme en un callejón-

-Mikey ¿De qué herida hablas?-preguntó Donnie, Mikey pudo notar el miedo en sus palabras.

-¿Recuerdas que los "entorpecía" cuando peleábamos?-pregunto Mikey sin ver a nadie, se estaba mirando la muñeca vendada y se la sobaba, no necesito verlo para saber que sus hermanos habían asentido.

-Bueno en realidad solo los estaba defendiendo, había una figura que estaba lanzando cuchillos, me sorprendí de que no los vieran- inspiró profundo- Uno de ellos me hizo un corte aquí- señaló su muñeca- Trate de que me ayudaran pero fue que me empezaron a gritar y luego cuando pude estar solo me ocupé de mis heridas y luego cuando fui a la sala los oí-explico, su mano estaba temblando.

-Mikey en verdad lo lamentamos- dijo Donnie sentándose al lado de Mikey

-¿Puedo dormir ahora?-preguntó Mikey- Estoy muy cansado.

-Si descansa hermanito- dijo Donnie- te despertaré luego para que comas algo-

Mikey asintió de manera mecánica ya que no podía mantener los ojos abiertos más tiempo, cerró los ojos y se entregó al descanso.


Al ver que Mikey se había dormido, Splinter se levantó y dijo

-Donatello cuando termines de cambiarles las vendas a tu hermano quiero que todos vayan al dojo- y se fue de la habitación. Lo que le había sucedido a Mikey era doloroso, se arrepentía mil y un veces de lo que le había dicho.

Se quedó solo en el dojo y comenzó a calmarse, si estaba enojado no serviría de nada. La pelea con Mikey era prueba de ello. Se aseguraría de no cometer el mismo error


Una vez que Donnie volvió a cambiar las pocas vendas en el cuerpo de Mikey se dio cuenta de los cortes ya cicatrizados en su cuerpo. Un nudo de culpa le apretaba el pecho, acaricio cariñosamente la frente de Mikey antes de salir de su habitación. Cuando se despertara otra vez tendría que comer algo.

Leo y Raph estaban esperando fuera de la habitación, al verlo se abalanzaron

-¿Y bien? ¿Cómo están sus heridas-pregunto Raph

-Están sanando correctamente- suspiró- Y estaba diciendo la verdad acerca de lo de los cuchillos. Hay heridas que parecen haber sido provocadas por cuchillos lanzados desde arriba.

-Yo ni me di cuenta- dijo Leo- ni siquiera vi los cuchillos ¿Ustedes?

-Era una locura nos estaban atacando de todos lados es posible que no los hayamos visto- lo consoló Donnie- Será mejor que vayamos a hablar con el Maestro Splinter.