¡Simplemente no puedo creerlo! La vida se me pasa tan rápido…¡y ya han pasado tres meses desde que actualicé! Simplemente no lo puedo creer, el tiempo se pasa volando ¡y no me divierto! Jajaja, ¿qué decir? Lo mismo de siempre: lamento la tardanza pero me es imposible siquiera escribir. Mi vida está llena de actividades escolares que de verdad cuando llegan los fines de semana, siento que respiro un poco, pero aún así todo el fin trato de ponerme al corriente con mis tareas!!

Pero bueno, no los aburro con mi vida muggle. Muchas gracias por sus r/r, al final los contesto, como siempre. Ah! y feliz año nuevo a todos! no estaba al corriente...pero no actualizo desde el año pasado! :&

Capítulo 22

LECHUZA DE HOGWARTS

Ginny observó a su cuñada tres días después. Hermione simplemente se veía radiante y cantarina mientras servía el té.

-¿No deberías estar en el trabajo?- preguntó Ginny curiosa.

Hermione sonrió culpable.- Debería, pero decidí traerme el trabajo a casa.- Ginny solo atinó a alzar una ceja.- No me mires así, no es como si me trajera a los enfermos a mi recamara y la de los niños.-

-Yo no dije eso.- aclaró Ginny.- Veo que estás muy feliz.-

-¡Es que no sabes Ginny!- exclamó Hermione tomando las manos de su cuñada.- Ron fue tan lindo conmigo, pensé que al saber lo del bebé se enfadaría pero… ¡fue todo lo contrario!-

Ginny sonrió con curiosidad.- ¿de verdad? Si mi hermano es idiota Hermione, pero te adora.-

Hermione suspiró.- Y yo a él…pero ¿y tu? ¿Cómo estás?-

-Desempleada.-sentenció Ginny poniéndose seria. Hermione la miró preocupada.- Pero al menos me entretengo al buscar trabajo.-

-¿Haz ido al ministerio? Sabes que allí te aceptarían con los brazos abiertos, dejaste muy buenas referencias y tus trabajos fueron increíbles.-

-Se que mi antiguo jefe estaría encantado de tenerme de nuevo, pero mientras no pueda conjurar un hechizo me rehúso a ir al ministerio, me sentiría tan…bueno, tu sabes.-

Hermione suspiró de nuevo.- ¿Y en el mundo muggle?-



-"Nosotros te llamamos"- imitó Ginny a sus posibles jefas.- Olive me llamó…-y al ver la cara de confusión de su amiga.- de mi antiguo trabajo. Y me dijo que si quería regresar, que me tomara mi tiempo, mi lugar ahí estaría.-

-¿Y luego?- preguntó Hermione.- Es una buena oportunidad, estabas incomunicada de nosotros por Dave, pero ahora puedes usar un traslador diariamente para venirte.-

Ginny negó frenéticamente con la cabeza y se paró de la mesa para depositar la taza de té en el lavabo.- Me encontré a la profesora McGonagall y para no sorprenderme me preguntó por ti.-

Hermione notó el cambio repentino de tema pero decidió no forzar la conversación.

-¿Si? ¿Cómo la viste?-

-Para su edad…muy entera.- suspiró Ginny sin dejar esa expresión de tristeza que a Hermione le preocupaba.- ¡ya muchas quisiéramos llegar a esa edad con tanta entereza! Por cierto, le dije de tu embarazo, si no te enfada.- la castaña negó con la cabeza.

-Ya me imagino su expresión.- rió Hermione un poco ruborizada.

-¿La de cara seria con labios apretados?- preguntó Ginny mientras Hermione asentía.- de hecho me mandó felicitarte con una gran sonrisa en los labios y que se alegra que Ron y tu tengan la dicha de formar una familia.-

-Gracias.- susurró Hermione tratando de ignorar el tono de reproche que la voz de Ginny dejó vislumbrar.

-Disculpa, tengo que irme.- dijo la pelirroja apresurada tomando su bolso.

-Pero…- Hermione no pudo detenerla porque enseguida escuchó la puerta al cerrarse.

La castaña se pasó las manos por el cabello en señal de desesperación. Miró el reloj, era la hora de salida de los niños del colegio.

Se sentó a la mesa y acercó un folder con papeles, en lo que Ron llegaba con los niños, ella se pondría a revisar la propuesta del joven que se le había acercado hace ya una semana.

--

Al cerrar la puerta Ginny se detuvo un momento. Se sentía la persona más horrible del mundo al morirse de la envidia de la felicidad de Hermione y al no poder desearle de todo corazón las palabras que había llevado como mensaje de su antigua profesora.

La pelirroja comenzó a caminar hacia la reja recordando su plática con la ya anciana profesora. Esa mujer irascible de carácter fuerte pero de sentimientos bondadosos.

Por supuesto que la mujer le había preguntado qué había hecho de su vida. No había podido evitar sentirse de nuevo apesadumbrada y ansiosa.

"Nada extraordinario" había respondido.

McGonagall le recordó lo buena que había sido con la varita. Si la profesora tan solo supiera que se había casado con un muggle no solo ocultándole sus poderes sino que manipulando su memoria para que no decidiera dejarla.

Tampoco le había dicho Hermione que la profesora le había ofrecido trabajo en Hogwarts: Como profesora de encantamientos. Aún recordaba la cara de asombro de McGonagall cuando ella declinó su oferta.

Se pegó tres veces en la cabeza. Mejor puesto nunca jamás alguien se lo propondría. ¿Pero cómo aceptarlo si ni conjugar un alfiler podía?

-Si te sigues pegando en la cabeza, pensaré que te volviste loca.-

Ginny levantó la cabeza sorprendida topándose con los ojos de Harry.

-¡Harry!- exclamó la pelirroja aún sorprendida.- ¿Qué haces aquí?-

Harry frunció el ceño como si algo en la cara de Ginny le causara gracia.- Desde que volví a Londres vengo a visitar todos los días a Hermione, Ron y mi ahijado.-

Ginny hizo una mueca.- No me hagas sentir peor.- sentenció la chica mientras revisaba su reloj. Harry alzó una ceja. La frustración de la chica de algún modo le causaba gracia.- Lo niños están por llegar y yo me voy.-

-Bueno, en ese caso te acompaño, no creo que me extrañen por llegar más tarde. ¿A dónde ibas?-

Ginny miró al muchacho de ojos verdes seriamente.- No lo sé…a cualquier lugar.-

-Bueno, entonces en ese caso te invito al Caldero Chorreante y pedimos algunas cervezas de mantequilla, hace tiempo que no las pruebo, y no es por ser mala onda, pero el té que prepara Hermione…-

-¡Oye!- le reclamó Ginny mientras llegaban a la verja donde podrían desaparecerse.- Ha mejorado muchísimo, además lo hace con mucho amor.-

Harry rió por lo bajo.- Tienes razón, pero tu madre lo hace mucho mejor, pero bueno, vámonos.-

Harry tomó de la mano a Ginny y antes de que Harry se desapareciera Ginny lo interrumpió:

-¿Qué crees que haces?-

Harry volteó a ver a la pelirroja y vio horror en su gesto.

-Desaparecernos Ginny, ¿qué creías?-

Ginny abrió la boca para hablar pero luego la cerró.

-Yo…lo siento Harry.-

Harry frunció el ceño.- Ginny, no te ofendas, ¿pero has tratado de usar la varita?-

Ginny bajó la mirada y asintió en silencio.- Pero no funcionó.-

Harry le acarició el cabello.- No deberías preocuparte tanto. Solo necesitas un poco de práctica, eres muy inteligente y estoy seguro que aún recuerdas muchos hechizos, si quieres, podría ayudarte.-

Ginny cerró los ojos un momento ante la caricia de Harry y sin quererlo, recordó a Dave.- En ese caso, mejor vamos a mi departamento y yo preparo el té.-

Harry la miró escéptico.

-No me mires así.- lo regañó Ginny. Y Harry se complació al ver que la chica sonreía.- No vas a morir ni nada por el estilo, además, hasta donde recuerdo Harry, tú no eres un gran cocinero.-

-Touché.- rió el chico tocándose el pecho como si le doliera.- Golpe bajo Ginny.- el moreno miró el cielo como recordando.- no recordaba que conocías mis defectos.-

Ginny lo miró seria y después sonrió algo avergonzada: Hasta ese momento no se había detenido a pensar, pero era la primera vez que estaba completamente a solas con Harry después de la boda de Ron y Hermione, o al menos la primera vez que ella estuviera consciente de ello.

-No me digas que no has cambiado Harry…yo lo he hecho.-

Harry miró sorprendido a la pelirroja y no supo por qué de repente una sensación cálida recorrió su pecho al ver a la chica sonreír apenas visiblemente.

-Han pasado muchas cosas, pero en esencia.- dijo Harry y sujetó la mano de la pelirroja.- seguimos siendo los mismos y…-Harry se detuvo un momento un tanto descolocado por lo que iba a decir "y tu sigues siendo la chica con más cualidades que he conocido". Pero no tuvo el valor y mucho menos al no saber de dónde venía todo eso. Miró su mano sujetando la blanca de la pelirroja y sintió nostalgia.



Ginny lo miró ajena a los pensamientos que el muchacho tenía en la cabeza.- Creo que tienes razón Harry.- sonrió con tristeza.- De alguna manera, seguimos siendo los mismos ¿no? Y yo…-

Ginny dejó de hablar. Miró a Harry una vez más quien por alguna razón evitaba mirarla.

-Creo que nos haría muy bien hablar Harry…-culminó la pelirroja.

Harry asintió. Se concentró y desaparecieron.

Cuando a aparecieron en un callejón, Ginny interrogó la con la mirada al moreno. Harry se percató de eso.

-No pensabas que nos apareceríamos dentro de tu apartamento ¿o si?- inquirió el chico. Ginny alzó una ceja como dando a entender que ella así lo esperaba. El moreno suspiró.- Hace mucho que no vengo por aquí y solo pude recordar este callejón.-

-No te preocupes…es que…bueno…andando.- terminó por sugerir Ginny al no encontrar las palabras correctas para decir "había olvidado una de las reglas principales de la aparición".

Y eso la hacía sentirse aún más deprimida.

Ya estando en el apartamento, Ginny invitó a Harry a pasar a la cocina y puso a calentar agua mientras buscaba unos sobrecitos. Harry la miró escéptico. Ginny lo miró.

-Es que olvidé que no he comprado despensa y hace unos días fui a la tienda más cercana y los compré.- aclaró apenada Ginny. Harry rió:

-No necesitas darme explicaciones Ginny, mejor ven…y toma asiento.- dijo el moreno mientras señalaba la silla que estaba al otro lado de la mesa justo frente a él.

La pelirroja se acercó lentamente a la mesa para sentarse, cuando lo hubo hecho depositó sus manos sobre la mesa.

Ambos se miraron con atención. Hacía siete años que no se sentaban a platicar como dos personas civilizadas y no podían evitar mirarse tratando de grabar en sus mentes lo mucho que ambos habían cambiado.

-Veo que Alemania dejó huellas.- dijo Ginny rompiendo el silencio mientras señalaba una cicatriz que se asomaba en la parte superior del brazo del chico.

El moreno instintivamente se pasó la mano por ésta para después depositar también su mirada en ella.



-Fue en una emboscada.- explicó Harry con una mueca.- Recuerdo que ése día casi perdemos al ministro y debo agregar, el secreto mágico frente a centenares de muggles.-

La tetera comenzó a pitar en señal de que el agua estaba lista. Ginny se puso en pie y la llevó a la mesa para después depositar frente a Harry y sí misma, una taza de té.

Harry frunció el ceño mientras Ginny le servía el agua hirviendo.

-Ginny…-la pelirroja alzó la vista y chocó con los ojos esmeraldas de su ex novio.- Antes que nada, quisiera disculparme contigo…por no entenderte, fui realmente un estúpido y…-

Ginny negó con la cabeza y extendió una de sus manos hasta tocar la de Harry.

-No tienes que disculparte.- dijo Ginny a media voz.- Yo ya te perdoné hace mucho es más, lo he olvidado.-

-Pero yo no.- confesó el moreno. Ginny lo miró sorprendida.- no me mal interpretes.- aclaró el moreno.- Pero es que…todos estos años la sola mención de tu nombre ha significado el cómo terminamos…mal, y creo que siempre te he debido una disculpa.-

Ginny frunció el ceño, pensativa, pero volvió a mirar al chico.- En ese caso, yo también te debo una… porque como novia no confié en ti y debí haberlo hecho.-

-Y…lo del golpe…yo…-susurró Harry avergonzado.- Yo no quise…-

-Hermione ya me lo ha contado.- interrumpió Ginny para que Harry no terminara la frase y terminara su tortura. Harry la miró confuso.- Creo que en el fondo, nuestra querida amiga deseaba que todo se arreglara.- Ginny rió con amargura.- Pero ya era demasiado tarde: yo ya estaba con Dave.-

-¿Lo amabas?- preguntó Harry sin siquiera pensarlo.

Ginny depositó los sobres de té dentro de las tazas solo por hacer algo. Por ningún motivo le molestaba el atrevimiento de Harry, de igual forma habían convenido en hablar, los dos, y no había nada más de qué hablar que de lo que habían pasado todos estos años.

-Aún lo amo.-dijo Ginny mirando como el agua comenzaba a tomar el color del té.- Por algo me casé con él. Aunque debía suponer que de alguna u otra forma acabaríamos mal.-

Harry probó su té y decidió ponerle azúcar.- ¿Por qué dices eso? Hermione me mostró algunas fotos de tu boda y parecían realmente felices.-

La mano de Ginny tembló al llevarse su taza a la boca y desvió la mirada. En cierta manera le costaba trabajo decirlo, pero la presencia de Harry de algún modo le influía confianza. Tal vez Harry tenía razón: En esencia seguían siendo los mismos. Y Harry y ella antes que novios, habían sido amigos.



-Nunca le dije lo que era…-confesó la pelirroja.- Nunca le dije que era bruja.-

--

Hermione miraba la carta aún cerrada sin comprender. La giraba entre sus dedos.

Tenía el escudo de Hogwarts y lo más extraño aún, era que iba dirigida a ella.

Cuando por fin se iba a disponer a abrir la carta, la puerta de entrada sonó al dejarle paso a Ron y sus hijos. Selebi fue la primera en llegar hasta ella y darle un beso, detrás de ella llegó un Francis muy serio que se sentó a la mesa y Wesley que pasó de largo directo a las escaleras.

-¡Alto ahí!- sentenció Hermione a su hijo mayor, mientras que Ron hacía aparición mientras que con su varita hacía desaparecer las mochilas que seguramente aparecerían momentos después en la habitación de cada uno de los niños.- ¿Qué has hecho?-

Wesley se giró ofendido y miró a su madre como si estuviera loca.- ¡Yo no hice nada! Pregúntale a papá.-

Hermione miró a Ron quien se encogió de hombros.- No ha hecho nada… pero él que se peleó hoy en la escuela fue Francis.-

El niño casi rubio se cruzó de brazos frunciendo aún más el ceño. Hermione lo miró sorprendida.- ¿Qué ha pasado Francis?-

-Lamento interrumpir.- habló Wesley con el tono de víctima que solía usar siempre que su madre lo juzgaba injustamente.- ¿Puedo llevar mis útiles mi recamara y después bajar a comer con esta hermosa familia?-

Hermione suspiró.- Lo siento Wes…cría fama y échate a dormir. Anda.-

Wesley negó con dramatismo y subió las escaleras. Ron riendo se acercó a la mesa, pero al ver la expresión de Hermione dejó de hacerlo, en su lugar cargó a Selebi y se sentó también a la mesa.

-¿Qué pasó Francis?- preguntó Hermione con voz suave. El menor de sus hijos varones era muy tranquilo en la escuela, no podía entender qué es lo que había pasado.

-Me peleé con un niño porque me dijo que era tonto y que Selebi también.-

Ante tal mención, la niña espetó:

-¡Ése niño fue muy grosero mamá! Dijo que yo parecía una zanahoria.- y se tocó su cabello con tristeza.

-Mi vida.- habló Ron abrazándola.- tú no eres una zanahoria…que nadie te haga creer eso.-



-Por supuesto cariño.- dijo Hermione enternecida casi hasta las lágrimas. ¡Por Merlín! Ese embarazo la ponía tan sensible.- Si tú eres hermosa. Ahora Francis… ¿qué pasó después?-

Una mancha roja cubrió las mejillas de Francis y se removió incómodo en su asiento.

-¿Qué pasó?- inquirió de nuevo Hermione.

-¡Francis voló hacia él y le dio una pata voladora!- gritó extasiada Selebi.

-¿Qué, qué?- preguntó sorprendido Wesley y comenzó a reír como loco.- ¡Bien hecho enano!- y dicho esto el revolvió el cabello. Francis sonrió aliviado.

-No está nada bien hecho.- declaró Ron y Francis volvió a ponerse serio.- Francis, no debes responder a las provocaciones, no tienes que hacerle caso a ese niño y mucho menos darle una patada voladora.-

-Eso es cierto cariño.- habló Hermione y se acercó a su hijo.- debes mantener tu distancia y sobre la magia… tendré que hablar con tu maestra.-

Ron carraspeó.- Ya hablé con ella. La pobre mujer estaba tan asustada y tuve que hacerle un obliviate.- Hermione lo miró sorprendida.- Quise hacerle creer que cómo era posible que Francis hubiera volado… pero quería llamar a la policía Hermione, no tuve opción.-

Hermione abrió la boca sorprendida.- Bueno.- suspiró y miró a su alrededor.- Muy bien Ron.-

Wesley se paró detrás de su madre e hizo ademanes a su padre como diciendo "Y a ti no te dice nada". Ron sonrió.

-¡Qué es eso!- exclamó Wesley al ver la carta de Hogwarts sobre la mesa.- ¿Me han enviado otra carta?-

Hermione tomó primero el sobre antes de que Wesley pensara en intentarlo.

-Es para mí.-

-¿De Hogwarts?- preguntó Ron extrañado.

-Pues por el sello eso parece.- dijo Hermione igual de intrigada que su esposo.

-Bueno, ábrela mamá, es la única forma de saber de qué va la cosa.- dijo Wesley con desesperación.

Hermione miró a Ron sorprendida, el pelirrojo se encogió de hombros dándole la razón al mayor de sus hijos.



La castaña rasgó el sobre y ante la expresión de Ron y Wesley quienes eran los que estaban al pendiente de ella, comenzó a leer la carta en voz alta.

Estimada Señora Weasley:

Primero que nada me atrevo a felicitarla a usted y al señor Weasley por el bebé que están esperando, ha sido una agradable noticia saberlo.

A partir de esta noticia me he tomado el atrevimiento de investigar y he sido informada de sus futuras vacaciones del ambiente laboral por lo que espero que acepte mi propuesta de trabajo.

Sé que por su embarazo no puede realizar trabajos estresantes y con mucho gusto le ofrecería la plaza de encantamientos, pero por lo mismo que señalo con anterioridad le pido, como un favor, además de que será remunerado, que acepte temporalmente la plaza de enfermera de Hogwarts mientras que una servidora encuentra el reemplazo definitivo para la Señora Pomfrey.

Sinceramente:

Minerva McGonagall

Directora del Colegio de Magia y Hechicería

Hogwarts.

Hermione alzó la vista hacia ron sumamente asombrada.

Ron negó instintivamente con la cabeza.- Ni pienses en aceptar.-sentenció el pelirrojo y se paró de su asiento dejando que Selebi se fuera a ver la televisión.- Ni lo pienses…-

-¿Por qué?- preguntó Wesley.

Ron lo miró serio.- Wesley vete a tu cuarto y llévate a Francis.-

-Pero…-

-¡Qué esperas!- espetó Ron rojo de furia. Hermione suspiró mientras Wesley desaparecía con un Francis aún serio. Miró de nuevo la carta. Tenía una posdata.

P.D.: No se preocupe por ese "asunto". Él se ha tomado un año de descanso.

-Ron, no tienes de qué preocuparte.- dijo Hermione con serenidad.

-Tú no puedes ir a Hogwarts. Ahí está él y se dará cuenta que.- Ron miró a las escaleras y bajó la voz.- sabrá lo de Wesley. Él no sabrá hijo de qué Weasley es.-



-Mira Ron.- Hermione se paró de la mesa.- Hay que tomarnos esto con calma. No he dicho que vaya a ir a Hogwarts, pero también por otro lado, la Profesora McGonagall necesita mi ayuda y…-

-¿Y? eso no quita que Snape esté allí.-interrumpió Ron.- No sé tú, pero a mi no se me olvida todo lo que te hizo sufrir.-

Hermione bajó la cabeza y flashes muy borrosos de un Snape corriéndola de su despacho después de decirle que estaba embarazada volvieron a su mente.

-¿Crees que yo me arriesgaría a encontrármelo tras todos estos años? Ron, la profesora McGonagall está al pendiente de todo esto. Recuerda que ella al final de cuentas también se enteró. Y mira.- puso el pergamino frente a Ron.- Severus no está dando clases.-

-Severus…- murmuró Ron con enfado. Hermione lo miró con un poco de desesperación.- ¿Podrías llamarlo por su apellido quieres?-

Hermione bajó la mirada hacia un punto indefinido en el pecho de Ron, frunció el ceño.- Es como si me pidieras que te dijera Weasley…-

Ron bufó y comenzó a caminar en círculos alrededor de la mesa de la cocina.

-No me compares Hermione. Que yo no te he hecho ninguna de las canalladas que él sí se atrevió a hacerte.-

-Ok Ron, pero no es para que te enfades, al fin de cuentas…no puedo negar todo lo que ocurrió en el pasado.-

-Pero trata de evitar recordarlo.- sentenció Ron. Ese asunto de Snape lograba sacarlo de sus casillas aún mucho más que el tema de Vicky Krum, no quería admitir que era sumamente celoso, pero había una gran diferencia entre Viktor Krum y Severus Snape: Wesley, aunque lo quisiera como si fuera de su sangre, no era su hijo, sino de ese bastardo.

Hermione se acercó hasta Ron y lo abrazó.

-No actúes así Ronnie.- susurró Hermione tratando de animar a su esposo.- Sabes que yo te amo y que lo de Snape fue un error que está en el pasado.-

Ron la rodeó con sus brazos.- Es que…- Ron titubeó unos momentos.- Tengo miedo Hermione.- confesó finalmente el pelirrojo. Hermione lo miró y vio preocupación en el gesto de su esposo.

-¿Por?-



-Desde que esa carta de Hogwarts llegó, no dejo de pensar que si Snape llegara a descubrir que es él… él es mío Hermione, es de nosotros…y él, solo por fastidiarnos, podría hacer algo.-

Hermione recargó su cabeza sobre el pecho de Ron. Cerró sus ojos tratando de que las lágrimas no salieran de sus ojos. Ella también temía lo mismo. Quería pretender que nada de eso la afectaba. Hacía ya mucho que alguien le había preguntado qué haría cuando su hijo supiera la verdad y ella dijo que para entonces vería qué hacer.

Pero ahora ese momento parecía más cerca que nunca. Severus no estaría enseñando ese año en el colegio, ¿peor los siguientes? Snape era inteligente, sería cuestión de tiempo que se diera cuenta que Wesley Weasley era el hijo que había tenido con Hermione Granger.

Notas de la Autora: Bueno, espero les haya gustado, no escribí mucho pues considero que para este chap hasta ahí está bien, ya saben, para mantener la dinámica del título.

Y bueno, con este chap creo que empiezo con la fase final del fic. ¡Pero no se asusten! Si las cosas van bien, al decir "fase final" me refiero a varios (muchos) capítulos más, pero eso sí, solucionando las cosas que surgirán (si, si más y creo que ya pueden írselo imaginando a partir de este chap) será así como acabe el fic. Aún tengo muchas cosas por escribir, pero quien sabe (por que yo no) a lo mejor mato varios pájaros de un tiro y se acorta, pero eso sí. Quien sabe. Hasta en otro chap y dejen sus r/r son el aliciente para que siga escribiendo, ¡de poquito en poquito, se llena el capitulito!

Oh, y que genial que cuando quiera ya podemos hablar de HP7…jaja es que se me hace genial.

Los r/r anónimos aquí, los registrados, ya saben, a su cuenta.

SOPHIA: Grax x el r/r, me alegra que te encante, eso me hace muy feliz, a pesar de todo, a alguien le gusta lo q escribo, es muy reconfortante. Y si, me parece que tardo muxo en actualizar, pero lo hago lo mejor q puedo. Ojalá te haya gustado. Kisses.

Katie: muxas grax x el r/r...me alegra que lo hayas leído todo y hayas llegado hasta aquí...¡eso me da tantos ánimos! y lo mejor es q te haya gustado. Tmb espero q en este 2008, ya avanzadillo t vaya jmuy bien en lo q emprendas...suerte!

Paaty: Grax x el r/r, q bueno q t haya gustado, pero me ofendes jajajaja (broma) como q creíste que nunca verías un nuevo chap? jajaja ya se que tardo, pero no pierdan la fé...espero t haya gustado.

Sorry x las contestacioes tan escuetas, pero se supone que estoy haciendo mi tarea jijiji...hasta en otro chap!

GinnyPotterW Sorry x subirlo hasta ahora, es que, soy pobre y no tengo internet.

29-marzo-2008

Estado: Incrédula.

Mensaje: ¡Ni se atrevan a hacer HP7 en dos partes! ¿quieren que me de un paro o algo así?

Miembro de la Orden Siriusana.