Mikey despertó con alguien sacudiéndolo suavemente por el hombro.
Gruñendo para sus adentros, abrió los ojos, su habitación estaba iluminada por la luz de la lámpara de la mesita de luz. Leo estaba a su lado, al verlo sonrió
-Hola dormilón- saludo cariñosamente al ver que Mikey había despertado- Buenas tardes
-Hola Leo- respondió Mikey somnoliento- ¿Qué pasa? ¿Qué hora es?
-Son las doce y Donnie dijo que debías de comer algo y que tenías que pasar algo de tiempo despierto- respondió Leo- Ven levántate te traje el desayuno.
Leo lo ayudó a incorporarse y luego puso una bandeja con huevo revuelto y bacon con un poco de jugo. Mikey miro la bandeja on desconfianza.
-¿Quién lo preparo?- preguntó mirando a Leo
-Lo preparó Splinter ¿Por qué?-respondió Leo confundido. Mikey suspiró aliviado-¡Ey!- exclamo Leo al ver el alivio de Mikey
Mikey comenzó a reir
-Lo siento hermano pero déjame recordarte que la última vez que estuvieron cocinando casi queman la cocina- replico Mikey
-Bueno en eso tienes razón- le concedió Leo mientras se sentaba a los pies de Mikey, mientras comenzaba a comer.
-Aun no entiendo por qué Donnie tenía jugo en los ojos- dijo Mikey sonriendo.
-Raph intento hacer jugo fresco con sus sais- respondió Leo riendo- Ojala lo hubieras visto fue tan gracioso.
Mikey rió y terminó su desayuno. Leo tomó la bandeja y se fue, Mikey estaba por volver a acostarse cuando Leo volvió a entrar en la habitación y se sentó al lado de Mikey.
Mikey inspiro fuerte sabiendo lo que le esperaba.
-Mikey- comenzó Leo- Se que lo que dije no tiene perdón, pero en verdad lamento haberte hecho sentir mal. En verdad que lo lamento.
-Leo…
-Todo el tiempo que estuviste inconsciente ninguno quiso abandonar tu lado. No sabes lo horrible que ha sido no tenerte hablando aquí- Mikey abrió los ojos de asombro cuando Leo la abrazo temblando-Cuando nos dijiste lo que hiciste por nosotros Mikey, sentí que todo se acomodaba. Estoy muy orgulloso de ti hermanito.
-Leo estas llorando- dijo Mikey en un susurro al sentir las lágrimas en su cabeza, Leo no respondió solo lo abrazó más fuerte
-Mikey- Leo tenía la voz quebrada- Cuando estabas desaparecido tuve una pesadilla…Tu morías en mis brazos…Me…me dijiste que…Había tenido razón con lo que había dicho antes- Mikey sintió el cálido plastrón de su hermano contra su mejilla- Mikey lo lamento mucho, en verdad ¿Puedes perdonarme?
Mikey no respondió simplemente le devolvió el abrazo y lloró.
Mikey había querido gritar, llorar, destrozar todo lo que tuviera cerca desde el momento que todos le habían gritado, desde el momento en que sus hermanos lo habían insultado. Desde ese momento había querido gritar pero simplemente no había podido.
Leo lo abrazo más fuerte y cariñosamente, Mikey pudo escuchar la puerta de su habitación abriéndose.
Supo que eran Donnie y Raph pero seguió abrazado a Leo llorando. Sin decir una palabra sus otros hermanos se unieron al abrazo.
Splinter caminó hacia la habitación de Mikey, quería ver como estaba.
La puerta estaba medio abierta, la habitación estaba iluminada por la lámpara de la mesa de luz. Splinter sonrio al ver la escena de la habitación
Mikey estaba dormido en el plastrón de Leo, Leo estaba dormido junto a Mikey, Donnie tenía una mano protectora sobre el caparazón de Mikey y Raph estaba dormido junto Leo. Como si fuese a proteger a sus hermanos.
Splinter sonrio y entró silenciosamente en la habitación. Cubrio a sus hijos con una sábana y apago la luz.
-Parece que se han arreglado los problemas- pensó mientras cerraba la puerta tras el.
Dos semanas después.
El aire era fresco.
La noche no podía ser más hermosa, las estrellas brillaban en el firmamento negro del cielo.
Desde la azotea Mikey pudo sentir la brisa que arrastraba el salado olor del mar, era uno de los olores que Mikey más amaba.
-Vamos chicos ¿Qué les pasa?-pregunto Mikey girándose hacia sus hermanos, estaban de patrulla y habían emprendido una pequeña carrera para jugar- ¿Están cansados?
-No te burles cabeza hueca- replico Raph- Yo haré que te canses.
Sin poder moverse a tiempo Mikey se vio envuelto en los brazos de Raph, haciéndole cosquillas.
-No…ajajajaja- rió Mikey- Raph… Para…Por favor….Chicos- rogó por ayuda.
Sus otros hermanos estaban cerca de ellos, sonrieron entre ellos.
-Raph creo que no lo haces bien- dijo Donnie acercándose y tomando las piernas de Mikey – El tiene más cosquillas en los pies.
-Donnie…. Traidor- exclamo Mikey antes de seguir riendo. Leo reia pero dijo
-Chicos esto es algo cruel ya entendió- Dijo Leo. Donnie y Raph intercambiaron una mirada antes de dejar libre a Mikey. Quien se levantó y se refugió detrás de Leo.
-Quiero que sepan que pude que mañana lo lamenten- les dijo detrás de Leo y les sacó la lengua.
Sus hermanos comenzaron a replicar pero a Mikey no le importó, Leo le guiño un ojo y le sonrió. Su familia era la de siempre y a la vez era distinta.
-Vamos tenemos que volver antes que el maestro Splinter se enoje- dijo Mikey corriendo hacia la otra azotea y aterrizando perfectamente- El ultimo que llega tiene el caparazón podrido- exclamo y comenzó a correr con los gritos de enojo de sus hermanos detrás.
A lo lejos una figura observaba silenciosa a las tortugas.
-¿Así que ese es al que ayudaste hace casi un mes?- preguntó Beca.
Jess no tuvo que darse vuelta para ver a su amiga, ya que se sentó a su lado en el borde de la azotea, su cabello castaño alzado al fresco aire de la ciudad
-Si. Es bueno ver que no sufrió daños mayores a manos de ese behemonth- respondió Jess
-Siempre tan buena. No por nada eres el ángel de los desamparados- bromeo Beca
-Creo que Cass está algo en desacuerdo en ese punto- replico Jess bromeando- Pero aún me preocupa esta crecida de demonios.
-Es bastante preocupante. Aquí nosotros nos rompemos el lomo como mulas mientras que arriba apenas si se mueven- se quejo Beca.
-Son el cielo mi amiga- replico Jess- Ellos no se meterán en nuestras guerras mientras no los implique demasiado.
-Pues bien que Cass y Emma están involucrados- señalo Beca y miró a las tortugas correr- La ignorancia es una bendición.
-Salud- dijo Jess y miro a los chicos-La belleza de los mundanos.
-Ellos terminaran con la basura mundana- Beca la miró a Jess-Nos ahorran bastante trabajo espero que no se crucen en nuestro mundo. Aún conservan esa inocencia de la humanidad.
-Eso mismo espero yo mi amiga- dijo Jess- Pero ya tuvo un contacto conmigo y mi magia esperemos que no vuelvan a buscarlo porque algo dentro de él tiene bastante potencial y sabes muy bien lo que suele significar.
-Lo sé- El rastreador de Jess sonó y Beca suspiró- ¿Parece que no volveremos a casa pronto verdad?- Beca se levantó y se dijo.
-Nos vemos allí- dijo y se perdió de un salto en la oscuridad
-Lo lamento Becky- dijo Jess mientras se levantaba, parada allí, en el borde del edificio a cientos de metros sobre el suelo- Pero sabes cómo es nuestra vida. Siempre será así- miró a los chicos una última vez antes de darse la vuelta- Nada nunca es lo que parece. Nada nunca permanece. Espero que no volvamos a vernos tortuga. Por tu bien y por el bien de los que amas- murmuró a la nada y desapareció sin dejar rastro alguno.
Hola. Bueno este es el final de esta historia, voy a hacer una secuela pero va a tardar un poco. Pero voy a intentar no tardar (no prometo nada) Cuídense. Bsos
