La imagen dejó en estado de shock a Lucy. ¿Como debía reaccionar?

Si gritaba era probable que los vecinos fueran y no quería a Ichiya fisgoneando en su departamento.

Cerró los ojos y sintió como la presencia se acercaba cada vez más a ella. Escuchó un sonido de interferencia en sus oídos y los tapó con sus manos.

¿Podría hablar con esa presencia? ¿Pero que le diría?

-Hey. ¿Quieres ocupar mi sanitario? Puedo salirme si así lo deseas.

O tal vez se iría si ella lo ignoraba. Pero aun sentía como se acercaba a ella.

Estaba dispuesta a correr cuando sintió una mano en su hombro.

-¿Estas bien Lucy?

Al reconocer la voz abrió sus ojos y encontró a Erza devolviéndole la mirada en el espejo. Sintió un alivio y soltó el aire que no sabía mantenía.

-Si, ahora lo estoy - contestó la rubia.

-Te ves pálida. ¿Acaso peleaste con Loke? - preguntó y esta vez se apoyo en la pared a un lado del lavabo con sus brazos cruzados.

-No, no es eso. ¿En que momento regresaron?

-Hace un momento. Vimos a Loke salir rápidamente, por eso pensé que habían peleado o algo parecido - Erza observaba a Lucy con el seño fruncido.

-No sucedió nada. Sólo estoy un poco cansada - contestó Lucy restándole importancia a lo que había sucedido.

Estaba segura de haber visto aquella sombra detrás de ella, pero solo era Erza. Tal vez solo era cansancio.

-De acuerdo - Erza encogió sus hombros - Cuando salgas te contaremos las buenas noticias - dijo saliendo del baño.

Lucy tomó de nuevo su cepillo lo enjuago y volvió a colocar pasta dental. Lavó sus dientes y salpicó su rostro con un poco de agua. Tomó una toalla y frotó su rostro con ésta.

No volvió a observarse en el espejo y salió del sanitario.

Caminó hacia la cocina y vio que el vino estaba sobre la barra frente a Kana y Gray. Juvia y Levy solo los veían tomar y reírse.

-¡Lucy! - gritó Gray al ver a Lucy - ¿acaso se comprometieron o algo?

-Nada de eso. Al parecer Loke obtuvo el puesto que tanto anhelaba y vino a festejar - dijo Lucy sentándose a un lado de Gray.

-¿Y porque se fue? - preguntó Kana llevándose a los labios una copa con vino.

-Sus compañeros le hicieron una fiesta. Tenía que irse - Lucy encogió sus hombros.

-¿Y acaso no te invitó? - esta vez fue Juvia quien preguntó.

-En realidad si, pero le dije que no iría. Tenemos trabajos pendientes, no me puedo dar el lujo.

-Me encanta que seas tan responsable Lu - dijo Levy apoyándose en la barra - pero debes salir y divertirte.

-Lo se Levy. Bueno para cambiar de tema. Saben que la señorita Bisca es de nuestros clientes frecuentes ¿verdad?

Todos asintieron.

-Pues me llamó hace un rato. Desafortunadamente no podrá pasar por el bolso que pidió. Así que le pedí su dirección para dárselo personalmente - dijo Lucy – y quería pedirte tu auto para ir Kana.

-Claro. Es todo tuyo pero tendrás que pasar por gasolina – dijo la morena.

-No hay problema, gracias - dijo Lucy levantándose- Pero no por esto dejaremos el proceso de diseño y costura hasta ultimo minuto.

-De acuerdo. Aun así hay muchos diseños en los que tenemos que trabajar - dijo Kana dejando la copa vacía en el lavabo.

-Bien. ¿A donde fue Erza? - preguntó Lucy buscando a la pelirroja.

-Aquí estoy – dijo la pelirroja entrando con una caja que dejó a un lado de la puerta - llegó nuestro pedido. Es mejor que vengan.

Todos se levantaron y revisaron la tela que habían pedido por si se encontraba en perfectas condiciones y si la textura era la adecuada.

-Se ve bien. Quisiera comenzar con los patrones ¿tienes el diseño final? - dijo Juvia dirigiéndose a Lucy colocando la tela sobre un restirador.

-Estaba trabajando en el tercero pero denme cinco minutos y se los mostraré – dijo Lucy dirigiéndose a su recamara.

-Perfecto – dijo Juvia.

Entró a su cuarto y cerró la puerta con seguro. Aun tenía la imagen de la sombra detrás de ella. Pero tenía que concentrarse en el diseño.

Se sentó frente a su escritorio de trabajo y siguió con los perfiles del bolso para que Juvia hiciera los patrones y comenzaran a coser.

Mientras tomaba sus herramientas recordó que la sombra no sólo había aparecido, sino también había hablado. En realidad, había gemido como si estuviera en una situación de dolor.

Le había pedido ayuda, pero que podía hacer. Estaba asustada y era la primera vez que sucedía algo como eso, pero era suficiente, tenía que concentrarse en su trabajo aun así le costara obligar a su mente olvidar aquel espectro.

Después de quince minutos tenía listo los diseños. Tenía tres posibles, al conocer los gustos de Bisca sabía como usar en su mayor potencial la tela y colocar algunos accesorios que sabía le irían bien sin caer en lo exagerado.

Salió de su habitación cerrando su puerta detrás de ella y observó a Juvia inspeccionar la tela. Era en verdad quisquillosa en los detalles y Lucy agradecía eso. Gracias a ella podía entregar los diseños con una buena tela y perfecta costura.

Se acercó a ella y colocó en su restirador los diseños, los organizó para que los observara mejor.

-Bien que tenemos aquí – dijo Juvia acercándose a cada uno. En ocasiones cuando Lucy le mostraba sus diseños y ella los observaba detenidamente le recordaba a una abuelita tratando de leer las letras más pequeñas, pero así hacia las cosas su amiga – veo que hiciste un buen trabajo con las tres, pero solo podemos elegir uno.

-Los dos primeros que hice fueron la base para el tercero, si te das cuenta tomé algunos patrones de los anteriores para este – dijo Lucy señalando el que estaba a la derecha de Juvia – no sabía si colocarle algunos accesorios como el del primero pues pienso sería excesivo.

-E hiciste bien, de acuerdo. Levy, Erza, vengan a ver esto – dijo Juvia.

Levy se encontraba detrás de su maquina de coser al igual que Erza. Las dos se acercaron y observaron el trabajo de la rubia.

Eligieron el tercer diseño, y Juvia comenzó con los patrones.

-¡Es cierto! – gritó Levy – Er ¿no le has dicho a Lu acerca de lo que vimos temprano?

-No. Lo olvide – dijo Erza caminando hacia Lucy – Lo diré sin rodeos, ¡encontramos el lugar perfecto para el atelier!

-¿En serio? – Lucy abrió mucho los ojos - ¿en donde?

-A unas manzanas de aquí, esta frente una avenida principal, ¿qué piensas? – dijo sonriendo.

-¡Es perfecto! – respondió Lucy abrazando a Erza de sorpresa.

-Sabía que te gustaría – dijo Erza devolviéndole el abrazo.

-Mientras los mantenga alejados de mi departamento todo está bien – dijo riendo.

-Hey, aun estamos aquí Lu – dijo Levy riendo también.

-Lo siento, lo siento. Pero en que condiciones esta, cual es el precio, cuéntenme – preguntó Lucy emocionada.

-Íbamos caminando por ese lugar y el dueño al parecer estaba ofertándolo, decidimos entrar y fue genial. Desde la entrada hasta lo más recóndito del lugar era enorme y hermoso, pero claro necesita mantenimiento. El dueño al parecer lo esta vendiendo, necesita muchas mejoras como las instalaciones y cosas como impermeabilizar y así, la verdad no se cuanto dijo, pero por eso va a aceptar la oferta más grande que le ofrezcan para deshacerse del lugar. Te encantará Lucy – dijo Erza.

-Ya me esta encantando, no hay nada mejor que comenzar algo desde cero – dijo la rubia aplaudiendo suavemente con sus manos.

-Pero primero debemos ofertar para ganarlo - dijo Levy.

-Eso no será problema, ya verás – contestó Lucy.

-Además que como sabemos que te encanta lo rustico y antiguo podrás diseñar el lugar como tú quieras – dijo Juvia sonriéndole a su amiga.

-¡Entonces tengo que empezar! Necesitamos un carpintero, madera, tapices y objetos antiguos, muebles. Me volveré loca – dijo Lucy contando todo lo que necesitarían con los dedos de sus manos.

-No te preocupes por la madera. Yo conozco a alguien – dijo Gray que estaba acostado en un sillón escondido entre telas – aquí tengo su tarjeta.

-Pensé que te habías ido – dijo Lucy.

-Le prometí a Juvia salir a ver una película – dijo Gray sacando su cartera – aquí esta.

Levantó su mano con una pequeña tarjeta y Lucy se acercó para tomarla.

-Carpintería Dragneel... Extraño nombre – dijo Lucy inspeccionando la tarjeta por los dos lados.

-Es un amigo de la infancia. Su padre es el dueño, además que él estudió arquitectura conmigo, podría ayudarles con la restauración del lugar – dijo Gray volteándose y volviéndose a cubrir con las telas.

-Podrías ayudarnos tu también ¿no crees? – dijo Juvia dirigiéndose a Gray que estaba apunto de quedarse dormido.

-Mis servicios son elevados – dijo Gray bostezando.

Juvia se levantó y comenzó a subirse en la montaña de tela entre ellos.

-¿Y no lo harías por mi? – dijo y le quitó una tela de algodón que cubría el rostro de Gray.

-¿Y qué me darás a cambio? – dijo el sonriendo y mirándola a los ojos.

-Lo que me pidas – respondió Juvia y Gray tomó su rostro entre sus manos y la beso en los labios delicadamente.

-Es una oferta interesante.

-¿Puede alguien bañarlos en agua fría? Sus feromonas están contaminando el aire provocándome vomito – dijo Levy cruzando sus brazos y sonriendo.

-No te preocupes Levy. Yo te daré el amor que tanto necesitas – dijo Erza abrazando a la peli azul.

-Yo también te quiero Er – dijo Levy abrazando a su amiga por la cintura.

-Bueno, bueno, hay que trabajar – dijo Lucy sonriendo – Gray, gracias por tu cooperación.

-Yo pagaré la cuota – dijo Juvia guiñando un ojo a Gray.

-Es cierto ¿Dónde esta Hibiki? – dijo Lucy observando que faltaba alguien más.

-Aun esta en la escuela. Dijo que actualizaría nuestra página web después de sus clases – dijo Levy colocando hilo en los carretes de su maquina – dijo que después vendría a ayudar.

-Bien, pues primero que nada hablaré a la carpintería. Después si tienen dudas con el diseño me preguntan ¿está bien? – dijo Lucy dirigiéndose al teléfono.

-¡Si señora! – dijeron todos al unísono.

En realidad nadie era el jefe, pero Lucy le gustaba dirigir y se le daba bien, estaba a cargo de organizar a sus amigos aunque a veces la sacaran de quicio. Y nadie se quejaba.

Tomó el teléfono y marcó el número en la tarjeta. Tardó solo unos segundos en que contestaran al otro lado.

-Carpintería Dragneel. Buenas tardes. Habla Igneel – contestó un hombre que se escuchaba ya un poco mayor.

-Buenas tardes. Me llamo Lucy Heartfilia. Quisiera saber el horario de atención que cubre, hay un taller que necesitamos restaurar y quisiera saber si tiene algún catalogo para saber el tipo de madera que podría usar para hacer un estilo rustico en el lugar – contestó Lucy.

-Ya veo. Puede venir en el momento que quiera por las tardes, pero yo no podría atenderla. Mi hijo es el que sabe acerca de restauración y le brindaría la información correcta. Si quiere puedo comunicarla con el – dijo Igneel.

-Me parece perfecto – dijo Lucy y esperó a que el hijo le contestara.

Pasaron unos segundos y escuchó que tomaban el teléfono.

-Buenas tardes – dijo el muchacho.

Lucy se quedó en silencio y abrió totalmente sus ojos.

-¿Hola? ¿Hay alguien ahí? – contestó el chico.

Lucy colgó el teléfono. Y lo llevó a su pecho, sintió que su corazón comenzó a palpitar rápidamente y sintió como si se fuera a desmayar.

-¿Lucy? – dijo Erza al ver que Lucy mostraba una expresión de susto –Hey Lucy.

La rubia no le contestó y se dirigió a su habitación, cerró y comenzó a escuchar como Erza comenzó a golpear su puerta.

-¿Estas bien? Lucy… – decía.

Lucy se apoyó en la puerta y poco a poco fue bajando hasta que se sentó en el suelo. Observó el teléfono aun en su mano y la tarjeta en la otra.

-Es él – dijo Lucy – es su voz.


Aqui otro capitulo, espero les esté gustando y no olviden dejar sus comentarios :)