Hola gente. Veréis, siento mucho lo del capitulo anterior por la anticipación. Es mi primer fic así que paciencia por favor. Y bue pues este capitulo es mas cortito pero solo espero que os guste. Y llegado a este punto...¡Ponerse a leer!
HIKARI'S POV
-Uuuuaaah~….-bostece al final de las clases. Estaba un poco MUY aburrida de dar durante dos horas a la anatomía humana. ¡Que encima lo daban en el instituto! (¿No podían ponernos a las humanas a aprender como es el body de un Dios?) por decirlo así.
Me levante del pupitre y me despedí de Ame y Lucina, que se fueron para el club de música. Ahora me dirigía hacia el gimnasio donde me pondría a practicar mi físico y entrenar con la espada.
En el camino hacia el gimnasio pude ver a mi amado Takeru durmiendo bajo la sombra de un árbol. Parecía que no estaba en ningún club, porque club de siesta no creo que haya….sacudí mi cabeza (Hikari, si vas a dominar a un hombre, has debitar que haga el vago. Y sobretodo el, con esos músculos tan….) Me quede embobada mirando hacia arriba, imaginando. Tras largos instantes en la nada, volví a sacudir mi cabeza y me puse junto a el de rodillas.
-Nee Take-Take…despierta…-le toque un moflete
-Moooo…cinco minutos mas Onii…
Trague saliva, cogi aire y…-¡TAKEEEEERUUUU!-Pegue un grito, que hasta escuche a Horo ladrar, a Marth aullar a Kelpie relinchar y a los pájaros saliendo en bandadas de los árboles. Takeru se puso en pie y se encogió
-¿¡Que!? ¿¡Eh!?-me miro-¡AAAAAAH! ¿¡PERO QUE HACES HUMANA!?-Me señalo enfadado
-No puedes estar haciendo el resto del día el vago, ¿sabes? Debes hacer deporte,-me puse la mano abierta en el pecho con una sonrisa-como yo. Jijiji
-Tú no sabes NADA acerca de lo que hago yo.
-Bueno, bueno ya esta, relaja un poco-le hice un gesto de calma con las manos
Con mala cara, se tiro mirándome unos instantes.
-Ven, quiero probar una cosa.- Camino hacia el gimnasio y Takeru, intrigado, vino detrás de mi.
-¿Qué quieres probar en el gimnasio? Yo no tengo nada que hacer allí.
-Eso, ya lo veremos.
Al llegar nos pusimos las ropas del chándal y cogi dos espadas de bambú que había colocadas por el lugar. Le di una.
-Ten
-¿Eh?-la cogio como si no pesara nada e hizo movimientos laterales y verticales.-No esta mal. ¿Pero que quieres hacer ahora?
-Poner a prueba mi fuerza.
-¡Pf! ¿Una simple humana como tu contra mi? El resultado esta mas que claro.-se poso la espada en el hombro
-Pero aun así quiero probar. Quiero comprobar mi nivel. Además, se que no quieres estar en ningún club, así que tengo que hacer por mis medios que entres, o tendrás problemas.
-Bueno, hagamos una cosa.-bajo la espada-Si ganas tu, me uniré al club; pero si gano yo, me dejaras en paz, ¿de acuerdo?
-¡Si!-Asentí seriamente y me puse en guardia. Mi rostro de siempre cambio. Ahora mostraba mi personalidad fría e inquebrantable, perfecta para momentos críticos y serios. Los dos nos pusimos las armaduras.
-Esto estará bien…-me señalo con la espada- ¿Lista, humana?
-¡Si!
-¡Vamos! ¡Enséñame que sabes hacer!
-¡Aaaaah!-me acerque a el corriendo e intente darle, pero falle y el me dio a mi. Ya había perdido.-Mierda…
-¿Eso es todo?-con voz burlona
-¡Aun no he acabado!-Y así es, no había acabado y llevaba una hora recibiendo golpes por todos lados, sin parar de atacar. Caí de rodillas al suelo, no podía más. La espada estaba bocabajo y las manos en el puño, intentando sostenerme. Incluso me quite el casco. No podía más.
-Bueno. No has conseguido darme ni una vez. O sea, que has perdido.
-Yo….aun no he acabado…-dije con un hilo de voz
-¿Eh?-me miro, desde unos cuantos metros alejado de mí.
-Yo…..-le mire con cara de fiera le dije-¡Aun no he acabado-me levante rápido y me impulse con los pies.-¡Seeeeeeaaaaa!-corriendo hacia el aseste un estoque en su barriga y… me desmaye.
Aparecí en la enfermería del hospital. Tenía la vista nublada pero pude ver donde estaba situada cada cosa. A la derecha, pegada a la pared, estaba yo y una ventana. A mi izquierda, una mesita de noche con una cesta de frutas y flores, con una carta dentro. A unos metros detrás de la mesita, tapando mi vista hacia la puerta, un biombo.
-¿Cómo leñes he acabado aquí…? Ahg...-me toque la frente y me dolía. Observe mis brazos y estaban llenos de moratones.-Parece que lo de ayer me agoto…pero, al final no se si le di el golpe a Takeru al final o no…
Escuhe abrirse una puerta, y también las voces de unos chicos y una chica. Eran Apollo, Yui, Lucina, Ame y Takeru, que vinieron a visitarme.
-Buenas, torbellino.-Lucina vino hacia mi y me acaricio el cabello.
-¿Cómo estas? ¿Estas hoy bien?-Me pregunto Apollo
-Estoy muy bien-puse la mano en mi bíceps.-¡Solo unos pocos cardenales no le paran a esta chica!
-Jajaja-Ame río-¿Ya vas a querer volver a corretear por ahí otra vez?
-Seeeep.-Asentí
-¿Estas segura Hikari? Ten en cuenta de que te puedes hacer mucho daño si te caes.
-Que si, Yui, descuida. Esto solo fue por agotamiento.
-E-etto…Hikari…
-Dime Take-Take.-lo mire felizmente
-Nosotros nos vamos, tenemos tarea en los clubs. ¡Hasta luego!-Ame saco a todos de la habitación menos a Takeru, que se quedo blanco cuando todos se fueron.
-Bueno, dime lo que querías contarme, ¿no?
-Ah s-si…veras…-se rasco la nuca- Ayer, no conseguiste darme ni en el golpe final y como veo que podrías estar a mi nivel si entrenas…-se sonrojo- te permito que vengas a correr conmigo todas las mañanas. Además, te entrenare para el kendo. Así que formare parte del club. ¿Esta bien?
-¡Genial!-Eche las manos arriba
-Empezamos mañana. Nos vemos a las 06:00 en la puerta de los dormitorios. No llegues tarde.
-Siiiii.-estaba muy contenta de que Takeru fuera a darme clases. No podía parar de sonreír.
-Bueno, descansa que mañana te vas a cansar bastante.
-De acuerdo, Takeru-san-dije despidiéndome de el, que ya se iba.
-¡Eh! Soy Take-Take. Por favor.-Antes de cerrar la puerta, espero mi respuesta.
-¡Entendido Take-Take!
-Je…-cerro la puerta y se fue-
-Bueno…mañana será un gran día. Shi…
Bueno, ¿que tal? ¿os gusto? ¿Tenéis ganas de que empiece Hikari a correr junto a su querido Takeru? ¿Mmmm? 7-7 xD Eso era todo. ¡Nos vemos Mini-Dioses! ;)
