Capítulo 2

El rubio solo pudo contemplar a su furioso padre, mientras no tenía la menor idea hacia donde se dirigían, solo corría de la mano de su mejor amigo, con el cual había tenido bastante dificultades y peleas en las últimas semanas. Si bien era cierto que eran muy opuestos, eso jamás significo un problema hasta hace poco.

El atardecer aún no se iba cuando pararon abruptamente en el parque cerca de la casa de los Yagami. Ambos tomaron aire y tardaron algunos segundos antes de comenzar a hablar.

Ya..Yamato –dijo entrecortado –Por favor no me vayas a golpear por esto

Estuvimos a punto de arrollarte, me traes hasta acá para no sé qué cosas y ¿me pides que no te golpee? –dijo con cierta molestia en voz –Tai, yo… me mudare, volveré a iniciar mi vida, lejos de todo... lejos de ti

No quiero eso –Interrumpió mientras agachaba la mirada –No quiero que hagas una nueva vida y me olvides, no quiero salir de tu vida, quiero que te quedes conmigo, a mi lado, aquí en Odaiba, donde pertenecemos –dijo suplicante

¿Dónde pertenecemos?, por dios Taichi en los últimos días me has estado ignorando, no se que es lo que te esta pasando, pero por favor basta -reclamó furioso –Desde ese día no has hecho más que hacerme sentir mal –Sin ánimo de seguir la conversación dio media vuelta –Cuídate, será mejor que regrese con mi padre

He sido un idiota, eso lo sé, pero por favor por todos estos años de conocernos, te ruego que me escuches, por favor no te vayas –Dijo mientras salían lagrimas de sus ojos –Esta vez soy sincero, no quiero perderte, no quiero perder a mi mejor amigo

¿Tu mejor amigo?, ¿perderme?, ya me dejaste muy claro que no quieres ser amigo mío, desde que nos conocemos sé que eres un testarudo, incluso un idiota irritante a veces, pero siempre pensé que podia confiar en ti –Unas lagrimas empezaron a salir de sus ojos -¿Por qué tenías que alejarte de mi?, no he domido, no he pensado en otra cosa que no sea tu reacción, ¿acaso te doy asco? –Volteo a ver el rostro del moreno –

Mi padre te odia por todo lo que has hecho últimamente, fuiste muy cruel conmigo, ¿por qué lo hiciste?, lo único que te dije fue que me gustaba un chico -Su rostro enrojecio y leves lagrimas salieron de sus cristalinos ojos -De inmediato te pusiste agresivo conmigo, no tienes idea de cuantas veces llore por eso, tu... A quien yo...

También sufri todo este tiempo –Apretó sus puños –No sabia como decirte las cosas, no sabia que pensarías de mi -Su sombra se diluia, asi como su valor con los ultimos rayos de luz -No lo quería aceptar Yama... que ames a un hombre... No quiero verte con alguien que no sea yo... -Trago un poco de saliva antes de seguir -Por que yo... Yo... ¡YO TE AMO YAMATO! –Gritó –Y no acepto que ames a un hombre que no sea este idiota –Ahora grandes y amargas lágrimas caían al suelo –

Tai...-Dijo perplejo-

Por favor déjame ser ese hombre a quien ames, por favor dame la oportunidad de hacerte feliz, prometo que jamás querrás estar con alguien más, por favor Yamato ámame como yo te amo

El rubio no sabia como contestar ante la abrupta confesión. El silencio quedo como unica respuesta

Ante esa respuesta silencia su semblante entristeció –Si no quieres estar conmigo, solo permíteme seguir siendo tu amigo, estar a tu lado -Dijo agachando aún más la cabeza-

Hemos estado juntos prácticamente toda la vida y aún así ¿no te das cuenta verdad? -sonrio mientras lo veia con una infinita ternura -sin ti no puedo vivir, sin ti nada tiene sentido

Yamato, ¿que quieres decir? –Preguntó ensimismado

Que me gustas y te haré el hombre más feliz -Dijo sonrojado mientras las luces de la ciudad anunciaban el anochecer

Seremos las personas mas felices de este mundo, seremos solo nosotros Yama...