Hola nenas… primero que nada disculpa por la tardanza… pero mi internet es una mierda…
Como ya saben los personajes no pertenecen son de propiedad de S.M yo solo me adjudico la historia.
CAPÍTULO VIII.
Una de las ventajas de que Carlisle fuera medico y no solo trabajara en la clínica mejor equipada de Fork, sino que también fuera accionista de esta, era que podía permitirse que su nieta permaneciera de forma permanente internada, lo que evidentemente nos brindaba una excelente ventaja en su tratamiento. Nessy estaba en un ambiente descontaminado y completamente estéril, siendo siempre vigilada por profesionales capacitados, un oncólogo infantil, una nutricionista que velaban por que su alimentación fuera adecuada, y muchos otros profesionales que ella requería en su tratamiento, de no ser así Ness tendrá que estar en casa, la que nunca tendría las comodidades y ventajas de un centro médico, era consciente que no todo el mundo tenía esa opción y lo agradecía.
Los tratamientos oncológicos no solo son largos y extenuantes, sino que también costosos, y si bien la familia de Edward y la mía, teníamos un buen pasar, no éramos millonarios y un tratamiento contra la Leucemia evidentemente no era fácil de costear, pero mi padre que era un previsor, un año antes de que Ness enfermara contrato un seguro Oncológico, de esos que ofrecen personas insistentes y con poder de convencimiento, aquellos que uno piensa que nunca utilizara y que el dinero que paga por la prima es dinero perdido, que solo enriquecerá a las aseguradoras, pero en nuestro caso fue un dinero bien invertido, el seguro debía costear todos los gastos del tratamiento, incluido los ocasionados el asistir Memorial Sloan-kattering de Nueva York, uno de los mejores centros privados de cáncer del mundo, que tiene la fama de curar los canceres más raros, Edward había hecho una pasantía en uno de sus laboratorios biológicos, con uno de sus profesores en ese lugar y ahora había luchado por conseguir un cupo para que su hija tuviera la oportunidad de ser atendida en la cuna de los estudios oncológicos del mundo y lo había logrado.
El llevar a Nessy, a Nueva York no sería sencillo, pero en ese centro podrían hacer estudios clínicos y buscar el mejor tratamiento para ella, según Edward "Mejores que la Radiación", Carlisle había insistido diciendo; "Que Nessy, ya tenía lo mejor en tratamiento para la leucemia, y que este estaba recomendado directamente por el Memorial, ya que él se había puesto en contacto con este centro oncológico a penas supo del diagnostico de su nieta, que no era necesario ir a Nueva York, ya que ellos tenían una red oncológica en todo el país, incluido Fork". Pero Carlisle y Edward en ocasiones tenían filosofías médicas distintas y esta era una de esas ocasiones.
Y aquí estaba yo, frente a mis padres controlando mis nervios, intentando explicar la posición de Edward, el que las cosas entre nosotros cambiaran, trajo como consecuencia el que pudiéramos compartir miedos y expectativas respecto a la Leucemia de Ness, y yo realmente creía que era una buena opción que la vieran profesionales cuyas vidas estaban destinas y dedicadas exclusivamente a buscar la cura al cáncer, cualquiera que fuera este. Y no tenía nada contra Carlisle, por el contrario le estaba muy agradecida, pero él no era Oncólogo.
Tome aire y continúe explicando a mis padres, con la argumentación.
Lo que Edward quiere es que a Nessy la vean profesionales que están abocados exclusivamente al tratamiento del cáncer.
— Pero aquí tiene todas las comodidades que necesita. — dijo mi padre, lo mire con tono cansino, a veces era tan difícil mantenerme calmada.
— Charlie lo que dice Bella es verdad, — dijo mi padre, mostrándome su apoyo, lo que realmente me sorprendió — El Memorial Sloan-kattering, es un centro especializado en cáncer, el solo hecho que Nessy tenga la posibilidad de ser atendida por eminencias en oncologías es una oportunidad que no todos pueden darse.
Mis padres al igual que los padres de Edward siempre habían participado de forma activa en todas las decisiones concernientes a Nessy, esto era una consecuencia directa de ser padres adolescentes y depender económicamente de ellos, todavía nos veían como niños, cuando Nessy nació me molestaba no tomar decisiones con respecto a mi hija, tener siempre que escuchar los consejos de mis padres, de Esme y Carlisle, evidentemente eran consejos sabios y bien intencionados, pero me hubiese gustado hacerlo como lo hace la mayoría de las madres primerizas, ir descubriéndolo día a día, aprender de las experiencias vividas, pero de alguna forma, me había acostumbrado a que fuera así y continuaría de esa misma forma mientras yo no me independizara, y con la misma resignación que llevaba practicando durante estos últimos casi cinco años, escuche los consejos de mis padres, el llevar a Nessy a Nueva York también dependía de ellos.
— ¿Qué dice Carlisle? — pregunto mi padre.
Esa era la pregunta que estaba esperando, mis padres tenían buenas intenciones, de eso estaba segura, pero a veces era como si ellos fueran los padres de Nessy, y yo la hermana mayor, y en momentos como estos eso quedaba claro, la opinión de Carlisle era mucho más importante de lo que pensara Edward o yo, me mordí la lengua.
Carlisle cree que Nessy está bien atendida en Fork… pero papá el Memorial, nunca la han evaluado, solo han revisado los exámenes que les ha mandado Carlisle… ellos son expertos en Leucemia, podrían decir algo nuevo si la examinan directamente. — insistí.
Bella tiene razón en eso. — me apoyo mi madre, mientras me giñaba un ojo, ella era la única que sabía lo molesto que era para mí, que ellos tuvieran esa actitud.
Voy a llamar a Carlisle, para saber que piensa. — sentencio mi padre mientras salía de la sala, finiquitando de esa forma la conversación.
Tranquila nena, tu padre sabe que tienes la razón, solo que es muy terco para reconocerlo.
Yo solo me limite a asentir con la cabeza.
A la mañana siguientes me dirigí a la clínica, las cosas con Nessy se mantenían en un constante sube y baja, había días en que, su ánimo era el normal para una niña de su edad, reía y pedía hacer las cosas que le gustaba y extrañaba hacer, en especial le gustaba que tanto Edward como yo estuviéramos con ella, supongo que en su mente infantil si bien no lograba dimensionar el real cambio, que se había dado en sus padres, le gustaba la nueva dinámica que existía entre nosotros, pero había otros días, generalmente los que precedían a algún examen o alguna sesión de quimioterapia, en que había que sedarla, lloraba por las molestias, de dolor y permanecía días enteros durmiendo, o si estaba despierta su estado de ánimo eran tan bajo que los días se volvían grises para todos nosotros.
Al poner mi mano en la puerta de la habitación de mi hija, desee con todas mis fuerzas que hoy fuera un buen día, cerré mis ojos y suspire, del otro lado de la puerta escuche la risa de Nessy y sin poder evitarlo sonríe, mi corazón palpito tranquilo, agradecí al cielo, "hoy era un buen día", empuje la puerta y entre.
Me encontré con la imagen de mi hija riendo, mientras su padre imitaba las voces de los personajes del cuento que le leía, cerré la puerta en silencio, camine hasta la cama y me senté.
— ¡Mami! — me grito Nessy. — Papi hace una voz de perro mucho mejor que la tuya. – me dijo mi hija, mientras con dificultad me abrazaba, la cara y la sonrisa de satisfacción de Edward no tenia precio.
— Pero estoy segura que tu papi no puede hacer mi voz de princesa. — le dije con una sonrisa.
— ¡Oh, no mami!, papi no puede porque él no es niña, es niño y los niños hacen las voces de los príncipes. — me explico como si yo no entendiera, provocando una sonora carcajada de Edward.
— Como no vas a saber eso Bella. — me dijo Edward aun riendo.
— Verdad papi, mami debería saber eso.
La mañana paso rápida, amaba los días como estos, los días buenos, ya no me sentía incomoda estando con Edward en una misma habitación, desde que teníamos nuestro trato las cosas se habían vuelto mucho mejor, se sentía en el aire, hasta mis padres lo habían notado y me habían preguntado, yo solo le había respondido que habíamos acordado llevarnos bien por Nessy, ellos no habían hechos más comentarios.
Por reglas internas de la clínica solo permitían a una persona con el paciente hospitalizado, excepcionalmente y solo por Carlisle, nos permitían estar a ambos con ella, ver a Nessy reír, y jugar con Edward o conmigo, mientras nos alternábamos para grabarnos con mi celular o el Edward.
En los días buenos Edward solía sacar su guitarra cantar, tenía una voz melodiosa que a Ness le encantaba, solía cantarle temas viejos, canciones que escuchábamos cuando éramos adolescentes especialmente de los Backstreet boys, "Shape of my heart" que fue una canción que me había cantado y dedicado en un acto de talento escolar en el instituto, cuando teníamos 14 años, si, lo reconozco mis gustos musicales a esa edad eran muy comerciales.
Yo solo podía reír ante tal situación, los tres jugando, definitivamente no era una situación ideal o perfecta, pero se sentía bien, demasiado bien para ser sincera, como una familia, disfuncional y poco común, pero una al fin y al cabo.
El volver a ser amigos con Edward, se dio como algo normal, de pronto situaciones como la anterior se daban con naturalidad y el poder conversar era como un Deja vu, me sentía bien, cómoda, después de todo el era el padre de mi hija y aunque no estuviéramos juntos siempre habría algo que nos uniría.
Ese día Nessy se durmió después del medio día, note el nerviosismo de Edward sabia que quería preguntarme por la conversación que había tenido con mis padre, su nerviosismo me causaba risa, pasados unos minutos por fin se atrevió hacerlo.
— ¿Qué dijo Charlie?
Que tenía que consultarlo con tu padre. — le respondí con resignación.
— ¡Maldita sea!
— ¿Qué dice tu padre? –pregunte.
— Carlisle cree tener la razón en todo… mi madre dijo que conversaría con él… pero nada es seguro. ¡No sabes cómo odio esto! El Memorial Sloan-kattering, es un excelente centro oncológico, todos quieren ser atendidos en ese lugar, mi padre lo sabe, pero le molesta que yo consiguiera el cupo y no él.
Lo entendía porque yo sentía lo mismo, solo que Edward tendía a exteriorizar con más regularidad su desacuerdo, mientras que por mi parte había aprendido a interiorizarlo.
— ¿Tendremos que esperar? — dije y más que una pregunta esa era una afirmación.
Edward me miro y solemnemente serio me dijo:
— Bella necesito que esta vez me apoyes… — intente decirle que lo apoyaba, pero él no me dejo hablar, supongo que estaba acostumbrado a que sucediera lo contrario, por lo que continuo diciéndome — Entiendo que ellos la quieran, pero Ness es nuestra hija y no tenemos porque consultar su opinión… El Memorial Sloan-kattering, es una excelente oportunidad, si no estuviera seguro de ello no arriesgaría la vida de mi hija.
Yo solo atine asentir, Edward me sonrió y abrazo con efusividad, acabábamos de cerrar un nuevo trato.
No sé qué bien que fue lo que paso, o que les hizo cambiar de opinión, pero lo que fuera me llevo a estar ahora arreglando las cosas que llevaría a Nueva York, Edward se quedaría en el departamento de Alice que estaba a una cuadra del Memorial y yo me quedaría en un departamento de un ambiente que mis padres alquilaron para mí.
El plan era sencillo, los del Memorial Sloan-kattering, analizarían los exámenes de Ness y determinarían si era o no necesario realizar otras pruebas complementarias, se suponía que no estriamos más de una semana o quizás menos.
Estaba en mi cuarto echando algunas cosas a mi maleta, preocupada ya que solo faltaban dos días para viajar a Nueva York y aun quedaban muchas cosas que arreglar para poder trasladar a Nessy sin que corriera ningún problema
—Hola polilla. — la voz de Garret me sorprendió sacándome de mis preocupaciones.
Estaba afirmado en el marco de la puerta, con sus Jeans roídos, su sudadera de The doors negra y su casaca de cuero del mismo color, su pelo largo hasta los hombros y su barba de una semana le daban un aspecto rockero que siempre me ha gustado.
Me sonrió con esa sonrisa de un niño travieso que es sorprendido en alguna travesura. Una corriente cálida recorrió mi cuerpo, alegría, le sonríe. Hacía mucho que no lo veía, solo habíamos hablado por whatsapps, por lo que corrí abrazarlo.
—¡Qué sorpresa!, ¿Por qué no me avisaste que venias? ¿Qué haces aquí? — le pregunte sorprendida, mientras lo abrazaba.
—Si la montaña no va a Mahoma, Mahoma va a la montaña. — me dijo con simplicidad.
—¿Pero como entraste?
—Tu mamá me dejo entrar, sabes que me ama.
Me reí, sabía que mi madre lo amaba, es que era imposible no hacerlo, Garret era un conquistador, un galán, tenía algo que hacía que las personas confiaran en él, una forma de encajar en diferentes grupos y ambientes, tenía el don de la palabra, agradable, siempre con temas interesantes para entablar una conversación, misceláneo, sabia de todo un poco, siempre rodeado de personas que querían ser su amigo, el alma de la fiesta.
—Vamos te invito a una cerveza. — dijo mientras me guiaba a la puerta.
—No puedo. — le dije — Tengo demasiadas cosas que hacer. — explique.
—¡Oh no polilla! Llevas demasiado tiempo evadiéndome, y esta vez no te me escaparas.
Sabía que lo que decía Garret era verdad, lo estaba evadiendo y me sentí mal porque él siempre estuvo ahí para mí. Decidí aceptar su invitación después de todo necesita conversar con él, salir un poco de todo, de mi rutina, de mis problemas.
Fork era un pueblo del estado de Washington, cerca de la frontera con Canadá, de un clima frio y lluviosos, que tenía muy pocas cosas de que enorgullecerse, algunas de ellas: su índice de delincuencia era muy bajo, no es que no existieran robos o asesinatos, solo que estos eran la excepción, a diferencia de lo que suele ocurrir en otros lugares del mundo, por otro lado tenía el record del estado de milímetros de agua caídos en una hora y por ultimo una de sus habitantes había sido acreedora del Gran supreme del estado, si aunque parezca ridículo, el hecho que una de sus habitantes ganara a la edad de 12 años un concurso de belleza infantil, era motivo para sentirse orgulloso.
Esos eran los logros de un pueblo muerto y aburrido, los hechos que hacían que de cierta forma les dijera al mundo que Fork si existía.
Porque Fork era un pueblo muerto, su población envejecía a pasos agigantados, y su población joven migraba a las grandes urbes en busca de mejores oportunidades, para aquellos que se quedaban, no había mucho por hacer una pequeña biblioteca con unos pocos ejemplares, un café y un pub que era el epicentro de toda la vida social y bohemia del pueblo.
El Eclipse era un pub bastante concurrido y que cumplía la veces de muchas cosas en el se reunían las personas que querían salir de la cotidianidad, tomar una cerveza, jugar una mesa de pool, ver un partido de fútbol americano o cantar karaoke.
Y fue el Eclipse el lugar que escogimos con Garret.
El viaje en su moto su corto, el sentir el aire frio golpeando mi cara siempre era liberador, cuando llegamos el lugar ya estaba lleno, era gracioso como todos de manera poco disimulada se giraban a ver a los nuevos que llegaban, los murmullos no se hacían esperar, todos tenían algo que decir y en mi caso, había mucho que decir era la hija del Sheriff, todos me conocían, tenía una hija con el hijo de uno de los miembros mas querido de la comunidad, mi hija estaba enferma, mi novio me había dejado por mi mejor amiga, si de mi había mucho que decir. Pero hacia mucho que había dejado de importarme lo que digiera la gente. Sonríe.
Un par de coronas tomadas de la misma botella y una mesa de Pool, mi chico rockero era incapaz de guardar rencor por algo, siempre alegre, nunca tomando nada en serio, por eso me gustaba con él todo era simple, sin ningún tipo de problemas, pero ese era también una de sus mayores falencias Garret nunca pensaba en el fututo, siempre solo en el hoy, el vivía su vida plenamente, solo el presente.
—¿Qué apostaremos? — pregunte, teníamos como costumbre apostar algo cuando jugábamos, sabíamos que la mesa seria peleada, los dos éramos muy buenos jugando, yo había sido su alumna en este juego, y resulte ser una muy buena, ya que cuando me ganaba le costaba mucho hacerlo.
—Mmm… déjame pensarlo. — dijo mientras de tocaba el mentón en forma pensativa y seductora, contuve mi impulso de reír y solo moví la cabeza en forma negativa.
Esa era nuestra forma de entendernos, me había acostumbrado a su coqueteo constante y siendo sincera yo también me había vuelto muy buena en ello, ese era un ámbito en el que yo no tenía experiencia nunca había sido muy sexy o coqueta, muy por el contrario siempre fui mas del tipo mejor amiga, ropa ancha, por eso siempre me pregunte ¿Qué había visto Edward en mi? Sabía que tenía un rostro armónico y bonitas facciones, pero físicamente no era muy exuberante, había tardado en desarrollarme, no solía llamar la atención del sexo opuesto y estaba muy alejada del estereotipo imperante como mujer perfecta y sexy.
Pero con Garret había aprendido a explotar esa parte en mí, me mordí el labio de manera consciente. Para seducir había que tener actitud.
—¡Oh Garret! Si no te conociera pensaría que estas intentando seducirme. — le dije entre risas.
—¡Oh nena! Eso siempre, sabes que siempre te quiero seducir. — dijo mientras me abrazaba. — Eres tú la que no quiere estar conmigo. — dijo serio, Garret, no se estaba con rodeos, siempre decía lo que pensaba y yo sabía que él quería saber qué pasaba.
—Si me ganas la mesa te cuento. — lo rete.
—Esto se puso interesante. — dijo entusiasmado.
Me costo, pero la primera mesa la gane yo.
No tenía mucho tiempo, para quedarme, ya que esa noche era mi turno de cuidar a Nessy, pero aun era temprano, tenía un par de horas más. Le gane una mesa más y él una a mí. Después de eso nos sentamos en una de las mesas, yo solo pedí un jugo de mango, mi resistencia al alcohol era vergonzosa.
Hablamos de todo, de su vida, de la mía, le conté de la salud de Nessy, de sus avances y retrocesos, de sus múltiples exámenes, del viaje a Nueva York, le conté de de mi "tregua" con Edward, omitiendo todo lo relativo al plan que teníamos, en ese punto Garret solo miro con suspicacia, sabía que el algo intuía, siempre era así, el tenia un sexto sentido para esas cosas.
—Polilla, no sé qué te esté pasando, pero sabes que puedes confiar en mí. — dijo mientras bebía de su cerveza
—No es que no confié en ti, sabes que no se trata de eso... Solo que es complicado. — le explique dudosa.
—¡Oh polilla! Solo quiero que sepas que siempre estaré aquí para ti, por sobre todo eres mi amiga y te quiero más de lo que imaginas.
—Lo sé. — dije. — Gracias por eso, en serio… yo también te quiero a ti… mucho, mucho. — dije mientras lo abrazaba.
—Que conmovedora declaración de amor. — dijo la voz chillona que mas detestaba en el mundo. — No te parece tierno mi amor…
nenas que les parecio...?
no se si pueda actualizar la semana que viene... de ante mano disculpas.
quiero hacer un capitulo especial contando desde que Bella y Edward supieron del embarazo hasta que le diagnosticaron leucemia, ¿que opinan?
