Hola chicas lo prometido es deuda.

Aquí esta la segunda parte de este viaje al pasado.

Espero este fin de semana subir el capítulo.


LOS PERSONAJES NO ME PERTENECEN, YO SOLO LOS UTILIZO PARA JUGAR CON ELLOS.


Outtake.

Segunda parte.

Primer año.

Ser madre era una experiencia extenuante y agotadora.

Había estado embarazada por casi 9 meses, fui testigo de cómo esa nueva vida fue creciendo poco a poco en mis entrañas, sentí sus primeros movimientos, pero a pesar de ser consciente que al termino de todo ese procesos me transformaría en madre, no fue hasta que la tuve por primera vez en mis brazos, que asumí que realmente mi nueva realidad, mi bebe existía, era una persona con necesidades… Amor infinito, fue lo que sentí por ese pequeño ser roseado, que apenas abría los ojitos y movía las manitos de manera irregular.

La ame, sin siquiera ser totalmente consciente de ello.

La emoción inicial de tenerla en mis brazos, dio paso al temor, era tan pequeña y frágil, no sabía cómo tomarla y me ponía nerviosa hacerlo mal, su cabeza no tenia firmeza por lo que había que ser muy cuidadosa. ¿Se puede tener temor de romper a un bebe? Pues yo lo tenía.

Aparte de ser cuidadosa, había que hacer un monto de cosas por ella, alimentarla cada 3 horas, hacer que botara los gases, bañarla, limpiar su ombligo con extremado cuidado, hacerla dormir y cambiarle pañales, siendo sincera un bebe recién nacido era bastante trabajo.

Vanesa Cullen era el nombre con bautizamos a nuestra hija, durante el embarazo habíamos pensado mil nombres, pero nunca nos habíamos inclinado por una en especifico, por lo que cuando nació antes de tiempo no sabíamos como nombrarla, me gustaba Vanesa, era un nombre lindo y sonaba bien.

Esme y mi madre nos habían ayudado mucho en los cuidados de Nessy, diciéndonos que hacer y cómo hacerlo, aunque a veces eran demasiado participativas y criticas, era en las noches cuando nos encontrábamos solos que podíamos actuar libremente, sin la crítica constante de nadie.

"El pañal de pone así"

"Es mejor tomarla de esta manera"

"Duerme mejor de esta manera"

Y tantas otras cosas, yo lo agradecía, pero a veces eran agobiantes.

Las noches eran largas y nunca dormía más de 3 horas seguidas, quizás si no la hubiese amantado podría haber sido diferente, pero una de las cosas que me encantaba hacer era eso amantarla, aunque al comienzo hacerlo fue molesto y doloroso, no extremadamente doloroso, como había escuchado, pero dolía, debía ser porque la técnica que utilizo Edward había funcionado.

Después de alimentarla era Edward quien se encargaba de botarle los gases y hacerla dormir, y yo honestamente se lo agradecía porque estaba tan cansada que me quedaba dormida a penas ponía mi cabeza en la almohada.

Edward se había traslado de forma permanente a mi casa, mi padre no estaba feliz pero también era de la idea de que los dos debíamos hacernos responsable de nuestro hija. Edward tenía un poco más de tiempo, ya que había adelantado algunas materias para poder estar más tiempo con nosotras y de esa formar estar más presente.

El año escolar termino y logre graduarme, al igual que Edward.

La noche de la fiesta de graduación fue muy diferente a como la había planeado un año atrás, no hubo vestido de gala, no hubo risas con mis amigos, ni música, ni celebración por concluir una etapa de mi vida. Esa noche la pase en casa, con Edward y mi Nessy como llamábamos a nuestra pequeña niña.

Esa noche marco un hito en nuestra relación, Edward no dijo nada, pero yo sabía que no quería estar en este lugar, con nostras, de cierta forma yo también me sentía frustrada.

Edward fue aceptado en Columbia University en Nueva York, cuando le llego la carta de admisión estaba feliz, esa casa de estudio era una de las mejores y tenía un excelente programa de medicina, primero debía cursar Biología destacar en ello para finalmente obtener un cupo la carrera que era sueño, yo no podía dejar de alegrarme por él, pero a la vez estaba triste, se suponía que los dos deberíamos estar celebrando el ser aceptado en una universidad.

Los meses pasaron volando y la fecha en que Edward debía partir se acercaba demasiado rápido, pasábamos todo el tiempo juntos, los tres, como una familia. Cuando finalmente el día en que Edward tenía que marcharse a Nueva York llego, tenía un nudo en el estomago, yo quería que se quedara, pero definitivamente esa no era una decisión que yo debía tomar, era una decisión de él, yo no lo presionaría.

—Todo esto es por nuestro futuro, por los tres —dijo Edward antes de abordar el avión que lo alejaría de mí.

Los días que siguieron fueron horribles y aunque hablaba prácticamente todas las tardes con Edward por Skype o chat, no era lo mismo, me sentía sola, poco a poco mi vida fue girando en torno a las necesidades de Nessy.

Todos mis amigos se habían marchado, todos tenían una vida que construir, pero yo no, yo era como una sombra, mis padres se preocuparon, tenían miedo de que me diera depresión pos parto, fue esa preocupación la que los llevo a incitarme a que saliera de casa, a que tomara cursos o saliera con mis amigos. Mi madre y Esme se ofrecían a cuidar de Nessy, ellas siempre estaban pendientes de todo.

Tania era la menor de sus hermanas y de todo el grupo, era un año menor que yo, por lo que era la única que quedaba en el pueblo cursando aun el instituto, el ¿cómo? comenzamos a juntarnos no lo recuerdo, solo sé que sucedió, de pronto comenzó a visitarme y yo a ella, hasta ese momento no me había dado cuenta cuanto extrañaba a Alice, el conversar con alguien de mis problemas e inquietudes o simplemente de la vida, Tania suplió ese vacío, comenzó como una necesidad de utilizarnos mutuamente ella estaba sola y yo también.

La conocía desde siempre, pero nunca habíamos compartido mucho, la verdad no teníamos mucho en común, más que haber crecido en el mismo barrio y que nuestros padres fueran amigos, ella era la típica belleza americana, el cliché de los comerciales de televisión y la publicidad, alta, rubia, de piel lozana y curvas que solían llamar la atención, era hermosa de sus dos hermanas, siempre las había opacado, su belleza eclipsaba y ella lo sabía, no por nada era la ganadora de múltiples concursos de belleza infantil y adolescente, el Gran Supreme del Estado, cuando tenía 12 años, era el orgullo del pueblo y eso a ella le gustaba.

Yo nunca entendí el ¿por qué? le interesaba tanto ser amiga de Alice, siempre a su sombra, alabando las cosas que hacía, si ella tenía todo para tener amigos de su edad, a los que quisiera, Tania era popular y por lo general todos estaban dispuestos a cumplir sus caprichos, por insignificantes que fueran, pero entre ella y yo siempre existió algo, no sabía que nombre ponerle, era como una sensación que te impide congeniar 100% con esa persona, sexto sentido lo llaman algunos, o quizás solo fuera que molestaban las personas caprichosas y ella era la reina del drama.

Pero me sorprendí gratamente, yo estaba equivocada. Tania era una gran persona, siempre dispuesta a escucharme y hablar de Edward, de nuestra relación, de nuestros problemas.

Para ser sinceras no teníamos mucho en común, pero a veces la necesidad tiene cara de hereje, y yo me sentía tan sola, que me aferre a ella como una tabla de salvación, un par de veces la acompañe a salir con sus amigos del instituto, pero todos eran una tropa de imbéciles, por lo que perdí interés en acompañarla constantemente, honestamente prefería ver dormir a mi bebe de mejillas sonrosadas.

Los dos primeros meses Edward viajo dos veces por mes, después de todo eran más de 4000 km los que nos distanciaban, el estaba al otro lado del país y cada viaje significaba más de 5 horas de vuelo solo para llegar a Port Angels. Por lo que algunas veces viajaba yo con Nessy a verlo. Nos quedábamos en el departamento que compartía con Alice, ella nunca estaba, era como si se reusara a encontrarse conmigo, desde que Nessy había nacido solo la había visto un par de veces y no habíamos cruzado más de cinco palabras.

Por lo general Edward acomodaba su horario de estudio para no tener que hacer nada los días que estaba con nosotras, amaba esos viajes éramos los tres nuevamente, y sentía que éramos una familia normal, solo nosotros, sin nadie más, paseábamos por la ciudad cuando el clima lo permitía, turismo urbano le decíamos, recorríamos museos y lugares turísticos,.

Volvíamos a ser una pareja.

Intentábamos pasar el mayor tiempo que podíamos juntos, recuperando el tiempo perdido, estar en sus brazos era una forma de volver a conectar, lo amaba. Y todos estos sacrificios eran por nosotros, por nuestros proyectos, por nuestra familia. Cuando Nessy se dormía, generalmente hacíamos el amor o yo lo ayudaba a estudiar para la semana que venía, lo interrogaba, quería que le fuera bien, que tuviera éxito.

Al pasar los meses la carrera de Edward se fue volviendo más exigente, la materias que debía estudiar eran muchas y todos eran muy competitivos, ingresaban muchos al plan común, pero eran pocos los cupos que existían por lo que debían pelear por obtener uno. Por lo que los viajes se fueron reduciendo, solo uno vez al mes, al igual que las llamadas por Skype las que de ser diarias pasaron a ser a 2 veces por semana o menos.

El primer año paso lentamente para mí, lo único que me motivaba era ver el desarrollo de mi bebe, sus avances, sus primeros logros, el sostener su cabecita, sentarse sola, gatear, sus primeros pasos, sus primeras silabas, cuando le salieron los dientes, como su cabello fue creciendo poco a poco, y como inevitablemente sus rasgos eran cada vez mas similares a los míos, solo tenía los labios de Edward, y yo deseaba con todo mi corazón que se pareciera mas a él. Intentaba hacer partícipe lo máximo que podía a Edward le mandaba videos con las cosas que hacía, de sus avances diarios, de manera tal de incorporarlo a vida de nuestra hija, quien ya se acostumbraba a no tener a su padre cerca.

Cuando el primer año llego a su fin, Edward volvió a casa y todo volvió a ser como siempre, es magnífico como los niños tienen esa capacidad de no recordar y adaptarse a las situaciones, para Nessy fue como si siempre hubiese estado y nunca se hubiese ido.

Pero lamentablemente esa situación no era permanente, las vacaciones acabaron y Edward debió volver a Nueva York esta vez la despedida fue mucho más dolorosa que la primera.

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Segundo año:

Esme y mi madre tenían un rol activo en el cuidado de Nessy, al igual que mi Carlisle y mi padre, después de todo ellos eran quien nos mantenían, por lo que cualquier cosa que sucediera con mi hija, ellos tenían un voto decisivo, era molesto, pero poco a poco comenzaba aceptarlo. A Edward le costaba un poco eso, siempre discutía con su padre por qué no siempre estaba de acuerdo con las decisiones que tomaba Carlisle.

Edward no quería que Nessy fuera vacunada, porque creía que las vacunas traían demasiado mercurio para su organismo y Carlisle era de la idea absolutamente contraria, al final Nessy había recibido todas las vacunas, porque Carlisle argumento que era él quien mantenía a su nieta y sabía que era lo mejor para ella.

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—Nena quizás el camino sea más largo, pero la meta puede ser la misma. — me dijo mi madre, una tarde mientras me ayuda a bañar a Nessy. — No necesitas ser abogada para ser exitosa, debes ser práctica, estudia algo más corto, algo que te de las herramientas para poder mantenerte a ti y a tu hija.

Escuche las palabras de mi madre, mientras Nessy jugaba con los muchos juguetes que acostumbraba a meter en la tina cuando se bañaba. Sabía que esta conversación con mi madre, llevaban una crítica oculta a las decisiones que había tomado Edward, ella creía que él debió elegir una carrera más corta y no medicina que le llevaría más de 10 años de vida completarla satisfactoriamente y eso en el caso que la sacara al día.

A veces yo también pensaba lo mismo, era injusto que el siguiera con su vida como si nada hubiese pasado, mientras yo debía postergarme, pero cuando estos pensamientos me agobiaban me reprendía sabía que no debía ser egoísta, el sueño Edward siempre había sido el estudiar Medicina y los sacrificios que estaba haciendo era en pos de los 3, de nuestra familia, pero ¿Por qué él no podía renunciar a sus sueños, y yo sí?

—Bella… debes estudiar, ya ha pasado un año, Nessy esta mas grande y tienes que sacar una profesión para poder optar a un trabajo que te permita mantenerte y no depender de nadie... o trabajar por el salario mínimo en empleos que nadie más quiere hacer… a demás nadie sabe que suceda a futuro… quizás Edward y tu no estén siempre juntos. —yo la quede mirando con irritación, odiaba cuando mi madre se comportaba como una sabelotodo. — Estas tan apagada hija… necesitas ocupar tu mente, hacer algo a parte de estar solo aquí, cuidando de Nessy.

Aunque me molestara la actitud de mi madre, no dejaba de tener razón. Estudiar me permitiría optar a una profesión, la que me abriría la puerta para optar a mejores empleos, con mejores remuneraciones y de esa forma poder darle todo lo que necesitábamos tanto Nessy como yo. Siempre había tenido claro que yo no tenía el alma para ser una esposa florero, era de las que no podían mantenerse quieta.

Y la soledad comenzaba a abrumarme Edward llevaba dos meses nuevamente en Nueva York, y yo estaba sola y esta vez mas sola que nunca, ya que Tania también había salido del instituto y se había marchado a Nueva York a estudiar.

Por otra parte el quedarme en casa me permitiría estar con mi hija, criarla y educarla, "aunque fuera con la participación activa de mi madre y Esme" ¿pero a qué precio? últimamente mi ánimo era deplorable y no era la idea que mi hija viera a su madre siempre triste y deprimida.

Me moría de ganas por hacer algo, por ser parte del mundo, dejar de estar en casa, como enclaustrada, siempre pendiente de las llamadas de Edward, para que me contara emocionado como sus días eran siempre algo nuevo, yo igual quería vivir, crecer y aprender.

—Tu padre, está de acuerdo y yo ya hable con Esme para que nos turnáramos mientras vas a clases, claro que tendría que ser en una universidad o centro de estudios de Port Angels.

La idea me entusiasmo, no tendría que dejar a Nessy mucho tiempo con otra persona y podía hacer algo con mi vida.

Esa misma semana renuncie a mi sueño de ser abogada y me matricule en periodismo, no era la carrera en sí, era más como manejo de las comunicaciones, trabajo editorial, duraba 2 años de teoría y 2 de práctica.

Desde el primer momento que pise la universidad ame mi carrera.

Mí tiempo libre disminuyo drásticamente, ahora debía dividirme entre Nessy y la universidad. Por lo que ya me era casi imposible viajar a Nueva York a ver a Edward.

Hice buenos amigos, compañeros de estudio, pero mi amigo inseparable era Alec, no nos despegábamos, estábamos siempre juntos, el era una chica, y se sentía orgullo de ser Gay.

Mi relación con Edward poco a poco fue deteriorándose, comenzaron los celos, la desconfianza por parte de él, tenía una imaginación locuaz y por más que yo le explicaba que apenas tenía tiempo para dormir y que estaba agotada todo el día, él no me creía.

A mitad de semestre Alice se fue a vivir con un chico que conoció en la universidad y que se transformo en su novio, por lo que en el departamento de Edward quedo una habitación libre, que debía arrendar, yo no quería que se fuera a vivir con él cualquier persona, por lo que le di mi opinión favorable para que Tania ocupara el cuarto disponible. Ella era mi amiga y había aprendido a conocerla, confiaba en ella 100%.

A medida que aumento mi agotamiento físico, también aumento mi frustración con Edward, no era justo que fuera solo responsabilidad mía el cuidar a nuestra hija, el vivía la vida de una persona sin mayores compromisos y responsabilidades, mientras que yo debía dividirme para poder hacer todas las cosas, ser madre, ser una buena estudiante y ser yo.

Las peleas aumentaron y poco a poco nos transformamos en dos extraños, el casi no viajaba a visitarnos, me di cuenta que lo estaba perdiendo y mis dudas e inseguridades se acrecentaron, sabía que algo pasaba, me lo decía mi sexto sentido. Hice lo único que se me ocurrió, yo necesitaba saber si pasaba algo, si había alguien más

Recurrí a Tania, ella vivía con él y por lo que supuse que debía saber si algo pasaba.

—No hay nadie amiga, Edward sólo te quiere a ti. — era la respuesta de mi amiga cada vez que preguntaba. Eso me daba tranquilidad por unos días, pero luego mis sospechas volvían.

Un día Edward me llamo y me encaro por un supuesto romance que yo tenía con Alec, le trate de explicar que mi amigo era Gay, pero no me creyó, las llamadas se redujeron drásticamente, alejándose aun mas de mí. Se volvió frio, una persona absolutamente desconocida, él ya no era mi Edward.

Comer la misma comida siempre aburre, Bella. — dijo atreves de una conversación telefónica, sabía que quería hacerme daño y ¡por dios! que era exitoso en ello.

Fue en ese punto de mi vida que me volví psicópata, yo tenía Facebook, pero jamás lo revisaba, pero comencé a hacerlo, y fue a través de ese medio que descubrí la traición, mi novio estaba etiquetado en numerosas fotos con mi mejor amiga, y yo podía ser ilusa en muchas cosas, pero jamás había sido estúpida, esas no eran fotos de amigos, eran fotos de amantes.

Llore toda una tarde, revisando los perfiles de Edward, Tania, Alice y sus amigos y no había margen de error, yo no lo estaba imaginando, junte el valor suficiente y lo llame, para preguntarle directamente y la respuesta de Edward fue:

Ya no quiero hacer más el papel de tonto, Bella… Yo también quiero vivir mi vida, ahora entiendo que éramos demasiados jóvenes para saber y tener conciencia del peso de las promesas que hicimos… Éramos dos niños jugando a ser adultos, para siempre es mucho tiempo.

Y aunque no lo dijo, no me quedo de otra que asumir que ese era nuestro fin como pareja. Pero yo necesitaba aclarar las cosas Tania me había mentido, y yo ya me la imaginaba riéndose de mi cada vez que yo le preguntaba de había alguien, claro que me iba a decir que ese "alguien" era ella, me sentí estúpida, tonta, la respuesta de ella fue;

Lo siento, Bella, pero él siempre me gustó. No era mi intención hacerte daño y lo lamento, pero no voy a desaprovechar la oportunidad de ser feliz con el hombre que siempre he querido y deseado.

Llore como nunca lo había hecho, las libras que tenia de mas las baje, mi estado era realmente deplorable, mis notas se fueron al suelo, siempre dicen que cuando una relación se acaba, hay alguien que sufre mas, en este caso definitivamente era yo, me torturaba revisando sus perfiles de Facebook, viendo como me refregaban su felicidad en la cara.

Mis padres no dijeron nada, mis amigos intentaban levantarme el ánimo pero era imposible, hasta que un día me aburrí de llorar y sufrir comprendí que en verdad tenía dos opciones, amargarme la vida más de lo que ya estaba, ellos no iban a dejar de ser felices, yo sólo les daría una razón más para unirse, pasaría a ser la aquella mujer que no es capaz de olvidar, de dar vuelta la página, aquel personaje de la historia que nadie quería ser; o podía seguir adelante y opté por esa opción, mis notas mejoraron, los bloqueé de todo, no quería saber nada de ellos y de su vida, esa fue mi terapia.

Con esto inevitablemente nuestro grupo de amigos termino por disolverse, ya nunca más volvimos a compartir todos juntos, nos transformamos en extraños. Alice, Irina y Kate apoyaron a sus hermanos.

Intente seguir con mi vida.

No hay mejor remedio que el tiempo, dicen, quizás tengan razón. Concentré todas mis energías en mi hija y en mi carrera, y tuve éxito, mis calificaciones subieron considerablemente.

Alec, solía decirme que me comportaba como una máquina y era verdad, sino tenía tiempo para pensar, no podía torturarme.

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Tercer año:

Al comienzo fue difícil, la primera vez que Edward vino a buscar a Nessy para llevársela, comprendí que ya nunca volveríamos ser lo que habíamos sido.

Yo nunca le puse ningún problema para que el viera a su hija, después de todo los problemas los habíamos tenido nosotros y Nessy no tenía la culpa que su papá fuera el imbécil más grande del mundo.

Alec me obligaba a salir con él, y yo se lo agradecía a veces necesitaba desconectarme de todo. Fue en una de esas salidas, que vi al verdadero Edward. Alec me había invitado a un cumpleaños de unos amigos, y ahí estaba él, sólo que esa vez no estaba con Tanya, sino con otra chica igual de atractiva. Él no me vio, pero yo si vi como le metía mano a la mujer y se la llevaba a uno de los cuartos de la casa, mientras su otrara novia escribía en Facebook, cuanto lo amaba.

—Vamos, linda —me dijo Alec—. Al menos no eres tú la de los cuernos.

—Ahora no, pero nadie me garantiza que antes no lo hubiese sido.

—Oh… nena, arriba el ánimo —me dijo mi amigo, mientras me tomaba la mano y me llevaba a la pista de baile—. Vamos a mover ese cuerpazo que Dios te dio, quizás esta noche tú también verás las estrellas.

Claro que vi las estrellas, pero no esa noche, pero si otras que siguieron, había tenido mis andanzas, nada del otro mundo, hasta que conocí a Garret. Él era todo lo contrario a mí, era un alma libre, disfrutaba de las coas simple de la vida, tenía 27 años y trabajaba de coordinador en un nuevo proyecto de voluntariados en la universidad, era un filántropo, todo para el mundo, incluso sobre sus propias necesidades, era perfecto, no había preguntas, ni reclamos, estaba cuando lo necesitaba, no éramos nada serio, pero teníamos algo, un saca ganas como solía decirme Lauren.

Garret no creía en el amor, no creía en el matrimonio y el nunca tendría hijos, había muchas personas en este planeta, para traer otra mas, esa era su filosofía de vida. El era mi cable a tierra.

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Cuarto año:

A comienzo de ese año Edward se trasladado a Fork, para realizar su internado en el hospital donde trabajaba Carlisle y con él también volvió Tania.

Las cosas no eran fáciles entre nosotros. Siempre discutíamos, sino era una cosa era lo otro. Le molestaba mi estilo de vida y yo aún no lo perdonaba por su engaño. Por mi parte, intentaba ser cordial y tener una buena comunicación por nuestra hija, pero él me ignoraba, no me hablaba.

Nessy, vivía entre nuestras casas, yo la llevaba al colegio todos los días y el la iba a buscar. Yo pasaba por ella en las tardes, después de salir de la universidad. O a la casa de su madre si él tenía turno.

Ese era mi último de universidad. Sólo me quedaba la tesis y sería una profesional.

Pero pequeños cambios comenzaron a llamar mi atención.

Nessy dormía todo el día, empezó con malestares físicos, fiebre constante, dolor abdominal, siempre estaba cansada, no tenía apetito, aparecieron hematomas por toda su piel. Carlisle la reviso le diagnostico anemia, le receto vitaminas y acido fólico para tratarla, pero los síntomas no desaparecieron y solo se intensificaron.

Carlisle mando a realizarle exámenes pero no tenía un diagnostico, por lo que hubo que hacerle mas exámenes y estudios médicos algunos de ellos muy dolorosos, hasta que finalmente habían dado con lo que la aquejaba, cáncer a la sangre o también conocido como Leucemia. Esa era la buena noticia, la mala era que estaba demasiado avanzada para tratarla, la única esperanza era un trasplante de células madres.


¿Odian a Edward?