Seguimos con esta historia.

Gracias por sus comentarios son el combustible que me inspira a continuar…


Como ya saben los personajes son de S.M, la historia es 100% mía.


Capítulo X

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Hoy no te perdiste. pregunto Edward, con cierto dejo de burla y humor.

Acababa de llegar a la habitación que ocupa Ness, era mi turno de acompañarla, para que Edward pudiera descansar.

Las cosas seguían igual que en Fork, aun teníamos que turnarnos para cuidar de Ness, solo que acá no contábamos con el apoyo de Esme o de mis padres para cubrir ciertos espacios del día, por lo que debíamos arreglárnosla solos, lo hacía mucho más agotador y difícil, pero aunque parezca poco creíble, el hacer las cosas sola se sentía bien.

Edward estaba sentado en la cama, mientras Ness dedicaba toda su concentración y atención, en colorear un libro de dibujos que le regalaron el día anterior en una las actividades recreacionales preparadas para todos los niños del Memorial, mi hija ni siquiera reparo en mi presencia.

Hoy no. le dije con una sonrisa, mientras besaba a Ness en su cabeza cubierta por una pañoleta de un color morado chillón, que cubría su calvicie.

Mami, mira como me está quedando. me dijo, mientras me mostraba un dibujo de Minnie, que estaba coloreando.

Precioso. dije obviando las líneas discontinuas y sin patrón alguno, que salían de del borde del dibujo, ella me regalo una gran sonrisa.

Amaba a mi hija.

El departamento que mis padres alquilaron, quedaba un poco más lejos del Memorial, que el departamento en el que se alojaba Edward, y los primeros días me costó adaptarme a la gran ciudad y aprender el recorrido de la locomoción publica, por lo que el primer día me pase en dos paradas y me perdí, solo fue gracias a un buen samaritano que dio las indicaciones necesarias para encausar mi camino, que finalmente logre encontrar el hospital.

Vivir en Nueva York era una experiencia totalmente nueva para mi, ya que las veces que visite a Edward cuando estudiaba en la gran ciudad, siempre fue en calidad de turista, echaba de menos a mis padres, eso no lo podía negar, pero el vivir sola, sin tener que dar explicaciones por cada cosa que hacía, o de tener que avisar constantemente a qué hora llegaría, era una experiencia totalmente alucinante y por primera vez me sentía como una persona adulta.

Por otra parte, respecto a nuestro acuerdo, aun no podíamos ponerlo en marcha en su totalidad, si bien no teníamos que dar explicaciones por las ausencias, no había tiempo para hacerlo, nuestras conversaciones era sobre temas triviales, respecto del tratamiento de Ness, de las dudas y nuestros temores, pero nada muy profundo., no habíamos tocado el tema.

Yo tenía un montón de dudas respecto a ese tema en especifico, dudas que se originaron con lo de la inmunoterapia, ya que si esta daba los resultados esperados, ya no sería necesario lo del trasplante de células madres, y por lo tanto tampoco era necesario que tuviéramos otro hijo, sonaba cruel, lo sé, pero así estaban las cosas, ¿pero si la terapia no funcionaba? Necesitaba hablar con Edward con urgencia.

Pero para ser sincera, sabía que Edward no había tocado el tema, porque teníamos cosas muchos más importantes en mente. Cosas como que esa misma tarde comenzaría la terapia de Ness.

La inmunoterapia que le aplicarían a mi hija, era simple consistía en extraer de su torrente sanguíneo células inmune, llamadas células T, las que serian alteradas genéticamente atraves de un procedimiento biologico, para que tuvieran receptores específicos en su superficie (llamados receptores antigénicos quiméricos o también llamados Cars). Una vez que los biólogos y genetistas multiplicaran las células T en el laboratorio y después volverían a insertarlas en el torrente sanguíneo de Ness, para que estas buscaran las células leucémicas en su sangre y atacaran a estas de forma precisa, destruyéndolas y eliminándolas.

La quimioterapia hasta ese momento se le seguía aplicando a Ness solo para mantener estable la Leucemia, mientras en el laboratorio multiplicaba las células T, yo tenía miedo de los efectos secundarios que este tratamiento podía provocar, que según los dichos de nuestra médico de cabecera, podían ir desde fiebre demasiado alta, hasta presión arterial peligrosamente baja, por lo tanto debía estar bajo monitoreo constante, los días siguiente a su aplicación.

Para mí todo esto era términos y materia desconocidas, Edward intentaba explicarme los procedimientos y términos médicos, yo se lo agradecía, pero no siempre entendía a cabalidad de lo que me estaba hablando, por lo que también me vi en la necesidad de buscar en internet !Google mi gran salvador! Encontré artículos muy esperanzadores, experiencias de otros pacientes a quienes les aplicaron algún tratamiento innovador de inmunoterapia, había casos de niños que lograron remitir totalmente la leucemia, eliminando las células cancerígenas en 100% de su sistema, pero también existían casos de niños en los cuales esta terapia con las células T, no había funcionado.

Toda esa información era contradictoria, si bien me llenaba de esperanza, también me atemorizaba, existía la posibilidad de que no funcionara con Nessy, pero algo dentro de mí, creía que realmente tendríamos éxito y lograríamos remitir la Leucemia del organismo de mi hija.

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Los primeros días de aplicación del nuevo tratamiento, fueron absolutamente un caos emocional para mí y creo que también para Edward, por mi parte vivía con el miedo constante de que Ness sufriera algún efecto secundario, o por otro motivo todo se complicara, pero al transcurrir los primeros días, sin mayores percances, más que un estado febril que la afecto, y el cual fue controlado sin mayores inconvenientes por los médicos, sin riesgo de que comprometieran de alguna forma el tratamiento aplicado, por fin me tranquilice y relaje.

Los días se sucedían lentamente uno tras otro, pero al finalizar cada uno de ellos, una luz de esperanza se colaba en nuestras expectativas con la terapia de células T, ya que Ness mostraba tener una excelente recepción del tratamiento, logrando que el nivel de células cancerígenas en su sangre bajaran a un nivel que los médicos que la trataban consideraron bastante auspicioso para su enfermedad.

Edward y yo estábamos felices y como no estarlo, si todo era auspicioso para Ness.

Una vez por semana le inyectaban sangre con células T, el oncólogo de Ness nos dijo que si seguía evolucionando como lo estaba haciendo, y la leucemia entraba en etapa de recisión, era muy probable que debiera continuar con el tratamiento de manera ambulatoria, ya que no sería necesario que siguiera hospitalizada, además de que siempre era bueno que los niños siguieran con sus rutinas diarias y su desarrollo normal.

Ness quería volver a Fork, pero eso era totalmente imposible, ya que un viaje tan largo, podía debilitar la salud de Ness, además del hecho de que debía estar en constante monitorio, y sin perjuicio de que debía estar siempre cerca del Memorial en caso de cualquier complicación y vivir en el otro extremo del continente complicaría eso. Mis padres estaban felices y lo entendían, mi madre prometió venir a vernos, pero se le complicaba por su trabajo, para mi padre era imposible delegar sus funciones. Respecto a Esme y Carlisle, no sabía sus reacciones yo no hablaba con muchos con ellos.

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¿Cómo vas con la búsqueda? me pregunto Edward esa tarde, mientras esperábamos en la sala de espera que le hicieran la transfusión de sangre a Nessy.

Aun no he encontrado nada. le dije.

Llevaba algunos días buscando un departamento más grande y cerca del Memorial, para trasladarme, era necesario que cumpliera con los requisitos necesarios de espacio, en caso de que dieran a Ness de alta, pero los que había visto, no solo eran muy caros, sino que además pedían una serie de documentos para avalar mis ingresos, los cuales por lo demás no tenia y que por lo tanto no tenia como acreditar, la solución era que mis padres lo hicieran por mí, pero eso no sería posible en un tiempo cercano.

Dimitri, un ex compañero de universidad, se va a España a sacar medicina, haya es más corto todo el proceso. dijo sin mirarme.Él tiene un departamento cerca de la universidad, me lo va a arrendar, Alice vuelve en unos pocos días y no quiero molestarla. me explico. es un departamento bastante grande y cómodo, por lo que pensé que te convenida venirte a vivir…

¿Quieres que vivamos juntos? le pregunte con incredulidad y asombro.

Es una buena opción. me dijo con calma, mientras se encogía de hombros. Si dan de alta Nessy, viviendo juntos podríamos hacerlo mucho mejor, además no creo que encuentres un departamento con tus facultades económicas… si Dimitri no me conociera dudo que me lo arrendara a mi… piénsalo. termino diciendo.

"Vivir con Edward" no me lo había planteado, aunque siendo absolutamente practica, era recomendable, sobre todo si Ness debía atenderse ambulatoriamente, de esa forma Edward podría participar activamente en su cuidado, de todas formas si no vivíamos juntos, él igual se pasaría el día entero en mi casa con Ness, y también estaba el ámbito económico, ni mis finanzas ni las de él, eran las mejores, a mi me ayudarían mis padres, aunque evidentemente no quería molestarlos, había pensado en buscar un trabajo partime o algo que hacer online, como esas encuestas para madres solteras y estudiantes que promocionaban siempre en la web.

Mi tutor universitario, me ofreció un puesto de investigación en los laboratorios de universidad. dijo Edward, sacándome de mis pensamientos. No es a tiempo completo, pero me pagan bastante bien, de esa forma podre cubrir los gastos de Ness y los míos. me explico. Las cosas con mi padre no están de lo mejor.

¿Cómo es eso? le pregunte con curiosidad. Sabía que las cosas entre él y Carlisle no estaban en un buen punto, pero no sabía que tan mal estaban. Existían ciertas líneas que no me sentía preparada para traspasar con él, por lo cual tampoco ponía interés en preguntar o llevar la conversación a temas personales o complejos como su relación con su padre. Y el parecía aplicar el mismo principio porque tampoco preguntaba nada personal mío.

Digamos que me quito su apoyo económico. dijo mientras se encogía nuevamente de hombros, como quitándole importancia al asunto. Lo bueno es que esta vez, puedo valerme por mi mismo. concluyo con una sonrisa.

¡Diablos no pensé que estaban tan mal las cosas! dije sin poder contener mi comentario.

Las cosas con mi padre, solo están bien cuando las cosas se hacen como él dice…. Yo ya me aburrí de eso.

Estuvimos en silencio por lo que pareció una eternidad, en mi cabeza se debatían los pro y los contra de compartir departamento, el pro superaban ampliamente los contra, por lo que decidí aceptar su oferta, no tenia nada que perder, ¿O Si?

Vivir juntos no es tan mala idea. dije, rompiendo el silencio.

En absoluto. me respondió con una sonrisa.

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Al mes y medio, a Ness le suspendieron la quimioterapia, porque ya no era necesario, los resultados eran tan buenos, que hasta los médicos no tenían una explicación razonable, lo único que nos dijeron era que en cada caso los resultados eran totalmente diferentes, no había una verdad absoluta sobre ello, la ciencia aun no era capaz de explicar las variaciones que sufría el tratamiento entre un niño u otro, pero solo había algo claro y era que por fin la Leucemia de Ness iba en camino a la recisión.

Y eso era motivo de felicidad.

Hacia una semana que había entregado las llaves del departamento donde me estaba alojando, debía ahorrar en todo lo que pudiese, las pocas cosas que había traído conmigo las había traslado al departamento que compartiríamos con Edward, pero por la distancia y pese a mi reticencia me aseaba y dormía en el departamento de Alice. No quería deberle nada a ella.

—Alice no llegara hasta dentro de algunos días. dijo Edward, cuando le señale que no quería quedarme en la casa de su hermana. Bella ella no tiene la culpa de lo que paso entre nosotros, deberías odiarme a mí y no a ella.

—No la odio. le explique con sinceridad. Es solo que me dolió mucho su traición, ella era mi mejor amiga, como una hermana y de pronto solo cambio, me dejo de lado, me engaño, mintió y ayudo a otros para que se rieran de mi a mis espaldas… quizás nunca lo entiendas, pero esta por sobre ti… no seas ególatra… es la traición lo que duele…

Era la primera vez que hablábamos del tema, y no me sentía cómoda haciéndolo.

—Solo fui un pendejo y un inmaduro Bella, y quizás pedirte disculpas ahora, no remedie lo sucedido…. El cómo terminaron las cosas… pero quiero que sepas que realmente lamento no haber sido sincero contigo… porque con mi actuar, no solo perdí a mi novia, sino que también a la amiga… añoro lo que teníamos... no me gusta que odies. dijo con pesadumbres.

—No te odio y te soy sincera con esto, pero sería una mentirosa si dijese que he olvidado, porque no lo he hecho, y tal vez nunca lo haga, porque es algo que me marco, pero lo he superado ¿Entiendes? No te guardo rencor, pero al igual que con Alice, no puedo simplemente olvidar y volver a ser su amiga… pero contigo las cosas son diferente, tenemos a Ness, por lo que tendremos relacionarnos por siempre, pero creerme que si ella no existiera las cosas serian totalmente diferentes entre tú y yo.

—Si entiendo… mejor vamos a ver si terminaron la revisión de Ness me dijo, mientras se levantaba del asiento en que estaba y se iba al otro lado de la habitación.

Era mejor que el supiera lo que yo sentía, no pensaba guardarme mis sentimientos, las cosas debían estar claras entre nosotros, de esa forma seria más llevadero todo esto de la convivencia.


¿Qué les parece?