hola chicas, aquí un nuevo capítulo.
Como ya saben los personajes no me pertenecen. Yo solo me adjudico la historia.
Gracias por sus comentarios positivos y por sus criticas, siempre es bueno saber que es lo que piensan de lo que escribo.
Además es un aliciente que me inspira.
Gracias infinitas.
Estos será capítulos más cortos, hay que dejar ciertos puntos claros, después de ellos…..uf!
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"Como olvidar el pasado, si es parte de mi presente"
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Capitulo XIII.
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Hablar con esta nueva versión de mi madre era muy diferente a lo que estaba acostumbrada, Renne se había vuelto muy descarnada y hasta descarada, para contar las cosas y no tenia filtro,, ni de su vida privada ni respecto de quienes habían sido sus amigos, y eso no solo era perturbador, sino que además a veces era imposible no sentirse incomoda, nunca habíamos sido "amigas" para mi ella siempre fue mi madre y nada más, por lo que hablar tan distendidamente era algo totalmente nuevo, y no sabía definir si me gustaba o no, ella era como otra persona, una totalmente desconocida para mí.
Ness revoloteaba por aquí y por allá, por lo que Renne busco palabras claves para referirse a ciertas cosas, impidiendo de esa forma que Ness entendiera de qué hablábamos. Así por ejemplo decía; el dúopara referirse a Esme y la madre de Tania.
—Cuando con Phil decidimos hacer público lo nuestro. —dijo Renne con soltura, mientras le daba una cucharada de papilla a Ness. —El dúo fueron donde Charlie con el cuento, pero ellas ignoraban que tu padre ya lo sabía, Charlie es mi confidente ¿sabes? después de tantos años de convivencia somos como dos grandes amigos…
Renne seguía hablando sin parar, y mientras la escuchaba, no podía dejar de ponerme en los zapatos de la madre de Tania o de Esme, después de todo, yo había estado en una situación similar un par de años atrás y no era una experiencia agradable de vivir.
—… yo entiendo a Esme, no creas que no lo hago, Carlisle siempre ha sido el hombre de su vida… — mi madre continuo con su monologo, el saber cosas de Esme o de sus amigas de Fork, me ponía en una situación poco agadable, Renne nunca fue muy dada a compartir sus sentimientos, siempre fue más bien reservada con su vida y sobre todo con la de las personas que consideraba sus amigos, y eso era algo que también me había enseñado a mí, por lo que tener frente a mí una mujer, que no respetaba tales principios, era complejo, totalmente espeluznante y desagradable ¿Dónde estaba mi madre? ¿Qué habían hecho con ella? —… pero no puede culparme a mí, porque él le fue infiel, yo no puedo hacerme cargo de ese muerto…
Mi madre hablando, contándome las infidencias de su vida privada y de las personas de Fork, por cerca de una hora más, así me entere que Carlisle tuvo una aventura con una enfermera asistente, que según mi madre yo conocía, porque a veces trabaja en pediatría, pero y no recordé a nadie con la descripción que me dio, supe de cómo estuvieron separados por cerca de un mes, pero que después de ese tiempo habían decido darse una nueva oportunidad, y todo esto había sucedido un par de días después de que nos marcháramos a Nueva York.
Agradecí no haber estado en Fork cuando el gran drama exploto.
Cuando se marcho, quede con una sensación extraña, quizás se debía a la toda la información que recibí esa tarde. Quedo de visitarme durante la semana, ya que estaría un par de días más en la gran ciudad, mientras Phil finiquitara un contrato para ser entrenador de un equipo de fútbol.
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Mi madre nos visito un par de veces más, pero siempre cuando Edward no estaba, no es que no quisiera verlo, fue solo casualidad.
Quería que conociera a Phil no como el padre de Tania, sino como su pareja, accedí solo porque para Renne era importante.
Fuimos a cenar al Buddakan, un restaurant de comida tailandesa ubicado en el centro de Nueva York, la cena fue ameno, más de lo que esperaba, aunque tengo que reconocer que fue extraño y bastante perturbador ver a mi madre besando a otro hombre que no fuera mi padre.
Pero me recompuse con rapidez, yo ya no era una niña y no tenía derecho a oponerme a la felicidad de mi madre.
Phil era un hombre agradable y por lo que vi a simple vista muy enamorado de mi madre, ¿que más podía decir yo? A parte de desearle la felicidad que de seguro se merecían, hablamos cosas triviales, no se tocaron temas sensibles, como Edward, tanto para mi madre como para Phil debía ser complejo, después de todo estaban involucradas las hijas de ambos.
Tenía tantas cosas en mi cabeza.
Había hablado por teléfono con mi padre un par de veces y él en todo momento me aseguro que todo estaba bien, que no tenia de que preocuparme por su vida, porque yo tenía cosas más importante de que preocuparme, Ness, que él era un adulto y sabia como manejar la situación.
Por otra parte estaba Edward.
Las cosas seguían con la misma rutina, él se dedicaba a su trabajo de investigación y yo a mis cartas al editor, era una perfecta ama de casa y él se preocupa de Ness cuando estaba en el piso o cuando yo por cualquier motivo tenía que salir.
Aunque a veces se comportaba de una forma que me llamaba la atención y me inquietaban, demasiado cariñoso y atento conmigo, no es que molestara, pero se sentía extraño, se comportaba como si tuviéramos una relación nuevamente.
Quería hablar con Edward, hacerle preguntas, aclarar ciertas cosas que mi madre me habia contado, ver si eran verdad. Como por ejemplo; ¿Si aun estaba con Tania?, con respecto a su familia, no le preguntaría, no me inmiscuiría en ello, porque no era asunto mío, era algo privado de su entorno familiar-
Pero no me atrevía, no era de cobarde, solo era porque estaba cómoda en la situación que teníamos y no quería complicarla, no quería lidiar con ello, pero sabía que tarde o temprano tendría que hacerlo.
Supongo él intuía que algo sabia, después de todo mi madre estaba en Nueva York, además yo le había comentado lo de la separación de mis padres, cuando lo hice, el solo asintió y cambio de tema, era evidente que el tampoco quería hablar de Fork.
Vivíamos en una burbuja y se sentía bien estar en ella, lejos de todo el drama.
Esme siempre fue amable conmigo, y yo la quería como una madre, siempre supe que los consejos que me daba respecto a Ness, eran con buena intención, aunque más de una vez odie su "perfección", pero nunca dije nada e intente absorber lo mejor que pude sus consejos, como por ejemplo; "Yo a mis hijos siempre les cocine las papillas, jamás le compre una en un supermercado, una buena madre sabe que los niños lo procesado nunca es bueno" "Yo a mis hijos siempre le lave la ropa con detergente hipoalergenico, una buena madre sabe que los niños tienen la piel sensible y su ropa no puede lavarse con cualquier detergente". Esperaba que lo que dijo mi madre no fuera del todo cierto, que no estuviera enojada conmigo, le tenía cariño a esa mujer.
Mire a mi madre, mientras conversaba con Phil, estaba radiante, como nunca antes la había visto, era una mujer hermosa, sin duda.
Cuando terminamos de cenar y luego de despedirme de la pareja de enamorados, me dirigí al que por ahora se había transformado en mi hogar.
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Esa noche llegue bastante tarde al piso.
La imagen que me recibió removió algo en mi interior.
Edward se había dormido, al igual que Ness, pero esta lo hizo sobre el pecho de su padre, la televisión estaba con estática, de seguro hacia mucho que la película que veían se había acabado, la imagen era sobrecogedoramente tierna, mi bebe tenía su pelo todo revuelto, no le había crecido mucho solo un par de centímetros, pero lo suficiente para que ella estuviera feliz, sus brazos extendidos sobre el pecho de Edward, y entre ellos la muñeca de Ness Puky.
Tome mi celular y les saque un par de fotos, era un momento que quería recordar por siempre, porque era hermoso y perfecto.
Edward despertó cuando saque a Ness de sus brazos para llevarla a su cama, él solo me sonrió, después de acostarla y arroparla, me dirigí a la cocina prepararme un té, estaba en ello, cuando llego Edward se quedo mirándome desde la puerta de la cocina, traía pijama puesto.
—¿Qué tal la cena? —pregunto acercándose a la encimera.
—Rara… pero bastante más amena de lo que esperaba. —respondí, mientras ponía tazas para los dos y nos servía agua caliente.
Edward permaneció en silencio.
—Alice vendrá mañana. —dijo de pronto. Esta era una de las cosas que estaba esperando hace mucho, las visitas de Alice, sabía que eran algo inevitable.
—Ok. —le dije con tranquilidad.
—Quiere ver a Ness… y yo no pudo negarme, ella también es su tía. —dijo como excusándose.
—Edward, Alice es tu familia… que ella y yo no nos llevemos, no quiere decir que yo impida de alguna forma que se acerque a Ness o… a ti.
—No quiero imponerte nada, no quiero que nada, ni nadie arruine los que tenemos ahora.
La hora de hablar había llegado y sentía real curiosidad por saber que pensaba él.
—¿Y que tenemos ahora? —le pregunte.
—Estamos juntos. — Aseguro.
—Vivimos juntos. —le aclare.
—Como pareja. —dijo mirándome a los ojos.
¿Cómo pareja? Esa afirmacion resonó en mi cabeza, ¿En qué momento había sucedido eso? Pues yo no lo recordaba, necesita aclarar urgentemente ese punto, no éramos pareja y no lo seriamos.
—Edward… no somos pareja. —le aclare con reticencia.
—Pero…—intento decir, pero lo corte, necesitaba aclarar mi punto.
—Tenemos algo…— le dije haciendo comillas con mis dedos al decir "algo" — …Pero estamos a años luz de tener una relación, tu y yo tenemos nuestras vidas aparte…
—Termine con Tania. —dijo como si eso cambiara en algo las cosas, ni siquiera mostré asombro o intente disimular que yo no lo sabía. —Pero por tu reacción he de suponer que eso tu ya lo sabias ¿Renne? —pregunto, yo asentí. —Bella, ninguno de los dos tiene compromiso con nadie, ¿Por qué no estar juntos?
—Te felicito por terminar con Tania, siempre es mejor no engañar a las personas. —le dije con sinceridad. —Pero eso no cambia nada las cosas entre tú y yo, Edward nosotros no hemos vuelto.
—¿Pero, por qué no? —pregunto con cierto dejo incredulidad. — Podemos hacer que funcione, estoy seguro. — lo quede mirando con asombro, ¿No hablaba en serio o sí? Supongo que él vio mi cara de incredulidad, porque pregunto. —¿Tu no crees que funcione?
—De seguro que funciona… pero Edward, las cosas no suceden por osmosis, nunca terminaste conmigo y ahora pretendes volver sin siquiera preguntármelo. —le dije con molestia y asombro, el me quedo mirando.
—Bella, no te enojes… pensé que tu también creías lo mismo. —dijo intentando apaciguar mi enojo. —Se que en el pasado me equivoque mucho contigo, pero esta vez quiero hacerlas cosas bien…
—Está definitivamente no es la forma. —le corte.
—Entonces te pregunto ¿Quieres volver conmigo? —me dijo con seriedad, mirándome a los ojos.
—No. —le respondí sin siquiera pensarlo.
—¿Por qué no? —pregunto irritado.
—¿Porque que no? —le pregunte con total incredulidad, al ver que él parecía no entender mi punto, ¿como la conversación había llegado a esto? — Edward hay otras cosas…
—¿Cómo qué?
—No confió en ti ¿Entiendes? Y no creo que vuelva hacerlo en mucho tiempo.
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Espero sus comentarios, nos estamos leyendo nenas.
