-Yo no he matado a nadie- dice mientras se sienta delante nuestra
-Eso ya lo veremos, pero- saco unas hojas en las que están las amenazas- aquí no dice lo mismo
Las coge y las lee. Primero me mira a los ojos, luego a los de Castle y vuelve a las hojas.
-¿Te resultan familiares?- dice Castle
-Yo… Yo no he sido… Le envié esto para que dejara a mi hermana en paz
-¿Cómo que para que dejara a su hermana en paz?- me echo para adelante apoyándome en la mesa con mi libreta en la mano
-Sí- suspira- A ver, ese tío ligaba con mi hermana, Rosa, pero ella no quería nada con él y ya se lo dijo. Una vez se puso muy pesado y tuvimos que hablar con él- esto último lo dice con comillas
-¿A qué se refiere con "hablar con él"?- imito sus comillas
-Pues ya sabe, inspectora. Pero no le sirvió como escarmiento y volvió a por ella, solo que esta vez me enteré más tarde, sobre la semana pasada.
-Tiene motivos para haberlo matado
-¿Qué? No. –se sorprende cuando se lo digo
-¿Dónde estuviste hoy a las 4:30 de la madrugada?
-Durmiendo, obvio
-¿Hay alguien que lo pueda verificar?
-Mi novia, los dos dormimos juntos después de…
Castle y yo le echamos una mirada advirtiéndole de las consecuencias que supondrían decir lo que pasó.
-Ya me entienden. ¿Puedo irme ya?
-De momento puede marcharse, pero no salga de la ciudad- dice Castle con tono interesante
Salimos, y justo cerrar la puerta empujo a Castle hacia ella. Se queja y me mira desconcertado.
-¿Qué te pasa?
-¿Que qué me pasa? ¿Crees que puedes decirle que ya puede irse de mi interrogatorio?
-Pero si ya no iba a decir nada más, y además, él no le mató- la gente empieza a concentrarse alrededor nuestra.
-¿A sí? ¿Y por qué estás tan seguro?
-Ese chico no mataría y a un mosquito, es el pringado de la banda, el nuevo. Lo de la paliza que le dieron, seguro que él no estaba ni presente
En eso tiene razón, pero no puedo dársela con todos los policías mirándonos esperando una respuesta acusante mía. Me turno mirándole un ojo primero y después el otro.
-Que no se vuelva a repetir, Castle
Y me voy antes de que pueda contestarme o de que haga algún gesto de victoria.
Ya son las nueve de la tarde. Me despido de todos, recojo mi bolso y mis cosas y me voy al ascensor.
-Espera- dice Castle sujetando la puerta del ascensor para que no se cierre
-¿Qué quieres Castle?
-¿Puedo acompañarte a tu casa?
