-Castle…

-Dime- Se levanta y se acerca

-González nos dijo que las amenazas eran para que dejara a su hermana en paz.

-Sí, ¿y?

-Que esta- cojo la amenaza de la pizarra- dice que deje de investigar.

Castle coge la amenaza y la lee. Al acabar sonríe y me mira.

-Creo que vamos a tener que hacerle otra visita

-No Castle, tú te quedas aquí con Ryan.

Espósito y yo vamos a la casa de González. Al subir vemos que la puerta está abierta.

-Puerta abierta.- instintivamente ambos nos colocamos en posición estratégica poniéndonos cada uno a un lado de la puerta. Le hago una seña y cuento mentalmente hasta tres.

Espósito abre la puerta y vemos que todo está revuelto y alborotado: Papeles por los suelos, cajones tirados y el sofá y los sillones rajados.

-Parece que se nos han adelantado, ¿eh, Beckett?

Revuelvo los papeles y los montones de basura, por llamarlo de alguna forma, buscando algo que nos pueda servir. Pero nada. Sea lo que sea, alguien vino y lo encontró.

-Beckett, mira esto

Me acerco y Espo sujeta un álbum fotográfico pero le faltan varias.

-Las que faltan deben ser de algún miembro de la mafia o algún familiar de Smith que sepa algo sobre la investigación.

Llamamos a criminalística y volvemos a la comisaría. Informamos de todo a Gates y a los chicos. Me voy a hacer un café.

-Kate…- Castle agarra mi cintura con su mano derecha

-Pero Castle, ¿qué haces?- le separo la mano de mi cintura para que nadie sospeche de lo nuestro- No ves que aquí no, que nos pueden echar a uno de los dos.

-Tranquila- vuelve a acercarse- Gates está en una reunión, Espósito está con Lanie y Ryan en la cafetería de en frente, que no sé qué hace allí teniendo café aquí.

-Me da igual Castle. No quiero jugármela.

-Qué cosas dices- agarra mi cara y me planta un beso en todos los labios, como si nada.

Intento separarme pero está sujetándome bien. Así que me rindo y le sigo el juego. Me lleva hasta la puerta que la cierra, al igual que los estores. Me tumba en la mesa tirando todos los papeles. Me río y le vuelvo a besar. Echaba de menos su sabor, sus besos, su… Bueno, a él en general. No había pasado ni un día y ya lo añoraba. Meto mis manos por debajo de su camisa, levantándola y produciéndole escalofríos. Eso me hace risa de nuevo. Baja los besos de los labios al cuello y luego a la clavícula. Como sabe que eso me encanta.

Separo un momento a Castle, le miro a los ojos. Me echa una mirada de aprobación, de si quería hacer esto sin obligarme. Le contesto con un beso efusivo.

-¿Detective Beckett?- grita Gates desde fuera de la sala.