-Señor López, ¿sabe a lo que venimos, no?- pregunto acomodándome en la silla y sacando mi blog.
-Claro. Es por lo de José, José González. ¿Por qué iba a ser sino?
Ryan iba a hablar, seguro que para decirle todo tipo de porqués, pero le paro antes de que gesticule nada.
-Tenemos que hacerle varias preguntas sobre el asesinato de Mark Smith.
-Claro, no hay problemas, aunque no conozco a ese tipo.
- ¿No conoce al señor Smith?
-No, no me suena de nada
-Pues tenemos testigos que dicen haberle visto a usted hablar con él
-Mienten, ¿quiénes son?- se inquieta en la silla
-Testigos- dice Ryan
Héctor mira a Ryan y se vuelve a acomodar en su silla, como si no le importara nada.
-Vale, puede que le conociera, pero no soy el único- señala a los demás integrantes de su banda- Mis hermanos también le conocen, ¿verdad chicos?
Todos afirman y se ríen. Algunos hablan entre ellos en español, y si hablan en inglés es con su acento de México.
-Pero no nos referimos a ese tipo de amistad- saco una foto que nos dio José en la que se ve a Héctor dándole droga a Mark
-¿De dónde habéis sacado esto?- me la quita de un tirón. Hace una pausa mientras mira la foto- Vale, le di un poco de maría.
-¿No tiene camellos para que le hagan ese trabajo?
-Me dijo que se la diera en persona, y además, también quería un 9 mm.
-Como las balas que se encontraron en él- le susurro a Ryan.
-Quiero nos cuente toda la historia, señor López.
Después de veinte minutos escuchándole, Ryan y yo nos vamos a comisaría. Allí informamos a todos. Hemos hablado con la familia, con los compañeros de trabajo, con Héctor y su banda, y todavía tenemos cabos sueltos. Para qué quería la pistola. El arma homicida todavía no se ha encontrado, por lo que la tendrá su asesino.
Llevamos toda la tarde mirando papeles, volviendo a llamar a testigos y familiares, al igual que también a sus amigos, y tampoco sacamos nada en claro.
-Beckett- se acerca Espo a mi mesa- Son las diez de la tarde y esta noche tengo cena en familia. Nos vemos mañana por la mañana.
-Claro- le despido con la mano- Que lo disfrutes.
Me da las gracias con la mano y se marcha. Minutos más tarde se va Ryan también. Así que solo quedamos Castle y yo y algunos policías más que están distribuidos por toda la comisaría.
-Kate, se está haciendo tarde, deberías irte a dormir o, a mi casa- me sonríe pícaramente.
-Hay algo que se nos escapa, Castle- Rick suspira y se levanta
-Kate, Kate- me agarra las manos y me levanta- Olvídate esta noche del caso, vamos a cenar juntos, ¿vale?
Asiento con la cabeza y vamos a su loft. Al entrar lo veo todo como si fuera la primera vez que entrara, aunque no lo fuera. Está todo recogido y muy bien colocado, por eso me sorprendo siempre al venir: Uno no se espera esto de Castle cuando lo conoces y cuando llegas a su casa, da igual las veces que sean, te sigues sorprendiendo.
-¡Madre!- grita Castle desde la entrada- ¡Tenemos compañía!
Martha aparece de la cocina secándose las manos con un paño. Me sonríe y me da un abrazo.
-Richard, podrías haberme avisado antes y me pongo más guapa- nos reímos todos.
-No hacía falta, Martha, estás estupenda- la digo
-Qué cosas dices
En ese momento baja Alexis de la planta de arriba. La saludo y vamos a cenar.
Está todo muy rico. Martha ha hecho un guisado. Después de recoger la mesa y ayudarla a limpiar los platos me voy al despacho de Castle.
Abro despacio la puerta y veo que está de espaldas a ella. No se ha dado cuenta de que entro, así que la cierro con cuidado y me acerco a él por detrás en silencio.
-Hola Castle…
-¡Ah!- da un brinco y casi se le cae el portátil
Me río a carcajada limpia.
-Eso no ha tenido gracia- deja el portátil en la mesa y se acerca a mí.
-Pues a mí me ha encantado- me acerco a sus labios para besarle pero se abre la puerta de repente.
-Papá, ¿dónde está…?- Alexis nos mira desconcertada, no nos había visto nunca tan juntos.
Me separo de él y miro a otro lado tocándome el pelo para disimular.
-¿Q. Qué quieres, Alexis?- Castle se acerca a ella
-Quería saber dónde está el mando de la televisión.
-¿Y no se lo has pedido a tu abuela?- Castle la saca de la habitación y cierra la puerta. Se les oye un poco hablar pero no les entiendo.
Al rato entra Castle y al cerrar echa el pestillo.
-¿Sabes lo que me ha dicho?
-Dímelo- me siento en su silla.
-Que si salíamos juntos
-Y la habrás dicho que no…
-¿Qué no? Estaba cantado que tú tan cerca de mí no era para rascarte el pelo, era para besarnos.
-¿Se lo has contado?- me levanto de la silla.
-Claro- intento decir algo pero me corta- Y tranquila, me ha prometido no decírselo a nadie.
-Porque si se lo cuenta a los demás, Gates se enterará y nos matará…- y entonces doy con la clave, con quién podría ser el asesino-¡Castle, sé quién puede ser el asesino!
