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Como ya saben los personajes no me pertenecen son Meyer, yo solo los utilizo para dar vida a mis historias.


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Chicas gracias por sus comentarios y por hacerme saber sus vivencias y experiencias, es realmente asombroso saber que mi historia las toca de alguna forma...

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Capítulo XXIV.-

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Día 1.

Solo tengo claro una cosa, necesito alejarme del frio, de los días lluviosos, de la nieve…

En general se que huyo del invierno, de los días tristes y húmedos en soledad, tengo necesidad de sentir los rayos del sol calentar mi piel…

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Escribir se ha vuelto una adicción, tengo un cuaderno para nada aparatoso y un lápiz común y corriente, es una forma de llevar un registro, como una memoria de lo que estoy haciendo, necesito de alguna forma dejar constancia de lo que siento, de lo quiero y de lo que espero.

Soy un ser vacio en busca de algo.

Los primeros días trascurren prácticamente en la carretera, manejo la mayor parte del tiempo, duermo en hoteles baratos durante la noche, nadie me conoce y yo no conozco a nadie, me detengo en algunos sitios, pero ninguno aun llama mi atención como para quedarme, busco algo, pero no se qué.

Recorro cientos de kilómetros, dejando atrás ciudades y pueblos, pasó por la capital del país, pero no me detengo, sigo adelante en este viaje loco, en el que busco reencontrarme.

Extraño a Edward y su compañía silenciosa, sus charlas, y hasta nuestras discusiones, extraño esa rutina que formamos los dos, esa misma rutina que odie cuando estábamos juntos, en ocasiones me descubro escribiéndoles mensajes de textos, donde le cuento lo mucho que lo hecho de menos, pero nunca los envió.

En algún punto de carretera me deshago de mi teléfono celular, no sin antes guardar los números de teléfonos de aquellos que me importan en una vieja agenda, el de mis padres, mis amigos, y el de Edward, de alguna forma ellos aun son parte de mí y yo de ellos.

No quiero nada que me ate al mundo real, a la tecnología, no quiero esa dependencia que se genera al tener un celular, esa necesidad de estar siempre conectada a las redes sociales, tengo que reconocer que los primeros días es más difícil de lo que pensaba, después ya se vuelve más llevadero y tolerable, uno se acostumbra y la vida se vuelve menos compleja, mas simple.

Dar ese paso significa mucho para mí, siempre me ha gustado estar conectada con el resto del mundo, con mis amigas, con mis padres, pero ya no más de eso, si quiero que esto resulte, necesito hacerlo, desconectarme, ser simplemente yo y el mundo.

Yo y la carretera…

Yo y mi cuaderno…

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Día 3.

Estoy perdida en la carretera, buscando mi camino, pero es más difícil de lo que pensé.

A veces los días transcurren demasiado lentos, por momentos solo quiero tomar las llaves de mi viejo Chevy y regresar.

Él dijo que esperaría por mí, no le creo del todo, hay una parte de mi que aun no logra confiar en él en un 100%, como dicen por ahí es mucho más fácil perder la confianza en alguien que recuperarla…

Pero también es cierto que uno no valora lo que tiene hasta que lo pierde…

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Extraño el departamento y sus lugares prohibidos, es masoquista de mi parte, pero extraño extrañarla, debe ser cierto eso que dicen que uno se vuelve adicta al dolor.

Tengo días buenos en que solo ver el sol aparecer en el horizonte es una esperanza de días mejores, más llevaderos y tolerables, pero también hay días malos, días negros, en que escucho una y otra vez, esa lista de canciones que solo tengo para llorar, en que lloro a mares y la única forma de liberar dolor es cortando sutilmente mi piel, no causo mayor daño, son cortes superficiales, que solo sirven para hacerme saber que aun sigo viva, que aun siento, que aun estoy aquí. Pero pese a eso, he aprendido a superarlo y hacerlo es absolutamente gratificante.

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Día 5.

Solo quiero cerrar mis ojos y volver a soñarte…

Verte aunque sea es mis sueños es un milagro al que quiero aferrarme…

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Estoy sola en esto, soy yo tomando mis propias decisiones, tantas veces había soñado con ello, con salir al mundo y vivir sin preocupaciones, sin obligaciones y es tan triste por fin lograrlo, es tan absurdo que pueda hacerlo porque ella ya no está aquí, por fin comprendo que volvería a perder mi libertad, mi adolescencia, todo, por volver a tener a ella conmigo, suena tan tonto, que sufriera por no poder ir a una estúpida fiesta de graduación, cuando ahora daría todo lo que me queda de vida por volver a tenerla.

En ese hotel barato a orillas de la carretera lloro, porque comprendo, que ella fue y será más importante que todo, me odio por las veces que la culpe de algo, por dejarla de lado, por no disfrutarla lo suficiente, por no valorar esos momentos en que fuimos solo las dos, por no hacer mas y porque ahora ya es demasiado tarde.

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Día 6.

No soporto mi pelo…

Son más de 600 km los que he recorrido alejándome de Nueva York, de su ruido, de su frio, de su invierno, de su gente caótica y de manera casi inconsciente, termino en North Myrtlr Beach, en Carolina del Norte, no es que esta localidad tenga algún significado especial para mí, es solo que en este lugar y junto a mis padres, pase el mejor verano de mi vida cuando era niña.

Supongo que busco reencontrarme con esa niña que un día fui.

Es una ciudad relativamente pequeña, si se la compara con Nueva York, pero inmensamente grande al lado de Fork, durante el verano es muy visitada por miles de turistas, por su gran extensión de costa y vida bohemia, pero en invierno la cosa es totalmente diferente, es un lugar perfecto para pensar y encontrar esa soledad que busco,

Llevo dos días en esta ciudad, dos días en que he recorrido la playa impregnándome de la inmensidad del mar, de su infinidad, hoy llueve, pero es una lluvia suave, humedece más que mojar, no está del todo nubado y eso es algo de lo cual no puedo dejar de asombrarme, el sol no tardara en aparecer, no hace frio, las olas mojan mis pies descalzos, el mar no está tranquilo, pero tampoco esta tempestuoso, es más bien una agitación pacifica.

Me envuelvo en el sonido de las olas, en ruido que hace esta gigante masa agua, en el olor salino del aire, la playa esta vacía, no hay nadie y es que quien saldría a recorrerla cuando llueve… solo yo.

Me pierdo en mis pensamientos, a veces no quisiera pensar tanto, tener demasiado tiempo para hacerlo, puede llegar a ser abrumador, pero es lo que busco aclararme, encontrarme y volver a encauzar mi vida.

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Día 8.

Necesito un cambio radical, dejar atrás quien fui y comenzar desde cero.

Suena fácil cuando se plantea, pero llevarlo a los hechos concretos es mucho más complejo y difícil…

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El reflejo que me devuelve el espejo, es la imagen de una mujer que yo no soy, que ya no puedo ser…

La hija.

La amiga.

La amante.

La madre.

¿Que soy ahora?

Isabella Marie Swan ¿y que significa eso,

¿Quién soy realmente?

Que pregunta más difícil de responder.

Examino mi rostro, estoy pálida y con ojeras, no explico lo último porque duermo la mayor parte del día, estoy más delgada, mi rostro se ve anguloso y mis mejillas sobresalen, dándome un aspecto enfermo y poco sano.

Tomo mi pelo entre mis manos y hoy como nunca, me molesta y estorba, siempre me gusto mi pelo, largo y femenino, de un olor tan poco convencional, amaba mis ondas y su brillo, pero ahora esta opaco y sin vida, con las puntas resecas y descuidado, de la melena frondosa y llamativa de la que siempre me sentí orgullosa de lucir, ya no queda nada, solo un montón de cabello descuidado, demasiado para mi rostro pequeño y delgado.

Y analizando mi reflejo en el espejo soy consciente de que la persona que fui ya no existe, murió junto ella y es tan doloroso ser consciente de esa verdad.

Me armo de valor y tomo las tijeras, no quiero pensarlo mucho, porque no quiero arrepentirme, cojo un mechón cualquiera y corto.

No me duele tanto como supuse, es mas hacerlo es catártico, me trae una tranquilidad que estaba necesitando, cortar los mechones restantes es solo un paso necesario para lograr lo que quiero.

No soy consciente de mis lágrimas hasta que termino, limpio mi rostro y miro el resultado en el espejo, me asombra el cambio, pero no sé si para bien o para mal.

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Día 10.

Me pinte el pelo de color negro, hace que me vea más grande y seria, y supongo que eso es una cosa buena, cuando se recorre el país sin compañía, no puedo dejar de reconocer que a veces me da miedo, realizar este viaje, estoy sola y eso aunque no quiera, siempre llama la atención.

Y aunque suelo enviarle Mail a mi madre y padre avisándoles del lugar en el que me encuentro, no deja ser peligroso.

Tuve problemas con un tipo… no entendió el "quiero estar sola", que le dije… por ello tome la decisión de seguir con mi viaje y dejar North Myrtlr Beach … prefiero evitar problemas…

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Dejo atrás North Myrtlr Beach, no creo extrañe esta ciudad, sigo mi recorrido por la costa hasta llevar a Savannah, dicen que es el pueblo más bonito de la costa sureste de Estados Unidos, la verdad, es que a mí me parece bello, pero no más que Fork, creo que por primera vez valoro tanto mi pueblo natal.

"La vida es como una caja de bombones, nunca sabes cuál te va a tocar" es la frase que dijo Forrest Gump, cuando estaba sentado en un banco de esta ciudad, concuerdo con él. La vida es una caja de bombones, pero habría que especificar que esta afirmación solo aplica si la caja de bombones es de distintos sabores, porque si la caja de bombones es de un solo sabor ¿Qué pasa entonces? Será siempre igual, aburrida y monótona.

Recorro las distintas plazas, Savannah, está llena de ellas, cada una es hermosa, llena de ornamentación, y arboles que en esta época del año, están desojados, dándole un aspecto lúgubre, que viene a complementar el hecho de que esta ciudad también es la más hechizada del país.

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Día 12.

Visitar plazas tiene su lado malo…

Nunca antes había reparado en las personas con hijos, y ahora parece que es lo único que llama mi atención…

Es como si solo pudiese ver lo que ellos tienen y yo ya no… me deprime…

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Permanezco solo en la habitación de hotel, sin hacer mucho, analizando una idea lleva días gestándose en mi cabeza, y hoy fin me he decidido llevarla a cabo.

Tomo mi mochila y parto en busca de una tienda de tatuajes.

Las luces de las vitrinas me daban la bienvenida, sin pensarlo mucho entro, espero en los sillones de la sala de espera, a los pocos minutos un hombre alto con su piel con mas tatuajes y pircing de los que podía contar, abrió una de las puertas y me pregunta que busco, le digo lo quiero y me indico que entre a una habitación, lo hago, es pequeña pero limpia.

–¿Qué tienes en mente, pequeña? – me pregunto el hombre.

– Mariposas. – le respondo, sin siquiera pensarlo.

–¿Tienes claro el diseño que quieres? – gire mi cabeza a modo negación, el hombre solo asintió, para luego preguntarme. – Dime ¿Dónde lo quieres?

– En la espalda. – le dije.

– Cuéntame la historia, lo que quieres plasmar, para poder confeccionar un diseño.

Le conté mi historia, el hombre me escucho pacientemente, para luego salir de la habitación, dejándome sola, esperando mientras diseñaba una imagen para mi tatuaje.

Cuando el hombre volvió, traía consigo tres bocetos, los tres eran hermosos, pero uno sobresalió por sobre los demás y se asemejaba mucho a la imagen que tenia formada en mi, mariposas de diversos colores, elevándose en busca del cielo, mezclándose con las estrellas, en el infinito de un espacio sin fin, eterno, misterioso e incomprensible, como la vida y como la muerte.

Sentía la aguja romper mi piel y era un dolor punzante, que estaba dispuesta a soportar, pensando que cada vez que se adentraba en mi dermis depositaba un poco de tinta, marcando, delineando poco a poco la imagen que representaba a ella y que la plasmaría en mi piel para siempre, por toda mi vida.

Mariposas.

Ella era una mariposa entre otras muchas mariposas, ella era la más grande, la más llamativa, la más bella, perfecta, la de colores brillantes, elevándose al cielo, a las estrellas en el espacio infinito de la eternidad.

Cuando por fin pude ver el resultado final, todo el dolor valió la pena.

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Día 13.

Por primera vez en mi vida odio la navidad… esta época del año sin ella es triste y deprimente…

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Siento que ya es hora de marcharme de Savannah, pero antes de volver a las carreteras decido visitar River Street, que es el paseo que esta junto a la desboncadura del rio Savannah, es una zona animada con galerías y restaurantes y boutiques, nada de eso me interesa en verdad, sobre todos por las fiestas de fin de año, pero quiero conocer esta zona, hay que me dice que debo hacerlo.

Paso toda la tarde viendo el espectáculo de los barcos navegar este gran rio, la brisa que llega del atlántico es refrescante y me dejo llevar por todo lo que veo y siento.

A las siete de la tarde decido regresar es hora de seguir con mi camino, voy perdida en mis pensamientos, n mi mundo, hasta que siento que alguien me llama por mi nombre, no hago caso, aquí nadie me conoce. Pero insiste y me giro a ver quién me llama, cuando lo hago me encuentro frente a frente a Rosalie, la miro asombrada, realmente nunca espere encontrármela aquí, hace mucho que no la veo, siglos, ella me abraza y siento una tranquilidad que me recorre hasta el alma, y es como si una compuerta que se mantenía cerrada y que yo ignoro que existe se abre sin poder controlarla y lloro, ella solo me abraza sin decir nada y se lo agradezco, porque a veces solo se necesita un abrazo.

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¿Qué les pareció?

Espero sus comentarios, siempre es bueno saber sus opiniones.

Que esperan de Rosalie, solo les diré que ella juega un jodido papel importante XD

Feliz navidad atrasada y espero que disfruten mucho de este fin de año…. Nos estamos leyendo.

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Gracias especialmente a: Adriana molina, Lu-Kim-501, freedom2604, invitado, suhaylc, leahdecall, Nairelena, Vikkii Cullen, marihanna carvajal3, salyluna, miop, Suiza19, , Katty A Cruz, dany16, annia21, EbyCmasen, Lunabsc, Marme, Maka Targaryen, Luna Katherine, Andy. Gracias por leerme y comentarme.

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