Como saben los personajes son de MEYER, yo solo me adjudico la historia.
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Capitulo XXVI.
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A veces ella me visita en mis sueños, son sueños dulces y tranquilos, llenos de paz y de una tranquilidad que durante el día no tengo. Amo soñar con ella, sentir su presencia, escuchar su risa, su voz, oler su fragancia a lilas, estar con ella siempre es mágico.
Quisiera quedarme en ese mundo onírico en el que ella se encuentra, odio despertarme, siempre que lo hago hay un vacío que no es fácil llenar, cientos de cuestionamientos por aplacar, es necesario rearmarme y recoger los pedazos que quedan de mi, para comenzar un nuevo día sin ella.
A veces también sueño con él, pero son sueños que trato de olvidar rápidamente, a él lo deje ir, quedo atrás, y trato de no pensarlo, si lo hago lo extraño, y hay tanto por sanar…
A veces sueño con los dos y es maravilloso y frustrante a la vez, maravilloso porque la sensación de estar nuevamente juntos los tres, es jodidamente alucinante y frustrante porque sé que solo es un sueño más y que esa imagen nunca más se repetirá.
Los días en que sueño, son días difíciles, en que mis sonrisas son fingidas, y en los cuales no siempre es fácil, disimular el dolor y la pena que siento por no tenerla, aquí junto a mí, días en que la careta que cubre mi rostro no siempre es efectiva, son días tristes, llenos de lagrimas silenciosas, donde el sol no logra iluminar como es debido, en que la extraño y no siempre es fácil seguir como si nada, como si ella nunca estuvo realmente aquí, junto a mí.
Son días en que me obligo a seguir adelante, trabajo como loca y me alejo de los niños del hogar de acopgida, tenerlos cerca solo abre las grietas y llagas que hay en mi corazón, su ausencia es algo difícil de sobrellevar.
Lo bueno es que en Dallas, son pocos los que saben que fui madre, y yo nunca hablo de ella, atesoro su recuerdo solo para mí, no quiero sus caras de lastima, no quiero contar como fue, ni cuestionamiento, no quiero recordar lo malo, solo lo bueno.
Son solo días negros… uno más de los muchos que vendrán.
Uno más de los que deberé afrontar.
Solo espero que llegue la noche para dormir y esperar que el día que sigue sea mejor que el anterior.
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—¿Te encuentras bien? —me pregunta Jasper con una sonrisa, desde el otro lado del escritorio.
Llevamos toda la mañana trabajando en la propuesta que se presentara en una reunión con autoridades estatales, pero yo no estoy aquí, estoy en un lugar muy lejano, mis pensamientos vagan en otra parte.
Miro al hombre carismático que esta frente a mí, y le devuelvo la sonrisa, es imposible no hacerlo, Jasper en este tiempo se ha transformado en un amigo.
—Estoy bien. —le respondo. —pero creo que necesito parar por un momento. — Le digo refiriéndome al trabajo que estamos realizando.
No puedo concentrarme en nada, solo puedo pensar en aquello que me preocupa, y por más que intento distraerme con lo que sea, me es imposible.
—Yo también necesito un break, ¿Qué te parece si vamos por un café? — me pregunta.
—Me parece bien. —le respondo. Aunque no muy convencida, me gustaría encerrarme en mi cuarto y no pasar tiempo esquivando la inquisición a la que Jasper está a punto de someterme, sé que sus intenciones son buenas, que quiere ayudarme, pero no quiero hablar, ni con él, ni en nadie. Solo quiero estar sola y dormir.
Me he vuelto un ser solitario y creo que eso está bien, me gusta tener a Jasper y a Rosalie junto a mí, son como mi familia ahora, pero a veces son agobiantes, soy como la hermana depresiva a la que todos cuidan porque temen que se suicide, y ya pase por aquello, en Fork, de eso precisamente quería alejarme, pero las malas costumbres siempre vuelven.
Bajamos los dos pisos en silencio y caminamos a un café que queda cerca de la oficina central, Jasper intenta romper el hielo, hablándome de cosas triviales, pero yo realmente no lo escucho.
Pienso en el suicidio, para ser honesta, es una idea que ha rondado mi cabeza mas de alguna vez, sobre todo en estos días, en que las ideas se suceden una tras otra, generando situaciones complejas, que me asustan, pero realmente no es una opción ahora, y no es porque crea que suicidarse es de cobarde, soy de la opinión de hay que ser bastante valiente para apretar el gatillo, o saltar al vacío… no es que no lo hubiese pensado antes, muy por el contrario, solo que en este momento y viendo lo que veo todos los días esa idea me parece obsoleta, siento que me quedan cosas por hacer, que hay situaciones que me quedan por ver y vivir, es como si algo me atase a la vida, incluso más de lo que reconozco, hay algo dentro de mí, que quiere vivir, y es esa misma esperanza la que me aterra.
Intento centrar mi atención en el monologo del rubio y dejar por fin de lado la línea que toman mis pensamientos, pero hay tantas posibilidades gestándose en mi interior, tantas situaciones, tantas posibilidades, algunas buenas llenas de luz y otras oscuras llenas de penumbras y miedos tan fuerte que me congelan la sangre y me paralizan…
—¿M e estas escuchando bella? —pregunta Jasper son una sonrisa en su rostro, por la expresión de desconcierto en mi rostro es obvio que él se dio cuenta que lo he ignorado durante todo el trayecto que hemos recorrido, además soy incapaz de negarlo, no se me da bien mentir.
—Lo siento Jasper. —le digo a modo de disculpa, se que no es suficiente, pero es lo único que puedo esbozar, —Hoy soy pésima compañía, creo que es mejor que me vaya a casa, la verdad, solo quiero estar sola.
No espero que responda y me alejo rápidamente.
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Analizo con criticamente mi imagen en el espejo, toco con cuidado mi vientre buscando algún cambio visible, lo siento duro y levemente inflamado, pero puede deberse al hecho de que este subiendo de peso, y no a otra cosa, después de todo, el peso siempre ha sido un problema para mí, más aun después de estar embarazada de ella.
Suspiro tranquila por un momento, pero luego recuerdo que hay otras señales que son más difíciles de explicar.
Tomo la prueba de embarazo y siento que tengo un Deja vu, yo y pase por esto antes, pero esa situación parece tan lejana en el tiempo, que es como si nunca la hubiese vivido, las cosas eran tan distintas entonces, y a la vez tan similares.
Recuerdo que en aquella ocasión sentí miedo, pero parece que era menos que el miedo que siento hoy, la sensación de ahora es paralizante, tanto, que lanzo al bote de basura la prueba de embarazo, aun antes de realizarla, no puedo, no quiero… aun no estoy preparada para ello.
Es la tercera prueba que desecho sin siquiera abrirla, aun no logro reunir el valor para seguir las instrucciones y saber la respuesta a mis dudas.
Salgo de baño, me visto rápidamente y dejo del departamento.
Estoy siendo cobarde lo sé… pero no puedo lidiar con ello ahora.
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Los días van quedando atrás uno tras otro y no soy consciente del paso del tiempo, o ignoro darme cuenta de los cambios que se van produciendo en mí con el paso de los días, es más fácil vivir de esa forma.
Me aboco completamente al trabajo, a visitar lugares, recorro la frontera, me introduzco completamente en este mundo, olvido mi vida, lo que fui, y por momentos parece efectivo, logro olvidarme de mis problemas.
Un aparte de mi sabe que todo es falso, que construyo un castillo de naipes sobre nubes, que en algún momento se derrumbara, pero no me preocupo, porque ahora estoy bien y me siento en paz con ello. Y es esa falsa paz la que induce un estado de tranquilidad e ignorancia cómoda, que me llevan a concluir que los malestares estomacales que sufro algunos días se deben a la comida condimentada que como durante los viajes por la frontera Mexicana y no a otra cosa, por ese mismo motivo me convenzo que uso ropa más holgada porque es más cómoda y que en ello no haya nada malo, que no oculto nada, que todo está bien.
Y mi castillo de naipes crece piso tras piso…
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Es un capitulo cortito, lo sé, pero ya se dan cuenta para donde van las cosas.
Gracias infinitas por sus comentarios son siempre son aliciente, mi gasolina para escribir, sean buenos o malos, siempre es bueno saber lo piensan, es jodidamente extraño saber que lo que escribo genera algo.
Aclaraciones a GUEST: No me molesta tu comentario, no te preocupes. A modo de respuesta a tus dudas, no pertenezco a ninguna institución de ayuda social, pero si en el pasado hice trabajo social, ya no.
Wordvision existe, pero no se dedica ni remotamente a lo que dije en el capitulo anterior, eso solo fue invención mía espero que este capítulo te guste..
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Tengo el próximo capítulo casi listo, así que espero no demorarme mucho en colgarlo…
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Muchas me han preguntado que pasa con Edward, y bueno quiero decirle que ya pronto lo sabremos, pero aquí les dejo un poquitito de él ´para que me digan que les parece.
—Piénsalo. – me dijo. – si tuvieras un hijo, podrías vivir todo lo que no viviste con ella…
La quede mirando sorprendido, lo que acaba de salir de su boca era lo más estúpido que acaba de oír, sentí ira.
—¡Nunca!… escúchame bien, nunca vuelvas a decir una estupidez como la que acabas de decir. – le espete molesto.
—Pero a mí me gustaría tener un hijo.—insistió.
—Tania… lo entiendo, pero yo ya te he dicho que yo no quiero tener mas hijos, ni contigo ni con nadie, ademas ni siquiera tenemos algo serio, solo nos vemos de vez en cuando. – le explique.
—Lo se... — reconoció —Pero Edward podíamos sufrir un accidente, a veces esas cosas pasan, tu eres el mejor ejemplo de ello ¿no?... con Bella te paso. – insistió, Tania era así cuando se le metía algo en la cabeza.
—Conmigo no volverá a pasar… yo no tendré mas hijos. – le dije con seguridad.
—¿Cómo puedes estar tan seguro? Lo hemos hecho sin condón y yo no me cuido, ahora mismo podría estar embarazada.
—Tania no estás embarazada y si lo estuvieses no sería mío, porque yo me hice la vasectomía hace 5 años.
Tania me miro sorprendida, abrió la boca para decir algo, pero se arrepintió y no dijo nada, tomo su cartera y salió dando un fuerte portazo. Sabía que había tenido poco tacto para decirle lo de la vasectomía, pero por más que le había dicho que no quería tener hijos, ella no se había dado por vencida,
Tome un vaso y me serví Whisky, hace un año que no bebía, pero en fechas como estas era imposible para mí no hacerlo, sentí el liquido quemar mi garganta, en 2 días Nessy abría cumplido 10 años.
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Espero sus comentarios…
