.
Los personajes no son míos…. Si lo es esta loca historia.
.
.
.
Chicas gracias por leerme y comentar, por dejar su RR que siempre es alucinante recibirlos.
.
.
Chicas estoy súper triste, hoy acaba de morir la mamá de mi mejor amiga (que es como mi hermana), que además fue mi profesora de kínder Garden, murió de linfoma una especie de cáncer, y lo más triste de todo es que se fue, en el día del cumpleaños de mi amiga y yo estoy a 120 kilómetros de distancia y no puedo simplemente abrazarla… la vida puede ser una jodida mierda a veces.
Va por ella.
.
.
.
Capítulo XXIX.-
.
.
.
La mujer esparce el gel helado por mi vientre y un escalofrió recorre mi cuerpo, es una situación incómoda y surrealista por la cual no puedo dejar de sentir miedo, en mi cabeza cientos resquemores y miedos se aglutinan, nublando lo maravilloso que debiese ser este momento…la primera ecografía de un hijo que viene en camino. Mentiría si negase que hay algo de esa felicidad y emoción en mí corazón, pero me niego a darle el lugar que debiese ocupar.
Visitar un ginecólogo y verificar como iba este embarazo era algo que debía hacer y que no podía seguir aplazando por más tiempo, era absolutamente necesario, lo sabía, solo que me había negado a hacerlo, porque a veces uno no quiere ver las cosas como son, y es mucho más fácil vivir en negación, pero llega un momento en que no se pueden seguir negando, porque simplemente la vida se encarga de demostrarte que la realidad siempre impera… como con un embarazo, uno no puede cerrar los ojos y decir "aquí no está pasando nada y seguir con tu vida" quizás sea el mismo punto en que tus pantalones ya no te entran o en el que ves tus pies con cierta dificultad.
Si buscara describir con una sola palabra, lo que siento en este momento, quizás la más cercana seria pánico… de todo lo que puede ser.
Hay tantas posibilidades, tantas situaciones que pueden darse, algunas buenas otras malas.
Soy absolutamente consiente de el miedo que siento, quizás sea infundado, pero hay una parte de mi, una parte negativa y oscura, esa donde viven todos mis temores, mis miedos e inseguridades, que sale a flote y me pone siempre en el peor de los casos… Que las cosas salgan otra vez jodidamente mal.
Y en este punto en que la negación se vuelve la mejor de las posibilidades, da una falsa sensación de tranquilidad, que quizás solo el alcohol o las drogas puedan, pero supongo, que aun no soy una completa perra irresponsable, para llegar a tal nivel de locura y maldad, no es que no lo hubiese pensado, olvidar a veces es todo lo que quiero… Pero no puedo hacerlo.
Intento respirar con tranquilidad… pero estoy tan nervios, que me es difícil controlar la ansiedad que siento, por lo que mi respiración es agitada, Rose toma mi mano en señal de apoyo, ella sabe lo difícil que es para mí dar este paso, con su toque suave, solo me demuestra que está aquí conmigo y eso es mas valioso y reconfortante que un discurso lleno de palabras y frases elaboradas de apoyo… Ella ahora es parte de esto, quizás mas que yo.
.
.
.
Permanezco en silencio, pérdida en mis pensamientos, en las posibilidades…
La doctora, una mujer joven, habla sin cesar, del tamaño del feto, de los gramos que pesa, de comida y las vitaminas que debo comer y tomar, de lo que debe esperarse en esta etapa y en las que vienen, de lo que ve en la pantalla de ecografo y cree según su experiencia en embarazos.
Yo permanezco en silencio, incapaz de formular alguna frase coherente, absorta en lo que la pantalla muestra, que no es otra cosa, que un nuevo ser en proceso de formación, una nueva vida, completamente diferente, su cabeza es completamente visible, al igual que sus extremidades en formación.
—En esta oportunidad, no podremos ver el sexo de este pequeño, porque por más que intento ver, no se muestra. —dice la doctora, mientras mueve incesantemente un aparto de ultrasonido en mi vientre, escucho el sonido de decepción de Rose a mi lado y es imposible no sonreír ante esa imagen.
Una corriente cálida recorre en mi cuerpo, es extraña y no podría describirla solo sé que es agradable sentirla, es como un Deja-vu, buenos recuerdos vienen a mi mente y me entregan la paz que mi cabeza se niega a darme.
Y al ver aquello no puedo evitar preguntarme, ¿a quién se parecerá? a él o a mí, tendrá el mismo color de sus ojos, o el mismo color de pelo, o se asemejara mas a mí, tendrá algo de ella, quizás su sonrisa, o el brillo de sus ojos, controlo las lagrimas que se forman en mis ojos y aparto esos pensamientos de mi cabeza, no quiero llorar… no otra vez.
Pongo atención en una de las tantas preguntas y dudas que Rose hace a la doctora, y siento cierta pena por la pobre mujer, que con paciencia responde todas las dudas de mi amiga. Al mirar y ver el entusiasmo de Rose, no puedo dejar de sentirme como la persona más egoísta del mundo, y pensar que la vida era una jodida mierda, siempre dando a quien no pide, y quitando a quien desea.
—Ahora vamos a escuchar los latidos del corazón. —escucho decir a la doctora y algo dentro de mí se rompe, era consciente de que esto sucedería, pero nada te prepara para escuchar el sonido galopante del corazón de un nuevo ser humano.
Es una sensación totalmente alucinante e imposible de describir, saber y sentir, que para bien o para mal, el dueño de ese signo de vida crece en tus entrañas, que es parte ti, sin importar que suceda después, te genera un sentido de humanidad y de responsabilidad con el cual no es fácil lidiar.
Eres participe de esto, de de él… o ella.
La doctora sigue con su monologo interminable, describiendo lo bien que va todo, lo normal del ritmo de ese corazón en formación, y yo me pierdo en cada uno de los latidos, en ese mágico sonido generador de vida.
Y tengo tanto miedo de que todo se joda nuevamente, de que todo se diluya entre mis dedos, en que su vida se apague, antes de verdaderamente vivir, y ya no lo puedo controlar, las lágrimas escapan de mis ojos, sin poder detenerlas, odie el miedo que siento, odio a la cobarde en la que me he transformado.
—¡Oh Bella! No llores. —Rose me consola. —No hay de qué preocuparse, la doctora acaba de decir que todo está bien… que todo es como debería ser.
.
.
.
Después de terminar con la ecografía y controlar mi ataque de pánico y lagrimas, la doctora imprimió y me dio un par de imágenes, para que me lleve conmigo, pasamos a su consulta y me receto un montón de vitaminas prenatales, me recomienda consumir algunos alimentos específicos para ayudar en el crecimiento del bebe, y me da un discurso sobre los cuidados que debo tener con 24 semanas de embarazo, me regaña por lo descuidada que he sido hasta el momento, no puedo no estar de acuerdo con ella, cuando lo que dice es la verdad.
Una vez fuera de la consulta, una parte de mi está más tranquila… todo está bien, hago una nota mental de agradecerle a Rose, por haber conseguido una hora tan rápido con una ginecóloga, en vedad —pienso— que no solo debo agradecerle por eso, sino por muchas otras cosas, que Rose ha hecho por mí, principalmente por soportarme.
—Todo está bien, no hay de qué preocuparse. —dice una entusiasta Rose. Y es imposible no contagiarse con algo de su optimismo. —¿Y ahora que haremos, vamos ahora a ver a tu madre? —pregunta.
—No sé. .. —respondo, encogiéndome de hombros.
Ir a ver a mi madre es un paso que debo dar, pero la cobarde que últimamente se ha tomado mi cabeza, lo duda, después de mi fallida e inservible visita a mi pueblo natal y de saludar a mi padre de manera rápida, volvimos a Dallas, de eso ya poco más de un mes, si en esa fecha mi vientre no sobresalía mucho, lo que ayudo a que nadie en Fork notara mi estado, incluyendo mi padre, pero ahora con casi seis meses de gestación, es todo lo contrario, mi vientre a crecido bastante.
Pero mi madre es un tema completamente aparte, hable con ella hace un par de días, después de meses de solo comunicarme con ella por mail, esta de mas decir que estaba feliz con que la llamara, tenia miles de cosas que contar, y fue bueno sentir, que por lo menos ella no se preocupa mucho por mi y se centraba mas en sus cosas, como que por ejemplo, que había terminado su relación con Sr. Denaly y ahora tenía una relación con empresario de petrolero de Texas, cuyo nombre no me preocupe de guardar en mi memoria, con lo liberal que estaba mi madre ahora, era probable que dicho romance no durara mucho.
Siendo Rene como era, hizo mil planes para vernos ahora que vivíamos relativamente cerca, solo a poco mas de 5 horas de viaje en automóvil, ya que se estaba quedando en Louisiana, la verdad era que no me entusiasmaba visitarla, pero Rose insistía en que era necesario… quizás tuviera razón.
. —Ahora solo quiero almorzar. —agrego cuando mi estomago gruñe. Rose suelta una sonora carcajada.
.
.
.
Observo el reflejo de mi cuerpo en el espejo, analizar cada detalle de mi imagen se ha vuelto una obsesión últimamente, en esta etapa los cambios no solo son obvios, sino que también bastante notorios. No es solo mi vientre, hay otras cosas… como por ejemplo mis pechos que se preparan para recibir este nuevo ser.
Me siento en mi cama y reviso los muchos y variados panfletos que tengo, me quedo con él que promociona la adopción como si fuese una buena cosa, ya lo leído antes, pero lo vuelvo a releer, en ellos hablan de los beneficios de la adopción y de lo exitosa que puede ser, del regalo, que uno hace otras personas, que no pueden concebir o que simplemente y por altruismo quieren acoger a un niño que no es de su sangre, para cuidarlos y quererlos, todo se muestra perfecto en las fotografías. Hay varias opciones adopción abierta, en donde soy quien elije a las personas que lo recibirán, y tengo la opción incluso de recibir reportes anuales de su desarrollo y crecimiento o la adopción cerrada donde son otros quienes eligen y yo nunca sabré de ellos, ni ellos de mí.
Y al tener toda esta información para poder decidir, me pregunto si finalmente, tendré el valor para hacerlo, para entregarlo y deshacerme de él o de ella, y si me quedase con esa opción, n puedo dejar de pensar que simplemente le estoy entregando el problema a otro y olvidándome de que alguna vez estuvo aquí conmigo, para simplemente seguir con mi vida, como si nunca hubiese existido, solo como un recuerdo amargo de alguien a quien deje ir o será esa otra de mis malas decisiones.
Tengo tantas dudas y me cuestiono si estaré o no haciendo lo mejor para él o ella, observo las imágenes de los panfletos familias felices, con niños sanos, riendo e integrados a un hogar bien constituido —algo que conmigo nunca tendrá — ¿será verdad o solo es publicidad? Y si lo adoptan un par de psicópatas, o lo maltratan, si nunca lo quieren, o abrazan cuando necesite, si no están ahí cuando llore, tenga frio o miedo —irónico, pensar en ello cuando yo tampoco estaré ahí, me cuestiono.— será feliz, ¿y si me odia por hacerlo… por entregarlo? Entenderá alguna vez, mis motivos.
La pregunta que tengo que responderme es sencilla ¿seré capaz de entregarlo? Pero sin duda la respuesta es mucho más compleja, sobre todo con esta confusión que tengo en mi cabeza. Con esas dudas e inseguridades que han transformado en una cobarde, que solo quiere esconder la cabeza y fingir que nada ha pasado.
Y si tengo la cabeza tan nublada de malos recuerdos, de miedos y temores que no puedo ver las cosas como realmente son, y si Rose finalmente tiene razón, y esta es una segunda oportunidad para volver a empezar, para volver a creer.
Si elijo esa opción, lo hare bien o me equivocare, si no tengo la fuerza para hacerlo, si todo sale mal nuevamente… solo sé que no podría soportarlo. Pero si las cosas salen bien, si él o ella es un niño sin grandes complicaciones, esa posibilidad manda una ola de calor a mi corazón y mí alma, si tengo una nueva oportunidad para amar… de ser madre.
Quiero creer que es posible, que se puede volver a empezar, aunque esta vez sea sola, quiero tener esperanzas en que hay oportunidad para ello, que puedo hacerlo, que esta vez puedo tener éxito, y como si fuese una señal de algo, el bebe se mueve dentro de mí.
.
.
.
Con el pijama ya puesto observo otra vez la ecografía, aun con lo avanzado de la tecnología, que revela mucho mas de la silueta de un bebe, de lo que hacía años atrás, en que las ecografías solo eran solo estática difícil de interpretar, es difícil imaginar cómo será esta nueva persona, quedando solo a la imaginación el darle un ser real, con colores y luces propias.
Quisiera que Edward estuviera aquí, sin duda con él presente sería mucho más fácil encontrar una solución… o quizás no, porque con él nada es seguro, a lo mejor solo lo complicaríamos mas, quisiera odiarlo, por desaparecer, por irse, pero luego pienso, es lo mismo que yo hice… irme.
Y es cuando pienso en lo que me gustaría compartir con él, que empiezo a escribirle, al principio no son más que frases locas, sin sentido, pero luego decido que lo mejor es hacerlo de manera formal a través de una carta, es la única forma que se me ocurre de poder compartir esto con él.
Siempre es difícil comenzar a escribir, mas cuando se sabe que se está haciendo con un motivo, así que decido hacerlo de manera sencilla, sin frases elaboradas.
Edward:
Siempre es difícil comenzar a escribir, sobre todo cuando el motivo que impulsa hacerlo es complejo, evidentemente este no es la forma de contarte algo así, pero no queda de otra, sobre todo cuando encontrarte se ha vuelto una odisea, quiero que sepas que agote las otras posibilidades y poder comunicarme contigo se ha vuelto tan difícil, como encontrar una aguja en un pajar, nadie sabe de ti, incluso fui hablar con tu madre ¿Puedes creerlo? una completa locura sin duda, lo sé, Esme me odia ¿Dónde estás? Se suponía que era yo la que se iría… y no tú.
Sin duda puedo entender que quieras desaparecer…. Yo también lo intente… pero no es justo que lo hagas ahora…. En verdad que no lo es.
Tal vez esté siendo injusta pero es como veo las cosas…
Quisiera que estuvieras aquí... Aun no sé bien para que, quizás solo para maldecirte por el hecho de encontrarme nuevamente en esta situación (y créeme con lo hormonal que estoy sería demasiado fácil hacerlo) o por las pésimas ideas que tienes… aunque debo reconocer que tal vez, yo soy una completa idiota por seguirte en tus locuras… y dejarme llevarme por desesperación del momento… o quizás solo extraño a mi amigo o simplemente te extraño a ti… no lo sé.
Es difícil contarte esto por este medio, pero no se ocurre otro, mas cuando no respondes mi mail, o teléfono y no estás en Nueva York (te busque en el piso y tu ex trabajo, pero nadie sabe dar respuesta de tu paradero, quizás esta sea solo una manera de desahogarme y poder exteriorizar mis miedos, dudas e inseguridades.
Serás padre… otra vez..
¿Te sorprende? Créeme no creo que lo haga más que a mí, pero es la verdad. Tengo 24 semanas de embarazo y no se sabe si será una niña o un varón. Creo que es mejor de esa forma.
La doctora que me reviso dijo que todo está bien, por lo menos hasta el momento, no he subido tanto de peso como con Ness, aunque estoy según yo estoy gorda y se mueve como un alíen dentro de mí…. ¡Te sorprenderías de lo inquieto que es!
¿Qué piensas? Crees que es injusto y tardío igual que yo. ¿O te alegras por ello? he de confesarte que hay una parte de mí que lo hace, pero hay otra que se muere de miedo y ansiedad, por vivir otra vez lo mismo que con ella… ¿Crees que miedo es justificado o crees que solo es una inseguridad pasajera que se irá con el tiempo?
Es ese miedo a hacerlo mal, a que todo se arruine otra vez, lo que me ha llevado a pensar en la posibilidad de darlo en adopción ¿Qué piensas de ello? ¿Me apoyas o crees que es una decisión apresurada? en los folletos que tengo todo parece como arreglado, demasiada perfección y felicidad, creo que dudarías al igual que lo hago yo. (Te ajuntare una copia de los folletos para que veas de qué hablo)o ¿O crees que estoy viendo cosas que no son?
¿Dónde estás? Sería mucho más fácil tomar una decisión, si tuviera tu opinión, no quiero ser injusta y excluirte de todo esto, creo que es una decisión en la que deberías participar, pero como lo hago, sino estas… si no te encuentro.
Bella.
.
.
.
Cuando termino la doblo, al día siguiente la enviare a la dirección del piso de Nueva York, con la esperanza de que la lea, a penas vuelva de donde sea que se encuentre, en el sobre adjunto los folletos y una copia de la ecografía,
Eso es lo único que puedo hacer por ahora.
.
.
.
chicas que les pareció?
Espero sus opiones.
.
.
