Aquí les traigo otro capítulo, perdón por la demora pero la universidad quita tiempo, disfrútenlo.
La canción había terminado, las chicas se habían colocado en sus puestos habituales en la mesa para tomar té, menos Akihito quien revisaba su bajo, por que durante la presentación sintió un error en las notas, lo que atribuyo a estar mal afinado su instrumento.
Ritsu le mando una señal con la mirada a Yui y esta se dirigió hacia Akihito con la guitarra acústica en sus manos.
"ya no la necesitamos, ¿podrías regresarla al club de jazz?" dijo la pequeña sempai mientras le extendía la guitarra.
"seguro… pero no sé dónde está el club de jazz"
Azusa se levanto sosteniendo su tasa con detalles relacionados a gatos y trato de decir
"si busca el club de jazz, yo sé donde…" antes que pudiera terminar Ritsu le cerró la boca con un pedazo de pastel de fresa.
"¿estabas diciéndome algo?" pregunto Akihito ya que en esos momentos estaba ocupado regresando la guitarra en su funda.
Acercándose rápidamente hacia él, Ritsu lo empujaba hacia la puerta, casi forzándolo a salir. Cuando estaba ya casi afuera lo jalo del cuello de su camisa y acerco su oreja a sus labios y como un murmullo le dijo
"ya has hecho suficiente, deja que nos encarguemos de todo" y sin dejarlo responder le cerró la puerta en la cara.
Mio se encontraba sentada en la mesa, el té que Mugi le había servido antes que comenzara la presentación ya estaba frio y todavía no lo había tocado. Estaba confundida, todo este tiempo tratando de evitar a Akihito y con una sola canción ¿había logrado mover su corazón? , ella no lo creía después de todo ya sabía que muchas chicas creen enamorarse de los miembros masculinos de las bandas y estaba completamente segura que lo que sintió fue algo parecido a eso, además el hecho de que pueda interpretar bien una canción no acredita que pudiera confiar en él.
Ya que se encontraba sumergida en sus pensamientos no vio a Ritsu sentarse en frente de ella, pedirle a Mugi un poco de té y pedirle también al resto de los presentes que se sentara.
"bueno "comenzó Ritsu, "ahora que el que tenía que irse se ha ido, creo que ya podemos hablar"
Mio alzo la mirada al escuchar la voz de su amiga de la infancia y pudo ver que todos en la sala tenían sus miradas clavadas en ella.
"¿q-que sucede?" pregunto ella.
"yo también quiero saber" dijo Sawako-sensei dejando su tasa vacía sobre la mesa "esa presentación fue buena… pero quiero saber que hay detrás de ella"
"la del problema es por supuesto Mio-chan" continuo Ritsu
"¿es mi culpa?" decía genuinamente sorprendida Mio "¡por qué sería mi culpa!" decía en un tono de leve irritación
*Sigh*
Suspiraron todas las chicas (menos Sawako-sensei).
"Mio-sempai, ¿realmente no lo sabes?" pregunto Azusa mientras la miraba fijamente a los ojos
"p-por supuesto que no "decía ella sin mirar a su kohai a los ojos
"eres mala mintiendo Mio-chan "intervino Yui con su usual alegre tono de voz
Ritsu se estaba cansando de la testarudez de su amiga y decidió dejar los juegos.
"todos en el club sabíamos que tratabas diferente a Akihito-kun, él lo sabía y pensó en ganarse tu confianza con esta canción" termino Ritsu apuntándola con un dedo acusador.
Mio agachó la cabeza, estaba consciente de que había preocupado a todos en el club, sobre todo a su nuevo kohai que realmente no tenía la culpa de nada.
"e-es que, s-sus ojo me dan miedo" dijo ella avergonzada sabiendo que esa no solo era una respuesta mala sino también patética.
"¿en serio Mio-chan? "Pregunto Mugi mientras se servía un poco de té para ella.
"t-tiene unos ojos que pareciera pudieran ver a través de ti" trato de defenderse ella
"a mí me gustan, me recuerdan a los de un lobo" dijo Yui para después comerse de un bocado la fresa de su pastel.
Sawako-sensei se para y hablando como un profesor debería al aconsejarle a un alumno comenzó a decir.
"yo no creo que los ojos tengan nada que ver"
Al oír esto, todos los presentes le dieron su atención a la joven sensei.
"yo creo que el problema de Akiyama-san, es el hecho de que no está acostumbrada a los hombres, al ingresar a esta preparatoria que era solo de mujeres quien hubiera imaginado que más adelante se volvería mixta"
Al escuchar esta nueva idea todas se quedaron calladas para poder contemplarla, mientras que Mio se sentía incomoda viendo que todas querían meterse en su vida de esa manera.
"¡ya lo sé! "Dijo Ritsu levantándose de la mesa de golpe.
Las demás interrumpieron sus pensamientos y le prestaron toda su atención a la presidenta del club.
"lo único que tenemos que hacer, es hacerlos pasar más tiempo juntos, así se acostumbraran a la compañía del otro"
Todos parecían complacidos con la idea, todos menos Mio
"¡esperen un momento!" dijo Mio al levantarse de su silla mientras golpea la mesa con sus manos
"aunque esa sería una buena idea…" se detuvo por un momento, su voz se quebraba mientras parecía ponerse más nerviosa "n-no creo poder pasar mucho tiempo a solas con él"
"no te preocupes, no pensaba dejarte a solas con él, lo que quería decir era, ya sabes salir a divertirnos todos, ¿eso no nos acercaría más lo unos a los otros? "Decía esto con una voz animada mientras ponía una mano sobre el hombro de su amiga para tranquilizarla.
"entonces… ¿qué haremos Ricchan?" decía Yui con una pensativa expresión en su rostro.
"nos apegaremos al plan original" dijo esto mientras le daba una señal a Mugi.
Todos le prestaron atención a Mugi mientras ella sacaba un sobre de su saco.
"este era nuestro plan original, antes de que Akihito-san nos pidiera ayuda con la canción" al terminar Mugi coloco el sobre en la mesa.
Cuando Mio iba a abrir el sobre la puerta se abrió y Akihito entro de nuevo al salón
Ritsu le quito el sobre de la mano a Mio y se lo lanzo a Akihito, quien lo atrapo con una mano
"Ábrelo" le dijo Ritsu
Haciéndole caso a su sempai abrió el sobre y dentro del habían seis entradas para el cine, pero no eran entradas comunes y corrientes sino entradas de lujo que te permitían usar una sala privada para ver la película.
"Ya que mañana es domingo, pesábamos que podíamos salir todos juntos" le dijo Ritsu
"si… por mi está bien, ´pero…" las entradas de lujo eran costosas más de lo que un estudiante de preparatoria podría pagar, así que seis de ellas era algo nunca había visto.
Como seguía mirando a las entradas con una cara que despedía confusión Mugi le dijo
"si es por las entradas, a mi papa se las regalaron, pero como no pensaba usarlas me las dio a mi"
"g-gracias por decírmelo"
"bien, ya es tarde deberíamos irnos "dijo Ritsu para darle fin al día
Mientras levantaba su mochila, Ritsu se acordó de algo importante.
"es cierto, el lugar en que nos vamos a encontrar se los enviare por correo más tarde"
Después de unos minutos el salón del club de música ligera había quedado vacío.
Ya era de noche, Akihito se encontraba en casa decidiendo que ponerse, estaba algo nervioso, por qué no estarlo, si hablamos de aptitudes sociales Akihito era completamente incompetente, y gracias a su mirada realmente tuvo pocas personas con las cuales pudo socializar. Ahora agreguemos el hecho de que todos los presentes serán mujeres y más que impresionarlas trataba de no decepcionarlas con su yo fuera de la escuela.
Mientras desordenaba su cuarto buscando la ropa que usaría al día siguiente, su celular sonó, un nombre familiar apareció en la pequeña pantalla del móvil, estaba muy ocupado como para prestarle atención ahora pero él pensaba que sería muy descortés no contestar
Agarró el celular, contesto, lo puso en altavoz y después lo arrojo sobre la cama
"que quieres" pregunto mientras seguía buscando en la ropa
"que forma de hablar es esa, pasamos unas semanas sin hablar y te vuelves totalmente cruel conmigo" al decir esto Tetsuya imitaba la voz de una chica que parecía pelear con su enamorado
"si haz llamado para fastidiar, colgare"
"jajaja… fastidiarte siempre es divertido, pero dejando las bromas de lado quería saber que vas hacer mañana" esta vez Tetsuya usaba su usual tono de voz.
"estaré ocupado voy salir con unos amigos"
Él no podía verlo pero Tetsuya estaba sonriendo malévolamente detrás del teléfono.
"vas a salir con una chica, ¿no?" La picardía en su voz era muy obvia.
Akihito detuvo su búsqueda, y miró detenidamente su celular en la cama.
Sentía que su amigo le había leído la mente, un sudor frio corría por su espalda. Pero el realmente no tenía por qué preocuparse, después de todo aunque ciertamente iba salir con mujeres, todas eran sus compañeras del club y además no salía con una de ellas sino con todo el club.
Con un tono relajado y despreocupado le contesto a su amigo.
"no es nada importante, los miembros del club decidieron salir en grupo mañana, eso es todo"
"si eso dices, pero por el ruido que he estado escuchando diría que estas buscando que ponerte, por lo que supongo quieres impresionar a alguien."
¿Realmente quería impresionar a alguien? , el no lo sentía así, así que para él eso no tenía sentido.
"no es eso, tan solo no quería decepcionarlas "
"que, ¿con tu forma de vestir?"
Akihito se quedo callado, una vez que uno lo pensaba eso era ridículo, no había razón para estar tan nervioso.
"solo vístete como si saliéramos con nuestros amigos de secundaria "le sugirió Tetsuya
"si… eso hare" dijo Akihito mientras volvía a poner su ropa en su lugar
"buena suerte para mañana "
"si, gracias"
Colgó el teléfono y lo puso sobre una pequeña mesa que estaba al lado derecho de su cama.
Mientras seguía ordenando su ropa, para poder al fin dormir, encontró una pequeña caja cartón, que había sido modificado para que pareciera un cofre, dentro del mismo había un brazalete de cuentas negras, parecía hecho a mano.
Tomo el brazalete en sus manos, lo miró unos minutos y luego lo devolvió rápidamente a la caja y después lo metió en lo más profundo de sus cajones.
El día siguiente parecía un perfecto día para salir, el ambiente era fresco pero no hacia frio y el sol brillaba en lo alto, lo suficiente para sentir la calidez de sus rayos pero no para sudar.
El correo de Ritsu decía que se encontrarían en el distrito comercial, que a diferencia de los normales en los que se vendía víveres este estaba lleno de lugares que atraían a los jóvenes, muchas cafeterías, heladerías, tiendas de ropa, un pequeño parque y en el centro de todo un gran cine y en frente del cine había una pequeña torre del reloj,
Bajo el reloj se encontraba Mio quien esperaba impaciente. Usaba un vestido de una pieza de color turquesa con tirantes .que tenía unos adornos de color blanco en parte donde terminaba la falda, tenía también una bolsa que combinaba con el vestido, unos listones del mismo color amarraban su cabello en dos pequeñas coletas, que la hacían ver adorable.
Muchos chicos que pasaban, se le quedan mirando, haciendo que ella se sonrojara y mostrara su innata timidez. Si se preguntan por qué ningún chico se le aceró a ella, la razón era bastante simple, los chicos que pasaban eran de dos tipos, los que no tenían novia y los que tenían.
Los primeros eran intimidados por el atractivo de la joven chica de cabellos negros, mientras que los otros sabían que recibirían un terrible castigo si se desviaban a mirar otra chica.
Mio miro el reloj y habló para sí misma algo irritada.
"¿Dónde estarán todos?"
Akihito se levantó tarde, iba corriendo tan rápido como podía. Siguió el consejo de Tetsuya y vistió de manera simple. Llevaba una camiseta blanca, una camisa negra manga corta, unos jeans azul claro y unas zapatillas blancas; un detalle que sobre salía era que por esa ocasión tenia sus largos cabellos atados en una masculina cola de caballo. Si se preguntan con que se lo ató, usó un viejo listón de su mamá, cortándolo de tal manera que no fuera muy grueso para que pareciera de mujer ni muy frágil como para que pudiera romperse por el peso de su cabello.
Akihito llego jadeando al punto de encuentro, ya que estaba muy ocupado jadeando no pudo ver quien era pero supo que había alguien.
"buenos…días… ¿y…los… demás?" hablaba mientras trataba de recuperar el aliento
"no, lo sé, pero ya es muy tarde" reconociendo la voz, como la sempai que le temía alzo la mirada para poder verla.
Al mirarla sintió que el aire se le iba otra vez, el sabía que Mio era popular en la escuela y no solo con los hombres sino también las mujeres la admiraban y muchas querían ser como ella. Pero él, aunque sea solo por un día tenía el privilegio de verla con ropa informal, ropa que resaltaba enormemente su belleza.
Al darse cuenta que era observada con mucho detenimiento, aparto la mirada y mientras se sonrojaba dijo
"¿p-podrías no mirarme demasiado?"
Dándose cuenta que en realidad lo hacía, también alejo la mirada y se disculpo.
Pero ellos no estaban solos. Desde el segundo piso de una heladería, el resto de del club de música ligera los observaban. Ritsu tomó su celular y antes de marcar dijo para todas.
"¡comencemos de una vez!"
Akihito y Mio se encontraban aun esperando, esta vez sin mirarse, cuando el celular de ambos sonó.
Mio contestó su celular y una voz familiar la saludo
"¡yahoo!, Mio-chan"
"¡¿Ritsu?... ¡donde están! , ¡Ya es muy tarde!" dijo Mio con un tono de irritación
"lamentablemente, los únicos que pasaran el día juntos, serán ustedes dos" dijo Ritsu usando la voz de una niña.
"¿Qué?... ¡me mentiste!" Mio estaba gritando tan fuerte que Akihito volteó a mirarla. Que le pasara pensaba mientras aun seguía hablando por teléfono.
Escuchando el escandaloso griterío de su amiga, decidió dejar de jugar y decirle la verdad.
"escúchame" dijo ella, esta vez con un tono más serio.
Ya que era muy raro que Ritsu hablara seriamente, ella se calmo y decidió escuchar lo que tenía que decir.
"este es un problema que tienes que superar, a diferencia de tu miedo escénico este es mucho más problemático."
"pero…"
"Akihito-kun tiene razón, sin no se llevan bien será imposible que puedan tocar juntos."
Todos tenían razón, ella ya lo sabía, ahora tendría dejar su testarudez y poner de su parte para terminar todo este problema
"tienes razón… daré lo mejor de mi hoy… realmente te preocupas por el club"
"Por supuesto…" dijo Ritsu para después de colgar.
Una vez había colgado hablo para que todas las chicas la escucharan.
"…pero espero también divertirme con esto tanto como pueda" decía esto mientras una diabólica sonrisa se dibujaba en su rostro.
Ritsu pensaba en las diferentes maneras en las que esta situación podría ponerse divertida (al menos para ella), pero volvió a la tierra cuando Azusa la llamó.
"Ritsu-sempai"
"¿s-si?" dijo nerviosamente al ver que su kohai parecía estar enojada
"¿por que te empeñas tanto en que Mio-sempai y Akihito-san sean pareja?" el tono de irritación era bastante obvio.
"y-yo solamente trato de divertirme con esta situación… e-eso es todo" Dijo Ritsu algo nerviosa
Viendo lo irritada que estaba Azusa, Yui le pregunto.
"Azu-nyan, por que estas enojada"
"no estoy enojada" dijo ciertamente irritada.
"pero…" trato de preguntar otra vez
"no estoy enojada" volvió a repetir.
Al ver que preguntarle de nuevo no iba a llevar a nada, Yui decidió no hacerlo de nuevo. Mugi tomó unos binoculares que había traído y mientras observa a Akihito y Mio le dijo a Ritsu.
"será una verdadera lástima, el no poder verlos en el cine"
"no te preocupes después de todo no estarán ahí mucho tiempo" le respondió Ritsu.
Akihito y Mio se dirigían al cine, pero él sentía una gran tensión en el ambiente, prácticamente podrías cortarla con un cuchillo. Para calmar la situación él decido entablar una conversación.
"Kotobuki-sempai realmente no me dijo un buen motivo por la cual no podían venir hoy… ¿Qué te dijeron a ti , Akiyama-sempai"
Mio se sorprendió. ¿Qué no le dijeron nada a Yamada-san?, ¿Por qué? Pensaba para ella misma. Al darse cuenta de que Mio no respondía pregunto otra vez.
"¿Akiyama-sempai?"
"¿ah?... no. a mí tampoco dijeron nada" respondió algo nerviosa.
Mientras Mio pensaba un motivo por el cual tendrían que mantener ignorante a Akihito, su celular sonó otra vez pero ahora era un mensaje.
La pequeña pantalla indicaba que Ritsu envió el mensaje. El contenido del mensaje era este.
(Tal vez te preguntes por qué a Akihito-kun no le dijimos nada acerca del objetivo de hoy, consideramos que al no saber nada actuaria naturalmente y así verías como es él realmente.
Buena suerte, Mio-chan)
Para cuando Mio terminó de leer el mensaje ya se encontraban enfrente de la boletería, Akihito volteó hacia ella y le pidió su entrada, después se la dio al encargado y este los guio a sus asientos reservados.
Mio no había reparado en mirar la película que iban a mirar y por curiosidad preguntó.
"Yamada-san, ¿sabes qué película veremos?"
"uhm… creo que es una película de terror" dijo Akihito sin darle mucha importancia.
Mio se paró en seco y empezó a temblar un poco, viendo esto Akihito se detuvo y le pregunto qué pasaba pero ella parecía no responder.
Trató de sacudirla levemente hasta que reacciono
"¿Qué sucedió?, Akiyama-sempai"
"nada…Nada, no es nada no te preocupes" trató de decir para calmar a su kohai.
Llegaron a la habitación donde verían la película, el encargado les abrió la puerta y los dejo entrar. Verdaderamente la habitación era de mucho mas nivel que los asientos normales, la habitación solo podría albergar como máximo a 6 personas pero era fresco y los bocadillos estaban completamente a su disposición.
Akihito tomo una soda y se sentó en el ultimo asiento del extremo derecho, Mio también tomo una soda y se sentó a su lado.
La película comenzó, no era realmente una historia original, básicamente trataba sobre muertos volviendo a la vida y devorando a los vivos, lo mejor de la película y posiblemente lo que aterraba Mio era lo muy detallado que eran las escenas de muerte.
Akihito se concentro en la película y una leve sonrisa se dibujo en su rostro parecía estar disfrutándola. Pero Mio temblaba mientras con sus dos manos tapaba su boca para no gritar.
Había pasado ya una hora desde que la película había empezado y Akihito seguía concentrada en ella, pero una suave y cálida sensación en su mano izquierda. Cuando volteó a mirar pudo ver que la mano de Mio estaba sobre la suya.
¡Akiyama-sempai! , ¿Que está haciendo? Preguntó el algo nervioso y con un ligero rubor en sus mejillas.
Pero Mio no respondía
"¿Akiyama-sempai?"
Cuando se detuvo a mirarla se dio cuenta de que tenia la boca abierta y sus ojos parecían estar en blanco.
"s-se desmayo" dijo Akihito sorprendido.
Akihito paso unos momentos pensando en qué hacer con su sempai, que se encontraba inconsciente en su asiento.
"supongo que nos tendremos que ir" dijo para sí mismo.
Trató de despertarla sacudiéndola unas cuantas veces, pero no respondía. Se le ocurrió ora idea pero no sabía si debía usarla después de todo podrían malinterpretarlo.
*Sigh*
Suspiró.
"no queda de otra"
Como última alternativa, Akihito se acerco a Mio la tomo en brazos y fue llevándola hacia la calle. Durante el camino muchas personas se les quedan mirando y murmuraban. Trató de ignorarlos pero donde quiera que mirara todos parecía juzgarlo con la mirada.
Fuera del cine, en la heladería el resto del club de música ligera se encontraba, ya había olvidado su objetivo principal y se encontraban hablando tranquilamente
Mugi, que se encontraba cerca a la ventana, vio como Akihito salía del cine con Mio en sus brazos
"¡miren!" grito.
Todas voltearon a ver la extraña escena. Ritsu salto de su sitio, se coloco en frente de la ventana y emocionada le pidió a Mugi.
"dame la cámara". Mientras enfocaba con la cámara decía.
"por momentos como este, es por lo que vine"
Akihito había llevado a la inconsciente Mio al parque, la recostó sobre una banca y se puso a esperar.
"uhm…uhmm" Mio parecía despertar
"¿Akiyama-sempai?" dijo
"Akiyama-sempai" repitió
"uhm… Yamada-san… ¿Dónde estamos?"
"te desmallaste durante la película"
"¿e-en serio?"Dijo Mio mientras se levantaba de la banca.
"¿estamos en un parque?" dijo Mio mientras miraba a todos lados
"no sabía qué hacer, así que te cargue hasta aquí" Dijo Akihito tratando de no darle mucha importancia.
"y-y-ya veo" dijo Mio mientras se sonrojaba ante la idea de haber sido cargada por Akihito.
Varias horas habían pasado desde el momento en que entraron al cine y el momento en que se demoro Mio en despertar. Ya que se estaba haciendo tarde y no habían comido nada decidieron ir a una cafetería.
Durante el camino Akihito recordaba los momentos en los que tuvo que cargar a una durmiente Mio en sus brazos, el momento en si era extraño y algo que normalmente no pasaría, pero sería mentira si el pensara que no lo disfrutó.
Llegaron a una cafetería que era en realidad una casa remodelada, era de dos pisos de alto y mostraba ya tener varios años
Una vez adentro la mesera los llevo a una mesa vacía y esperó por su orden. Ordenaron 2 arroz con curry, Mio pidió un té helado y Akihito un café helado.
Durante la espera por las órdenes y unos momentos después que empezaron a comer, nadie dijo nada.
Akihito trato de hablar pero no se sentía cómodo, el porqué de la incomodidad podía ser apreciado tan solo al mirar alrededor. El lugar está infestado de parejas felices que comían y reían.
El estar rodeado de estas parejas hacia que Akihito estuviera muy consciente de la situación en la que se encontraba.
Y para tranquilizarse pensaba para sí mismo.
"¿Por qué me preocupo tanto?… esto no es una cita"
"bueno ciertamente solo estamos los dos ahora pero… eso so fue por que las demás no pudieron venir"
"pero si fuera una cita… debería estar feliz, ¿verdad?"
"Después de todo Akiyama-sempai es un chica muy atractiva"
"no, no puedo pensar en esas cosas, sería como aprovecharme de Akiyama-sempai…"
Mio veía que Akihito estaba muy cayado con una cara muy pensativa y decidió romper el silencio, además tenía algo que decirle.
"este…Yamada-san"
Despertándolo del mundo de pensamientos en el que se encontraba, Akihito le prestó atención a su sempai.
"¿Qué sucede, Akiyama-sempai?"
"quería pedirte que no le dijeras a nadie del club sobre lo que paso en el cine"
"a te refieres al desmayo… lo hare aunque no sé porque te preocupa "
"no quiero darle más motivos a Ritsu para poder fastidiarme"
"fue algo inesperado saber que sempai no podía soportar el terror, pero tampoco es para tanto"
"pero…"
"en lo personal, creo que fue como ver un lado lindo de ti"
"…. ¿lindo?..." balbuceo Mio mientras se sonrojaba.
"si, fue como ver una parte de ti que mayormente no vería nadie"
"Supongo" dijo Mio mientras se dibujaba una leve sonrisa en el rostro.
El fin de esa conversación también marco el fin de la incomodidad que habían sentido desde el comienzo del día. También comenzaron a hablar con mayor facilidad, y durante el tiempo que permanecieron en la cafetería hablaron sobre varios temas relacionados con la música, el bajo y sobre todo sobre el club.
Cuando salieron de la cafetería el sol ya estaba a punto de ocultarse y decidieron que ya era hora de partir.
Caminaban uno al lado del otro, cuando un hombre en patines apareció, derribó a Mio y le quito su bolso.
"¡oye, espera!" le grito Akihito al mismo tiempo que empezó a perseguirlo.
La velocidad de alguien en patines y alguien que corre era bastante obvia, Akihito no podría alcanzarlo simplemente corriendo pero aunque no lograba alcanzarlo le mantenía el paso.
Mientras perseguía al ladrón, Akihito vio a un grupo de chicos hablando en una esquina de la calle y también vio que uno de ellos tenía una bicicleta.
Akihito sabía que lo que iba hacer no era correcto pero no tenía otra opción. Se acerco al chico agarro la bicicleta y se monto en ella.
El chico anonadado vio como Akihito se robaba su bicicleta.
"¡descuida!... ¡te lo devolveré!... ¡algún día!" grito Akihito mientras se alejaba con la bicicleta.
Aunque perdió varios segundos en robar la bicicleta, el de tener la misma hizo que se acercara rápidamente a su objetivo. Lo había seguido hasta un callejón donde él pudo acercarse lo más que pudo y entonces salto de la bicicleta hacia el ladrón.
Los dos cayeron rodando y mientras caían Akihito aprovechó el momento para quitarle el bolso de Mio.
Se paró con el bolso en mano y grito triunfante.
"¡lo tengo!"
El ladrón se recupero de la caída y miro a Akihito.
"espera "le grito
En lo que Akihito volteó pudo darse cuenta de que no estaban solos, sino que los rodeaban varias sombras.
"hoy no es tu día de suerte, niño" dijo el ladrón con voz triunfante.
Mio se había quedado atrás, muchas personas habían visto el incidente así que llamaron a la policía. El oficial le hizo preguntas sobre el sospechoso pero como la ataco por dé tras, ella no pudo verle la cara o algo que lo distinguiera.
Mio estaba preocupada, Akihito había salido hace ya varios minutos, tampoco sabía cómo comunicarse con él, después de todo nunca le había preguntado su número de celular.
El celular de Mio sonó, al ver la pantalla del móvil vio que decía número desconocido. Decidió contestar y tímidamente preguntó.
"¿aló?"
"Akiyama-sempai, soy Yamada"
"Yamada-san, ¿estás bien?, ¡donde te encuentras?" dijo preocupada.
"me demoraría mucho en explicar y no tengo mucho tiempo"
"¿ah?..."
"lo más importante, necesito que me hagas un favor"
"seguro"
Durante la conversación Mio podía escuchar que Akihito jadeaba mucho y realmente quería preguntar pero si él decía que no era nada importante, entonces ella le creería (por ahora).
"necesito que vuelvas, a la cafetería en la que almorzamos y te sientes cerca a una ventana."
"está bien" dijo Mio extrañada por la petición.
Todos los que se encontraban en el distrito comercial, disfrutaban el tiempo que pasaban con sus amigos o parejas sin prestar atención a lo demás. Pero las calles empezaron a temblar un poco, las personas voltearon y vieron una escena muy extraña.
Podían ver como un joven con el cabello largo y atado y con un bolso turquesa corría frenéticamente mientras era perseguido por un ganado humano.
"¡COMO ES QUE SUCEDIÓ ESTO!" gritaba Akihito.
En lo que corría llego a la cafetería donde había almorzado, pudo ver a Mio sentada cerca a la ventana, que al igual que todo el mundo miraba el extraño incidente.
Akihito aprovechó esos instantes para tirarle el bolso a Mio, quien lo recibió aun sorprendida. Akihito se despido con las manos y siguió corriendo.
Akihito seguía corriendo, cada vez se quedaba sin fuerzas.
"¿Qué hago?, ¿qué hago?" pensaba una y otra vez.
Finalmente se acordó que en la dirección que corría había un puente y un río abajo. Llego junto con sus perseguidores hasta el puente. En ese momento se subió a las esquinas y saltó al río dejando a sus perseguidores sorprendidos.
"¡que esperan!, atrápenlo". Grito uno.
Todos bajaron hasta las orillas del río a esperar que Akihito saliera del agua pero pasó media hora y no salía.
Debido al espectáculo que montaron en el distrito comercial, la policía comenzó a moverse y llego hasta el río haciendo que los perseguidores de Akihito se dispersaran.
Una vez todos se fueron, Akihito salió del agua con un sorbete en la boca, el cual había conseguido mientras corría en el distrito comercial y el que uso para estar treinta minutos bajo el agua.
Ya estando en su casa, después de haber oído el sermón kilométrico que le lanzaron sus padres por llegar tarde, mojado y por descomponer su celular, pudo tomarse un baño y relajarse.
Habiendo terminado, bajo a la cocina para encontrar algo que beber, cuando el teléfono que se encontraba a unos pasos de él sonó. Agarró el teléfono y contestó.
"residencia Yamada" dijo con una voz cansada.
"¿Y-Yamada-san?"
Reconociendo la voz Akihito volvió a la vida.
"Akiyama- sempai, ¿cómo es que sabe mi …."
"Ritsu me lo dijo"
"ya veo" dijo mientras pensaba "¿como Tainaka-sempai conoce mi numero?, le preguntare otro día".
"quería agradecerte por lo de mi bolso y también por lo de hoy día"
"realmente no fue nada" decía mientras se avergonzaba un poco.
Mio continuó.
"nunca había salido con un chico y estaba muy nerviosa, pero al final todo salió bien… realmente me divertí."
Al escuchar esto Akihito se imagino a Mio sonriendo y solo pensar en eso lo hacia sonreír a él también.
"Akiyama-sempai…"
"espera" lo detuvo Mio
"me gustaría que ya no me llamaras así, con Mio es suficiente"
"está bien… estaba diciendo que ya es muy tarde y mañana tenemos clases así que hasta mañana Mio-sempai"
"hasta mañana Akihito-san"
Este es el fin de otro capítulo, comenten, espero que sea de su agrado
